Si eliges como destino literario Barcelona, vas a encontrar una ciudad en la que en sus calles aguardan historias de todo tipo, desde misterios góticos entre la niebla hasta refugios naturales donde desconectar del mundo.
Hoy selecciono cinco novelas perfectas para viajar a Barcelona y sus alrededores a través de la lectura. Son cinco tramas muy diferentes, pero todas ellas con el mismo denominador común: una ciudad llena de personalidad.
La sombra del viento (Carlos Ruiz Zafón)
Un joven llamado Daniel Sempere es llevado por su padre al Cementerio de los Libros Olvidados, donde elige un libro maldito que cambiará su vida. A partir de ese momento, inicia una investigación para descubrir qué pasó con su enigmático autor, mientras una figura misteriosa y desfigurada se dedica a quemar cada una de las copias existentes de esa misma obra.
Se dice de La sombra del viento que es la obra española más traducida después de el Quijote y puedo confirmar que cuando lees en voz alta uno de sus párrafos, la voz de Zafón es tan poderosa que todo el mundo lo identifica de inmediato. No sucede con esta novela sino con todas las suyas.
Nada (Carmen Laforet)
Andrea llega a Barcelona llena de ilusiones para estudiar en la universidad, pero al instalarse en la casa de sus parientes en la calle Aribau, se encuentra con un hogar asfixiante, miserable y decadente. La joven debe madurar a golpes mientras convive con los violentos enfrentamientos familiares, el hambre de la posguerra y los duros contrastes entre sus ricos amigos universitarios y su propia realidad familiar.
Esta obra ganó el premio Nadal cuando su autora era jovencísima, hecho que condicionó en adelante toda su carrera literaria, porque la crítica no consideró que nada estuviera a la altura de Nada. A ella misma le costó mucho superar ese bloqueo producido por el arrollador éxito de la novela.
Un hotel en ninguna parte (Mónica Gutiérrez Artero)
Emma Voltarás, una violinista que se ha quedado sin trabajo, sin casa y sin pareja, acepta un empleo temporal en un peculiar y aislado hotel rural llamado El Bosc de les Fades. Rodeada de un entorno natural idílico y conviviendo con un grupo de empleados y huéspedes de lo más extravagantes, Emma empieza a sanar sus heridas y a encontrar una inesperada segunda oportunidad en la vida.
Esta novela feelgood fue de las primeras de la autora catalana y encandiló tanto a su público que supuso el primer gran empujón de su carrera literaria. A día de hoy, Mónica Gutiérrez está considerada, tanto en España como en otros países, una de las reinas del feelgood.
La ciudad de los prodigios (Eduardo Mendoza)
El joven y ambicioso Onofre Bouvila llega a una Barcelona en plena expansión y, empezando desde lo más bajo como repartidor de propaganda anarquista, utiliza la picaresca, la falta de escrúpulos y la especulación inmobiliaria para ascender socialmente. A través de sus estafas y negocios, el protagonista se convierte en uno de los hombres más ricos y poderosos del país.
Mendoza está considerado como uno de los autores que mejor conoce Barcelona, a quien ha convertido en centro de sus novelas en múltiples ocasiones.
La catedral del mar (Ildefonso Falcones)
El siervo Arnau Estanyol huye de los abusos del señor feudal junto a su padre y se refugia en Barcelona, donde trabaja duro como portador de piedras (bastaix) para ayudar a construir la iglesia de Santa María del Mar. Con los años, Arnau logra prosperar de forma espectacular y ganarse el respeto del pueblo, lo que despierta las envidias de los nobles y termina llevándolo a enfrentarse al terrible tribunal de la Inquisición.
Esta novela, que creció a la sombra de Los pilares de la Tierra de Ken Follet, es considerada una de las mejores obras del autor, a pesar de ser la primera.
¿Conoces más novelas ambientadas en Barcelona? Deja los títulos en los comentarios para que podamos seguir ampliando entre todos este universo literario.
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