miércoles, 2 de septiembre de 2026

TOP 5 DE NOVELAS AMBIENTADAS EN GUADALAJARA

En el caso de Guadalajara, más que en la capital, las novelas se centran en la provincia, en sus hermosos paisajes o tradiciones centenarias. Sus tierras, además de naturaleza, albergan las cicatrices de la historia y el recuerdo de sus gentes, convirtiendo el territorio en un escenario vivo de la memoria. No en vano, el frente de Brihuega fue uno de los escenarios importantes de la reciente historia bélica europea.


Viaje a la Alcarria. Camilo José Cela



Este gran clásico de la literatura española de posguerra, puso en el mapa literario universal los paisajes, las costumbres y los paisanajes de los pueblos de la comarca alcarreña. Es un recorrido que el autor hace a pie, en el que va narrando lo que le sugiere cada municipio que visita.

El río que nos lleva, de José Luis Sampedro





La gran epopeya rural de la provincia, dedicada a la durísima y digna vida de los gancheros del Alto Tajo que transportaban la madera por la corriente del río. El río que nos lleva es una novela de gran contenido simbólico cuyo tema último es la dignidad humana.

De lenguaje áspero pero sensual, el ritmo narrativo de El río que nos lleva parece acompasarse al fluir del propio Tajo, que sirve de fondo para la peripecia de la cuadrilla de gancheros que acompañan aguas abajo los troncos recién cortados.


La lista de los catorce, de Nacho Guirado


Una conmovedora obra de memoria histórica basada en hechos reales que narra el asalto a la prisión de Guadalajara tras el bombardeo de 1936 y la posterior huida y posguerra de sus protagonistas en Yunquera de Henares. 

El 6 de diciembre de 1936 la aviación franquista bombardea Guadalajara. Es domingo y hay mercado. Tras la matanza de civiles, la población enardecida asalta la prisión dispuesta a vengarse en los presos de derechas encarcelados. Entre los más de trescientos prisioneros, catorce hombres son vecinos de Yunquera de Henares. Catorce nombres escritos en una fatídica lista en la mañana del 19 de julio, nada más comenzar la guerra. De ellos, sólo Ramón Lobo logrará salvarse.

Ignacio Blas Notario, militante socialista y presidente de la UGT de Yunquera de Henares, es conducido a Asturias en febrero de 1943 para incorporarse a un Batallón de Trabajadores. Atrás quedan dos condenas a muerte y las penurias padecidas en las cárceles donde estuvo preso desde el final de la guerra. Por delante, veinte años de trabajos forzados en las minas asturianas y el anhelo de poder pasar página algún día. Sus ilusiones, no obstante, pronto se verán truncadas. Allí donde va, las heridas de la guerra todavía no se han cerrado. En mitad del caos y la desesperación, quizá la esperanza en el amor que descubre en la joven Luisa pueda rescatarle. Sin embargo, un fantasma del pasado, un hombre que juró vengarse, le perseguirá.


El legado del vinculo inglés, de Pablo Muñoz López





Héctor Luján, un hombre de negocios de mediana edad, vuelve tras muchos años a la ciudad medieval de Sigüenza con la intención de recuperar la casa familiar. Al hacerlo, desvelará un ancestral secreto, oculto desde épocas muy lejanas, y despertará a las fuerzas oscuras que lo han codiciado desde la antigüedad. 


La memoria del agua. Teresa Viejo



La apasionante historia de La Isabela, el balneario que desapareció bajo las aguas. Tras la muerte de su madre, Álvaro encuentra entre sus cosas una carta y una vieja foto; la única pista para averiguar qué significan la aporta el nombre que aparece en ellas: Balneario de La Isabela. ¿Qué era aquel lugar? Nadie sabe aclarárselo y empieza a sospechar que se trata de una leyenda más. No obstante en sus investigaciones se cruza con una anciana, Amada Montemayor, cuya familia fue propietaria del balneario en los años 20. Su encuentro será una vuelta al pasado, cuando Amada era una joven unida a aquel agua como a la sangre de los suyos. La Isabela fue construida en el siglo XIX por Fernando VII en honor a su esposa, Isabel de Braganza, y fue nombrado Real Sitio, convirtiéndose en lugar de recreo favorito de la nobleza y la alta burguesía española y europea. Pasó el tiempo y las grandes fiestas, los bailes de etiqueta, el lujo y el esplendor de los felices años veinte, hicieron del balneario el paraíso de muchos, pero todo cambió cuando un bañista apareció muerto en la sala de inhalaciones. Fue el detonante que fraguó su maldición. 


