martes, 15 de junio de 2021

PLANES DE VERANO

Todos los veranos, más o menos por estas fechas, entro en agencias de viajes virtuales para planificar mi verano. En realidad nunca voy de vacaciones, todos esos viajes solo son momentos de divertimento para unas tardes que en mi casa se hacen demasiado largas y calurosas, pero esto me entretiene muchísimo y alienta ese regalo que me hizo la vida: mi imaginación.

A mis viajes que nunca serán siempre les concedo todos los extras. Suites de súper lujo, un todo incluido que no se limita a las comidas, sino que se extiende en excursiones, saunas, spas y cualquier cosa loca que se me ocurra. No estaría bien ponerle límites a los sueños por algo tan mundano como el dinero, sobre todo cuando el dinero que manejo sencillamente no se gasta.

He visitado los lugares más maravillosos del planeta. Noruega. El mar Negro. Los acantilados de Dover. Las islas Hébridas. París. Nueva York. Roma...

En realidad, estos planes de verano solo son entrenamientos necesarios para otros viajes que no dejan de ser imaginarios, pero que acaban haciéndose reales de alguna manera. Por ejemplo, ese que hice a Londres, a la ciudad que fue a principios del siglo XX. O al Madrid del Siglo de Oro. O a la zona de Sanabria... 

Cada uno de esos viajes se convirtió en una novela, con ellos senté las bases de los escenarios por los que se moverían mis personajes. Es verdad que conozco Londres, aunque no la ciudad de ese tiempo. Es cierto que, salvo en este año de pandemia, no he estado más de un mes sin pisar Madrid, aunque no la de esa época. Es verdad que vivo en Castilla y León, y conozco de primera mano el paisaje y sus gentes, el medio rural y sus problemas. Aunque pudiera tirar solo de imaginación, al final siempre busco lo que también he vivido, porque sé que se siente más real.

En 2018, el verano empezó muy mal. Nada más arrancar junio, un imprevisto fastidió mis planes y la verdad es que no tenía ni ganas de nada. Sin embargo, si hay una cosa que he aprendido en estos años es que la escritura, como la lectura, tiene algo de terapéutico y sanador. Convierte los días abrasadores en agradables momentos de lluvia fina y rebeca y los inviernos fríos en momentos dulces al lado de la chimenea. Con esa idea, tratando de deshacerme de la incomodidad que aquel tropiezo había supuesto, pensé donde me apetecería viajar. 

Cerré los ojos y esto fue lo que vi.


Es Mykonos, una de las islas del Egeo. Hace muchos años, concretamente 29, estuve allí. Fue un viaje iniciático y siempre se me habían quedado ganas de volver. Ese verano, como casi todos mis veranos, el presupuesto real no daba para mucho más que un viaje corto, pero ese otro que se inventa historias estaba lleno a rebosar. Y aprovechando todo, eso que tiene de sanador escribir, que realmente conozco el lugar, que tenía tiempo y la necesidad de volver, aunque fuera de este modo, abrí un Word.



Con el faro de Armenistis superpuesto al perfil de la isla de Tinos en mente, el azul del cielo y del mar, y el blanco impoluto de las casas que se derraman por la colina, empecé a escribir. Y me vi en el puerto, rodeada de barquitas de colores, con el pelo alborotado por esa brisa furiosa que se empeña en obligarte a llevar chaqueta si quieres visitar Delos. Me vi entre sus callejuelas encaladas, salpicadas de flores. Me vi respirando ese aroma salado, silenciosa, mientras el sol se ponía y lo observaba desde la colina de los molinos.

Y me encontré con Elora y con Diego, y fueron ellos quienes me contaron su historia. 

Y yo os la contaré a vosotros, pero aún falta mucho para que pueda mostrarla, quizá llegue otra antes, seguro que llegará otra antes, pero quería presentároslos. Porque me encantó ese verano que empezó tan mal solo por el hecho de haberlo compartido con ellos.

Ojalá este, otros personajes me cuenten otra historia. Estaría encantada de viajar con ellos y de escucharla. 





#TuCitaPerfecta


 

Estas vacaciones, Harlequin tiene preparadas novedades, promociones, sorteos y recomendaciones que podrás encontrar en las redes sociales. ¿Te apuntas a #TuCitaPerfecta ?

martes, 8 de junio de 2021

DONDE HABITE EL OLVIDO DE LUIS CERNUDA

Donde habite el olvido,

en los vastos jardines sin aurora;

donde yo sólo sea

memoria de una piedra sepultada entre ortigas,

sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.


Donde mi nombre deje

al cuerpo que designa en brazos de los siglos,

donde el deseo no exista.


En esa gran región donde el amor, ángel terrible,

no esconda como acero

en mi pecho su ala, 

sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.


Alla donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,

sometiendo a otra vida su vida,

sin más horizonte que otros ojos frente a frente.


Donde penas y dichas no sean más que nombres,

cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;

donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,

disuelto en niebla, ausencia,

ausencia leve como carne de niño.


Allá, allá lejos;

donde habite el olvido.


Cernuda es mi autor preferido de la generación del 27. Sevillano, vino al mundo en 1902 en una familia acomodada. Pedro Salinas fue profesor suyo de Derecho y  fue quien condujo sus primeros pasos como poeta. Su rebeldía y su descontento se debieron, en gran medida, a su condición sexual y la conciencia de marginación a la que su época lo sometía. A causa de la Guerra Civil, hubo de exiliarse y murió en México en 1963.

Si quieres escuchar su voz, recitando este poema, aquí puedes hacerlo. Es un archivo de Canal Sur.

jueves, 3 de junio de 2021

NUESTRA ÚLTIMA VEZ

Hay veces que lo sabes, que se sabe que es la última vez en nuestra vida que haremos algo. El último día de primaria, por ejemplo. Se nos queda marcado a fuego en la memoria porque apresamos las emociones para echar mano de ellas si nos ataca la nostalgia. 

Sin embargo, otras veces, no sabemos que esa será la última vez. Ni siquiera hay la más mínima sospecha, así que nuestro cerebro no guarda, no mima, no atesora para otro momento y, cuando queremos recordar, no se puede. 

No recuerdo el último día que vi a mi amigo Javi antes de ponerse enfermo. Nadie sospechó que en tres meses se iría y ese día fue uno más de los muchos que compartimos en nuestra juventud. 

Tampoco recuerdo el último viaje que hice con mi padre, porque él iba a ser eterno y porque los padres se hacen mayores y achacasos, envejecen mucho antes de morir y no se dejan a sus niñas en medio de una tormenta. ¿Cómo iba a guardar recuerdos, si él iba a seguir a mi lado?

Hace poco más de un año, me despedí de amigos dando por hecho que nos veríamos en semanas. Ni siquiera hubo abrazos largos que dejaran una huella en nuestras pieles, solo, tal vez, porque no lo recuerdo, un "nos vemos pronto" que en algunos casos ya es un "no nos vamos a volver a ver nunca". 

En enero de 2020, el día 10, estuve en un encuentro para hablar de La colina del almendro y tampoco sabía que era una última vez...

