jueves, 16 de mayo de 2013

ALGO MÁS QUE VECINOS DE ISABEL KEATS



Sinopsis:

Leopold Gallagher, un rico hombre de negocios inglés de familia aristocrática, serio y obsesionado por el trabajo, conoce una noche en la terraza de su casa a la que, en un principio, toma por la amante de su viejo vecino. Catalina Stapleton, la nueva habitante del piso de al lado, es una joven extrovertida y generosa que disfruta ayudando al prójimo. En cuanto cruza dos palabras con su estirado vecino decide que, aunque él mismo no lo sepa, el señor Gallagher es un hombre infeliz que necesita ser salvado de sí mismo. A pesar de la arrolladora atracción que surge entre ellos, Leopold trata de mantener a la impertinente y alocada Cat a distancia; no está dispuesto a que su irritante vecina, por muy adorable que sea, derribe las barreras que tanto le ha costado erigir a su alrededor. Sin embargo, el destino parece tener otros planes... 

Mis impresiones:

Tengo que decir que Algo más que vecinos es un libro de lectura muy absorbente. Sin darte apenas cuentas vas pasado las páginas y cuando te quieres enterar ya se ha terminado. En mi caso, sin embargo, tuve que hacer una pausa obligada por las circunstancias.

Yo creo que no hace falta que explique más veces que hay dos cosas que me definen.

La primera es que me caigo constantemente. Incluso cuando no hay obstáculos aparentes yo me las arreglo para tropezar, no digo nada cuando se cruza conmigo una escalera… La de mano de mi casa acabó peor que yo hace un año, cuando me precipité desde ella. Tiempo después descubrí que yo no me había roto una pierna de milagro pero un peldaño de la escalera lo había partido en la caída. Y es de madera maciza. Hace un par de meses, por comentar la más reciente, rodé con mucho estilo por la escalera de la buhardilla…

La segunda, que mi despiste a veces es colosal. Ayer me puse a leer Algo más que vecinos a la vez que cocinaba y… se me olvidó que había dejado la olla al fuego, a tope. ¡La que lié! El vapor se rebeló, se puso a salir de allí con una fuerza sobrenatural y el techo de mi cocina acabó hecho una pena, goteando, porque daba tanto miedo acercarme que me quedé paralizada.

Todo porque en algún momento me había traslado a Londres, muy lejos de mis guisantes, mucho más cerca de las andanzas de Cat y Leo.

Este libro es puramente una novela romántica. A pesar de lo que pueda parecerle a alguien que me haya leído a mí, no soy mucho de este género. Lo leo de manera esporádica, fundamentalmente porque creo que siempre hay que conocer las cosas de primera mano y no por lo que nos cuenten, experimentar las sensaciones en primera persona. El libro ha logrado varias cosas conmigo (aparte del pequeño desastre en mi cocina): que no soltase la novela, que me reconciliara un poco con el género después de alguna que otra lectura bastante decepcionante y que un libro me haya durado un suspiro. De verdad que hacía tiempo que no me encontraba con algo así, una novela de esas que no quieres soltar.

La historia está narrada en tercera persona y sigue casi de manera única la relación entre Leopold y Cat, sin apenas escenas que se alejen de la presencia de los protagonistas. Leo es un cuarentón de muy buen ver y ella su vecina treintañera medio loca y guapísima a su manera, y desde el principio se percibe la química entre los dos. Isabel Keats juega con la tensión sexual entre ambos, estableciendo una relación en la que los dos pretenden quedarse sólo en amigos, pero que acaba explotando (como es normal y cualquiera que elija una de estas novelas está buscando leer) como fuegos artificiales.

Los tópicos del género se repiten pero yo creo que eso no le resta ningún encanto a una escritura fluida a la que yo sólo le pongo un "pero", pero que no es tal. La ambienta en Londres y el personaje masculino lo define como alguien estirado. Para ello se vale del narrador y, sobre todo, del lenguaje que él emplea, de los giros expresivos que entiendo perfectamente pero que a mí me sonaban raros (a mí) como de otro tiempo, no como me imagino que habla la gente inglesa estirada del XXI, que ahora que lo pienso, yo qué sé cómo hablan que en el XXI no he estado en Londres. Mi última visita a la capital británica se remonta al siglo XX y no tuve el gusto de codearme con la alta sociedad londinense.

Dicho esto, si os apetece una novela romántica, si queréis leer un libro de un tirón, os la recomiendo. Eso sí, no pongáis la olla mientras leéis, la cocina corre peligro.

lunes, 13 de mayo de 2013

EL ALQUIMISTA IMPACIENTE DE LORENZO SILVA

Sinopsis:

 El alquimista impaciente inicia su acción con un cadáver desnudo que aparece atado a una cama en un motel. Por la situación en que se halla, sin marcas de violencia, puede ser un criemn, o no. El sargento Bevilacqua, atípico investigador criminal de la Guardia Civil, y su ayudante, la guardia Chamorro, han de resolver el enigma. La investigación que sigue no es una mera pesquisa policial. El sargento y su ayudante habrán de llegar al lado oculto de la víctima y de las personas que la rodeaban, y deberán desentrañar un complejo entramado de dinero e intereses. Pero la clave, como en la alquimia, está en la paciencia. 

