lunes, 27 de abril de 2026

PRINCIPIOS, CINCO MESES DE LECTURA

En estos días se cumplen cinco meses desde que empecé a leer, cada mañana, el principio de uno de los libros de mi biblioteca, jugando con quienes se animan a adivinar de cuál de ellos se trata.

He ido eligiendo los que me parecían más fáciles de adivinar, bien porque formen parte de ese temario de secundaria que todos tenemos en mente (y que son los que más veces he releído por trabajo y por placer) o bien porque me los habéis ido pidiendo.

En estos cinco meses he leído La metamorfosis, Anna Karenina, El Quijote, versos de Miguel Hernández, obras de teatro de Lorca. Por los principios han pasado Cela, Unamuno, Baroja, Galdós o Ray Loriga, y ha habido espacio para libros tan especiales como Matilda o Heidi.

También, en los últimos meses, cuando estos principios se han ido popularizando en redes, he leído los que algunos espectadores me han pedido. Incluso me he atrevido a leer más allá del castellano: un poema de Rosalía de Castro en gallego y otro de Verdaguer en Catalán.

Este pequeño espacio solo quiere jugar con la literatura, compartir un momento que coincide con el primer café, servir de puente para conversaciones (o para las canciones con las que los ameniza @garita_73) y reclamar en redes un espacio de paz y calma.

No hay problema si no lo sabes, el día que subo el principio coloco la respuesta en la historia y estas las anclo en mi perfil, por si llegas tarde. Y si no aciertas hoy, otro día será. Y si quieres que lea el tuyo, solo tienes que mandarme un mensaje y yo lo intento.

Aunque pronuncie fatal porque no sea mi lengua materna.

Aprendo y aprendemos, nos damos la mano asidos a las páginas de un libro y disfrutamos de una pasión común que ponga un poco de cordura en este mundo que la está perdiendo.

Con respecto a esto, he tenido varias faltas de respeto en los comentarios, pero lo he solucionado con una valentía y una calma que no he tenido en otras etapas de mi vida: si alguien viene a insultar, a montar polémica, a criticar sin sentido, en mi casa no tiene sitio y le cierro la puerta en las narices. Si vienes con flores, adelante, las pondremos en un jarrón. Si traes unos pasteles, eres bienvenido. Pero si nos tiras piedras te vamos a cerrar puertas, ventanas y contraventanas porque este no es tu mundo y tenemos pleno derecho para no admitirte en él.

Y dicho esto, seguiré leyendo, aunque poco a poco tendré que tirar de principios de libros que, o bien no haya leído aún o que no estén en físico en mi biblioteca.  Tengo muchísimos libros actuales, pero he entendido que los clásicos son más fáciles de adivinar porque son más universales, y los libros antiguos los conoce más gente, y los prefiero porque dan más oportunidades de conversación.

Si no te has unido, te invito a que lo hagas.

Es aquí: https://www.instagram.com/mayteestebn/

CERRADA LA RECEPCIÓN DE MANUSCRITOS EN EL II CERTAMEN DE RELATO ROMÁNTICO MAYTE ESTEBAN

Hace unos días se cerró la recepción de manuscritos del II Certamen de Relato Romántico Mayte Esteban.

Es ahora cuando empieza mi misión.

Aunque no voy a ser parte del jurado que elija al relato ganador de los 300€, sí tengo una misión en estos momentos y es filtrar los 50 manuscritos que se han presentado a esta convocatoria.

Tengo, por tanto, la delicada tarea de asegurarme de que cada uno de los que pase al jurado cumpla las bases de la convocatoria; es decir, no deben superar las 1500 palabras, deben transcurrir en Sepúlveda, que este año es el pueblo que acoge el certamen, y deben tener un final feliz.

También hay que asegurarse de que los manuscritos son de autores que viven en España, otro de los requisitos imprescindibles, porque la entrega de los 300€ será presencial en el mes de octubre, en el auditorio de Sepúlveda.