Nuestra última vez.

martes, 1 de junio de 2021

MY SHINING STAR DE LAURA SANZ

 

Pulsa en la portada



Sinopsis:

¿Puede una persona brillar?

Eso se preguntaba Simón una y otra vez mientras anclaba las pupilas en el cantante de aquel grupo de rock, hasta ese día totalmente desconocido para él.

Sí, una persona podía brillar. Al menos Mike Allen lo hacía, con una potencia tan extraordinaria que incluso él, que jamás se había sentido atraído por nadie del mismo sexo, era incapaz de apartar la vista del escenario.

Estaba fascinado.

¿Puede una persona ser un oasis de paz para otra?

Eso se preguntaba Mike mientras sus ojos recorrían a Simón de arriba abajo con avidez.

Apenas le conocía, pero desde el primer momento que cruzaron sus miradas, sintió una fuerte conexión con aquel hombre moreno de aspecto tranquilo y reservado, tan diferente a él.

Quizá era una locura lanzarse a averiguarlo, pero ¿desde cuándo era él una persona sensata?


My shining Star

Dos hombres y una historia de amor


Hace ya muchos meses, Laura Sanz, mi compañera y amiga, me habló de su deseo de contar esta historia. Había en ella miedo por el enfoque, porque era la primera vez que se enfrentaba a narrar una historia entre dos hombres. No sabía si sería capaz de plasmarlo con el respeto que le merece, si podría construir una novela bonita que cualquiera pudiera disfrutar. Sabemos que los prejuicios existen, pero también hay mucha gente que no los tiene. ¿Por qué no hacerlo si te apetece? Dudó, como dudamos siempre, hasta que se sentó a escribir.

Entonces, en cuanto las palabras empezaron a ordenarse, el miedo se esfumó y ya solo quedaron las sensaciones que le producía la relación entre Mike y Simón. Durante la redacción de esta novela, ella brilló. Sus avances los medía en palabras conmigo, yo apenas sabía de la novela que un día llevaba 20.000 palabras y poco después 27.387.  Y que poco a poco se hacía grande y ella se sentía maravillosamente frente al teclado. Sobre el contenido, sería un secreto hasta que llegase el momento de que pudiera leerla entera.

Cuando terminó, volví a ser su lectora cero y os prometo que volvió a sorprenderme. Ha pasado de la Edad Media a los Landvik que enamoran a las lectoras, pasando por Harry, su personaje más atormentado, Poncho, un pijo que se vuelve divertidísimo al lado de Estela y los dos hermanos Salas, con los que nos llevó de la mano al oeste Americano, a esta otra historia. Una que abre un camino diferente.

Una apuesta.

Un riesgo.

Un acierto.

Sé que hay mucha gente que cuando nos lee hablar de los libros de autores que están a nuestro lado, no nos cree: "Ya está esta haciendo promoción de sus colegas". Se nota que, primero, a mí no me conocen de nada. Nunca recomiendo nada que no me parezca digno de ser recomendado o que no haya leído. Y menos en el blog, un sitio que es casi mío y de Margari, que es la persona que siempre está ahí (gracias, preciosa). Segundo, que este blog, como acabo de decir, es cero influencer de nada. Es donde guardo las lecturas que quiero recordar. ¿Qué sentido tendría entonces?

Lo recomiendo porque así lo siento, porque cuando leí esta novela venía de una sequía lectora importante que se desvaneció entre sus páginas. Buscaba ratos para leer. Me daba prisa en terminar las tareas para poder sentarme con el libro. Se me olvidó que, de vez en cuando, tenía que fijarme en si había alguna errata que se hubiera escapado, porque solo quería leer y saber qué pasaba con estos dos.

(Solo me ha pasado con novelas esto tres o cuatro veces en lo que va de año y una de ellas no tiene reseña porque hay una razón poderosísima para que no la tenga, que contaré en un tiempo. Una razón que me hizo muy feliz. Una razón que se convertirá en unas palabras aquí cuando de verdad proceda.)

No me disperso más. 

Hoy es el primer día de Mike y Simón (con tilde en la o). Hoy es el momento de empezar a descubrirlos. Espero que quien se anime se encuentre tan cómoda como yo en la historia. A los que os gusta Laura Sanz, es ella, es la de siempre. Es su manera de narrar, es su capacidad de mostrar emociones y esa forma de llevarte de la mano hasta el final.

Es ella brillando.

No se puede pedir más.



lunes, 31 de mayo de 2021

CUANDO TE HABLA UNA NOVELA

 Estos últimos días he hecho una lectura cero de una novela. Es algo que viene siendo habitual, pero últimamente, por mi propia salud y por el trabajo pendiente lo había dejado un poco de lado. He tardado mucho más de lo que tardo en condiciones normales, y quizá ello haya sido la causa de que la lectura haya sido mucho más pausada, reflexiva y emotiva.

En realidad, emotiva no lo ha sido por la velocidad.

Lo ha sido por todo lo que esa novela ha removido dentro de mí, por los lugares que me ha hecho visitar, lugares que tienen un espacio reservado en esa memoria con la que no puede ni la falta de B12. Esa memoria que recoge lo que es la base de tu propia persona.

Toda la novela me ha estado hablando de mí misma.

Cuando terminé, lo que hice fue contarle una historia paralela a la autora. En lugar del análisis que esperaba, que atendiera a la forma, al ritmo, al interés que podía generar o a los posibles errores, yo le devolví un relato de un tiempo pasado que para mí es de lo más valioso que poseo.

Fue ahí, en este impulso no refrenado, cuando me di cuenta de que la novela es mucho más extraordinaria de lo que pensaba. Creo que lograr con un libro que el lector no solo complete la historia, que dote de vida en su imaginación a los personajes, sino que la haga suya y se traslade a su vida, es magia.

Me habló y recorrí con los dedos de la imaginación antiguas cicatrices, puse en primer plano los recuerdos más felices y quizá un final que no es de novela, pero que tiene mucho de literario porque, en su día, fue el activador de la imaginación que logró que escribiera una de mis primeras novelas no publicadas. Una de las que vivirán eternamente en el cajón.

Me ha hecho comparar pasado con presente y darme cuenta de que muchas veces nos empeñamos en perseguir la felicidad sin darnos cuenta de que, una vez, ya la tuvimos. Y que no importa si de nuevo no logramos rozarla con los dedos, si el presente no se le acerca; estuvo ahí, lo vivimos, fue tan real y tan maravilloso que solo queda dar las gracias.

Por haberlo vivido.

viernes, 28 de mayo de 2021

PROMESAS A LAS ESTRELLAS, GABRIELA MISTRAL



Ojitos de las estrellas

abiertos en un oscuro

terciopelo: de lo alto,

    ¿me veis puro?


Ojitos de las estrellas,

prendidos en el sereno

cielo, decid: desde arriba,

    ¿me veis bueno?


Ojitos de las estrellas,

de pestañitas inquietas,

    ¿por qué sois azules, rojos

    y violetas?


Ojitos de la pupila

curiosa y trasnochadora,

    ¿por qué os borra con sus rosas

    la aurora?