El alquimista impaciente fue una adquisición en papel. Una de esas de última hora, cuando estás de viaje y sospechas que te queda muy poco tiempo con el libro que te llevaste. En realidad en mi kindle quedaban muchos por leer y algunos podría incluso releerlos, pero no me apetecía ninguna de las dos opciones. Su precio, 5,95€ y el tamaño de las letras (bueno para una cegata como yo) hicieron el resto para que me lo llevase conmigo.

Al empezara a leer me llevé la sorpresa de que la acción empezaba en Guadalajara, más concretamente en un motel de la A-2, a una altura kilométrica que hizo innecesario que me dijera el nombre (no lo menciona) porque es de sobra conocido para una alcarreña viajera como yo. Y que mi amigo Julito fue el cocinero durante muchos años del sitio en cuestión, como para no conocerlo… También la central nuclear, a la que Lorenzo Silva nunca llama por su nombre, es probablementeTrillo II. Cuando la recorren no necesitaba imaginarme nada, sino tirar de recuerdos. Si mi memoria no falla, creo que he estado cuatro veces dentro. Cada detalle de los que tenían que ver con mi tierra me eran cercanos y la única vez que algo me ha chirriado es cuando, desde Madrid, tardan "poco más de una hora" en llegar a la central. Volando, quizá. En coche… lo dudo. Pero bueno, Chamorro conduce muy bien, será eso.

Bevilacqua sigue siendo uno de mis personajes favoritos. No me creo sus "antecedentes" de psicólogo, pero es muy común en mí. Todavía no me he conseguido creer a ningún protagonista psicólogo de los que he leído. Manías mías, qué le voy a hacer. Sin embargo, su filosofía, su inteligencia, su agilidad mental, ese deje de amargura que a veces se cuela entre sus palabras y las reflexiones certeras con las que interrumpe el relato, eso sí que me cautiva.

El juego de tensión sexual entre los protagonistas también me gusta mucho. Vila siente algo que no consigue entender del todo por Chamorro (a quien no entiendo muy bien yo) y la mantiene en ese limbo indefinido en el que algunos hombres cabales ponen a la mujer que mueve sus días: lo suficientemente cerca pero sin rozarla, no sea que la confundan con una cualquiera con la que se puede tener una relación complemento, de esas que ya no son la primera que nos marcó como personas. De esas que se tienen para no transitar solo y para compartir facturas. Vila concede a Chamorro la importancia que se le da a una compañera pero para él es tan grande que no se atreve a banalizarla. Tampoco es que Chamorro esté muy por la labor, creo yo, aunque me faltan algunos libros de la saga para entenderla a ella del todo.

Mi ejemplar tiene heridas. Mis libros me sufren en silencio (menuda jauría de gritos tendría si tuvieran capacidad de gritar). Si tengo lápiz a mano, subrayo pasajes para releerlos en cualquier momento. Si estoy fuera, doblo sus esquinas sin piedad, para recordarme que en esa página hay algo que me movió a pensar. Este tiene bastantes esquinas que apuntan a frases certeras de Lorenzo Silva. De sus múltiples heridas, de eso es de lo que me apetece hablar y esa es la razón última por la cual esta será una reseña diferente a las que suelo hacer. Esto estará lleno de spoilers.

"Tal vez deba preguntárselo usted mismo como hombre. ¿Por qué una persona como Trinidad, cariñoso, responsable, sensato como pocos, pierde de pronto la cabeza y se va con una zorra a hacer todo tipo de disparates, que terminan por costarle la vida?" Blanca Díez, esposa de Trinidad Soler, la víctima que aparece asesinada en el motel.

Me asaltó una pregunta. ¿Por qué, de vez en cuando, perdemos la cabeza de esa manera por algo? No pensaba necesariamente en que nos liemos la manta a la cabeza y dejemos nuestra vida de lado a cambio de ponerle vidilla a nuestra cama, sino a las razones por las que, teniéndolo todo bien organizado, de pronto nos da por embarcarnos en aventuras que nos quedan demasiado grandes y que acaban costándonos la salud, cuanto menos. ¿Insensatez? ¿Locura transitoria? ¿Crisis existencial mal llevada? Aún estoy pensando en ello, y en el regusto amargo que la palabra zorra me dejó.

"La curiosidad es el sentimiento más volátil. Sólo dura mientras queda algo por descubrir. Cuando apartas el último velo, antes incluso, se agota y necesitas otro enigma. Las mujeres no deberían sentirse demasiado halagadas por los hombres curiosos, y me temo que casi todas tienen propensión en incurrir en ese error". Bevilacqua.

