lunes, 26 de octubre de 2026

¿ESCRIBES CON IA? A NOSOTROS NO NOS IMPORTA

Eso es lo que han debido pensar tres empresarios franceses: Philippe Rodriguez, Albin Serviant y Gilles Mentré.

Según leo en El País (edición digital del 25 de octubre de 2026), se ha creado en Francia un nuevo premio literario, el Premio Pascal, que busca destacar obras literarias creadas con IA.

Puede que esto nos haga volar la cabeza, pero me ha llamado la atención porque, hace unos días, un amigo me recordaba que, ante todos los avances de la humanidad, siempre ha habido un momento de transición en el que el ser humano se ha sentido amenazado y ha luchado con todas sus fuerzas para aferrarse al pasado. 

O a la tradición.

Si lo analizas un poco, ¿no es un pensamiento bastante conservador?

Vaya por delante que a mí me gusta demasiado escribir y soy demasiado mandona para darle el control a nadie sobre mis escritos, menos a una máquina, pero no creo que aquella conversación que tuve y que os voy a contar vaya muy desencaminada sobre lo que nos espera.

Empezamos allá por el principio del siglo XIX cuando el movimiento ludita se dedicó a reventar cuanta máquina se encontraban porque creían que amenazaba sus trabajos. Más tarde, trabajadores agrícolas intentaron hacer lo mismo con las trilladoras, e incluso en la década de los 70 - 80 hubo un movimiento neoludita que se oponían al uso de las computadoras. Hace unos años (tres), el sindicato de guionistas de cine se puso en huelga contra la IA para defender su trabajo y los actores para que no clonasen su voz y su imagen. 

Hay más ejemplos, pero los vamos a dejar en estos cuatro.

Al final, los agricultores, los luditas y neoluditas perdieron, en el presente usamos ordenadores para todo y el cine... bueno, ya veis lo que tienen nuevo en el catálogo de Netflix o Prime Video, que está llenito de historias igualitas (ya veréis cuando llegue Navidad, qué pesadilla). 

Todos los que se opusieron a los avances acabaron quedándose atrás y perdiendo la batalla a su presente. Para tener un futuro se tuvieron que adaptar: mecanización del campo, robotización de la industria y ordenadores hasta en el bolsillo trasero del pantalón.

Pero cuando se trata de arte la cosa se complica; tendemos a pensar que tiene que haber un elemento humano que le dé profundidad al texto, alguien que con su alma llene esos huecos entre las palabras y te llegue al corazón o a la mente y te sacuda. Que encuentre una idea novedosa, una manera de hacer brillar los sintagmas que no se le haya ocurrido a nadie en toda la historia de la humanidad. Siento deciros que estamos en el momento de la Historia en el que más personas están escribiendo y lo de ser original se está poniendo un pelín complicado. Y además, inútil, porque hoy, para trascender o salir en la Wikipedia lo que hay que hacer es el gilipollas en redes.

Por eso, aunque llame la atención que a alguien se le haya ocurrido premiar la interacción humano-máquina para crear una historia, no me parece tan extraño. Y no solo por el hecho ese de unirse al enemigo, sino porque tengo la sensación de que esto es tan imparable como la mecanización del campo o la robotización de la industria.

Esto no significa que esté de acuerdo.

Me encantaría que se siguiera escribiendo con alma humana, pero si no se hace, al menos quiero que no me engañen, que me digan que ha sido una colaboración. El Premio Pascal nace con una premisa según El País: "¿qué constituye una obra de literatura cuando el autor y la máquina colaboran?".

A mediados de diciembre nos enteraremos de si el experimento funciona.

Mientras, yo seguiré escribiendo en mi portátil, porque escribo mucho más rápido que a mano, pero con una vela, por aquello de la nostalgia de los viejos tiempos.




sábado, 24 de octubre de 2026

SOBRE DETECTORES DE IA

Por curiosidad, he pasado por un detector cualquiera de IA una entrada de mi blog de 2015. Según él, un 80% del texto era IA.


[Siempre he sido una adelantada a mi tiempo (😂)]


Después he probado con Pangram, el "súper detector"y me ha dicho que era 100% humano.


[Jo, no lo soy.]


Estaba viendo el debate sobre el libro premiado escrito con IA y os digo que los detectores son para tener cuidado. La IA se nota, pero no igual hay determinadas sutilezas que un detector no capta.


Para saber cuáles te tienes que aburrir muchísimo y dedicarte a pedirle cosas: textos, sinopsis, post para redes... con el unico objeto de analizarlos. Os aseguro que, si hacéis eso, será como entrenar el oído para un músico: las disonancias, lo artificial, se nota en la piel. 


Molesta.


O como he dicho siempre de alguien que no escribe con precisión: es como estar escuchando un LP y que salte la aguja.