Ojitos, salpicaduras

de lágrimas o rocío,

cuando tembláis allá arriba,

    ¿es de frío?


Ojitos de las estrellas,

fijo en una y otra os juro

que me habéis de mirar siempre,

    siempre puro.


Gabriela Mistral, Casi escolares.

martes, 25 de mayo de 2021

RESEÑA DE LA COLINA DEL ALMENDRO POR MARTA QUEROL

Marta Querol es una autora española; tiene una trilogía compuesta por El final del Ave Fénix, Las guerras de Elena y Yo, que tanto te quiero, que no solo he leído, sino que he recomendado y regalado, porque me encantó. Acaba de publicar otra novela, primero bajo seudónimo y ahora de nuevo con editorial y con su nombre, El infiltrado, que está en mi kindle, esperando. Tiene antologías de relatos. Escribe para la revista Zenda. Es una mujer con voz propia que defiende lo que piensa siempre desde el respeto y la educación, pero sin renunciar a su verdad. La he leído muchas veces hablar claro, como nadie, de los complicados entresijos del mundo editorial que a veces tienen tantas sombras como luces.

¿Qué estoy intentando decir con esto?

Pues, básicamente, que el hecho de que Marta escogiera mi novela como lectura, provocó una aceleración de mis latidos. Sé que los escritores a veces somos los más duros jueces, porque conocemos los mecanismos por los que se mueve este juego que es la narrativa. Me encantó que lo hiciera, pero sé que Marta es sincera, así que tuve la sensación de que me iba a presentar a un examen casi como los de oposición. 

Cuando me dijo que la novela le había gustado, respiré aliviada. 

Y eso que no me imaginaba que un martes por la mañana me iba a despertar con una video reseña, algo que no me sucede habitualmente. Mi hija me dice mucho que me haga la diva, que haga como si estas cosas me pasaran todos los días y no les doy importancia, pero yo no soy capaz. Igual que Marta es sincera en sus opiniones, yo soy transparente con mis emociones y cuando estoy agradecida o sorprendida, o emocionada, o feliz... se me nota. Estoy aprendiendo a reprimirme cuando estoy triste (aunque a veces no me salga del todo), pero cuando hay algo muy bonito no pienso dejarlo escapar.

Porque la vida tiene muchos, muchos, ratos feos.

Porque llevo meses en los que me está fallando la salud y no veáis cómo vienen unas palabras como las de Marta hoy.

La reseña está en YouTube y yo me la guardo aquí. Porque Mary Davenport se merece que esto no se pierda. Porque le agradezco a Marta muchísimo que me haya hecho llegar unas impresiones tan chulas. Porque esta novela se merecía un recorrido en la calle que nos interrumpió el virus y que yo, ahora, tampoco le puedo dar, y esto es suficiente para decirme a mí misma que todo lo invertido en ese libro valió la pena.

Muchísimo.

Aquí podéis verla. A mí me han entrado muchas ganas de leer la novela de nuevo.

lunes, 10 de mayo de 2021

AMAR EL DÍA, ABORRECER EL DÍA DE MARÍA DE ZAYAS

 Una de nuestras autoras del Siglo de Oro más desconocidas es María de Zayas. Fue una mujer adelantada a su tiempo, cuyas obras se publicaron en vida y que se ganó el respeto de grandes autores como Lope de Vega. Fue tanto su éxito que incluso un autor francés tradujo sus libros y los hizo pasar por suyos. Sin embargo, en el XIX, el academicismo decidió hacer con ella lo mismo que se hace con muchos de los trabajos realizados por mujeres: minusvalorarlos, silenciarlos, esconderlos... prentendiendo con ello, supongo, que su memoria desapareciera.

Se lo merecía, al parecer, por deslenguada, por hablar de sexo sin tapujos, por quejarse de que las mujeres no se educasen en las mismas condiciones que los hombres. 

María de Zayas era buena. De ella nos han llegado, a pesar de esos señores, obras muy variadas. Y poemas. Este soneto me fascina, creo que es tan hermoso como los que tratan el mismo tema que escribieron Lope de Vega y Francisco de Quevedo. ¿Qué es el amor?

Esto decía...

Amar el día, aborrecer el día


Amar el día, aborrecer el día,

llamar la noche y despreciarla luego,

temer el fuego y acercarse al fuego,

tener a un tiempo pena y alegría.


Estar juntos valor y cobardía,

el desprecio cruel y el blando ruego,

tener valiente entendimiento ciego,

atada la razón, libre osadía.


Buscar lugar en que aliviar los males

y no querer del mal hacer mudanza,

desear sin saber qué se desea.


Tener el gusto y el disgusto iguales,

y todo el bien librado en la esperanza,

si aquesto no es amor, no sé qué sea.


María de Zayas y Sotomayor.

lunes, 3 de mayo de 2021

COMPROMISOS LECTORES

 Decía el otro día Marta Luján en un tuit que ella, antes que escritora, es lectora, y que no lee por compromiso con otras autoras, sino siguiendo sus propios deseos lectores. Que no le importa si la otra persona lee sus libros y que, desde luego, no lee esperando nada de vuelta.

Solo puedo quitarme el sombrero ante su tuit.

Llevo años siguiendo esa filosofía, leyendo lo que de verdad me apetece y comentando únicamente lo que me llega, lo que me mueve, lo que me conmueve y me gusta tanto que de verdad me apetece compartirlo con los demás. Y en ese contexto de siempre buscar lo positivo, me da igual si la persona a la que leo nunca siente la necesidad de abrir un libro mío. De hecho, leo a gente que jamás se va a molestar en leerme a mí, y no hablo solo de autores extranjeros. Hablo de algunos que tengo muy cerca.

El tuit de Marta me trajo de recuerdo varias historias. 

Una se remonta a la Navidad de 2011, cuando por primera vez abandoné un libro que suponía un compromiso lector. Lo hice después de intentar leerlo con todas mis fuerzas y que se me hiciera bola, porque no me estaba gustando nada. Era autoeditado, era el principio de este movimiento, y el autor, que sabía que lo estaba leyendo -cometí la torpeza de anunciar que lo había empezado-, al ver que pasados tres meses no decía nada sobre su novela, me bloqueó en las redes. Supongo que si hubiera dicho que el libro me parecía un tostón habría hecho igual, pero me callé porque quién soy yo para tirar el trabajo de nadie.

A partir de esa experiencia, no suelo anunciar qué es lo que estoy leyendo. Me libera de ese tipo de reacciones y me concede a la vez la libertad de pensar lo que quiera de los libros. Tengo que decir que desde 2011 he empezado muchísimos más que he terminado, que he leído fragmentos que no me han convencido, pero me lo he guardado porque sé que solo es mi opinión y puedo estar equivocada.

No tengo la soberbia de pensar que yo soy la que tiene razón.