Esta es la razón por la que me gusta tanto este personaje. De pronto, en medio de una investigación que no avanza, se lanza con una teoría propia, una que tiene mucho de negativa, y con la que estoy de acuerdo. O no. La palabra clave para que la señalase es halagada. Me repatea las tripas como si una bailaora de flamenco estuviera dándolo todo encima de mi abdomen. "Me halagas". Prefiero que me llamen hija de puta, me suena menos falso. Yo y mi cara B, deslenguada, insolente y un poco caustica.

 "¿Ha leído usted Guerra y Paz? Una lástima. Siempre pregunto esto porque tengo la pequeña manía de dividir a la gente entre quienes han leído y quienes no han leído este libro. Hay una raya divisoria entre quienes soportan mil quinientas páginas de sabiduría continua y quienes se rinden a medio camino." León Zaldivar, sospechoso del asesinato de Trinidad Soler.

Curiosa manera de dividir a la gente. Para leer Guerra y Paz hay que tener tiempo, más que nada. Para hacerlo con calma. Yo soy de los que tienen la tarea sin terminar, demasiados compromisos tontos que me he forjado y que trato de deshacer. No pienso dejarlo que corra mucho tiempo. El príncipe Andrei, muy al principio de la novela, dice: Querido, no puede decirse en cualquier parte lo que uno piensa. Y no puedo estar más de acuerdo.

"Mientras la veía alejarse en aquella atmósfera ligeramente otoñal, me asaltó una nostalgia indefinida, como la que se siente por todo lo que uno ha deseado una y otra vez, sin llegar a poseerlo nunca. Por algún mecanismo perverso, eso es lo que termina añorándose, más que lo que de verdad se tuvo". Bevilaqua con respecto a Chamorro.

Es cierto. A veces algo que nunca hemos tenido se queda prendido a nosotros y nos acompaña de por vida, y de pronto alguna otra cosa se nos borra, aunque en su momento fuera clave. Se me ha olvidado casi todo de gente que se suponía que era importante en mi vida y, sin embargo, nítida y para siempre, tengo la imagen de un niño del que me enamoré en el cole y que nunca se fijo en mí.

"¿Sabes lo único que no tiene precio? Quien ha aprendido a no necesitar nada. Esa es la única gente que un hombre como yo se siente capaz de admirar. Si es que existe". Zaldivar a Chamorro.

Pues es cierto, si es que existe. Mi objetivo en un tiempo lejano fue ese, no necesitar a nadie, no depender de nadie. Ni económica ni emocionalmente, no encontrarme un día vacía porque me había quedado sin bastones en los que apoyarme. Reconozco que he fracasado en lo segundo.

"Por fortuna para quien quiere mantener oculta su verdadera personalidad, la gente tiende a manejar respecto de los demás un puñado de burdos retratos robot, que resulta preferible dejar creer al otro y al que uno se ajusta sin desviaciones". Vila a Patricia Zaldivar, amante de Trinidad Soler.

A veces hacemos eso, nos construimos personajes que resulta cómodo manejar, caretas con las que salimos a escena en la vida y que nos permiten resguardarnos de nuestro verdadero yo.

El libro me ha gustado. Ahora tengo esperando La marca del meridiano. Quería seguir un orden pero me parece que en mi vida, últimamente, el desorden es el mejor orden que encuentro.

domingo, 5 de mayo de 2013

MUCHAS GRACIAS

Hay un refrán que dice que es de bien nacidos ser agradecidos, así que yo quiero desde aquí, desde mi rincón, darle las gracias a Antonia Romero, autora del best seller digital La tumba compartida, por este regalo que me hizo el otro día: un vídeo que en apenas treinta segundos resume mis cuatro libros.

No sé si sabré ponerlo para que aparezca una imagen o solamente saldrá el enlace, ruego perdonéis mi torpeza. Poner vídeos en el blog lo suspedí en primero de blogosfera y todavía no he sido capaz de recuperar la asignatura. Al final, llegaré al final de la carrera de blogs y me quedaré sin la licenciatura por culpa de esto, lo estoy viendo.


Nada, prometo que lo he intentado pero soy incapaz, así que tendréis que fiaros de mí y creer que detrás de esa palabra hay unas imágenes.

* Esto lo escribí antes de recibir clases particulares de Pilar Palel. ¡Gracias! ¡Al final me saco la carrera! Ahí está el video!!!!!!!!!


Tengo que decir que el vídeo me hizo mucha ilusión. Es una de esas cosas que dices que harás algún día, pero que vas dejando aparcadas y que de pronto alguien se tome la molestia de hacerlo por ti... te quedas con la boca abierta y sin saber qué decir, salvo muchas gracias.

Otra vez.

Aprovecho el día que es hoy para felicitar a todas las madres, a la mía, a las vuestras... A esas mujeres que nos enseñan a ser personas con su ejemplo, que no nos fallan.

