miércoles, 12 de abril de 2017

ALGUNAS MADRUGADAS


Una madrugada cualquiera, una de esas de luna en el cielo y aspecto calmado, el suelo se tambalea, te despiertas y te das cuenta de que en unos minutos tu mundo se ha descolocado.

De pronto, ya no puedes seguir por el mismo camino que llevabas transitando años.

Las ganas, las fuerzas, ya no están.

Sé que es posible que cuando todo se calme de nuevo vuelvan; que las ideas locas ronden de nuevo por mi mente y me entren unas ganas tremendas de escribir ficción, pero hoy por hoy creo que es un capítulo que ha entrado en una pausa indefinida. Eso no significa que vaya a dejar de daros el tostón, me quedan dos novelas terminadas en el cajón y un proyecto de no ficción que quiero que vea la luz este año.

Pero no hay planes de mucho más.

No me apetece terminar ninguna de las otras novelas que tengo a medias, ni empezar con algunas ideas que tengo solo esbozadas.

Me dicen que no tenga prisa, que hay momentos y momentos, que este es probablemente uno de los más complicados a los que me he tenido que enfrentar porque supone un cambio total de vida.

Como cuando me marché a vivir a Segovia.

Como cuando nacieron mis hijos.

Como cuando me desesperé viendo que mi padre se moría sin que pudiera hacer nada.

Pero yo sé que hay mucho más que un momento delicado. Son las sensaciones que tengo. Es sentir que eso que te han inculcado desde pequeño, que el esfuerzo tiene recompensa no es verdad, porque las trampas están a la orden del día. Ah, y el puñetero karma, que no funciona, porque si funcionase, las personas buenas no lo pasarían tan mal.

Hoy me siento muy cansada.

Tengo que encontrar algo que me emocione, algo que me llene de vida. Necesito tranquilidad, la paz que da el sentirte arropada por el amor de las personas a las que les importas de verdad, las que te permiten equivocarte y ser tú siempre. Las que no te chantajean, ni te presionan, ni te buscan solo cuando les sobra tiempo o no tienen otra cosa que hacer.

Igual no estoy muy optimista, pero la vida no invita a ello.

4 comentarios:

  1. Yo estoy pasando por una época parecido en otros aspectos, pero te diré que creo sinceramente que a veces el cuerpo dice basta porque necesita descanso, y la mente también. Necesitamos momentos así, así que tómatelos como son, y no pienses que se acaba todo. Las ganas volverán y, mientras no lo hagan, aprovecha para hacer otras cosas. Biquiños!

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  2. Pues descansa, cambia de aires, de tercio, y volvera el positivismo y la ilusión, seguro.
    ´
    Todo pasa y llegará el momento de seguir adelante con esto y con lo que venga.
    Un abrazo

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  3. Hay veces que ocurren cosas que trastocan todos nuestros y no sabemos muy bien por donde seguir.

    Aunque pueda parecer un tópico se necesita tiempo, que transcurran los días y podamos pensar con más claridad y sin duda, el refugio de esa gente ayuda.

    Yo me pregunto, ¿quién fue el ingenuo que dijo que la vida era justa?

    Para, siéntate, respira hondo y decide por donde seguir

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  4. En estos momentos hay que descansar y arroparte, como bien dices, en esas personas que siempre están a tu lado. Y seguro que poco a poco volverán las ganas, volverán las fuerzas.
    Besotes!!!

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