jueves, 14 de septiembre de 2023

LA COLINA DEL ALMENDRO


Otro sueño cumplido.

En poco más de un mes estará a la venta y disponible para suscriptores un una docena de plataformas de Audiolibros. Espero que le deis una acogida tan bonita como a las dos ediciones en papel que lleva esta novela.

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Ambientada entre el final de una época y los convulsos años que marcan el principio del siglo XX, La colina del almendro es una historia de venganzas, supervivencia, amor y guerra.

El mundo y la vida de Mary Ellen se quiebran cuando su padre, el conde de Barton, decide casarla con un rico comerciante sin rastro de nobleza afincado en Boston. Mary, educada para que todas las decisiones de su vida las tome el varón de la familia, se ve obligada a trasladarse a Londres. Allí descubrirá los secretos de su boda y que al corazón no se le puede atar con un contrato.

Sufragistas, guerra y decisiones personales conforman esta trama apasionante que han disfrutado miles de lectores.

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¿Por qué leer La colina del almendro?

Es apasionante.

Tiene unos personajes potentes.

Mezcla la trama histórica con sentimientos y emociones.

Te durará un suspiro entre las manos.



Texto tomado de la página de Amazon.

viernes, 8 de septiembre de 2023

PENSAR POR UNO MISMO YA NO ESTA DE MODA

Creo que hay que felicitar a los políticos o a los grandes grupos empresariales del mundo porque por fin han conseguido lo que tanto ansiaban, gente con el cerebro virgen, pero que no lo saben, manos útiles para generarles dinero, partirse la cara por ellos (en redes, somos vagos hasta para pegarnos de verdad) y proporcionarles los votos necesarios para que se queden con la pasta mientras a nosotros nos suben tanto los precios de todo que hasta hemos empezado a saltarnos la cena.

Todo esto, es inevitable, me lleva a pensar en las bandas de hace un siglo, organizaciones que se valían de pobres diablos para que otros consiguieran cenar en mesas con cubiertos de plata y cristalería de Bohemia.

Lo de que no pensamos, lo tengo comprobado. Un ejemplo que domino. Si uno iba a las reseñas que se hacían en los blogs hace doce o trece años, cada una tenía un estilo y, sobre todo, analizaban aspectos literarios y no mentían.

Te podía gustar más o menos el libro, pero no ponías "lenguaje sencillo" porque lo pusiera todo el mundo. Solo si lo pensabas. O sea, si no veías figuras literarias o intenciones estéticas.


Y no decías, por ejemplo, que una novela estaba escrita en primera persona si estaba en tercera. Te cuidabas muy mucho de no meter la pata para no desvelar tus escasos recursos. 

Ahora, no.

Ahora da igual.

Lo que cuenta es contar: páginas, libros leídos, libros reseñados, libros ensalzados y libros sacrificados. Porque lo mismo se eleva a los altares al cagarrio del siglo, tóxico o mala copia de otros y se tira al pobre Galdós al fango, cuando ya no caben dudas de que el señor, te guste o no, era muy bueno.

Lo de leer los libros que se "cuentan"... ¿me dejáis que lo dude?  Da igual, lo seguiré dudando o no tengo ni la más mínima duda de lo que pasa. Desde hace tiempo, muchas de las reseñas salen de mezclar, con más o menos disimulo, las palabras que deja seleccionadas el algoritmo al lado de cada novela.

Se usan como los chicos usan GPT chat, qué maravilla, ¿verdad? Revela que eres tonto, pero como tampoco es que quede mucha gente que se dé cuenta, ¿qué más da?

Entre ovejas blancas, solo destaca la negra y pensar diferente nos puede poner en una situación muy comprometida.













miércoles, 6 de septiembre de 2023

NOVEDADES OCTUBRE


 

lunes, 4 de septiembre de 2023

NO ME PIDAS MÁS


Llevo un rato escuchando la lluvia caer, a veces furiosa, otras ralentizando el ritmo y convirtiendo su música en un golpeteo suave que arrulla la noche.

A lo lejos, se oyen los truenos que antes anunció un relámpago, y no sé si el centro de este huracán se acerca o se aleja, porque ya no me fío de mis sentidos.

Me siento abandonada por todo.

Por mí cuerpo y por mi mente en primer lugar.

Llevo meses sometida a fuertes presiones, dolor y duelo compartiendo espacio en un alma que ha dejado de ser elástica. Como la Tierra cuando la presión y la temperatura se alían, se que un día no podré más y reventaré. Alguna de mis grietas deshará mis costuras frágiles de mujer rota y el desastre que ahora solo se intuye arrasará con todo.

No sé los demás, pero yo necesito que me hablen con cariño y respeto. Qué me cuiden y no me anulen, me rebajen o me juzguen a cada instante, interpretando mis razones como excusas que no son. No sé si conozco a alguien más responsable que yo, nunca he eludido nada, cuanto menos, lo que pudiera beneficiarme.

Si digo que no puedo es porque ya no puedo más.

Si digo que ya no puedo más, no me pidas más.

Yo sola encontraré el camino.