A todas, un beso de hija.

jueves, 2 de mayo de 2013

UNA LUCHA DIARIA



No sé si antes de que se impusiera la publicación digital, escribir una novela era eso, escribirla, conseguir que se publicase y esperar que la leyeran. Que no era poco... Sé lo que es ahora: una lucha diaria. Cada día te levantas con el objetivo de serle útil, de empujarla todo lo que dé de sí tu imaginación, inventando campañas de marketing (sin tener ni idea de lo que es el marketing) o interactuando con los lectores que se acercan a ti para compartir su experiencia de lectura.

Reconozco que esto tiene un componente muy interesante, te abre la mente, te ofrece otros puntos de vista sobre lo que tú mismo has hecho pero, por otro lado, agota. Requiere de ti una energía que diluye la que te hace falta para escribir o para el resto de tus actividades cotidianas.

Cuando recibes buenas críticas, o al menos constructivas, la misma sensación que te provocan te empuja y desdibuja el agotamiento, pero cuando te encuentras que no han entendido nada de lo que pretendías transmitir con tu historia, que se quedan en la superficie de la anécdota sin profundizar lo más mínimo… te provoca un desgaste brutal.

Menos mal que siempre me queda la imaginación, cerrar este mundo virtual y volver a ese otro que es menos real, el de los personajes que cobran vida entre palabras, que creo cuando el silencio de la habitación sólo lo interrumpe el sonido del teclado combinando las letras de nuestro alfabeto. 


lunes, 29 de abril de 2013

¿EXISTES? ENEMIGOS EN UNA GUERRA QUE NOS UNIÓ DE IVÁN HERNÁNDEZ



Sinopsis:

En un futuro cercano las encuestas de opinión serán de vital importancia. Tanto, que incluso decidirán los exterminios étnicos. Todas las personas será aptas para participar en la toma de decisiones... excepto las imperfectas. Edel Doowan es una de ellas. A pesar de ser hija de un importante coronel, su vida de niña rica en Dubai se resiente cuando, al cumplir los 17 años, descubre que la realidad no es tal y como se la cuentan.

Intriga, misterios, acción y amor, mucho amor, esperan a Edel en esta aventura cibernética, en la que dará con la respuesta correcta a la pregunta:

«¿Existes?»

Mis impresiones:

Leer a Iván es un placer. Siempre plantea historias de esas que te obligan a seguir leyendo por dos razones: el interés que suscitan en ti y la manera que tiene de contarlas. Cuando acabé La protegidaWittman me costó mucho encontrar un libro que me dejase tan buenas sensaciones, estuve vagando por las páginas de media docena hasta dar con uno interesante, así que cuando leído este me volví a plantear una nueva lectura jugué a lo seguro: volví a él.

En ¿Existes? Iván plantea una distopía, un mundo dentro del nuestro en el que han cambiado las normas que, normalmente, rigen nuestra sociedad. Edel Doowan, de 17 años, es la protagonista, la hija de un militar que no se siente cómoda con el mundo perfecto en el que ha crecido, tal vez porque ella misma es una anomalía dentro del sistema. No es perfecta, ha nacido del amor que un día se tuvieron sus padres y no de una inseminación artificial que señalase el embrión del que venía como el ideal. Tiene problemas para controlar su peso y tampoco es guapa.

Edel, con quien más se relaciona es con Marjorie, un androide, tal vez porque su familia está rota debido al alcoholismo de su madre y a la nula empatía con su padre, que la controla a través de una pulsera ACC (descubrid qué significa). Es feliz entre ordenadores viejos, tratando de hacer que funcionen las reliquias de otro tiempo que se ha evaporado. Porque aunque nunca se mencione el momento temporal, esta historia transcurre en un futuro que tampoco parece demasiado lejano. Es la única que sigue asistiendo al instituto, donde ya no hay alumnos ni profesores, pero que se mantiene abierto porque las autoridades se comprometieron a que así siguiera mientras uno solo de los alumnos quisiera asistir a las clases (por cierto, impartidas con un profesor virtual). Edel, desde ahí, nos va mostrando su rebeldía. Ella sola mantiene en funcionamiento un colegio vacío, silencioso, y lo hace porque aún cree que las cosas pueden cambiar y sueña con el día en el que esos pasillos se llenen de risas y de adolescentes como ella.

El día de su cumpleaños, su padre le regala un ordenador descatalogado, un Hangar del 52, y Edel hace que funcione una antigua aplicación para comunicarse a través de mensajes de texto (¿os suena?). Logrará así, por casualidad, contactar con Alexander, un líder de la resistencia, representante de los imperfectos que está luchando porque ese mundo anterior al que devastan las neo personas no desaparezca y no se cansa de buscar a alguien que quizá no existe.

Iván aprovecha la excusa que le brinda esta historia para reflexionar sobre el contraste entre dos mundos muy próximos, que en la actualidad comparten espacio incluso en una misma ciudad. Uno es ese en el que el dinero y el poder han eliminado cualquier rastro de miseria (y por qué no, gran parte de humanidad) y otro ese en el que se lucha por la supervivencia día a día, barrios marginales en los que las carencias más absolutas de lo básico nos gritan fuerte en cuanto posamos la vista sobre ellos.