Hace como dos años, me pasó otra de estas cosas que tienen que ver con este tuit de Marta, pero en sentido contrario. Alguien se leyó un libro mío y lo alabó el público. Desmedidamente. Yo lo agradecí, como hago con todo, y me fijé que esa persona escribía. Como soy muy curiosa, pero también me he cansado de tirar dinero, me descargué el fragmento de su novela. Después de un inicio prometedor, la novela se volvía muy lenta para mí y la dejé. No estaba muy mal escrita, pero carecía de algo que le pido a los libros: alma. Técnica sí tenía, pero la emoción no la encontraba por ninguna parte. No se me erizaban los pelillos del brazo ni sentía envidia por lo genial del enfoque.

Tiempo después, poco, esta persona se puso en contacto conmigo para pedirme que leyera su libro y le dejase un comentario. Yo, con toda la amabilidad del mundo, le dije que lo tendría en cuenta. Me daba mucho respeto decirle que ya lo había empezado y no me había gustado, no me complace causarle dolor a nadie, y menos en algo que para nosotros es tan valioso como son nuestras novelas. Yo sé que hay gente que disfruta subiéndose a un pedestal a despotricar sobre otros autores, pero yo lo paso mal y no quiero exponerme voluntariamente a cosas que me lo hagan pasar mal, sería idiota. Transcurridas unas semanas, noté su repentina ausencia en mis redes. Después de me gusta continuos desapareció, hasta tal punto que pensé que habría desistido en esto de escribir. No era así. Sigue, pero me ignora con cordialidad. Me pregunto si los halagos que tuvo para con mi novela no serían sino un medio para su fin.

Desde luego, si así era, creo que es la estrategia más equivocada. Yo no había descartado leer su siguiente libro por si había mejorado y ahora, con todo lo que tengo en mente, quizá sí.

Por fortuna, eso no sucede siempre. La mayoría de los autores que conozco son como Marta, saben separar su yo lector de ese otro que escribe. 

Ojalá todo el mundo lo entendiera tan bien. Nos iría a todos un poquito mejor.

domingo, 2 de mayo de 2021

EN MAYO, AÑOS DE MENTIRAS A MITAD DE PRECIO

 Daniel intenta escribir una novela. No sabe cómo se hace, solo se ha dejado llevar por su instinto y por esa capacidad terapéutica que tienen las palabras a veces y que ahora tanta falta le hacen. Daniel no es un aspirante a escritor más, tiene algo especial, algo que brilla aunque aún le quede mucho camino por recorrer hasta que aprenda a centrarse en lo importante. Eso ha visto Alejo Novoa en él. Esa será la razón por la que el autor más esquivo de la literatura vuelva a dar señales de vida. Quizá porque él, un día, también necesitó que lo rescatasen de sus fantasmas.

"Una historia de mentiras que esconden grandes verdades" . Laura Sanz, Escritora.
La tienes ahora por 2,84€ en ebook.



sábado, 24 de abril de 2021

LA FAMILIA MARSTON

 Llevamos unos meses escuchando hablar de una saga de romántica histórica, Los Bridgerton. Después de haber presenciado el éxito que su adaptación para serie de televisión que ha tenido la colección de novelas de Julia Quinn y lo que de rebote se están vendiendo en todas partes, hablar de cualquier otra serie de libros de ambientación histórica siempre suscitará comparaciones. En mi caso, es complicado comparar porque no he leído un solo libro de Quinn, aunque sí vi la serie. Me entretuvo, me desconcertaron muchas licencias, pero soy de mente abierta y sé lo que es Netflix, así que se las perdoné.

Pero no sé si un día leeré los libros y menos si lo haré en orden.

¿Por qué digo esto? Porque los que me conocen saben que no soy de sagas. Soy perfectamente capaz de empezar a leer una por el número 3 (¿verdad, Marian?) y no darme cuenta hasta el final que hay otras historias vinculadas a ella. Tan perfectamente capaz que esta saga de la que vengo a hablaros, la Familia Marston de Christine Cross la empecé por el 4. Solo la vi en una de las promos que hizo la autora en las redes (bravo, creo que es la única manera que tenemos los peces de colores de darnos a conocer), fui a Amazon, leí la sinopsis (sin ver lo del 4, obvio), me gustó, la descargué... y después, cuando la terminé y descubrí que había más, poco a poco, fui leyendo las siguientes.

Estos días he estado leyendo la que acaba la serie, Todo un caballero, y la verdad es que me ha dado muchísima pena que se terminase, porque esta saga de libros tiene varias cosas que me gustan mucho. Christine Cross maneja la época, se concede licencias, porque al fin y al cabo hablamos de ficción, pero no del tipo tosco de la serie de Netflix, escribe de MARAVILLA, los personajes los construye de tal manera que consigue que los quieras y para mí, lo decisivo, es que no puedo soltar los libros. Busco todo el rato momentos para ellos. 

Sé lo que voy a encontrar. Es romántica, libros que cumplen todo el pacto que hace con los lectores este género. Y en eso, estoy segura, yo tengo mucho que aprender, porque tiendo a olvidarme de la vida real en mis historias y a veces les resto una dulzura que ella se permite. Como lectora, cuando necesito estos libros, agradezco que la tengan y los de Christine la tienen.

Todavía no he leído todos los libros que ha escrito, pero eso está bien porque así sé que, en otro atasco lector, sabré a quién recurrir.

Voy a dejar la saga completa, no sin antes deciros que Christine Cross es el seudónimo de una autora española, Marta Luján. No hay que irse lejos para encontrar autoras de romántica de ambientación histórica maravillosas, las tenemos aquí. Y si no, leed a Nieves Hidalgo o a Nuria Llop y me decís si estoy equivocada.

Por cierto, pregunta para la editorial, ¿por qué estos libros no están en papel? En serio, no lo entiendo. No voy a contar nada de las novelas, os dejo con las sinopsis y las podréis descubrir. Creo que es parte de la magia de la lectura, ser tú mismo quien la complete, dejándote seducir solo por tu propio instinto. Y si necesitáis más, descargad los fragmentos gratuitos que harán el resto.


1



En la sociedad londinense de la época georgiana, de la hija de un duque solo podía esperarse que fuese una gran dama. ¿Pueden romperse las reglas por una gran pasión? ¿Y si esa pasión conlleva un asesinato?

Lady Arabella Marston se encuentra ya en su tercera temporada y sigue soltera y sin compromiso, aunque no le importa demasiado. Su verdadera pasión es la pintura.

Dispuesta a demostrar que puede ser algo más que una dama, decide presentar su obra, La ninfa del agua, a la primera exposición de verano que tendrá lugar en la Real Academia de Artes de Londres.

Cuando Arabella descubra que le han robado el cuadro, no tendrá más remedio que pedir su ayuda al conde Alexander Harvey, Lord Thornway; un hombre apuesto y recién llegado de Europa, al que no dudará en catalogar como libertino. Sin embargo, pronto descubrirá que su superficialidad esconde un corazón atormentado por el pasado.

La atracción que siente por él, hará que surjan en Arabella muchas dudas. ¿Deberá renunciar a sus sueños y a su pasión por la pintura para escoger el amor?

Solo cuando alguien intente acabar con su vida, comprenderá qué es lo esencial para su corazón.


