Vivo en un lugar especial, estoy segura. Lejos de la ciudad, de sus gases nocivos, sus atascos, las prisas y la soledad de las grandes aglomeraciones humanas. Estoy lejos, pero no tanto. En menos de una hora, si la elijo bien, puedo estar en el centro de Madrid, y en unos cuarenta minutos, si consigo aparcar, me puedo hacer una foto debajo del acueducto de Segovia. Tengo acceso a internet, varios supermercados, servicio de urgencias médicas y talleres por si se me rompe el coche. Y tiendas de muebles de verdad. Y gimnasio. Y tres panaderías donde hacen pan de madrugada... No me falta lo básico y como plus, tengo pinares, muchos pinares que rodean el municipio y que otorgan el privilegio de un paseo un domingo antes de comer.
Esta mañana, de repente, nos asaltó la idea de salir en familia a dar una vuelta al pinar. Caían algunas gotas, pero no importó. Cinco minutos en coche y ya estábamos dentro del bosque, dispuestos a explorar. El objetivo en estas fechas suele ser recoger setas, pero este año, con lo poco que ha llovido a finales del verano es casi una tarea imposible. Nos conformábamos con ver alguna.
Empezamos un paseo sin esperanzas y en pocos minutos nos dimos cuenta, por la ausencia de destrozos que arman algunos en el pinar, que no debía haber ni un solo níscalo (o nícalo, como dicen los segovianos). Así que el objetivo se transformó. Con ver una seta cualquiera, nos conformábamos. Empezaron a aparecer discretamente ante nuestros ojos unas pequeñas setas no comestibles, una especie que tiene como misión descomponer los restos orgánicos que caen al suelo. Suelen crecer en las piñas, y se llaman micenas de las piñas. Aitana empezó a contar: una, dos, tres... Alex se unió a su juego: veintisiete, veintiocho... Juraron que pararían al llegar a cien. Bueno, hasta ciento treinta. Casi mejor hasta doscientas. Esta vez sí, mamá, cuando lleguemos a trescientas paramos... Lo dejaron, finalmente en trescientas treinta y nueve.
Aparte de esta especie, no pudimos encontrar nada. Ni un solo níscalo, ni boletus, ni siquiera alguna amanita muscaria, y eso que Aitana nos advirtió con énfasis que no la tocáramos si la veíamos, que es venenosa. Eso indica que la visita al museo con el colegio, el curso pasado, fue provechosa. Sin embargo, no fue tiempo perdido. Pasamos un buen rato en familia, pudimos respirar el olor del bosque húmedo, del tomillo, de los pinos... En cinco minutos estábamos en casa de nuevo. Listos para comer y para pasar la tarde en casa, que el clima invita a poco más.
Y tú, ¿qué harás hoy?
MAYTE ESTEBAN. Escritora. Abrí paso en España al mundo de la autoedición. Hoy publico con HarperCollins.
domingo, 6 de noviembre de 2011
jueves, 3 de noviembre de 2011
LA BIBLIA DE LOS CAÍDOS. FERNANDO TRUJILLO SANZ.
Creo que las personas atraemos determinadas cosas y repelemos otras tantas, como imanes con polos opuestos. Yo, por ejemplo, estoy segura de que mi cuerpo repele el deporte con energía. Cada vez que intento hacer un esfuerzo por encima de mi media, acabo accidentada. Del mismo modo, estoy convencida de que soy un imán para los libros. Tiendo a atraerlos, o ellos me atraen a mí, igual que la gravedad nos mantiene pegados al suelo.
Hace algo más de una semana tropecé con una propuesta que hacía Fernado Trujillo Sanz en Facebook. A cualquiera que se lo pidiera, le regalaría un ebook de su primera novela, La Biblia de los Caídos. Intenté resistirme pero fue en vano. Cinco minutos después le había enviado un mensaje. El correo, sabedor del atasco de libros que tengo desde que empezó el curso, me saboteó la iniciativa. Sospeché. No sé, mi conexión es muy lenta y este proceso había ido demasiado rápido. Volví a intentarlo al cabo de unas horas y enseguida recibí el libro.
Ahora toca decir qué me ha parecido. Como siempre, trataré de no desvelar nada, sólo empujaros a desear leerla. A ver si lo consigo.

Sinopsis (extraída de Amazon):
El mundo cuenta con un lado oculto, una cara sobrenatural que nos susurra, que se intuye, pero que muy pocos perciben. La inmensa mayoría de las personas no es consciente de ese lado paranormal... ni de sus riesgos. A veces la gente se topa con esos peligros y desespera, se atemoriza, y no sabe qué hacer ni a quién recurrir. Pero no todo está perdido...Dicen que en Madrid reposa una iglesia muy antigua, cuyo origen es desconocido. Allí, en su interior, frente a una cruz de piedra esculpida en uno de sus muros, se puede alzar una plegaria. También dicen que aquel que no tiene alma la escuchará, y si la fortuna acompaña, el ruego será atendido. Pero exigirá un elevado precio por sus servicios, uno que no todo el mundo está dispuesto a pagar. Mejor será asegurarse de que se quiere contar con él antes de recitar la plegaria.Eso es lo que dicen.Este es el tomo cero. El inicio de la historia de La Biblia de los Caídos.