Rompe la armonía. 



miércoles, 14 de octubre de 2026

ENTREGA DE PREMIOS DEL II CONCURSO DE RELATO ROMÁNTICO MAYTE ESTEBAN

Este próximo sábado 17 de octubre, en el Teatro Bretón de Sepúlveda, entregaremos el premio de este II Certamen Nacional de Relato Romántico Mayte Esteban.

La participación en esta ocasión ha superado los 50 relatos y la ganadora ha sido la madrileña Laura Crespillo con un relato titulado "Amor Pétreo", cuya protagonista, Lucía, tiene una discapacidad: sordera.

El relato de la cordobesa Pilar Muñoz, La octava llave, ha quedado finalista tras renunciar al premio.

El certamen está convocado por el Ayuntamiento de Sepúlveda y la Asociación Pueblos Globales, con el apoyo de la Fundación Caja Rural CajaViva de Segovia y dotado con 300€ de premio. Aunque la convocatoria tiene ámbito nacional, la iniciativa mantiene su vínculo con el territorio: cada año se celebra en una localidad diferente de la comarca del Nordeste.

La propuesta busca dar visibilidad a dos realidades que no siempre reciben el reconocimiento que merecen: el medio rural y la literatura romántica. El objetivo es reivindicar los pueblos como espacios de creación y demostrar que sus paisajes, sus tradiciones, su gastronomía y su vida cotidiana también tienen cabida en la ficción. A la vez, hacerlo con un género que, si bien tiene buenos resultados de ventas, no tiene siempre el reconocimiento que se merece.

Ana Herrero, conocida como Ana Tan Tan, va a ser la conductora del evento: además de una preciosa introducción basada en mi última novela, Los cerezos de Central Park, hará una dramatización del relato ganador.

La entrada es gratuita, será a las 8 de la tarde, y creo que no deberíais perdéroslo, porque va a ser espectacular. Hablaré un poquito, dos preguntas contadas, de Los cerezos de Central Park, aprovechando que sé que se acercarán personas de los clubes de lectura que a lo largo de los dos últimos años he visitado con La lectora de Bécquer. Y firmaré los libros que haga falta, estaría de más.




martes, 29 de septiembre de 2026

TOP 5 NOVELAS AMBIENTADAS EN BARCELONA

Si eliges como destino literario Barcelona, vas a encontrar una ciudad en la que en sus calles aguardan historias de todo tipo, desde misterios góticos entre la niebla hasta refugios naturales donde desconectar del mundo.

Hoy selecciono cinco novelas perfectas para viajar a Barcelona y sus alrededores a través de la lectura. Son cinco tramas muy diferentes, pero todas ellas con el mismo denominador común: una ciudad llena de personalidad.


La sombra del viento (Carlos Ruiz Zafón)



Un joven llamado Daniel Sempere es llevado por su padre al Cementerio de los Libros Olvidados, donde elige un libro maldito que cambiará su vida. A partir de ese momento, inicia una investigación para descubrir qué pasó con su enigmático autor, mientras una figura misteriosa y desfigurada se dedica a quemar cada una de las copias existentes de esa misma obra.

Se dice de La sombra del viento que es la obra española más traducida después de el Quijote y puedo confirmar que cuando lees en voz alta uno de sus párrafos, la voz de Zafón es tan poderosa que todo el mundo lo identifica de inmediato. No sucede con esta novela sino con todas las suyas.


Nada (Carmen Laforet)




Andrea llega a Barcelona llena de ilusiones para estudiar en la universidad, pero al instalarse en la casa de sus parientes en la calle Aribau, se encuentra con un hogar asfixiante, miserable y decadente. La joven debe madurar a golpes mientras convive con los violentos enfrentamientos familiares, el hambre de la posguerra y los duros contrastes entre sus ricos amigos universitarios y su propia realidad familiar.

Esta obra ganó el premio Nadal cuando su autora era jovencísima, hecho que condicionó en adelante toda su carrera literaria, porque la crítica no consideró que nada estuviera a la altura de Nada. A ella misma le costó mucho superar ese bloqueo producido por el arrollador éxito de la novela.


La editorial del señor Bennet (Mónica Gutiérrez Artero)

 





Ambientada en Barcelona, esta novela sigue las peripecias de Beatriz, una joven que se queda al mando de la indescriptible editorial de su tío, Dalia Ediciones, durante su viaje a Nueva Zelanda en busca de un libro. En este nuevo rol, Beatriz debe gestionar la publicación de diez obras y lidiar con un excéntrico grupo de autores y empleados en el Taller Masriera. Entre ellos está el traductor de la editorial, sir Carter Blackstone. Tiene modales impecables de lord inglés, es culto y misterioso, y ama la literatura. Es el apoyo de Beatriz para sacar adelante la editorial.

A día de hoy, Mónica Gutiérrez está considerada, tanto en España como en otros países, una de las reinas del feelgood.