No cuento más, siempre hay que dejar que el lector se sumerja en las historias y las descubra por sí mismo (no quiero describiros lo que más me ha gustado de la novela), pero sí quiero hacer hincapié en un aspecto de la lectura que a nadie se le va a escapar. Iván, a lo largo de esta novela corta, va reflexionando sobre el rumbo que están tomando nuestras vidas, hacia donde nos lleva esta dependencia de la tecnología y, sobre todo, se pregunta dónde llegaremos si dejamos de luchar por las cosas en las que creemos, si dejamos que nos gobiernen y nos controlen sin oponer ninguna resistencia.

La novela se me ha hecho corta y no porque lo sea. Creo que tiene una manera de construir historias adictivas en las que quieres dejarte llevar y que se acaben tan pronto sólo lo compensa el hecho de que todavía me quedan más novelas aliadas que descubrir.

¿Os animáis?

viernes, 26 de abril de 2013

MIS JUEGOS, PARADOJAS Y ACERTIJOS FAVORITOS de ENRIQUE OSUNA VEGA




Hace unos días os recomendaba el libro de Enrique Osuna Vega. Acababa de ser publicado en Amazon y apenas había tenido tiempo de empezar con los acertijos que nos propone, sin ningún éxito, por cierto, porque Enrique me retó a que descubriera el secreto que escondía el acertijo del gusano antes de publicarlo y no fui capaz. ¡Si es que soy muy torpe!

Hoy os digo que ya lo he leído entero.

Me ha dejado… sin palabras.

Donde tú esperas encontrar un simple libro de acertijos, resulta que encuentras algo que va mucho más allá. Enrique maneja las palabras como quiere, sabe llevar al lector, mantener su atención todo el tiempo y el libro se convierte en algo más que un mero pasatiempo.

Escrito alternando las tres personas gramaticales, la implicación que logra con quien se sumerge en sus páginas es increíble porque no plantea un acertijo y luego otro, y otro… No. Es Enrique, el novelista, el que convierte algo trivial en un juego que se acerca mucho a lo literario. ¿Cómo? Sencillo y difícil a la vez, porque no creo que todo el mundo sea capaz de manejarse como él lo hace. Primero, lanza un acertijo. Luego, antes de dar la solución, pasa a otro, dejándonos tiempo para pensarlo, pero a la vez incitándonos a que sigamos recorriendo las páginas de este ensayo.

El resultado es una lectura fluida, cohesionada en todo momento, en la que el lector se siente partícipe de una conversación imaginaria con el autor, que le va desvelando los acertijos poco a poco. Hace sugerencias sobre dónde usarlos, para que el libro trascienda ese momento íntimo de lectura y se convierta en nuestro cómplice para noches entre amigos, después de una cena, o sobremesas interminables que estoy segura se plagarán de risas y de caras de asombro cuando nos animemos a ponerlos en práctica.

Pero no se acaba aquí, hay más. Enrique completa este libro hablando de los acertijos que aparecen en su primera novela, El eterno olvido. Habla de la verdadera historia de Kamduki, el juego de internet que es protagonista junto con Samuel y Lucía de su novela. Al principio recomienda que se haya leído previamente la novela porque si no se perderá parte de su encanto, al saber las soluciones de antemano, pero creo que es una buena idea, siempre, leer El eterno olvido. Yo lo hice ya y os vuelvo a animar.

En conclusión, este libro es altamente recomendable.
Como entretenimiento y como lectura.

Felicidades, Enrique, me quito el sombrero y te hago una reverencia porque cuando creía que ya no podías sorprenderme más, lo has hecho.

Otra vez.

miércoles, 24 de abril de 2013

EL DIA DEL LIBRO 2013



El día del libro es una fecha especial para quienes no sabemos vivir sin esos objetos mágicos que nos transportan a otros mundos tan solo con abrir sus páginas y dejarnos guiar por las palabras que contienen. En nuestro país, como en muchos otros, se organizan actos para conmemorarlo y siempre me ha gustado participar.

La fecha elegida no es casual: se conmemora la muerte de los dos autores más grandes de la literatura Universal, William Shakespeare y Miguel de Cervantes. Ambas muertes no se produjeron exactamente el mismo día, por una diferencia entre los calendarios que regían nuestro país y el británico, pero la fecha sí que es la misma.

El pasado 23 de abril, pues, se eligió como día del libro y en Azuqueca de Henares, mi pueblo, siempre se celebra. Al vivir en Castilla y León tengo la ventaja de que el día es festivo, el día de la comunidad (se conmemora el asesinato en Villalar de los Comuneros, Valladolid, de Bravo, Padilla y Maldonado por las tropas de Carlos I), así que no sólo lo puedo hacer yo, sino que toda mi familia me acompaña, convirtiéndolo en una fiesta en la que participamos todos.