2


Un marqués indolente.
Un secreto de nacimiento.
Una aventura peligrosa que despertará un amor apasionado en la Inglaterra de la Regencia.

Él no sabía que su vida no tenía sentido, hasta que llegó ella para removerlo todo y conquistar su corazón.

James, Marqués de Blackbourne, es el mayor de los trillizos Marston y el heredero del ducado de Westmount. Ajeno a los intentos y amenazas de su padre por casarlo, se dedica a vivir una vida acomodada y sin sobresaltos entre caballos, cartas, bebida y mujeres.

Nadie en su familia le echa en cara su modo de vida mientras cumpla con sus responsabilidades, nadie excepto su atractiva prima Lady Victoria Cavendish que lo acusa de malgastar su vida, convirtiéndose así en una espina para su conciencia.

Lady Victoria siempre ha estado enamorada en secreto de James. Hija única, huérfana de madre a temprana edad y criada en un ambiente de lujo, Victoria ha sido mimada en exceso por su padre. El conde siempre la ha protegido de todo, especialmente del terrible secreto de su nacimiento.

Cuando en un baile de máscaras un hombre enmascarado le entrega una carta en la que le revela el secreto de su bajo origen y amenaza con hacerlo público ante la alta sociedad si no cumple con sus exigencias, Victoria pierde toda esperanza de conseguir el amor de James, pero será precisamente esta aventura juntos lo que hará que James vea a Victoria tal como es, una hermosa mujer digna de ser amada.

3




Una mujer misteriosa.

Una maldición antigua.

Dos corazones destinados a encontrar el verdadero amor en una vieja mansión de la campiña inglesa.

Lady Sara Ferrers arrastra una maldición. Descendiente de la famosa lady Katherine Ferrers, una salteadora de caminos que murió a causa de un disparo y que se dice que vaga durante las noches por la mansión de Markyate Cell, la gente la considera una bruja. En realidad, se trata solo de una joven solitaria que lleva una vida tranquila... hasta que conoce a su nuevo vecino, el vizconde Leighton.

Lady Sara no esperaba enamorarse, pero está decidida a conquistar el corazón de su atractivo e irresponsable esposo. A Edward Marston le gusta disfrutar de su vida en Londres, sin ataduras ni responsabilidades, pero una inesperada herencia cambiará su vida para siempre. Cuando se ve obligado a tomar a lady Sara como esposa, se debatirá entre la fascinación que siente por ella, y el rechazo a una boda impuesta.

¿Puede triunfar el amor incluso cuando se le cierran las puertas del corazón?


4




Siempre le había atraído la aventura y el peligro, pero nunca había imaginado que esta le llegaría en forma de mujer.

Robert creía que la vida ya no tenía más emociones que ofrecerle, hasta que la conoció a ella.

Judith sabe que corre peligro, pero está dispuesta a todo por salvar a su hermano.

Juntos emprenderán una búsqueda que pondrá en riesgo no solo sus vidas, sino también sus corazones.

Tras sufrir una traición a manos de una mujer que destrozó su corazón, Robert Marston ha dejado su trabajo como espía al servicio del Gobierno de Su Majestad. Atrapado en los recuerdos, se refugia en una vida monótona y aburrida que loha hecho encerrarse en sí mismo. Todo cambia el día en que se cruza con una mujer, tan hermosa como desconocida. Dice llamarse Judith y ser hermana de uno de sus mejores amigos, y espía como él, David Langdon, quien lleva una semana desaparecido.

Juntos investigarán la desaparición de David mientras la atracción crece entre ellos. Las pistas los llevarán al mundo de los fumaderos, del comercio del opio y de la prostitución. Robert tendrá que usar su habilidad como espía para adentrarse con Judith en los bajos fondos de Londres, ya que ella está empeñada en acompañarlo en la búsqueda. Evitar poner en peligro a Judith y, sobre todo, evitar poner en peligro su propio corazón, será una tarea enorme.


5



Una promesa infantil convertida en un sueño.

Dos corazones en busca de la felicidad.

Jimmy Marston no encuentra su lugar en el mundo. Atrapado entre su pasado como huérfano y su presente en la alta sociedad como hijo adoptivo del marqués de Blackbourne, tiene la sensación de no pertenecer a ningún lugar. Su frustración aumenta cuando es rechazado por una joven dama a causa de sus orígenes.

Tras sufrir un accidente que lo postra en el lecho, tendrá mucho tiempo para reflexionar sobre sí mismo y sobre quién es en realidad.

Mary Reed hace años que dejó atrás el orfanato de Angel House donde se crio, se gana la vida como cuidadora de enfermos y está satisfecha con lo que tiene.

Cuando lady Blackbourne la contrata para cuidar de Jimmy, Mary pronto se dará cuenta de que nada tiene que ver el apuesto y malhumorado hombre, que pone a prueba su paciencia, con aquel niño con el que un día prometió casarse. Un hombre que le hace plantearse que, quizás, no esté tan satisfecha con su vida como pensaba.

¿No sabíais qué leer en romántica de ambientación histórica? Pues ahí tenéis unas cuantas ideas. No llega a 20 euros la saga completa, lo que os costaría un libro en papel. Podéis pulsar aquí para verlas en Amazon.

jueves, 15 de abril de 2021

¿QUÉ LIBRO SE PUBLICÓ CUANDO NACISTE? 2011-2020

 Esta entrada habrá que verla pasados unos años, y no solo porque los libros aún no han madurado, como dije en la entrada anterior que dedico a este tema, sino porque las personas que han nacido en estos años son muy pequeñas aún. Tan jóvenes que algunos no saben leer y ya me extrañaría que tuvieran ahora curiosidad por saber qué se publicó en el año que nacieron.

Si en las primeras entradas de esta serie tengo claros los libros que he ido consignando en cada año, algunos sin ningún género de dudas, en este caso las tengo todas y me voy a permitir licencias. Sobre todo una, porque para mí hay un libro que es mi libro del año por razones personales. Espero que se me perdone el guiño, lo hago en mi casa.

Esta entrada también va a ser diferente porque no voy a hablar de cada libro. Lo que sí diré es que si en la primera década del siglo la novela se decantaba por la histórica, en esta segunda todo es más ecléctico. Si se atiende a las listas de ventas, muchos de los años están copadas por novela negra, aunque la intimista también ha tenido su momento. Otro tipo de novela que ha arrasado en ventas ha sido la novela romántica, que llega cada vez a más lectores, pero que sigue sufriendo una falta de respeto generalizada por la crítica, a pesar de que hay muchas novelas de este género de gran calidad y autoras, sobre todo, a tener en cuenta, con mucha mayor calidad literaria que algunos autores de otros géneros.

El fenómeno editorial de la década, sin ninguna duda, es Patria, de Aramburu, una novela que presenta técnicas narrativas que en principio podían haber provocado rechazo, pero sucedió todo lo contrario: conectó absolutamente con los lectores.


