martes, 9 de abril de 2024

LA LECTORA DE BÉCQUER

Aún no puedo ponerle cara, aunque mi corazón palpite por el deseo de mostrar a esta niña nueva que viene a sumarse a los hijos que he ido pariendo en esta etapa literaria.

Aún no puedo ponerle cara, pero ya puedo ponerle nombre.

Es un bebé que late dentro de mí, que me abraza desde dentro, donde ha crecido orgullosa, rebosante de emociones que baqueteaban mi mente mientras, puntada a puntada, fui cosiéndola.

Se llama LA LECTORA DE BÉCQUER y solo te voy a pedir una cosa: no entres con prejuicios o imaginando tú la historia, no busques en ella mis otras novelas, déjate llevar por las calles por las que se asoma y deja que sea yo quien te cuente. 

Lee y disfruta.

Yo escribo para eso, no tengo ambición de perdurar, solo quiero mecerte en las palabras y llevarte de la mano al sueño.

Y, quizá, si lo he hecho bien, a mi Segovia.