Estoy pensando que somos un poco macrabros, haciendo fiesta en fechas de muerte… Pero bueno, sigamos.


La biblioteca pública de Azuqueca organiza siempre multitud de actos, y este año han sido muy especiales porque se celebraban, además, los 25 años de los clubes de lectura. Todos los integrantes se esmeraron en preparar un programa en el que repasaron ese tiempo juntos de lecturas y experiencias, invitando a aquellos que se animasen a acercarse.

Yo quería estar allí porque asistí como espectadora de primera fila al nacimiento a finales de los ochenta del primero de ellos y, además, uno de esos 5 clubes que hoy en día siguen funcionando, me apadrinó en 2012, como una de las autoras noveles a las que prestaban su apoyo desde el principio de su carrera literaria. No pude llegar a primera hora, me incorporé cuando las actividades de la mañana tocaban a su fin, llegando cuando Raúl Vacas nos recitaba sus versos en el centro cultural.

Antes de mi llegada se llevaron a cabo una serie de actos, entre los que quiero destacar el manifiesto leído por el alcalde, Pablo Bellido, en contra del préstamo de pago en las bibliotecas públicas, un nuevo impuesto que se comenta que en breve sufriremos. Me perdí los detalles al llegar tarde, pero sólo con eso ya puedo decir que si ocurre será un día muy triste para la cultura y definirá mucho a quien estampe su firma para aprobar esa aberración.

Después intervino Jesús Marchamalo, en una charla que tituló Vivir con libros. En palabras de Margerite Yourcenar la mejor manera de conocer a una persona es ver su biblioteca. Es verdad: los libros hablan de nuestros autores predilectos, nuestros temas de interés, nuestras lecturas imprescindibles…  Hablan de los lectores que somos, pero también de los lectores que fuimos, o de los que quisimos ser y en los que finalmente no nos acabamos convirtiendo. Y en torno a este tema giró su intervención.

A las doce se leyó un fragmento del Quijote, conectando con el Círculo de Bellas Artes.

Justo después, llegué yo. Entré a la sala a oscuras, mientras Raúl hacía su papel de juglar y recitaba versos y nos hacía reír. Poco después de terminar nos acercamos al Centro de Ocio, para la comida que habían previsto, un ágape que tomamos de pie, con una inmejorable compañía.



Mis madrinas, que posan conmigo en la fotografía, estaban allí. ¡Son increíbles!

Pude hablarles de Detrás del cristal y he quedado con ellas en que, ya el próximo año, me acercaré para que hablemos de la novela. Sé que va a ser otro día mágico porque ellas extraen de los libros matices que hasta a ti misma se te han pasado por alto y tengo muchas ganas de escuchar lo que me quieran decir.

En la comida había una invitada especial, una autora que está muy vinculada a Azuqueca desde el principio de su carrera: Almudena Grandes. Llegó y enseguida se integró en el acto porque en realidad ella es una más dentro de este conjunto de mujeres (y algún hombre) desde hace mucho tiempo. La saludaron con la familiaridad que dan muchos años de experiencias lectoras comunes y que hacen, como dijo ella misma, que formen parte de un todo porque, ¿qué es un escritor sin lectores? Pues lo mismo que un libro que no los tiene, como nos dijo, una isla desierta.

Tras la comida, un café y más palabras compartidas, y en muy poco tiempo nos marchamos de nuevo al Centro Cultural, para que la directora de la Biblioteca de Cuenca nos hablase de los Talleres de Lectura de allí, que también han cumplido ya 25 años. Por la mañana habían proyectado un vídeo de imágenes recopiladas de todo este tiempo que repitieron para los que se incorporaban, y allí me vi, sentada al lado de Manu Leguineche o Ray Loriga. ¡Dios mío, cómo pasa el tiempo! Casi me había olvidado de aquellas tardes con autores, pero poco a poco, imagen a imagen, fueron volviendo a recuperar su sitio en mi memoria. Vi a una jovencísima Rosa Montero, a Fernando Delgado, a Josefina Aldecoa… tantos autores que forman parte de mi memoria como lectora y como espectadora de sus palabras.



Para casi el final quedaba hablar de la Tienda de las Palabras, un proyecto en el que un grupo de lectores inquietos juegan con las herramientas primarias del lenguaje, buscando hacer de ellas las fichas de un juego del que nos nutrimos todos. Al final todo son palabras, las que pronunciamos, las que leemos, con las que soñamos y con las que nos comunicamos con todo el mundo. Nos las regalaron para que las conservemos con nosotros. Almudena, por ejemplo, se quedó con un colgante verde, que acarició en muchos momentos de su intervención, que llevaba escrita su palabra fetiche: alegría.