Eso ya lo contaré con más detalle cuando se acerque, porque tiene muchas cosas chulas.

Yo no tengo acceso a los datos de los participantes, así que será otra persona quien, en el caso de que haya un relato que haya llegado de fuera de España y yo lo haya seleccionado, al no saber el origen del autor, lo saque antes de mandarlo al jurado.

Mi misión ya está en marcha, he leído los relatos y he seleccionando, como he dicho, apoyándome en las bases.

Y en otra cosa.

Siento mucho decir esto, pero he detectado varios relatos generados por inteligencia artificial.

En las bases no se decía nada de esto, nos pareció que alguien que disfruta escribiendo, que 1.500 palabras hasta se quedarían cortas para cualquiera que se considere escritor, y no lo pusimos, pero parece que no es así, que hay personas que han presentado relatos que tienen claras marcas de Inteligencia Artificial en su proceso de creación.

Es verdad que 300€ son muy golosos.

Aunque no lo advirtiéramos, no voy a pasar ninguno de estos relatos. De todos modos, los que la llevan son planos y, sorprendentemente, los personajes en varios de ellos se llaman igual. En 3, en concreto, son iguales. Dos de ellos tienen, literalmente, la misma frase. No sé si eso es una sorpresa, también las metáforas son las mismas, las frases clónicas, los puntos suspensivos en el mismo sitio y los finales igualitos.

No estamos utilizando programas para detectar IA para encontrar estos relatos, sino entrenamiento humano. El mío. Llevo toda la vida estudiando el lenguaje y un tiempo tratando de comprender cómo se expresan las diferentes inteligencias artificiales para saber si mis alumnos hacen sus trabajos o se los encargan a una máquina, sin saber que ese entrenamiento me iba a venir de perlas para esta misión de filtrado.

Vamos, ni se me había ocurrido que fuera a necesitarlo...

Me voy a callar lo que me parece éticamente presentarse a un concurso de relatos con algo que ha escrito una máquina (creo que aunque me lo calle, se nota), pero también estamos en nuestro derecho de entregar los 300€ a una persona que haya hecho el esfuerzo creativo de escribir su relato. No sé si nos equivocaremos, porque puede que haya quien sepa disimular, pero, desde luego, hay relatos que no cuelan.

Son de parvulitos de Chatgpt.

También estoy encontrando relatos reciclados con otro espacio como protagonista diferente a Sepúlveda, algo que ya sucedió el año pasado con Navares de las Cuevas. Me parece fenomenal que se siga intentando validar un relato en el que se cree, pero os voy a dar un consejo: asegurad los nombres de las plazas, las calles, los barrios, etc., de la localidad que es protagonista. La ambientación está en las bases y no podemos pasar que hayáis puesto iglesias que no existen, calles de otro sitio, un pueblo diferente de Segovia o un puerto de mar en medio de Castilla.

Pero que no cunda el pánico: hay relatos bonitos, con enfoques diferentes, buen gusto y que animan a evocar en la imaginación la villa de Sepúlveda.

Espero que seleccionemos una joya como el año pasado.


miércoles, 18 de marzo de 2026

LA DISCAPACIDAD Y LOS PERSONAJES DE NOVELA

Hace no mucho, en uno de los miles de vídeos que salen en la pantalla de inicio de Tiktok, me salió una autora. Vendía su novela como única, porque su personaje tenía una discapacidad. La verdad es que no me enteré de cuál, pero señalaba que los escritores nos olvidamos de ese colectivo a la hora de dibujar personajes de novela y ella lo había hecho.

A mí me pareció que no estaba en lo cierto, que había leído novelas donde aparece.

Me he puesto a pensar y a buscar y no he tardado mucho en dar con unos cuantos ejemplos.

Quasimodo  de Nuestra Señora de París (Victor Hugo). Empiezo por él porque es la novela que estoy leyendo en estos momentos. El personaje, deforme, sordo por soportar el constante sonido de las campanas, es el primero de los clásicos que me viene a la cabeza porque justo este momento estoy disfrutando como una enana de la novela. En este caso, su vida viene definida por su deformidad y su abandono.

