viernes, 6 de septiembre de 2013

URUEÑA (VALLADOLID) CIUDAD DEL LIBRO





La última semana me ha regalado unos días de descanso. Mi padre, cada vez que salíamos de casa para disfrutar de un tiempo de ocio, siempre me repetía lo mismo: el viaje también son vacaciones. Y esa máxima me la tomo siempre de la letra. Organizo mis salidas teniendo en cuenta que no hay prisa por llegar, que en el camino conviene pararse y no sólo en un restaurante de carretera a tomarse un café y a estirar las piernas. Miro la ruta e invariablemente encuentro lugares que no me obligan a desviarme demasiado de la ruta y que me aportan algo positivo, haciendo del trayecto algo más que un simple trámite.

Ayer, por azares del camino que me devolvía de unos días en León, aterricé en Urueña (Valladolid).
Por si queda algún despistado que no lo sabe aún, Urueña es conocida como la Villa de Libro. Valladolid presenta esta oferta de turismo cultural desde que en 2007 se puso en marcha este proyecto. Por las calles del municipio, repartidas, varias librerías y otros establecimientos relacionados con los libros abren cada día sus puertas a quienes se quieran acercar a ellos. Según cuentan este proyecto se inspiró en otros pueblos o villas del libro que existen en Europa. La más antigua de ellos es Hay-on-way, pero no es la única. Cuatro o cinco municipios más reúnen en sus calles librerías que suponen un reclamo turístico que dinamiza la zona.
Ahora, después de relataros más o menos lo que podéis encontrar en cualquier guía, entro a contaros mis impresiones sobre el lugar, lo que siempre hago cuando reseño un libro aunque hoy, en lugar de páginas, en mi mente desfilan calles y plazas, librerías y museos.

A ver cómo sale.

Lo primero que puedo decir es que aparcamos extramuros. Al centro se puede acceder por la puerta del Azogue, la apertura de la muralla presidida por un arco de medio punto. Lo lógico hubiera sido atravesarla pero no sé por qué empezamos a caminar bordeando el pueblo y por la primera escalera que encontramos nos subimos al muro que antaño protegía el lugar. No se puede recorrer al completo, dando la vuelta a la villa, pero sí en muchos de sus tramos y como la tienen tan bien acondicionada es un lujo pasear por ella mientras miras a un lado el pueblo y al otro el paisaje que inevitablemente te trae a la cabeza esa frase que tantas veces nos han repetido: "ancha es Castilla". Si visitáis Urueña un consejo: nada de tacones. El empedrado hace difícil caminar con ellos y el sitio es para disfrutarlo, no para volver con un esguince.

Una de las cosas que nunca me acuerdo de mirar siempre que voy a un sitio son los horarios de visita. Cuando paramos en Urueña eran las tres de la tarde, la hora en la que todas las librerías están cerradas y la gente tranquila en sus casas, por lo que el paseo fue solitario. Después de localizar los establecimientos que nos apetecía conocer de primera mano, entramos en una cafetería. Se llama El Portalón y tienen un café de puchero aromatizado con canela, clavo y naranja que estaba delicioso. En ella mantuvimos una amena charla con la propietaria y con el dueño de la librería que está al lado, Páramo. Hicimos tiempo hasta que abrió y una vez en su local pudimos disfrutar de un espacio donde se venden libros de segunda mano. Buscaba uno de Auster pero no tenía ninguno. Espero que en mi próxima visita haya suerte. Yo sé de más de uno (y una) a quien se le están poniendo los dientes largos al leer esta entrada.



Después nos seguimos moviendo por la villa y entramos en el Museo del Libro y de la Escritura. E-Lea es, según dicen ellos mismos, el corazón de la Villa del Libro.  Estuvimos viendo la exposición permanente, Entre Líneas. Una historia del libro. La exposición recorre los seis mil años de historia del libro, desde las tablillas escritas en cuneiforme en Mesopotamia hasta la irrupción del ebook en nuestras vidas. Especialmente interesantes son los vídeos que se pueden ver. No nos dejamos ninguno, desde el primero, en el que explican cómo se hace el papiro, pasando por el tratamiento de las pieles para realizar pergaminos o el proceso de creación de papel a partir de textiles.

Llevo tiempo buscando información sobre la imprenta, su aspecto, los tipos móviles, cómo se realizaban las primeras impresiones… y no se me había pasado por la cabeza (vale, lo reconozco, pensé poco) que podrían tener una allí. Verla, después de haber visto montones de fotografías y grabados de ella fue emocionante. Pero no se quedan en una imprenta, también allí tienen la linotipia y un espacio reservado al libro digital, la revolución en la difusión de la literatura que apenas cuenta con un par de décadas de historia pero que está suponiendo un verdadero cambio para la industria.



Una mención que tengo que hacer es a Carmen, la encargada en ese momento del museo. Se dio cuenta de que estábamos viendo los vídeos y uno de ellos no funcionaba. Sin pedírselo nos buscó para ponérnoslo en otro reproductor y se lo agradecemos porque merecía la pena escuchar la explicación. Al finalacabamos saliendo con un paraguas rojo de la tienda del museo, un paraguas que además de llevar escrito en él el logo de La Villa del Libro, tenía propietaria mental en cuanto lo vimos. (Ahora sólo queda que lo recojas, Antonia Corrales. Ya sabemos que tienes uno pero por si acaso, que no te falte nunca.)

Cuando salimos del museo, en cuyas puertas de acceso podemos leer la biografía del autor vallisoletano por excelencia, Miguel Delibes, seguimos visitando librerías y en Alcaraván se cumplió mi deseo de llevarme a casa un libro de Auster. Otro que se va a colar en la lista de pendientes porque no sé esperar cuando tengo un libro suyo en la mesilla.

Si os apetece ir a Urueña, sabed que cuando más gente hay es los fines de semana y los festivos y que a partir de octubre y hasta el 31 de marzo el museo abre sólo de jueves a domingo.

Como creo que todos los que han abierto una librería en un pueblo tan pequeño como es Urueña se merecen un aplauso por valientes, por aventureros, por comprometidos por la cultura, quiero mencionar los nombres de todas las librerías:
               El rincón escrito
               Páramo
               Alcuino Caligrafía & Arte
               El Grifilm
               La bodega literaria
               Bibliomanía
               Boutique del cuento
               Almadí
               Alcaraván
               Taller de Encuadernación de Urueña


¿Os animáis? 

5 comentarios:

  1. ay qué envidia!!! pero bueno, por poco tiempo que espero no terminar el año sin escaparme... Me alegro de que saliese bien la aventura
    besos

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  2. Dientes largos... No... Larguísimos!!! Voy a tener que apuntar este rincón como de visita obligada. Ays, a ver si puedo darme alguna escapadita.
    Besotes!!!

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  3. Hola Mayte, ¡qué sitio más interesante! cuando pase por ese pueblo sé que es visita obligada.
    Me ha gustado tanto las imágenes como tu forma de describirlo, entran muchos deseos de ir.

    Gracias por compartirlo.
    Un abrazo
    Rosa

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  4. Qué paraíso. Y la pena es que no se le ha dado demasiada publicidad porque creo que pocos lo conocéis, no? Yo ya lo he marcado como sitio de parada obligatoria para cuando realice la ruta de mis sueños ;-) Felicidades a todos los valientes y mucha suerte!!

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  5. Qué envidia!! Tiene que ser un lugar mágico y con encanto. Tomo nota de este pueblo tan especial para una escapadita. Mucha suerte a los libreros.
    Besitos

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