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martes, 25 de marzo de 2014

INTERPRETAR UNA NOVELA: CÓMO ABORDAR UNA RESEÑA.


En los últimos años han proliferado en internet blogs que analizan novelas desde el punto de vista del lector y muchas veces me pregunto si hay normas a seguir para hacer este análisis. Muchas veces las reseñas se hacen desde la subjetividad más absoluta, como es mi caso, valorando las sensaciones que produce el texto en quien se acerca a él. Se quedan en las emociones que ha conseguido remover, dando quizá pequeños apuntes sobre la técnica utilizada por el autor. Evidentemente no hay reglas fijas para analizar una obra literaria pero existen determinados aspectos que pueden hacer del análisis algo más profundo.

Esto que planteo lo he recogido de aquí y de allá, de lo que veo y de algunas pautas escritas que pueden resultar interesantes para los reseñistas.

  • Autor y época del mismo.
Muchas veces nos paramos en el nombre del autor, sin analizar su biografía, su contexto cultural, donde nació... Esto, aparentemente banal, no lo es en absoluto. Conocer las circunstancias del autor cuando componía el texto ayuda a comprenderlo mejor. Ya hablé en el blog de la necesidad de conocer el contexto del autor para saber el por qué de determinados fragmentos del texto. Ilumina la interpretación y la enriquece.

  • Personajes.
El análisis, tanto el protagonista como el antagonista, es una de las cuestiones que no se pasan por alto. Los personajes son la base de la novela y ver su evolución a lo largo de la misma puede ser tan interesante como la misma trama. Podemos fijarnos en si son planos o redondos, si se aprecian en ellos cambios significativos a lo largo del relato.

  • Época en la que transcurre la novela.
Muchas veces nos encontramos con que la novela no transcurre en el momento histórico que está viviendo su autor y podemos analizar el acierto (o desacierto) del mismo al recrearla, del mismo modo que si lo que nos presenta es una historia contemporánea a la escritura. En este caso el valor de la novela, bajo mi punto de vista, se eleva porque la literatura es un reflejo de su tiempo. Por esa razón es frecuente utilizarla para comprender el periodo histórico en el que fue escrita. Sin querer le doy más importancia a las novelas que retratan la sociedad del tiempo del autor porque estoy convencida de que la experiencias vividas en primera persona tienen una correspondencia más intensa en los textos.

  • Estructura.
Podemos pararnos a pensar si la novela está armada en capítulos, si utiliza recursos con el flash back o la anticipación y analizar ese armazón que el autor ha urdido. Hay novelas en las que la estructura es esencial para su comprensión.

  • Ambientación.
Otro elemento clave son los escenarios por los que se mueven los personajes. Se puede hacer un análisis de si son reales o ficticios y en qué medida son capaces de sustentar la verosimilitud de la trama. Hay novelas en las que la ambientación ejerce un efecto mágico, que es un elemento que por sí mismo se puede casi convertir en un "personaje".

  • La sociedad.
Al igual que se construyen los ambientes se recrean las sociedades. En las contemporáneas podemos ver cómo se refleja la sociedad del momento y en aquellas fantásticas que crean mundos inexistentes podemos pararnos a analizar si lo que plantean podría darse hipotéticamente.

  • La mirada del autor.
Su visión del mundo, si es optimista o pesimista, se ven irremediablemente en cada párrafo. La voz narrativa, esa que nos permite reconocer el estilo tal y como se reconoce a un cantante, por ejemplo, puede ser otro elemento más a analizar. Si solo hemos leído una obra de él apenas podemos ser conscientes de esto pero si se trata de alguien con quien repetimos podremos observar si la narración sigue determinados parámetros que nos pueden indicar la procedencia del mismo.


Se puede hacer de mil maneras más pero estas pautas pueden ser un comienzo.