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lunes, 15 de junio de 2026

MUDAR LA PIEL

 Cuando tienes la sensación de que estás en un momento de cierre de algunas etapas vitales, de algún modo sientes que el mundo se tambalea bajo tus pies.

Vas a tener que acostumbrarte a otros ritmos, a otra tú, porque esa mudanza también será de piel y se va a llevar quien has venido siendo hasta ahora. Y no es fácil deshacerte de una versión que te gustaba mucho y zambullirte en otra que a saber qué traerá.

Además, lo vas a tener que hacer más sola, porque muchas de las personas con las que te entendías con una mirada ya no están, tuvieron que marcharse para siempre, y no es fácil encontrarles reemplazo.

Estas en esa etapa en la que te sigues sintiendo joven, pero los demás ya no te ven así; incluso a tu cuerpo le ha dado por cambiar a su aire y se dedica a coleccionar síntomas de todo.

Te preguntas tantas cosas que ni siquiera eres capaz de ponerlas el orden, porque se te han amontonado.

Pero entre la nostalgia y ese vértigo ante lo desconocido, queda un resquicio para darte cuenta de que también puede ser un buen momento para desprenderse de lo que te pesa en la espalda. Esto no es el final todavía, es otro tiempo, otra cara de tu historia, una nueva piel que se adaptará a ti como hicieron las anteriores y conviene llegar a ella ligera de equipaje, como decía el maestro, para poderte llenar de nuevo.

Como si fueras un lienzo en blanco en el que reinventarte.

2026 venía avisando de un cambio.

Como 2006, cuando se fue mi padre.

Como 2016, cuando empecé a volar de verdad.

Yo, de momento, como no sé dejar que me controlen he vuelto a estudiar y estoy en un máster. En principio no sé qué voy a hacer con él, lo pensaré cuando termine con la mejor nota posible.