Christopher Boone  de El curioso incidente del perro a medianoche (Mark Haddon). La discapacidad de este personaje se encuentra en el entorno del espectro autista, aunque no se menciona en la novela. Solo se dan indicios para pensar que así es.

Marie-Laure LeBlanc  de La luz que no puedes ver (Anthony Doerr). Ceguera. La discapacidad de la niña está incluso en el título de la novela, un drama que transcurre en la isla de Saint Malo durante la Segunda Guerra Mundial, una novela preciosa que leí y reseñé hace varios años en el blog.

Capitán Ahab de Moby Dick (Herman Melville). Le falta una pierna e incluso usa una prótesis hecha con hueso de ballena. La ballena blanca lo deja sin pierna y ese hecho marca al personaje y arrastra sus acciones en la novela.

Lennie Small de De ratones y hombres (John Steinbeck). El protagonista de esta novela tiene una discapacidad cognitiva, es un niño en un cuerpo enorme. Esta novela aún no la he leído, pero estos días hablaba con otro lector de ella y es posible que caiga pronto.

Clara de Heidi (Johanna Spyri). ¿Quién no recuerda que iba en una silla de ruedas?

Así que no, claro que no es cierto que no aparezca la discapacidad en personajes de novela, lo hace y, además, es un matiz que puede dar riqueza a un personaje. 

En mi próxima novela, lo pensé después de ver el vídeo, hay dos personajes con discapacidad. Uno de ellos, Ian Brennan, tiene una cojera y a Albert Moore la Primera Guerra Mundial lo dejó sin un brazo. Pero si de personajes "imperfectos" (entiéndase bien esto) se trata, algunos de los míos de otras novelas tienen cáncer o diabetes. 

Algo que entra dentro de lo normal cuando construyes un personaje que no es plano.

Así que no, no ha hecho algo único. Ha retratado un matiz más de la vida.

domingo, 8 de marzo de 2026

LA LUCHA POR LA IGUALDAD: 8 DE MARZO

 


No sé si sabéis algo. A mí, cuando lo leí, me resultó, cuanto menos, curioso.

En EEUU se empezó a exigir el voto por parte de las mujeres en el siglo XIX. El motivo por el que muchas se unieron a este movimiento, como casi siempre, no fue político: se las excluyó de la lucha que se mantenía contra el alcohol.

La UCMT, unión de mujeres por la Templanza, encabezada por Frances Willard, defendía el derecho al voto como medio para poder lograr la prohibición del alcohol. Fue el medio que encontraron al principio para proteger a sus hogares y a sus familias, para resguardar su seguridad financiera (que sus maridos no se gastasen lo que ganaban en los salones) y también de protegerse de las palizas que ellos, alcoholizados, les propinaban.

El movimiento sufragista y este otro, enfocado a exterminar una lacra de la sociedad norteamericana de la época, hicieron piña.

Ha pasado mucho tiempo de esto, la lucha se ha ido reforzando, buscando los cauces posibles para crear una sociedad igualitaria.

Hay muchos momentos que podemos recordar.

Hoy recordamos más cosas, sobre todas, el incendio de una fábrica de camisas de Nueva York el que fallecieron 146 personas y que marcó de manera significativa la lucha por los derechos de la mujer.

El Día Internacional de la Mujer del 8 de marzo fue declarado por las Naciones Unidas en 1975. Dos años más tarde se convirtió en el Día Internacional de la Mujer y la Paz Internacional.

Hoy, más que nunca, debemos recordarlo.


sábado, 7 de marzo de 2026

ENTREVISTA EN EIBEROAMERICA.COM

Me entrevistaron en Eiberoamerica.com para hablar sobre La lectora de Bécquer. Por si gustáis. 

Gracias a Paquita Sánchez Galbarro por esta charla de media hora tan interesante. 

Entrevista aquí