2011. El día de mañana. Ignacio Martínez de Pisón





2012. El lector de Julio Verne. Almudena Grandes



2013. Intemperie. Jesús Carrasco



2014. El impostor. Javier Cercas.



2015. Cicatriz. Sara Mesa.



2016. Patria. Fernando Aramburu.



2017. Clavícula. Marta Sanz.



2018. Ordesa. Manuel Vilas.



2019. La colina del almendro. Mayte Esteban.



2020. Un amor. Sara Mesa.



miércoles, 14 de abril de 2021

HACER FELIZ

 Imagina que tienes la oportunidad de hacer un regalo a alguien, un único regalo, y que ese regalo le hará feliz o que se sienta el ser más desdichado del planeta. ¿Cuál sería tu elección? 

Imagina que ese gesto, lo que hagas, revertirá en ti, multiplicado. ¿Cuál sería tu elección?

Creo que hasta aquí, la mayor parte de la gente ha elegido hacer feliz, aunque no conozca de nada a la otra persona, y lo creo porque estoy convencida de que la mayoría de las personas son buenas en esencia. Solo un pequeñísimo (pero ruidoso) porcentaje se decantaría por putear a la persona. Solo un pequeño porcentaje de las personas, disfrutan haciendo que alguien lo pase mal.

La disyuntiva que planteo es porque estos días he tenido en mis manos hacer un poquito feliz a alguien que no conozco. Por supuesto, lo he elegido, porque no cuesta nada. Porque ofrecer la posibilidad a alguien de que sonría al menos un instante, de que sueñe, de que crea... salgan o no salgan las cosas adelante, siempre compensa.

A mí me compensa: es mi premio.

Lo que nunca compensa son otras cosas como el acoso constante, el insulto repetido, el daño a conciencia y el buscar réditos con ello, porque supongo que igual que la vida te multiplica lo bueno, te dará, cien veces, lo malo que aportes tú.

Y yo, sinceramente, ya tengo bastante con observar el mundo que se nos está quedando con absoluta estupefacción.

Eso, hacer infeliz, putear, se lo dejo a otros.


domingo, 11 de abril de 2021

CLASIFICAR



Lo clasificamos todo. Ponemos en casillas la vida para ordenarla, para entenderla, para que no se nos pierda lo importante. Y para, por si acaso algo se pierde, ser capaces de, empleando la lógica, encontrarlo. Clasificamos los libros, por ejemplo, estableciendo géneros y subgéneros, Clasificamos los elementos químicos en una tabla, para de un vistazo recordar sus características.

Y los alimentos.

Y las asignaturas.

Y la ropa.

Y las tribus urbanas.

Espera, ¿esto no son personas? Pues sí, también clasificamos a las personas, las ponemos en casillas de afecto o desafecto, en función de nuestra experiencia con ellas y de los latidos de nuestro propio corazón.

Equivocarse con la clasificación de un libro puede conducir a que los lectores se confundan y no lo juzguen como se espera, pero no se acaba el mundo. Si te confundes con un alimento, no pasa nada, salvo que te dé alergia, que entonces sí. Si clasificas mal la ropa, igual acabes inventando un estilo nuevo...

Pero nada de esto es importante.

Solo engorda cuando te confundes con las personas, cuando las sitúas en lugares de privilegio de tu corazón y un día descubres que, para ellos, tú no ocupas ni un lugar tangencial. Cuando crees que son pero es que solo están. Quizá hasta solo de paso. 

Entonces, miras tu estantería mental, esa donde creías que todo estaba en orden, te levantas de la silla y decides sacarlo todo para ponerla en orden. Porque no puede ser que no coincida o que esté tan distante de lo que tú pensabas, algo has hecho muy mal para que así sea. La habías puesto en la A de amigos y resulta que es de la C de conocidos.

sábado, 3 de abril de 2021

EL OLVIDO

Ha pasado un año ya encerrada, algo más, y el olvido empieza a imponer su dictadura. Casi no me acuerdo de los planes que tenía para 2020. Creo que mi cerebro, en un intento de suavizar el dolor por todas las pérdidas, me está haciendo el favor de disolver los recuerdos que ya no tienen sentido. 

¿Para qué recordar lo que solo era un podría ser?

El 9 de marzo de 2020 recibí la noticia de que iba a publicar en septiembre mi siguiente novela en papel. Había pasado esa criba editorial que antecede a la publicación -sí, todo el mundo la pasa, esto es un negocio y nadie regala nada-, y encaraba el año con un montón de citas para seguir con la promoción de MI NOVELA, La colina del almendro. Y, además, por si eso fuera poco, me sentía muy querida.

¿Eso no es la felicidad?

De pronto, cuatro días después, todo se desmoronó. Ya no había planes posibles, como si hubiera cometido un delito imperdonable, me veía encerrada sin juicio previo. No era nada extraordinario, nos pasó a todos, pero cada uno tiene su manera de vivir las cosas y la mía fue sentirme en una prisión a la que me tocó acomodarme como pude. Hay quien leyó muchísimo, o escribió a un ritmo frenético. Yo, por mi parte, sufrí una parálisis que me costó muchos meses remontar. Apenas leía y escribí muy pocas palabras. Se publicó esa novela, pero no hubo modo de defenderla donde sé hacerlo: en la calle.

Hoy mi vida no se parece a la de hace un año.

Ni mi vida ni mi casa, porque en medio de ese caos provoqué un incendio y hay muchos detalles que han cambiado. Muebles, electrodomésticos, el color de las paredes. Hoy, un año después, escribo sentada en una silla, delante de un escritorio que es completamente para mí, pero no lo hago con la pasión que lo hacía cuando mi despacho eran mis piernas y mis muros tan cambiantes como el lugar que encontrase libre en el momento de la escritura.

Llevo un montón de kilos más.

El alma me pesa como nunca.

Tengo ligeros los afectos y deshechos muchos lazos.

He estado enferma de este virus y aún viajo con sus consecuencias.

He sufrido, porque tengo ese defecto, la vida me duele, lo injusto me arrasa y en este año he tenido que aguantar algunas cosas muy injustas, pero sé que nada es eterno. Que algún día todo pasará y esto también caerá en ese pozo insondable de las cosas que olvidamos. Y espero, aunque solo sea un sueño de esos que hasta da miedo poner en voz alta, encontrar de nuevo eso pequeño que te hace levantarte cada día deseando exprimir sus horas.

Espero.





viernes, 2 de abril de 2021

¿QUÉ LIBRO SE PUBLICÓ CUANDO NACISTE? 2001-2010

 Empezamos siglo y la literatura publicada en él todavía tiene que madurar mucho como para acertar con lo que serán imprescindibles o, al menos, dignos de quedarse en la memoria colectiva. Los libros, como el buen vino, no muestran lo mejor de sí mismos de inmediato. Se puede intuir su potencial, pero algunos, con el tiempo, se avinagran. A otros lo que les afecta son las condiciones ambientales y acaban no sirviendo ni para aliño.

El tiempo, ese Cronos implacable que todo lo devora y que erosiona los férreos muros hasta convertirlos en arena.

Pero hay otros que crecen, que ganan con los años. Se multiplican por sí mismos, como si las palabras mutasen aunque en el fondo sigan siendo las mismas. Esos, los que se quedarán, son todavía un misterio. Ahora solo puedo hablar de algunos que fueron, y como voy a hacer eso, solo seguir el criterio del año que se publicaron, voy a incluir alguno al que avala mi propio criterio. O mis deseos. O que cuando leí, pensé que era digno de quedarse en mí.