Curioso, la palabra aval se quedó huérfana, sumergida en el barquito de papel donde estaba escrita, a la deriva en medio del mar de algodón que habían fabricado para ellas en una pequeña caja. Se ve que no gustó mucho…

El último acto era un encuentro con Almudena, la oportunidad de hablar con ella sobre su última novela, El lector de Julio Verne, pero que al final fue una charla sobre todos sus libros. Se dejó llevar por los lectores que le demostraron un profundo conocimiento de su obra y una admiración que se palpaba en el ambiente. Las preguntas se sucedieron durante casi dos horas y cuando ella pensaba que ya estaba todo, se llevó una sorpresa. Era el cumpleaños de Pablo Bellido, el jovencísimo alcalde de Azuqueca, y aunque a él le regalamos una canción de cumpleaños feliz (descoordinadas las primeras filas del auditorio con las últimas), al final fue él quien le hizo un regalo a Almudena, que estoy segura de que no esperaba en absoluto.
Azuqueca es un pueblo en constante crecimiento. Son tantas las calles nuevas, las plazas, los parques, los colegios, que algunos todavía no tienen nombre y otros te sorprenden. Yo no sabía que hay una calle que se llama Rafa Nadal, por ejemplo. Uno de los sectores nuevos han decidido que lleve el  nombre de escritores, creí entender vivos, vinculados con la provincia de Guadalajara, tanto por haber vivido en ella como por haber considerado que sus escritos la tengan de algún modo como protagonista. Almudena Grandes no cumple ninguno de los dos requisitos, pero tiene una vinculación afectiva enorme (y palpable en cuanto llega) con mi pueblo, así que decidieron que ella también tendrá su calle. Le entregaron una placa con el nombre de su calle y por su expresión de sorpresa creo que no se lo esperaba.



Después firmó libros a quienes se acercaron y nos fuimos despidiendo hasta otra, que espero que sea muy pronto.



El día se fue diluyendo y ahora toca volver a la rutina, a leer, a descubrir nuevos autores, a soñar con las palabras que nos ayudan a entender quienes somos. 

Hasta el año que viene.

lunes, 22 de abril de 2013

ÁNGELES DE CARTÓN DE MIGUEL A. MIAN ROS



Sinopsis (extraída de Amazon):

El hombre está lleno de miedos, Champalám lo sabe y es consciente de ello, como cualquiera de nosotros. 

La carga emocional de perder a su única hija le transporta a un mundo incómodo y solitario, donde todo se confunde y desordena hasta límites insospechados, y donde encontrar la verdad, ligada a la muerte, puede resultar la única salida.

Quién ha dicho que no se puede morir dos veces...


Mis impresiones:

La verdad es que me fijé en esta novela en abril de 2012, pero inmersa y despistada como estaba entre mis proyectos del año pasado, se quedó en la eterna lista de pendientes que sin darnos cuenta vamos acumulando. Llegaron otras novelas, se cruzaron en el camino y se fue diluyendo el deseo de acercarme a ella hasta que el título se perdió en mi memoria.

De hecho, cuando volví a tropezar con ella, me parecía nueva.

Ángeles de cartón cuenta una historia compleja, que abarca varios planos, por lo que contar el arranque, como hace la sinopsis, es como no desvelar absolutamente nada. Champalám, el protagonista, nos es presentado por un narrador en primera persona como un hombre que, por circunstancias que desconocemos, después de una vida acomodada ha acabado viviendo en la calle. Le acompaña Casca, un mendigo casi de carrera, que sabe buscarse la vida y en el que se apoya no solo para no perderse en ese mundo de soledad que es tener el cielo como techo, sino para conseguir algo de dinero, necesario para sobrevivir. El aspecto elegante de Champalám, vestido de traje aunque con el nudo de la corbata a medio hacer y su perenne maletín no ayudan a despertar la compasión de la gente, así que es Casca, casi siempre, quien se encarga de la intendencia.

La principal obsesión de este hombre es la búsqueda de su hija Ángela, lo único que le mantiene en contacto con la vida puesto que lo demás parece haber dejado de importarle. Registra todo lo que le pasa en un cuaderno de anillas, al que acompaña un eterno boli BIC, compañero de soledades y de confidencias y una fotografía de su pequeña.

Un día en el que todo se complica para Champalán, aparece en su vida Menta, una chica que le recuerda a su hija desaparecida y que le conduce a un mundo en el que descubre facetas de sí mismo que no espera.

Es complicado contar un libro sin contarlo pero en este caso es todavía más, porque los cambios de giro, las sorpresas que depara la narración no deben serle desveladas al lector. Creo que siempre es necesario pero en este caso más si cabe por lo complejo de la historia.

Algo que sí puedo contar y que de hecho es lo que me animó a leerla es la excelente prosa del autor. Es muy cuidada, casi como si se tratase de poesía, sin resultar lenta en ningún momento.

Ángeles de cartón, además, es una novela que fue premiada en su día. Resultó finalista en el concurso de Creación Literaria 2009 organizado por la plataforma Bubok, seleccionada entre más de 240 novelas.

