viernes, 8 de septiembre de 2023

PENSAR POR UNO MISMO YA NO ESTA DE MODA

Creo que hay que felicitar a los políticos o a los grandes grupos empresariales del mundo porque por fin han conseguido lo que tanto ansiaban, gente con el cerebro virgen, pero que no lo saben, manos útiles para generarles dinero, partirse la cara por ellos (en redes, somos vagos hasta para pegarnos de verdad) y proporcionarles los votos necesarios para que se queden con la pasta mientras a nosotros nos suben tanto los precios de todo que hasta hemos empezado a saltarnos la cena.

Todo esto, es inevitable, me lleva a pensar en las bandas de hace un siglo, organizaciones que se valían de pobres diablos para que otros consiguieran cenar en mesas con cubiertos de plata y cristalería de Bohemia.

Lo de que no pensamos, lo tengo comprobado. Un ejemplo que domino. Si uno iba a las reseñas que se hacían en los blogs hace doce o trece años, cada una tenía un estilo y, sobre todo, analizaban aspectos literarios y no mentían.

Te podía gustar más o menos el libro, pero no ponías "lenguaje sencillo" porque lo pusiera todo el mundo. Solo si lo pensabas. O sea, si no veías figuras literarias o intenciones estéticas.


Y no decías, por ejemplo, que una novela estaba escrita en primera persona si estaba en tercera. Te cuidabas muy mucho de no meter la pata para no desvelar tus escasos recursos. 

Ahora, no.

Ahora da igual.

Lo que cuenta es contar: páginas, libros leídos, libros reseñados, libros ensalzados y libros sacrificados. Porque lo mismo se eleva a los altares al cagarrio del siglo, tóxico o mala copia de otros y se tira al pobre Galdós al fango, cuando ya no caben dudas de que el señor, te guste o no, era muy bueno.

Lo de leer los libros que se "cuentan"... ¿me dejáis que lo dude?  Da igual, lo seguiré dudando o no tengo ni la más mínima duda de lo que pasa. Desde hace tiempo, muchas de las reseñas salen de mezclar, con más o menos disimulo, las palabras que deja seleccionadas el algoritmo al lado de cada novela.

Se usan como los chicos usan GPT chat, qué maravilla, ¿verdad? Revela que eres tonto, pero como tampoco es que quede mucha gente que se dé cuenta, ¿qué más da?

Entre ovejas blancas, solo destaca la negra y pensar diferente nos puede poner en una situación muy comprometida.