Por cierto, en 2001 hay dos, porque me ha sido imposible elegir.


2001. Soldados de Salamina. Javier Cercas.


Cuando esta novela cayó en mis manos, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar. Lo que había nada más abrir las páginas era una narrativa brillante, una historia adictiva que mezclaba hechos reales con ficción y que no pude soltar hasta terminarla. Quizá nos estaba dando la pista del tipo de novela que gustaría más a los lectores en esta primera década del siglo XXI, hechos ficticios aderezados con personajes extraídos de la realidad, pero que tampoco olvidan su biografía. Se sigue leyendo y sigue sorprendiendo.

2001. La sombra del viento. Carlos Ruiz Zafón.



Nos costó mucho reconocer a Carlos Ruiz Zafón lo que consiguió con La sombra del viento. Este país es así, envidioso con el éxito ajeno, buscando siempre peros a lo que convence a muchos. Cuando leí esta novela hacía mucho que se había traducido y la verdad fue que me impactó. Es de las que me despertaron, de esas que me gritaban al leerlas, "escribe, tú puedes, no tengas tanto miedo". Fui a Barcelona con mi niño de 7 años de la mano y recorrimos sus escenarios. Y le conté a la guía, Helena, que un día yo iba a escribir un libro e iba a intentar publicarlo como fuera. No es tan bonito, pero lo conseguí.


2002. La piel fría. Albert Sánchez Piñol.



Un prófugo irlandés, una pequeña isla del Atlántico, un faro y la tarea de realizar mediciones meteorológicas durante un año. Alberto Sánchez Piñol escribió una novela sobre el miedo, sobre todo ese que vive dentro de nuestra propia mente. Esta novela ganó los premios Ojo Crítico y Llibreter de narrativa, fue publicada en principio en Catalán y después traducida a más de 35 lenguas. 


2003. La dama número trece. José Carlos Somoza.


Este autor nació en Cuba, pero vive en España desde que tenía un año. En esta novela lo real y lo imaginario se mezclan en la vida de un profesor de literatura que tiene un sueño repetido. Lo inquietantes es que esas pesadillas tienen su reflejo en la realidad. A través de las palabras y la poesía realizará una investigación sorprendente.


2004. El hombre que mató a Durruti. Pedro de Paz.


Esta novela ganó el Premio de Novela Corta José Saramago en el año 2003. El comandante Fernández Durán y su ayudante el teniente Alcázar acuden al frente de Madrid en plena Guerra Civil, para investigar la muerte de Durruti. La tendencia de estos primeros años, la de novelar la historia, sigue repitiéndose con gran éxito entre la crítica y el público. Presentada con una narrativa envolvente y cuidada, supuso el debut literario de su autor.


2005. Historia del rey transparente. Rosa Montero.



De esta novela hice reseña ya en el blog, en 2010, y contaba que la protagonista, Leola, es una especie de Don Quijote femenino. Se disfraza de caballero para sobrevivir y va acompañada de su propia escudera, Nyneve, una mujer rechoncha y sabia que también se viste de hombre, y que dice ser una bruja. En el libro se suceden sus andanzas y las reflexiones que hablan de universales. Es un libro para leer más de una vez.

2006. La catedral del mar. Ildefonso Falcones.


El autor contaba que le había costado cuatro años escribir esta fascinante novela sobre la Barcelona medieval. Otra vez una novela histórica se imponía sobre otros subgéneros de la narrativa y, no solo eso. Se publicó en el mes de marzo y el 23 de abril se convertía en el libro más vendido en Sant Jordi. La primera novela del abogado catalán alcanzó a finales de año el millón de ejemplares vendidos. Es la historia de la construcción de Santa María del Mar y gran parte del tirón que tuvo se debió a que Los pilares de la Tierra, de Ken Follet, ya se había convertido en un long seller y al tratar el mismo tema, atrajo la atención de los lectores. 


2007. Tierra firme. Matilde Asensi.


Es la novela con la que empiezan las aventuras de Martín Ojo de Plata, o lo que es lo mismo, Catalina Solís disfrazada. Su manera de salvar la vida será convertirse en uno de los contrabandistas que surcaban los mares en el Siglo XII. Es la primera de una trilogía en la que de nuevo se mezclan historia y aventuras, como vengo diciendo, el género de más éxito en esta primera década de siglo.


2008. La conspiración de Yuste. Víctor Fernández Correas.


Y de una novela histórica con aventuras, a otra. El debut literario de Víctor Fernández Correas lo constituye una novela que narra una intriga alrededor de los últimos coletazos del reinado de Carlos I de España y V de Alemania. La documentación, la narración, la ambientación, la construcción de personajes, hacen de esta novela un goce para los sentidos. Como curiosidad, decir que este libro nace de un relato, Epílogo Imperial, que resulta premiado en el I Primer Certamen de Relato Corto 'Princesa Jariza' de Jaraíz de La Vera.


2009. Los demonios de Berlín. Ignacio del Valle.


En esta novela de Ignacio del Valle se vuelven a mezclar historia e intriga, creando un híbrido literario que funciona. El final de la segunda guerra mundial, y un misterio a resolver que nos enseña a un soldado enfrentándose a demonios ajenos y propios. Todo con el fin de rescatar el amor de una mujer. Quizá se me ha olvidado decir que en todas las historias, cualquiera que sea el género, hay siempre una historia de amor.


2010. Dime quién soy. Julia Navarro.


Una novela que recorre los primeros años del siglo XX, que entremezcla hechos reales con la vida del personaje principal al que solo pude encontrarle una pega: el exceso de páginas. En este momento aún no se habían popularizado los ebooks y el primer recuerdo de este libro es lo que pesaba, por encima de lo que contaba, y eso no creo que sea muy bueno (por mucho que me pase). Como no podía ser de otro modo, la década termina mezclando historia y literatura.



martes, 30 de marzo de 2021

¿QUÉ LIBRO SE PUBLICÓ CUANDO NACISTE? 1991-2000

 Sigo con mis entradas recopilatorias. Me parece interesante saber qué libro se publicó en el año en el que nacimos, aunque solo sea como mera curiosidad. En el caso de los libros de esta década, como ya están más próximos, no voy a ser tan rigurosa con los que aparecen en los temarios de literatura, puesto que son mucho más cambiantes.


1991, Sin noticias de Gurb, Eduardo Mendoza.


Leí las entregas que iban apareciendo en El País y más adelante adquirí esta misma edición de Círculo de Lectores. Este libro, una sátira ambientada en la Barcelona preolímpica me divirtió muchísimo. Todo en esta novela roza el surrealismo, pero hay una gran dosis de realidad y crítica social que en su momento, leída en el contexto del tiempo en el que se escribió, era muy fácil detectar. Y es Mendoza, un genio.


1992, Lo peor de todo, Ray Loriga.