Y la tienes en Amazon, por menos de un euro…

jueves, 18 de abril de 2013

ENTREVISTA EN LA UNIVERSAL RADIO

Esta entrada debería haberla puesto ayer, en lugar de hoy, pero he tenido un par de semanas complicadas, en las que estoy pero como si no estuviera, y entre unas cosas y otras se me pasó.

Tarde, entonces, os traigo la entrevista que compartí ayer con Miren E. Palacios, con Sol Tame y Paloma. Gracias a los tiempos tan fantásticos que vivimos, aunque no pudiérais acompañarnos en directo, la tecnología permite que la entrevista esté disponible en la nube y se pueda escuchar.

Fue un rato muy ameno en el que hablamos de mis libros, de los proyectos de Miren para la Feria del Libro (estará firmando en Madrid el 31 de mayo, apuntadlo) y en el que los minutos volaron. Casi antes de que me diera cuenta habíamos acabado. También Miren contó que estará en Barcelona, en San Jordi, así que los afortunados que estéis por allí, ya os podéis dar una vuelta porque además podréis conocer en persona a autores a los que quiero muchísimo, como Luis Miguel Morales Peinado y Angels Om. Yo estoy lejos y no va a poder ser, pero desde el espejo les mando un fuerte abrazo y toda mi energía.

Seguro que será genial.

No sé si acertaré a poner el enlace, espero que sí, que funcione.

http://www.ivoox.com/entrevista-a-mayte-esteban-sol-tame-al-aire-coord-audios-mp3_rf_1960834_1.html


También os dejo el enlace de la página de Facebook de La Universal Radio. Sólo tenéis que uniros para enteraros de todas las novedades que se traen entre manos.

https://www.facebook.com/LAUNIVERSALRADIO?fref=ts





lunes, 15 de abril de 2013

DETRÁS DEL CRISTAL, NOVELA DESTACADA EN EL BOLETÍN DE KDP DE AMAZON

Hoy ha sido un día montaña rusa. Un día de esos en los que el ánimo sube y baja y te lleva de la mano por sensaciones que no estás demasiado seguro que quieras sentir. Anoche me acosté un pelín insatisfecha.

Por la mañana, un buen comentario de mi última novela me subió el ánimo.

Aproveché unos tiempos muertos que siempre encuentro a primera hora del día y estuve escribiendo. Un montón de palabras encontraron acomodo en uno de mis relatos y terminé bastante satisfecha. La magia que te invade al escribir me hizo una visita de un par de horas.

Empecé la tarde descubriendo un comentario pésimo de Detrás del cristal. Me ha costado mucho concentrarme en lo que tenía que hacer, incluso ha habido visitas al baño innecesarias para que no me vieran perder la serenidad. Ha sido una tarde de bajón.

Después de cenar tenía pocas ganas de nada pero... me han regalado dos comentarios de otras de mis novelas, La arena del reloj y El medallón de la magia que me han devuelto la sonrisa, la maltrecha autoestima. Una lectora que te dice que se ha convertido en yonky de tus libros no tiene precio. ¡Gracias, Svetlana!

Después han venido a rescatarme de esta vagoneta una amiga y un amigo. Una charla con ellos y otra con quien mejor me entiende y ya estaba perfectamente.

Alcanzado el punto de equilibrio.

Hasta que ha llegado el subidón de nuevo...



Mi libro aparece como destacado en el boletín de KDP de Amazon. 

¡Buenas noches!

domingo, 14 de abril de 2013

MIS JUEGOS, PARADORAS Y ACERTIJOS FAVORITOS de ENRIQUE OSUNA VEGA

Hoy

Para mentes inquietas...

Para quienes se divierten intentando acertar...

Para quienes disfrutaron con El eterno olvido...

Para niños...

Para padres...

Para abuelos...

Para cocineros...

Para fontaneros...

Para enfermeras...

Para todo el mundo.




 Enrique Osuna nos presenta un libro en amazon repleto de acertijos que te invita a resolver y además incluye la verdadera historia de Kamduki, todos los detalles sobre las nueve pruebas
que perseguían encontrar al ser más audaz e inteligente
del planeta en su primera novela, 
El eterno olvido.
Todo por 
0,99€

Nos ha hecho esperar un poco pero aquí tenemos nueva excusa para leerle.
Además, este libro es perfecto para un domingo
como hoy...
¡Yo ya lo
tengo!

:)

Gracias, Enrique, por el talento que derrochas

jueves, 11 de abril de 2013

PREPARANDO EL DÍA DEL LIBRO

Todos los años me suelo regalar algún libro, pero este año creo que voy a cambiar de opción. Creo que debería regalarme un kindle.




 Vale, lo sé, tengo uno.

¿Para qué quiero otro entonces?

Pues porque lo comparto y eso de hacer turnos para leer, aunque siempre haya papel a mano, es un poco rollo, así que, haciendo cuentas, creo que me compensa. Un kindle sencillito equivale a cuatro libros en papel, más o menos.

Lo malo es que...

Como me compre otro kindle, al final también me compraré los cuatro libros.

¡Me conozco!