viernes, 27 de diciembre de 2019

MAYTE UCEDA



Otra de las autoras de esta mi generación con la que siento una enorme vinculación es Mayte Fernández Uceda. Me recordaba no hace mucho que, si echamos la vista atrás, en nuestros inicios vivimos momentos muy emocionantes que recorrimos a ciegas, de un modo muy inocente y sin saber a dónde iban a llevarnos. Nos unía el deseo de encontrar un puñado de lectores para nuestras historias. Sin saber muy bien cómo había sucedido, alcanzamos metas, unas más importantes que otras, luchamos por mantenernos, que como ella me recordaba fue lo más complicado y aprendimos, o lo intentamos, a lidiar con las críticas más crueles.

Una de las cosas que más pronto entendimos, curtidos a base de reseñas de una estrella, es que no se puede gustar a todo el mundo.

BIOGRAFÍA LITERARIA

Oviedo, Asturias, 1967.

Mayte Fernández Uceda, estudió Informática de Gestión aunque, años más tarde y debido a que no acabó de conseguir que lo sintiera como lo suyo, se matriculó en la universidad para estudiar algo más acorde consigo misma. Se decantó por Educación Social, una disciplina pedagógica que trata de hacer del mundo un lugar mejor. A pesar de eso, su pasión más absoluta siempre fue la música. Desde pequeña toca la guitarra, compone canciones y llegó a formar parte de un grupo musical en la década de los noventa. El salto de las canciones a las novelas fue un simple paso adelante, una forma de hacer más extensas las historias que inventaba, puesto que cuando intentaba contar algo en unas pocas estrofas siempre se le quedaba corto. Escribió muchas de las canciones que después tocaba con su grupo en la Agrupación Artística Gijonesa y lo recuerda como los años más increíbles de su vida.

Vivió en Madrid durante una temporada, pero desde hace años reside en Cudillero con su marido y su hijo.

COINCIDENCIAS PERSONALES

Una de las cosas que tengo en común con Mayte, además de llamarnos igual (y ambas con esa y griega), de sentir pasión por la literatura y de ir prácticamente en paralelo con los temas que decidimos abordar en nuestras novelas, es la música. Creo que nunca lo hemos comentado porque yo solo hablo de pasada sobre esta etapa. En mi caso, estuve vinculada al mundo de la música durante algún tiempo de mi vida e incluso participé en la grabación de un disco que tengo escondido en una caja y hará como 25 años que no escucho. Intenté tocar el piano, pero tras varios años en el conservatorio vi que no era lo mío y ahora lo tengo debajo de un montón de ropa.

En eso diferimos, Mayte sigue sintiendo la música como su gran pasión y yo solo canto en el coche y encima me invento las letras porque se me olvidan.

No he compuesto una canción en mi vida.

COMIENZOS LITERARIOS

Cuando Mayte estaba en el tercer año del grado de Educación Social, una tarde, mirando a la torre de estilo neogótico que se ve desde su casa, se le ocurrió una historia, seguro que algo influenciada por la novela de moda crepuscular. Estaba deslumbrada por la visión que le había venido a la cabeza, y comenzó a escribir sin pensar adónde le llevaría aquello, con la estructura de un diario, día a día,  algo que no es de extrañar, pues desde pequeña le encantaban los diarios.

Era 2009.

Dos años después, terminado el primer borrador, se enteró de la posibilidad que ofrecía Amazon para autopublicar novelas. Como a la mayoría de nosotros, la idea de dejarla a la vista y saber qué opinaban los lectores empezó a seducirla. Sin embargo, durante un año, no la subió a la plataforma. Prefirió trabajarla y pulirla sin prisa. El pensamiento de que iba a llevar su nombre la convenció para hacerlo del mejor modo que pudiera.



Esto es algo que quizá preocupa mucho más a los autores que no hemos abordado el mundo de la literatura desde un seudónimo. Las obras llevan nuestro nombre real, así que nos esforzamos mucho en que aparezcan lo más perfectas posible. No sé si en el caso de los seudónimos alguien me dirá que se esfuerza del mismo modo, pero mi experiencia como lectora, en algunos casos, tiene connotaciones negativas.

Hasta hace poco, no me paré a pesar en la importancia que tiene firmar con tu propio nombre. Mucha más de la que le damos.

