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viernes, 15 de noviembre de 2013

LO QUE ENCONTRÉ BAJO EL SOFÁ DE ELOY MORENO





Sinopsis:
¿Qué ocurre al mover un sofá? ¿Y al mover una vida? Quizás encuentres objetos -o personas- que ya habías olvidado, un calcetín que se quedó sin pareja o una pareja a la espera, esquirlas de otra vida... o uno de esos secretos que te obliga a pronunciar la frase que lo cambia todo: "tenemos que hablar".

¿Y si movemos una sociedad? Entonces uno se da cuenta de que vive en un lugar con demasiados gusanos para tan poca manzana. Pero también un lugar donde, al observarnos, descubrimos que somos los primeros en hacer aquello que tanto criticamos.

Mis impresiones:

Una noche.

Es lo que me ha llevado la lectura de la segunda novela de Eloy Moreno. Sin darme apenas cuenta fueron pasando las horas y eran las cuatro de la madrugada cuando volví la última página que da por concluida la historia que contiene.

Leyendo la sinopsis es complicado hacerse una idea de la trama de la novela, pero es que, leyéndola, te das cuenta de que en esta historia, la trama es lo de menos. Lo realmente importante son los sentimientos, las reflexiones que se deslizan página tras página, la escritura de Eloy que creo que incluso supera la de su primera novela, aquella que encontré en mis vacaciones de abril de 2011 y que me atrapó. Leyendo Lo que encontré bajo el sofá confirmo que es un gran narrador, que sabe elegir las palabras exactas para construir frases impactantes. Unas apuntan al corazón y otras a la conciencia adormecida con la que nos movemos muchas veces.

La historia que sostiene la novela nos cuenta los días que pasa Alicia en Toledo, realizando una suplencia en un instituto. Lo que presume que serán cinco semanas de transición en su vida se acaban convirtiendo en un revulsivo, algo que la despierta del letargo en el que nos sume a todos el conformismo y la rutina. Alicia conoce a Marcos, un policía local que alardea de guardar secretos y ella misma acaba encerrada en uno propio con el que presumiblemente tendrá que convivir en resto de su vida. Alicia, a través de los paseos nocturnos con Marcos, descubre qué se siente al volver a enamorarte, sobre todo cuando ese amor no es conveniente y llega en un momento en el que no estás preparada para asumirlo. Se deja llevar porque quiere y a la vez porque no puede dejar de sentir, y descubre de su mano las leyendas de Toledo, a través de las cuales la ciudad se convierte en protagonista también del relato.

Paralelamente hay más historias que Eloy va insertando valiéndose de distintos puntos de vista del narrador, que completan el mosaico. Destaca la de Marta, una adolescente acosada en el instituto, pero también las pinceladas que dibujan la de una anciana que sufre fines de semana infernales a causa del ruido que provoca un local bajo su casa, y concejales corruptos, y opositores con enchufe, y una tía enamorada de su vecino desde la adolescencia, y una amiga que vive una aventura, y millonarios a costa del silencio cómplice de una sociedad que, aún viendo lo que pasa, se mantiene silenciosa, sin protestar apenas ante la avalancha de corrupción que nos rodea.

Creo que es una novela recomendable cien por cien, preciosa en el lenguaje, exquisita en el fondo, que enamora con cada palabra. Podría llenar esto de spoilers, de frases que impactan, de reflexiones, pero me parece mucho más motivador que lo descubráis por vuestra cuenta, de la mano del guía-escritor que es Eloy.

Hay, además, un plus en la novela: Toledo. Como he dicho, protagoniza la historia a través de sus calles laberínticas y sus leyendas, y estoy segura de algo: al lector le entrarán ganas de volver a verla, esta vez en primera persona. No creo que tarde en incorporar a sus recursos turísticos una ruta por los lugares mágicos que dibuja la novela, al modo de la que existe en Barcelona para La sombra del viento o esa que recrea el Madrid de Alatriste.

Estuve allí hace poco, en Toledo. He estado muchas veces en realidad, al fin y al cabo, aunque de manchega no tenga nada, soy castellano-manchega, es la capital de mi comunidad y esa fascinación que siempre ha ejercido en mí la trasladé a mi novela, El medallón de la magia. En la primera parte sólo eran pinceladas de la ciudad pero en la segunda, la novela que a medio redactar tengo pendiente, es la protagonista. Por eso, porque la conozco y porque me documenté en su momento, creo que he disfrutado aún más esos paseos por las calles que se revuelven sobre sí mismas, primero con el guía y después con Marcos.

Os invito, con el permiso de Eloy, a dejaros arrastrar por Toledo de manos de Lo que encontré bajo el sofá. 

Y a despertar.





Incorporo algo que me acaba de contar Eloy Moreno: en Toledo existe ya esa ruta que yo imaginaba para la ciudad y la novela. El 29 de noviembre a las siete de la tarde se inaugura la ruta organizada por Rutas de Toledo. Si llevas la novela, además de que te la firmará Eloy, podrás hacer la ruta nocturna gratis.
¡Qué suerte tenéis los que estáis cerca!