¿Conoces alguna novela más ambientada en Guadalajara? Te escucho en los comentarios.







martes, 1 de septiembre de 2026

TOP 5 DE NOVELAS AMBIENTADAS EN SEGOVIA

En Segovia, su Acueducto, su Alcázar, su catedral gótica y su entramado de calles medievales han servido de escenario a historias de muy distinto género y época. Aquí va una selección de cinco novelas que transcurren total o parcialmente en la ciudad o su provincia.

Pincha en la portada para ampliar información.



Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos. Francisco de Quevedo 



Pablos, originario de Segovia, narra en primera persona sus desventuras como pícaro. Hijo de un barbero y una mujer de dudosa reputación, pasa por la escuela del dómine Cabra y se lanza a la vida con la aspiración de ascender socialmente. La novela, clásico de la picaresca española, muestra una Segovia del Siglo de Oro como punto de partida de un personaje que recorre después otras ciudades de la época.


La lectora de Bécquer. Mayte Esteban  



Ambientada en la Segovia de finales del siglo XIX y principios del XX, la novela sigue a Ana, una joven huérfana de madre por la epidemia de cólera, que encuentra refugio en los versos de Bécquer. Entre la Academia de Artillería, las convenciones sociales de una ciudad de provincias y las fiestas de San Juan de 1902, se entrelazan las vidas de Ana, Mateo y Alvarito en una historia de amor, destino y tragedia en las fiestas de San Juan y San Pedro.


Los arcos del agua. Montse Barderi  




En la Hispania del siglo I, Lucio viaja a Segovia para continuar la construcción del Acueducto tras el asesinato de su maestro. La novela combina intriga histórica, peligros políticos y un romance con Amal, una mujer singular, mientras el protagonista intenta descubrir al culpable y culminar una de las grandes obras de ingeniería de la Antigüedad.


El último rabino. Enrique de Diego  


 


Abraham Seneor, rabí mayor de las aljamas y amigo de la reina Isabel la Católica, protagoniza esta novela histórica ambientada en la Segovia de finales del siglo XV. A su alrededor aparecen figuras como Torquemada, Beltrán de la Cueva o Beatriz de Bobadilla. La trama recrea el ambiente de la época, las costumbres, las tensiones religiosas y el peso de una ciudad que vivía un momento decisivo.


El silencio de Raquel. Alberto Martín García  



Patricia sube a un tren con su novio para iniciar las vacaciones, pero un mensaje la obliga a bajarse en el último instante. A partir de ese momento comienza una investigación en la que Segovia, el pasado y el presente se entrelazan. Se trata de una novela contemporánea de intriga que utiliza la ciudad como escenario de secretos y decisiones que alteran el rumbo de los personajes.


¿Conoces alguna más? Dímelo en los comentarios.


NOVELAS AMBIENTADAS EN...

Quiero inaugurar una nueva sección en el blog: Top 5 de novelas ambientadas en...

Seguido de la provincia en la que transcurre la novela.

Los comentarios estarán abiertos para que se puedan incorporar muchas más novelas.


sábado, 29 de agosto de 2026

UNA TARDE DE MUCHOS HUMOS

Mira que me fastidia tener que hacer esta entrada, pero lo que es justo, lo es, y lo que no, hay que decirlo.

Luego, si no, nos quejamos de que pasan cosas.

Esta tarde, alrededor de las seis y media, en la calle Independencia de Cantalejo, unos vecinos han decidido hacer fuego en el patio de su casa. Ha empezado a salir mucho humo y los vecinos, asustados porque justo al lado del patio donde han hecho la fogata hay una casa en ruinas con la techumbre de madera, han ido a preguntarles qué estaban haciendo.

Han llamado y no han contestado, quizá porque la entrada de la casa está por la otra calle, pero si haces una hoguerita en el patio... ¡qué menos que quedarte, no sea que se descontrole!

Cuando finalmente han decidido contestar, ha sido la voz de una mujer de voz joven, española, que lo ha hechocon muy malos humos. Les ha dicho a los vecinos que dejaran de cotillear.

No, hija, no estaban cotilleando, estaban preocupados por su vivienda, que es probablemente algo que a tus vecinos les ha costado una vida conseguir y la han visto desaparecer por tu imprudencia. Da igual que el peligro solo estuviera en su cabeza.

Como la señora no se avenía a razones, no ya a apagar el fuego, sino a tranquilizar a los vecinos, han decidido llamar a emergencias. Lo más normal del mundo, para eso las tenemos, ¿no?

No han cogido el teléfono.

Los vecinos, entonces, han cambiado de idea y han llamado al 062.

