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martes, 19 de febrero de 2013

EL HIJO DEL BARBERO de ALEJANDRA MATEOS.


Sinopsis:

Cuando Manuel se reencuentra con Leonor Izquierdo, una amiga de la infancia, tiene la certeza de que es con ella con quien quiere pasar el resto de su vida. Es muy joven todavía, casi una niña, pero no le importa esperar, en absoluto. Lo que más desea es ofrecerle un futuro estable y feliz. Para ello trabaja duro a las órdenes de Adolf Schulten, el investigador Alemán que ha llegado a Soria para sacar a la luz la ciudad celtíbera de Numancia, por la que él mismo empieza a sentir verdadera pasión. Es afortunado, su futuro será brillante. Entonces se hace público el enlace de la joven con el poeta Antonio Machado. Su mundo se derrumba y su vida se convierte en una obsesión. ¿Cómo es el hombre que le ha robado el amor de Leonor?

Esta vez no haré una reseña al uso, sino una entrevista-reseña, algo intermedio que de momento es un primer experimento.

Siempre cuento cómo llegan los libros a mí y me he dado cuenta de que, personalmente, me resulta interesante leerlo al cabo de un tiempo, porque me trae muy buenos recuerdos. En este caso, Alejandra y yo vamos a recordar para siempre a un empleado eventual de correos. El primer libro que me mando, lo extravió y el segundo estuvo a punto. Vamos a ser positivas y pensaremos que en alguna parte hay un lector anónimo que acabará conociendo a Manuel y su historia.

El hijo del barbero es una novela de apenas algo más de doscientas páginas que se lee en un suspiro, porque la historia y la forma de narrar de Alejandra, ágil en todo momento, te llevan a través del relato. En la novela, descripción y diálogo están muy equilibrados, lo que facilita este avance. El tema de la novela, el atractivo de los personajes, el contexto histórico y los escenarios son otro aliciente. No es frecuente que Machado se convierta en un personaje literario, que se traslade hasta el otro lado (de escritor a personaje) y tampoco es común que sea Soria el marco de la acción. A mí me gusta Machado y me gusta mucho Soria y me apasiona la arqueología, así que...  La novela lo tenía todo para encandilarme.

Pero quiero que sea ella, Alejandra, quien nos cuente los secretos de su novela.

Nada más abrir el libro, y en la contraportada, reproduces unos versos con los que indicas que Machado fue el que realmente inició esta historia: "¡Y la niña que yo quiero, ay, preferirá casarse con un mocito barbero!" son unos versos de su poema El tren. ¿Cómo surge la idea de escribir El hijo del barbero?

Machado siempre me ha gustado, desde niña. Siendo adolescente imaginé una historia sobre un chico que estaba enamorado de Leonor y a quien el poeta le arrebataba su amor. Años más tarde conocí a la sobrina de Antonio Machado, que precisamente se llama Leonor, y supe que había llegado el momento de escribir esta novela. El punto de partida estaba claro, me lo dio el propio Machado al mostrar sus celos en unos versos de su poesía en 'El tren', donde habla de un mocito barbero. Era mi mocito barbero.

Para presentarte a los lectores de El espejo de la entrada, cuéntame, ¿quién es Alejandra Mateos?

Una persona en cuya vida siempre ha estado presente la literatura. Además, soy periodista y he trabajado durante siete años en el periódico Heraldo de Soria, donde aprendí infinidad de cosas, y gracias al cual pude ahondar en dos temas que me apasionan: Numancia y Antonio Machado. Y es que soy soriana y eso, en mi caso, quiere decir que amo a mi tierra y voy haciendo patria allá por donde voy. Y es que una tierra maravillosa, llena de historia, paisajes y contrastes.

Coincido contigo en lo de Soria, la verdad es que yo también le tengo un cariño especial a tu tierra. ¿Es éste tu primer libro?

Sí. Ha sido una experiencia genial escribirlo, ser tenaz, constante y dar forma a una historia y unos personajes a los que acabas cogiendo mucho cariño.

Y dinos, ¿cuánto tiempo te llevó esta historia, entre la redacción y la documentación?

La parte más laboriosa fue la de documentarme. Estuve algo más de un año yendo regularmente a la Biblioteca Nacional (es una preciosidad), navegando por Internet, consultando libros, periódicos de la época, entrevistándome con expertos en Machado y en Numancia... Después todo fue ir encajando las piezas, como si fuese un puzle, para crear a la historia.

La Biblioteca Nacional, ¡qué envida me das! Es una de esas cosas que siempre he querido hacer pero no es que me pille al lado de casa. Pero sigamos, el amor, motor de esta historia, es un amor idealizado, el que siente Manuel hacia Leonor. Has dibujado a un personaje magnífico. ¿Te has documentado sobre las frustraciones del amor no correspondido para crearlo o simplemente has imaginado cómo podría sentirse?