Finalmente subió a Amazon Los Ángeles de La Torre (2012), su primera novela, que significó un reto y un punto y aparte en su vida. Esta historia, encuadrada en el género de la fantasía, supuso su primer acercamiento a los lectores.

EL ÉXITO DE UNA NOVELA

Un día impreciso, nunca me acuerdo de los días en los que suceden cosas importantes, Mayte Uceda me escribió para contarme que tenía la portada de la nueva novela que pretendía subir a Amazon. Estuvimos hablando un rato sobre ella, había decidido cambiar de género y presentar una novela romántica. En realidad, en Los ángeles de La Torre también había romance, pero esta vez ponía en acento en él mucho más que en esa primera novela. Otra vez, sin pretenderlo, volvíamos a coincidir: desde la fantasía dábamos las dos un salto a la romántica.

Me gustó lo que me contaba, pero me gustó mucho más la novela una vez la leí. El ritmo, la excelente construcción de la escritura y una historia sólida que hacía que no quisieras soltar la novela me dijeron desde el primer momento que era una autora que merecía mucho la pena y que llegaría lejos. De hecho, reseñé con entusiasmo esa novela en este blog. No erré mis impresiones, Un amor para Rebeca (2014) enseguida se convirtió en una de las novelas más leídas de 2015 y no solo eso, fue traducida al inglés y al alemán por Amazon Crossing con los títulos A love for Rebecca y Rückkehr in die Highlands, obteniendo en este idioma resultados asombrosos.








EL SALTO AL MUNDO EDITORIAL

Mayte también vivió un proceso muy similar al mío. Tras el éxito de Un amor para Rebeca recibió importantes ofertas editoriales. En ese momento, los que habíamos llegado hasta aquí probando a encontrar lectores asumimos como un éxito el que una editorial grande (o varias) se interesase por nuestros libros. Poco sabíamos de este mundo, así que aprendimos como se aprende cuando el camino no está despejado: a base de prueba y error. Sobre la marcha.



La editorial que se interesó por el trabajo de Mayte fue Planeta. Con ella publicó Alicia y el teorema de los monos infinitos (Planeta, 2017), una comedia refrescante ambientada en un viñedo mallorquín. La novela fue traducida al italiano por Newton Compton Editori, bajo el título Alicia e il teorema dell'amore infinito, y al aleman por Piper Verlag.



EN LA ACTUALIDAD

Mayte Uceda se encuentra trabajando en su proyecto más ambicioso hasta el momento, una novela de ambientación histórica (también coincidimos ahí) que transcurre en los primeros años del siglo XX. A veces tengo la sensación de que tenemos mentes telepáticas. No puedo contar mucho más, porque todavía es pronto, pero creo que de esta novela vamos a hablar bastante en los próximos meses.

AUTORA DEL XXI

Hablando con Mayte Uceda, me comentaba que no ha estado en contacto con muchos autores, pero tiene claro que compartimos todos la misma sensación: lo más difícil no es que te contrate una editorial, o recibir un premio, lo de verdad difícil es que los lectores quieran leer nuestros libros. Que te vuelvan a publicar un segundo, que los lectores no se acaben yendo seducidos por otra novedad.

Otra sensación compartida es que ya no somos los mismos de hace ocho o nueve años, cuando empezamos, algo que siento exactamente como ella. Esa ingenuidad con la que abordamos esto, esa ilusión máxima ante cada diminuto progreso, se fue desvaneciendo poco a poco, porque, como bien dice Mayte, “el mundillo nos enseñó primero la miel y después los dientes”.

EL ESTILO

La narrativa de Mayte Uceda destaca, sobre todo, por los diálogos cargados de naturalidad, que enseguida hacen que sus personajes se sientan como reales. En una de sus novelas hay un personaje colombiano y ella hizo un enorme trabajo para que el lector "escuche" realmente a un colombiano. En este sentido, toda la prosa de Mayte está muy cuidada, es limpia y elegante, y la dota de un excelente sentido del humor, incluso en los momentos que quizá pudieran ser más dramáticos, que ella rebaja con un lenguaje irónico y divertido.

Trata temas presentes en nuestra sociedad, pero siempre desde esa mirada optimista que ella tiene. Estoy deseando saber cómo ha encarado esta vuelta al pasado con su última novela. Seguro que tiene mucho que aportar.

La semana que viene, otra autora más de mi generación. ¿Quieres seguir sabiendo quiénes son?