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jueves, 17 de enero de 2013

EL BLOG, MI VENTANA AL MUNDO



Cuando abrí este espacio no sé por qué lo hice. Supongo, como ya he dicho más veces, que me aburría y se me ocurrió que era un buen lugar donde volcar pensamientos, experiencias y lecturas, sin más objetivo que dejarlas juntas en alguna parte. Sin ánimo de que nadie más las leyera, excepto mi prima Mari Carmen, que siempre andaba preguntándome cuál podría ser su siguiente lectura.



Sin embargo, poco a poco este mundo se fue expandiendo, abriéndose por sí mismo y dando cabida en él a personas que como yo se movían en este mundo virtual. Hoy voy a recordar a algunas de ellas, por lo que han impactado en mí, por lo que han cambiado mi mundo más cercano.

Fue un muy grato descubrir, con el paso del tiempo, que había personas que conocía a las que no había asociado con su actividad real. Fue el caso de Blanca Miosi, de la que sabía porque de vez en cuando comentaba pero que de la que no fui consciente de que era escritora hasta mucho después. Creía que era una amiga de Armando Rodera, un escritor al que conocí al tropezar con su blog por casualidad y que ha pasado a engrosar mi lista de amigos. Ambos han supuesto un enorme soporte en mi ánimo al enfrentarme a la decisión de publicar en amazon tres de mis libros, porque su experiencia, que he ido viviendo día a día, ha sido inspiradora. Desde que los encontré y los ubiqué correctamente, he seguido de cerca sus pasos, aprendiendo con ellos y escribiendo con su ayuda renglones de mi propia biografía.

Otras personas aparecieron aquí tras haber reseñado sus novelas, como Eloy Moreno, Pedro de Paz o Care Santos, por poner tres ejemplos, algo jamás soñado. ¿Cuándo, antes de existir este camino, podría haber pensado poder compartir en primera persona impresiones con los autores de los libros que leo? Hasta entonces, creo que nunca. Eso inspiró una entrada en el blog, La relación autor-lector, que es la que más visitas acumula hasta ahora, justo detrás de otra que se llama Carnaval, y que contiene una foto de la clase de infantil de mi hija disfrazados de payasos. Algo que supongo tiene que ver con los peculiares criterios de los buscadores de internet a la hora de localizar lo que los usuarios demandan y no con el objetivo general de este espacio.

Hubo quien, viendo mi afición lectora, se puso en contacto conmigo para pedirme que reseñase sus libros que acababan de ver la luz de una manera novedosa, autoeditados, y que supusieron verdaderos descubrimientos, no sólo como autores sino como amigos: Emilio Casado, Enrique Osuna o Ángels Om. Desde entonces el contacto con ellos, a través de comentarios se multiplicó también en correos que nos mantienen aún hoy cerca a pesar de la distancia que nos separa en el mundo real. Creo que es de las experiencias más enriquecedoras que se pueden conseguir a través de algo tan etéreo como es esto de internet. Entre esas circunstancias excepcionales también conocí a Óscar Arteaga, tras ganar un concurso se quedó conmigo y hemos compartido, junto a Emilio, el honor de ser apadrinados por distintos clubs de lectura. Esto es lo que yo llamo enredar el alma, a través de unos hilos invisibles

También El espejo… ha supuesto conocer a blogueros con las que comparto inquietudes y sueños, libros y charlas, como Marga de Libros, exposiciones y excursiones (con la que además compartí unas vacaciones) o Tatty, de El universo de los libros, que aunque vive lejos de mí, sabemos cómo encontrar momentos para vernos y pasear entre libros, que son los objetos que más nos gustan a ambas. No son las únicas. A pesar de los miles de kilómetros, sé que tengo a Kyra, de Hojeando Mundos y más lejos, tan lejos que no sé dónde ubicarla, está Barby, a quien extraño todavía a pesar del tiempo que hace que se fue (creo que lo haré siempre) que se ganó que le dedicase El medallón de la magia con el permiso de los que tenía más cerca. Ella es inmortal, en mi libro y en mi corazón. Y Margari, y Koncha, y Luis Miguel, y Dácil y también Inés, Mónica y Pilar, Jesús y… uf, esto sí que es complicado, son tantas personas que seguro que me dejaré a muchos. ¡Mil perdones!

Este blog es mi ventana al mundo, una ventana, o un espejo al que me asomo cada día.

Espero que os quedéis conmigo para siempre.