De primeras, he de decirte, que precisamente el amor de Manuel hacia Leonor es tan fuerte porque no está muy idealizado. Él la conoce, sabe cómo es porque son amigos desde la infancia y le gusta su personalidad. No está enamorado de ella por sus profundos ojos negros, por su belleza, por su encanto... Él la ama porque es una buena persona, alegre, sincera, abierta, infinitamente curiosa... e imagina a su lado una vida en la que ella le espera en casa a la hora de comer, él le cuenta su día en el trabajo, tendrán hijos... Es un amor muy real.

En cuanto a la manera de plasmar el amor no correspondido, fue Manuel quién me guió en sus sentimientos. Después de imaginar cómo sería este joven, acabé conociéndolo tan bien que no me fue difícil plasmar sus reacciones ante el desamor.

Es curioso, cuando creas un personaje la mayor parte de él es obra tuya, pues le otorgas una serie de características, pero hay otra parte que surge sola, sin que tú la planees, como si fuese él mismo quién reivindicase una parte de su personalidad.

El hijo del Barbero tiene un protagonista claro que es Manuel, rodeado por toda una serie de personajes en su mayoría históricos (Leonor, Machado, José Ramón Mélida, Eduardo Saavedra, José María Palacio...) y también tienen mucho protagonismo los escenarios: Soria, Barcelona y Zaragoza (aunque ésta en menor medida).  Las inserciones históricas en la narración son constantes. Manuel, el protagonista, se ve involucrado en los sucesos de la Semana Trágica de Barcelona, excava en Numancia y Renieblas y su vida se cruza con la de Antonio Machado en su etapa soriana, pues ambos se enamoran de Leonor. ¿Tuviste algo de miedo al plantear una novela con tanta "realidad" detrás?

Ante todo quería que fuese una novela lo más fiel a la realidad posible, de ahí el largo proceso de documentación. Por eso quise ser cauta y no tomarme licencias con los personajes históricos, así que gran parte de los diálogos recogen lo que ellos mismos dejaron escrito un día. Es el caso de Schulten, el alemán que excavó en Numancia, no es que yo quiera presentarlo como un personaje 'malvado', es que él mismo se convirtió en un villano para la sociedad soriana después de escribir ciertos artículos en los que la atacaba.
Los únicos personajes reales a los que sí les he creado una personalidad, han sido a la madre de Leonor, doña Isabel Cuevas, partiendo de lo que sobre ella me contaron, y a Francisca, que realmente fue una alumna de Machado, pero de la que poco o nada se sabe.

En cuanto a Antonio Machado, desde el principio tuve claro que no iba a ser tan osada como para poner en su boca palabras que nunca dijo, pues es un personaje sobradamente estudiado y del que hay infinidad de datos. Por eso, y pese a ser uno de los ejes de la novela, apenas aparece en ella, sino que voy trazando su personalidad a través de lo que otros cuentan de él.

Eso es cierto, vemos al poeta pero apenas le escuchamos y cuando lo hacemos, entrecomillas sus intervenciones, porque supongo que son reales, parte de esa documentación que conseguiste.  Pero sigamos con las preguntas, ¿nos puedes decir cuándo has publicado esta novela?

Elegí un día que para Antonio Machado hubiese tenido mucho significado, el 14 de abril, día de la República.

Como una especie de homenaje hacia él. Muy interesante… ¿Dónde podemos encontrarla si la buscamos?

Se puede encontrar en grandes librerías, como Fnac, la Casa del Libro... y por supuesto en todas las librerías de Soria, donde ha tenido una grandísima acogida. También en web de la Editorial Manuscritos, www.editorialmanuscritos.es. Y como he comprobado que para lectores significa mucho recibir una novela firmada por su autor, quien lo desee puede pedirme una directamente a mí en la dirección alejandra.mateos.gil@gmail.com y estaré encantada de dedicársela.

Yo también la he visto en Amazon y ahí tiene una pestaña para quien quiera decirle a la editorial que la quieres en ebook. A lo mejor hasta te toca digitalizarte. ¿Tienes previsto presentarla, o ya lo has hecho?

He realizado ya varias presentaciones, todas vinculadas con Soria. La oficial fue el 14 de abril del año pasado en el Casino de la Amistad Numancia. Significó mucho hablar de mi libro justo en el sitio donde empieza, pues tanto Antonio Machado como la sociedad soriana de principios del siglo XX, frecuentaban mucho este lugar.

Ahora trato de compaginar el trabajo con charlas, conferencias y otras presentaciones. He hablado del libro y, por tanto de Machado, en institutos y ha sido genial ver la percepción que los niños y adolescentes tienen de él, y también en asociaciones culturales, donde la gente muestra mucho interés en el amor que tuvieron el poeta y Leonor.

Para terminar ya, dinos, ¿en qué trabajas ahora?

Ahora he cambiado totalmente de registro y tengo en mis manos una novela de literatura fantástica que será una trilogía, pero prometo que volveré a la novela histórica, esta vez sobre la repoblación de la zona fronteriza en la Edad Media. Lo malo es el tiempo o más bien la escasez de él. Ojalá pudiese escribir todo lo que quisiera.

Muchas gracias, Alejandra, por prestarte al experimento y por esa novela que estoy segura que te va a reportar grandes alegrías.