sábado, 16 de abril de 2016

DE ESPALDAS AL ESPEJO

Llevo un tiempo así, ignorando la realidad mientras escribo, porque lo que veo ante mis ojos duele. Araña. Desconcierta y sobresalta mi ánimo y no me apetece reflejarlo.

Por eso, porque escribir para mí es pasión y es terapia, en esta novela en la que enredo mis días, en algunos momentos le doy la espalda a lo lógico y me escudo en lo bello, en lo que me gustaría que fuera el mundo. No me apetece pensar con las coordenadas de lo razonable.

Porque no.

Porque ahora necesito escaparme y porque esta no es nada más que una historia.

La que me apetece contar.

6 comentarios:

  1. Pues si necesitas escaparte, estás en tu derecho. Que este mundo últimamente quiere enfadarnos mucho y hay que escaparse un rato para respirar, coger impulso y seguir adelante. Cada uno tenemos nuestros refugios y tú has encontrado el tuyo.
    Besotes!!!

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  2. Opino lo mismo que Margari, tienes todo el derecho de escaparte y de colocar el espejo de forma que refleje lo que quieres. Mucho ánimo, porque últimamente creo que a nadie nos gusta ver la realidad...

    Saludos.

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  3. Es que... como está el patio. La realidad que transmite la televisión es tan deprimente que hace falta (a mí me hace falta) evadirse un poco con historias feelgood que no le hacen daño a nadie.

    De todas maneras, en mis otras novelas siempre he puesto temas de fondo con peso, para que el lector active las neuronas y se pare un poco a pensar y creo que no sirve de nada cuando llegas a Amazon y te encuentras que un comentario te lo rematan con un: "Lo recomiendo para desconectar y no dar muchas vueltas". Yo creo que sí se pueden dar muchas vueltas (hay una crítica al sistema educativo actual, otra a la presión que es vivir en un pueblo pequeño, más al empleo precario y mal pagado... y más que me dejo), pero para lo que sirve estrujarse las neuronas intentando que las lleve pero sea amena, que las críticas sean sutiles y no agobien la lectura con parrafadas interminables... esta vez no me complico.

    Siempre lo repetiré, escribir sencillo es lo más complicado del mundo. Me he pasado horas y horas rehaciendo el texto para que todo se integrase con fluidez y en una frase destrozan mi esfuerzo.

    Aprendo: no tengo que esforzarme más. Con ambos procedimientos la frase que me llegará de vuelta será la misma. No merece la pena.

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  4. Es super necesario escapar de esto, las redes sociales están fenomenal para hablar entre nosotros, y compartir y opinar, pero somos tantos, que quema mucho, demasiado de todo. Y si tienes que centrarte en escribir, necesitas desaparecer... Eh, pero cerquita eh! no te vayas muy lejos o vamos a buscarte.
    Un abrazo, gordo, y que escribas mucho y muy bonito.
    Muak!

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  5. No me escapo del todo, Esther. Necesito mirarme al espejo a menudo.

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  6. No me escapo del todo, Esther. Necesito mirarme al espejo a menudo.

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¿Me dejas tu reflejo?