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lunes, 16 de mayo de 2011

EL JUEGO DEL ÁNGEL. Carlos Ruiz Zafón.

Después de leer un libro bueno de un autor, es muy frustrante que, por más que te esfuerces, no te guste el siguiente. No sé si me ha pillado en mal momento, si es que es un libro demasiado difícil para mí o si simplemente, no he entendido nada. O que no se me engaña con facilidad con enormes campañas de marketing y abultadas cifras de ventas al minuto y medio de salir a la venta.


Reconozco que empezó bien. La forma de narrar de este autor tiene mucha fuerza, es hermoso leer las metáforas, como juega con las palabras y las combina de manera asombrosa para crear arte con ellas. Es un escritor con tablas, de eso no hay duda pero, para mí, ha sido un error tratar de vincular esta novela con La sombra del viento. Hubo momentos, sobre todo hacia el final, que me sentía tentada de abandonar y cuando acabó me dejó perpleja. No me gustó el final, no sentí que hubiera personajes de los que te hacen amar un libro. El protagonista tiene nombre, pero en los días que he tardado desde que acabé de leer hasta que escribo, se me ha olvidado... ¡Lo siento! De la trama... sinceramente, a medida que avanzaba estaba más perdida, y cuando acabó sin acabar de verdad...

Soy de la opinión de que cada escritor tiene un libro mágico en su vida. Algunos se pasan años y años ensayando hasta que encuentran la novela; otros, en cambio, a la primera lo logran y después deambulan por la literatura expulsando restos de la placenta que se les quedaron dentro en el parto. Los más, jamás encuentran ese libro. El tiempo se les agota sin haber logrado insuflar vida y emociones a un personaje de papel.

A veces comparo la cocina con la literatura. Viéndolo así, este libro sería una especie de plato exquisito cocinado por un chef cinco estrellas (¿los hay?), carísimo, que al final te deja con hambre aunque no sepa del todo mal. Al siguiente libro en mi lista le pasa lo contrario. Literariamente es de andar por casa, pero está buenísimo. Pronto os lo cuento.