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martes, 28 de agosto de 2012

EL MANUSCRITO I, EL SECRETO, DE BLANCA MIOSI.


SINOPSIS (Extraída de Amazon)

Una novela bestseller de intriga y misterio. Nicholas Blohm, un escritor frustrado, encuentra cierto día en el parque un extraño personaje: un comprador-vendedor 'al peso' de libros usados. El hombrecillo reconoce a Blohm por haber leído de él un par de libros, y decide regalarle un manuscrito que extrae de la colección que guarda en una enorme bolsa negra de plástico.El escritor empieza a leerlo y advierte que se trata de un manuscrito especial. Cuando lo cierra desaparece la historia, es decir, todo lo que en él había escrito. Se desespera, pues su intención es apropiarse de la novela, y en medio de su ansiedad por encontrar respuestas decide buscar en Internet. Encuentra que los personajes que figuraban en el manuscrito sí existen, y que está ocurriendo justo lo que éste decía que iba a ocurrir. Para encontrar a los personajes de 'su novela' viaja a Roma, y de pronto se ve involucrado en la trama. A lo largo de la novela junto al personaje principal debe descubrir el secreto dejado por el conde Claudio Contini-Massera a su sobrino. Un secreto que, de llegar a revelarse, representa una gran fortuna, en una búsqueda que apela a la inteligencia de ambos: sobrino y escritor, y que los lleva a bibliotecas encadenadas, a las catacumbas de Armenia y a la isla de Capri.La historia transcurre en catorce trepidantes días. Es una novela corta, que en su versión en papel podría alcanzar las 260 páginas.

Mi opinión

Nada más enterarme de la noticia del fichaje de cinco autores que publicaban en Amazon por parte de B de Books, publiqué en este blog un post felicitando a los escritores. Mi alegría estaba más que justificada; no en vano tres de esos autores habían atravesado alguna vez este espejo, compartiendo sus opiniones en comentarios o en entradas que me ayudaron a preparar. Para mí los nombres de Armando Rodera, Fernando Trujillo Sanz y Blanca Miosi no eran nombres de autores emergentes sino de amigos virtuales con los que interactuaba habitualmente. Me tomo siempre sus éxitos como si fueran míos porque me parece que alegrarse de los triunfos de los demás es siempre mucho más provechoso para el espíritu que lo contrario y porque aunque este mundo no sea real del todo, los vínculos que se crean a veces son muy intensos.

Cuando los libros salieron al mercado, esa misma semana, ya los tenía conmigo. Uno de ellos lo leí y lo reseñé antes de todo esto, el nueve de enero, El enigma de los vencidos, de Armando Rodera, así que me quedaba la tarea de ponerme con los otros. El secreto del tío Óscar también lo leí y podéis ver la reseña aquí, en menos tiempo del que hubiera querido. Os digo siempre que la forma de escribir de Fernando Trujillo me atrapa de un modo que soy incapaz de soltar el libro hasta que lo acabo. A Blanca le tocó esperar. Tenía también El legado entre manos y empecé su lectura antes. La reseña también la podéis ver en este enlace. El manuscrito tuvo que esperar hasta que las largas y calurosas tardes del verano hicieron su aparición.

No me duró nada. El argumento enigmático que plantea, un escritor, Nicholas Blohm, al que la inspiración ha abandonado. Un día, sentado en un parque, se encuentra con un misterioso personaje que le da un libro un tanto especial: cambia dependiendo de quién lo lea. Nicholas descubre que la historia que ha aparecido ante sus ojos es real y a partir de ahí empieza a buscar a los protagonistas porque el libro, de pronto, se ha quedado en blanco y le apetece saber el final. Considera que es el argumento perfecto para la novela que está buscando y que no acaba de encontrar.

Blanca escribe con maestría, planteando al lector multitud de preguntas que, a lo largo de la novela se van a ir resolviendo y cuyas respuestas no siempre logré acertar. Eso me gusta, lo imprevisible que se volvía la historia, sus giros constantes, el hecho de que la atención se mantuviera intacta hasta la última página. Lo consigue a pesar de que utiliza distintas posturas del narrador: desde uno omnisciente que narra la historia vista desde fuera hasta el narrador en primera persona. Reconozco que está tan bien hecho que tardé en darme cuenta de estas variaciones. Me sorprendí a mí misma volviendo las páginas para comprobarlo.

Los personajes de la novela van desarrollando su personalidad y no llegas a conocer del todo sus motivaciones hasta que termina. Me ha resultado entrañable el personaje de Pietro, el fiel sirviente de Dante, feliz con sus Rebook negras. La ambientación me ha hecho pensar mucho. No conozco (ya me gustaría) los escenarios en los que se mueve la novela, pero están descritos de una manera tan natural como si la autora los conociera de primera mano y paseara casi a diario por ellos. No abundan las descripciones detalladas (no le hacen falta a la novela, creo que restarían ritmo) pero son tan precisas que siempre tienes la sensación de que los ha vivido.

Ahora Blanca está en plena composición de otra historia vinculada con esta que esperaré con interés.
Si eres de los que lees en digital, El manuscrito se puede conseguir aquí, pero si todavía no te animas, puedes conseguirlo en papel en cualquier librería.