Conocí a Ray Loriga por cuestiones hospitalarias, toda la gente que podía presentarlo en la biblioteca de Azuqueca se había puesto enferma, así que me llamaron para que condujera la charla. El día anterior no sabía nada de él, pero esa misma noche me bebí esta novela y redescubrí en ella que mis ganas de contar historias no habían muerto en la adolescencia, solo estaban dormidas. En la charla me regaló un ejemplar de Héroes que perdí en una mudanza, probablemente nunca me recupere de lo torpe que fui.


1993, El club Dumas, Arturo Pérez Reverte.


Pérez Reverte es un autor que pocas veces defrauda, uno de esos seres extraordinarios que pueden escribir de lo que quieran porque siempre lo acaban resolviendo bien. El club Dumas mezcla aventuras, intriga y literatura. Una novela a la que siempre se puede volver.


1994, Historias del Kronen, José Ángel Mañas.


La revolución que supuso la obra de José Ángel Mañas tiene que ver con la frescura que imprimió al Premio Nadal, esa conexión con la generación que crecía en nuestro país, la que se llamó Generación X. Tiene un ritmo vertiginoso que se acomoda al modo de vida de los personajes y un lenguaje muy próximo para quienes vivieron ese momento.


1995, En mitad de ninguna parte, Julio Llamazares.


Es una recopilación de relatos de este autor que ya es considerado un clásico de nuestra literatura. La sorpresa es la tónica general en ellos, unos relatos que en principio fueron publicados en prensa.


1996, El capitán Alatriste, Arturo y Carlota Pérez Reverte.


No fue la primera novela de Pérez Reverte que leí, pero sí una que me fascinó de principio a fin, esa manera que tuvo de conjugar historia, aventuras, placer por la lectura y frescura pintando un momento clave de nuestra historia. La escribió con su hija Carlota, que ayudó con la documentación. Recuerdo que él decía que en los libros de texto de aquella época apenas se dedicaban dos páginas a un siglo tan fascinante como el Siglo de Oro y quiso que su hija conociera el momento, de ahí el proyecto. Creo que si echase un vistazo al desastre de programas que hay ahora, un cuarto de siglo después, se echaría las manos a la cabeza de verdad.

1997, La hija del caníbal, Rosa Montero.


Una de las novelas más hermosas de Rosa Montero, en la que hace una disección del momento vital de la protagonista, en plena crisis emocional. La desaparición de su marido sirve de excusa para poner frente al espejo y está narrada con un lenguaje muy cuidado, que matiza las personalidades de los distintos personajes.


1998, Atlas de Geografía Humana, Almudena Grandes.


Fue la novela que consagró a Almudena como una de nuestras grandes narradoras de finales del XX y principios del XXI. Cuatro mujeres pasan por las páginas de este libro mostrándonos sus miedos, sus deseos, sus pasiones, sus triunfos y sus fracasos. 


1999, Marina. Carlos Ruiz Zafón.


El libro llegó a casa como lectura obligada para mi hijo en el instituto, mucho después de haber leído La Sombra del viento. Es una novela que mezcla lo real y lo sobrenatural, una novela de autodescubrimiento y aprendizaje de los personajes que sigue fascinando a generaciones diferentes.


2000, La fiesta del chivo, Marío Vargas Llosa.


Una reflexión que enlaza hechos reales con ficticios, una novela persuasiva y vital, donde se derrama la mejor prosa del Premio Nobel, 

miércoles, 24 de marzo de 2021

¿QUÉ LIBRO SE PUBLICÓ CUANDO NACISTE? (1981-1990)

Sigo con mi recopilación de libros publicados en España, esta vez en los ochenta. Algunos son verdaderas joyas de la literatura en castellano.

1981. Los santos inocentes. Miguel Delibes.


La novela del autor vallisoletano tiene una parte formal muy interesante. La componen seis capítulos, cada uno de los cuales lo titula con el nombre de uno de los personajes esenciales de la obra. Cada uno de ellos, además, es una sola oración gramatical y, aunque el lector se acostumbrará a escuchar la voz de los personajes, no hay diálogos tal como aparecen habitualmente en narrativa. Como curiosidad, Delibes dedicó este libro a su amigo Félix Rodríguez de la Fuente, que falleció en 1980.


1982. Las bicicletas son para el verano. Fernando Fernán Gómez.



El autor, nacido en Lima, plantea en esta obra teatral  un conflicto sencillo dentro de un tiempo muy complicado, la Guerra Civil. Escrita en forma de comedia, tiene momentos hilarantes como en de las lentejas, y refleja cómo fue la guerra para la gente que vivía en las grandes ciudades. Se mezcla la dureza del momento con la picaresca española para salir adelante. Llena de sensibilidad y humanidad, es probablemente la mejor obra del autor.

1983. Mazurca para dos muertos. Camilo José Cela.




Esta novela del Premio Nobel gallego es el retablo de unas vidas señaladas por la sexualidad, la barbarie y la violencia física, ligadas al inexorable paso del tiempo.


1984. Letra muerta. Juan José Millás.



Una trama que sugiere más que cuenta es lo que presenta el autor valenciano. Trata sobre una duda de identidad. No es su mejor novela, pero resulta muy interesante.


1985. La taberna fantástica. Alfonso Sastre.



Escrita en el 66 por el autor, no fue estrenada hasta 20 años después, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (precioso lugar, por cierto). Es una tragedia compleja, una toma de conciencia y expiación de culpas, un héroe valleinclanesco con características esperpénticas que se enmarcan en un ambiente renovador.




1986. Burdeos. Soledad Puértolas.



Esta novela es una búsqueda, la de conocerse a sí mismo a través de la soledad. Sus personajes la persiguen y entrecruzan sus destinos para acabar encontrando una verdad basada en la experiencia. 

1987. El invierno en Lisboa. Antonio Muñoz Molina.



Una historia a ritmo de jazz que le valió el Premio Nacional de Literatura al autor de Úbeda. Esta novela es un homenaje al cine negro americano y a esa música. Una novela con ritmo.


1988. Carmen, Carmen. Antonio Gala.



Según el autor andaluz, Carmen, Carmen es un canto a la alegría. A su estreno en el teatro (la protagonista fue Concha Velasco) asistió el propio autor, Rafael Alberti y muchos personajes de la cultura del momento. 


1989. Las edades de Lulú. Almudena Grandes.



Una chica de 15 años llamada Lulú se inicia en el sexo con de Pablo, de 27 años, amigo de su hermano. Es deslenguado, atrevido y le gustan de los conciertos y las charlas anti-sistema. Almudena plantea una tórrida relación entre los dos que se perpetuará a lo largo de los años. Lulú coqueteará con toda clase de prácticas sexuales. Fue Premio La sonrisa Vertical.


1990. Las horas completas. Luis Mateo Díez.



A un peregrino que realiza el Camino de Santiago lo recogen unos curas que van a comer a un pueblo cercano. Es un viaje por la memoria. El gallego Luis Mateo Díez traza en Las horas completas una historia con muchas lecturas en la que aparece la pasión por la cultura popular y el profundo amor por la tierra. Tiene sentido del humor.