Y aquí han venido otra vez los malos humos. 

El señor que ha llamado es mayor y se ha explicado como el culo, pero yo, que estaba al lado y estaba escuchando al guardia que tuviera hoy turno en el 062, me he quedado alucinada de los malos humos del agente. Ha contestado muy mal. Otra señora ha cogido el teléfono, yo creo que al señor mayor le estaba dando una taquicardia, y le ha dicho al guardia, que insistía en que no está prohibido quemar cosas en tu casa (que será verdad, no lo niego, pero igual en ese patio no es lo más sensato), que si pasa algo, ellos ya habían avisado.

Y aquí ha venido lo mejor.

El guardia, con los peores humos del universo, le ha dicho a la señora que la iba a denunciar por amenazas.

¡Tócate los cojones, Manuela!

Nadie ha amenazado al guardia, como mucho, quien ha proferido insultos ha sido la señora cobarde y pirómana que no ha tenido la decencia de abrir la puerta para tranquilizar a personas mayores. Esa que la parte de detrás de su casa da a la calle Independencia de Cantalejo. Han sido insultos leves, también es verdad, los ha llamado cotillas.

Mire, no, señora, no eran cotillas, eran gente preocupada por su patrimonio.

Que llevamos un veranito de incendios que como para no...

Y al agente del 062 que ha contestado una llamada de Cantalejo alrededor de las siete de la tarde, decirle que no se merece pertenecer al cuerpo al que pertenece, que juraron algo en la Academia que hoy no ha respetado. Si un ciudadano te llama preocupado, le atiendes y le hablas bien, porque nadie te ha hablado mal, solo con los nervios propios de una persona mayor que veía su casa en peligro.

No ha mandado a ninguna patrulla, por supuesto. 

Ha respondido con los mismos malos humos que hoy nos rodeaban.

viernes, 21 de agosto de 2026

DE RESEÑAS Y OTRAS TONTERÍAS

Hace tiempo, fiándome demasiado de un anuncio que me salió aquí, descargué una novela autoeditada. 

Novela histórica para más señas. 

Y la leí. 

No me gustó. 

Me pareció insuficiente por todas partes, pero era tan corta que la terminé. 

No la califique y ahí se quedó, pero sabéis que, de vez en cuando, Amazon te dice que califiques lo que has leído y cuando me llegó el correo, me dio por entrar a mirar calificaciones que tenía. 

Lo curioso de este caso es que, entre las personas que habían reseñado esa novela, poniéndola por las nubes, (yo creo que no llegaba ni al primer escalón de un bajo, pero son cosas mías, de técnica, de estilo, de corrección, de estructura, que seguro que no son importantes), estaba un perfil de un señor que a mí me había dejado una valoración pésima en una de mis novelas. 

Hace mucho.

Me quedé con su nombre porque casualmente era el mismo que el de uno de los personajes de lo que estaba escribiendo cuando me dejó su reseña.

Era él, siguiendo su perfil, ahí estaba la reseña que me hizo a mí.

Toda está introducción la cuento porque pensar en la novela histórica y lo que difería su calificación con mi percepción, me hizo reflexionar. 

A mí no me ha gustado esta novela que este señor pone por las nubes. Y no es porque no forme parte de mi gusto personal (por eso la descargué pagando másde 3€, que no los vale), es que está muy mal escrita. Durante la lectura yo estaba valorando la trama, pero sin olvidar la técnica, porque para mí es muy importante. 

Ya sabes, importa más cómo escribes qué lo que escribes. Me da igual que tengas la historia más bonita del mundo, si no se entienden las frases, si no transmiten nada más que ganas de sacar el boli rojo, para mí no llega a novela.

Es solo un borrador.  

Me pregunté si la divergencia con este lector se debe a mi gusto personal o el que no tiene ni idea de valorar una novela es este señor. Si la mía le pareció tan mal, quizá tiene su lógica que esta le parezca estupenda, porque la verdad es que son la noche y el día. Y a mí me pasa al contrario, la mía es obvio que me parece correcta (si no, estaría en un cajón), y la que le ha gustado no es ni un 2, pero sobre diez, no sobre 5 en mi opinión de antigua profe de narrativa. 

Ambiciosa, pero sin oficio alguno y se le ven todas las costuras.

Pues llevo un rato dándole vueltas.

Ya sé que llevo unos días siendo demasiado sincera, que igual acarrea consecuencias, pero me la pela. Me estoy cansando de que nos vendan churras por merinas y que tenga que ser diplomática y callarme porque no conviene.

Bueno, mejor, además del nombre del lector, me guardo el de la novela.

Total, es churra, no merina.