La ciudad de los prodigios (Eduardo Mendoza)




El joven y ambicioso Onofre Bouvila llega a una Barcelona en plena expansión y, empezando desde lo más bajo como repartidor de propaganda anarquista, utiliza la picaresca, la falta de escrúpulos y la especulación inmobiliaria para ascender socialmente. A través de sus estafas y negocios, el protagonista se convierte en uno de los hombres más ricos y poderosos del país.

Mendoza está considerado como uno de los autores que mejor conoce Barcelona, a quien ha convertido en centro de sus novelas en múltiples ocasiones.


La catedral del mar (Ildefonso Falcones)





El siervo Arnau Estanyol huye de los abusos del señor feudal junto a su padre y se refugia en Barcelona, donde trabaja duro como portador de piedras (bastaix) para ayudar a construir la iglesia de Santa María del Mar. Con los años, Arnau logra prosperar de forma espectacular y ganarse el respeto del pueblo, lo que despierta las envidias de los nobles y termina llevándolo a enfrentarse al terrible tribunal de la Inquisición.

Esta novela, que creció a la sombra de Los pilares de la Tierra de Ken Follet, es considerada una de las mejores obras del autor, a pesar de ser la primera.


¿Conoces más novelas ambientadas en Barcelona? Deja los títulos en los comentarios para que podamos seguir ampliando entre todos este universo literario.

jueves, 17 de septiembre de 2026

TOP 5 NOVELAS AMBIENTADAS EN CIUDAD REAL

Pensar en Ciudad Real nos lleva irremediablemente al escenario del Quijote. Pero hay más, sus calles y pueblos han inspirado desde los primeros crímenes de la novela negra española hasta los grandes viajes de la Generación del 98. Esta tierra esconde un mapa literario que algunos autores han elegido para ambientar dramas históricos, misterios rurales y crónicas de viaje.


La ruta Don Quijote. Azorín. 



Un clásico imprescindible de la Generación del 98. El autor recibe el encargo de recorrer la ruta del hidalgo y narra sus vivencias viajando en carro por la provincia. Dedica capítulos enteros a describir de forma bellísima la vida pausada de Ciudad Real capital, sus calles decimonónicas y las fondas de pueblos como Puerto Lápice y Argamasilla de Alba.

El rapto de las Sabinas (Saga de Plinio). Francisco García Pavón. 




Es una obra interesante en la novela policíaca rural española. Toda la trama se ambienta en Tomelloso (Ciudad Real), donde el Jefe de la Guardia Municipal, Manuel González "Plinio", debe resolver la misteriosa desaparición de unas mujeres. El libro es un retrato costumbrista impecable de las charlas en el casino local, los cafés manchegos y el carácter ciudarrealeño de mediados del siglo XX.


Don Quijote de la Mancha (Segunda Parte). Miguel de Cervantes. 




Aunque toda la obra es el emblema de la región, los capítulos centrales más famosos de la segunda parte se localizan con nombres y apellidos en la provincia de Ciudad Real. La célebre aventura de la Cueva de Montesinos y las descripciones del entorno natural de las Lagunas de Ruidera forman parte de esta obra que se sitúan en el suelo de Ciudad Real provincia.


El viaje de don Quijote. Julio Llamazares. 



Como hiciera Azorín a comienzos del siglo XX, en estas páginas Julio Llamazares recrea uno de los grandes viajes de la ficción: el de don Quijote por la geografía española. La ruta literaria se inicia en Madrid, llega hasta Sierra Morena, se detiene en La Mancha y Zaragoza, y concluye en la playa de Barcelona, donde el caballero andante se enfrentó al de la Blanca Luna.

Pertrechado con cuadernos, libros y lápices, el autor recorre una ruta que le revela unos contrastes no por sabidos menos prodigiosos: las hamburgueserías comparten espacio con antiguas ventas, aparecen nuevos tipos humanos y la geografía se presenta en algunos puntos idéntica a la que vería el hidalgo manchego, pero en otros radicalmente transformada.

Trazando un recorrido que le lleva y le devuelve una y otra vez de la novela de Cervantes al imaginario de las gentes que encuentra en su camino, Llamazares conforma un libro de andanzas quijotescas del siglo XXI, pleno de anécdotas y de humor, narrado con la maestría y la admiración por la obra cervantina que caracterizan su literatura.


El médico de su honra. Pedro Calderón de la Barca. 




Gran clásico del Siglo de Oro español. En este drama trágico, Calderón sitúa parte de la acción militar, las tensiones de honor y el contexto de las Órdenes Militares sobre el territorio histórico y los castillos de la provincia de Ciudad Real, zona que el propio autor conocía a la perfección como caballero de Santiago.


Seguro que se me están pasando muchas obras de las que no he oído hablar. Y tú, ¿conoces más novelas u obras literarias ambientadas en Ciudad Real? Déjalos en los comentarios para tenerlos a mano.