Hace tiempo, fiándome demasiado de un anuncio que me salió aquí, descargué una novela autoeditada.
Novela histórica para más señas.
Y la leí.
No me gustó.
Me pareció insuficiente por todas partes, pero era tan corta que la terminé.
No la califique y ahí se quedó, pero sabéis que, de vez en cuando, Amazon te dice que califiques lo que has leído y cuando me llegó el correo, me dio por entrar a mirar calificaciones que tenía.
Lo curioso de este caso es que, entre las personas que habían reseñado esa novela, poniéndola por las nubes, (yo creo que no llegaba ni al primer escalón de un bajo, pero son cosas mías, de técnica, de estilo, de corrección, de estructura, que seguro que no son importantes), estaba un perfil de un señor que a mí me había dejado una valoración pésima en una de mis novelas.
Hace mucho.
Me quedé con su nombre porque casualmente era el mismo que el de uno de los personajes de lo que estaba escribiendo cuando me dejó su reseña.
Era él, siguiendo su perfil, ahí estaba la reseña que me hizo a mí.
Toda está introducción la cuento porque pensar en la novela histórica y lo que difería su calificación con mi percepción, me hizo reflexionar.
A mí no me ha gustado esta novela que este señor pone por las nubes. Y no es porque no forme parte de mi gusto personal (por eso la descargué pagando másde 3€, que no los vale), es que está muy mal escrita. Durante la lectura yo estaba valorando la trama, pero sin olvidar la técnica, porque para mí es muy importante.
Ya sabes, importa más cómo escribes qué lo que escribes. Me da igual que tengas la historia más bonita del mundo, si no se entienden las frases, si no transmiten nada más que ganas de sacar el boli rojo, para mí no llega a novela.
Es solo un borrador.
Me pregunté si la divergencia con este lector se debe a mi gusto personal o el que no tiene ni idea de valorar una novela es este señor. Si la mía le pareció tan mal, quizá tiene su lógica que esta le parezca estupenda, porque la verdad es que son la noche y el día. Y a mí me pasa al contrario, la mía es obvio que me parece correcta (si no, estaría en un cajón), y la que le ha gustado no es ni un 2, pero sobre diez, no sobre 5 en mi opinión de antigua profe de narrativa.
Ambiciosa, pero sin oficio alguno y se le ven todas las costuras.
Pues llevo un rato dándole vueltas.
Ya sé que llevo unos días sienfo demasiado sincera, que igual acarrea consecuencias, pero me la pela. Me estoy cansando de que nos vendan churras por merinas y que tenga que ser diplomática y callarme porqueno conviene.
Bueno, mejor, además del nombre del lector, me guardo el de la novela.
Total, es churra, no merina.
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