El caso es que cargué la novela en la tablet y curioseé. No pretendía empezarla, tengo un libro sin terminar, pero una página me fue llevando a otra. Tuve un pequeño problemilla con el formato, pero otro correo al autor me lo solucionó en un momento. Seguí leyendo y sólo interrumpí la lectura durante un día, por motivos personales. Yo, que creía que la temática del libro no me iba a atraer en absoluto, me equivoqué. Es un libro que he disfrutado mucho. La prosa de Fernando Trujillo Sanz te atrapa desde el principio, tiene giros que te van sorprendiendo y que impiden que interrumpas la lectura. La historia está perfectamente estructurada pero a mí lo que me ha enamorado irremediablemente de esta novela son los personajes.
De todos, me quedo con Diego, el niño. Es genial. Un personaje que, por su maldición, se ve obligado a decir siempre la verdad, con esa naturalidad y desvergüenza de los niños. Fernando lo ha dibujado a través del lenguaje con maestría y me ha cautivado. Es el principal apoyo que encuentra Sara, recién llegada al grupo, rastreadora novata a la que Alex recuerda siempre su condición. Muchas de las preguntas que ella se va haciendo, acaba siendo Diego quien se las despeje.
Miriam, la centinela, es un personaje que vive un conflicto. Su condición la obliga a mantenerse casta, no tiene permitido que su alma se funda con otra, y aunque su misión es atrapar al Gris para llevarlo ante los ángeles a los que sirve, se siente atraída por él, ya que carece de alma. Por eso acepta esperar a que él termine el exorcismo que le han encargado antes de entregarlo. El personaje principal, el Gris, sobrevive sin alma. Es un tipo duro, atormentado porque ya casi es incapaz de tener sentimientos humanos.
Finalmente, hay otro personaje que me tiene descolocada: el Plata. Genial. Salta de cuerpo en cuerpo, ocupándolos por un tiempo y está un poco trastornado. O a lo mejor es que hay que seguir leyendo libros para entederlo del todo. La idea de un hombre sin alma, otro que sólo es alma, un niño maldito, obligado a decir siempre la verdad... Mientras leía no podía dejar de pensar en que estaba viendo una película. Los personajes de Diego y el Plata, que son muy divertidos, desdramatizan la historia y la vuelven deliciosa. Pero ya sabéis que yo soy yo y esta es sólo la opinión de una lectora.
La historia, en realidad, no acaba en esta novela. La continuación de la historia es Los Colmillos del Asesino (La Biblia de los Caídos. El Testamento de Sombra. Tomo I) Esta, y otras novelas de Fernando Trujillo Sanz están disponibles en Amazon. Me parece que acabaré leyendo mucho a Fernando...
¿La habéis leído? ¿Os apetece?
Hace algo más de una semana tropecé con una propuesta que hacía Fernado Trujillo Sanz en Facebook. A cualquiera que se lo pidiera, le regalaría un ebook de su primera novela, La Biblia de los Caídos. Intenté resistirme pero fue en vano. Cinco minutos después le había enviado un mensaje. El correo, sabedor del atasco de libros que tengo desde que empezó el curso, me saboteó la iniciativa. Sospeché. No sé, mi conexión es muy lenta y este proceso había ido demasiado rápido. Volví a intentarlo al cabo de unas horas y enseguida recibí el libro.
Ahora toca decir qué me ha parecido. Como siempre, trataré de no desvelar nada, sólo empujaros a desear leerla. A ver si lo consigo.

Sinopsis (extraída de Amazon):
El mundo cuenta con un lado oculto, una cara sobrenatural que nos susurra, que se intuye, pero que muy pocos perciben. La inmensa mayoría de las personas no es consciente de ese lado paranormal... ni de sus riesgos. A veces la gente se topa con esos peligros y desespera, se atemoriza, y no sabe qué hacer ni a quién recurrir. Pero no todo está perdido...Dicen que en Madrid reposa una iglesia muy antigua, cuyo origen es desconocido. Allí, en su interior, frente a una cruz de piedra esculpida en uno de sus muros, se puede alzar una plegaria. También dicen que aquel que no tiene alma la escuchará, y si la fortuna acompaña, el ruego será atendido. Pero exigirá un elevado precio por sus servicios, uno que no todo el mundo está dispuesto a pagar. Mejor será asegurarse de que se quiere contar con él antes de recitar la plegaria.Eso es lo que dicen.Este es el tomo cero. El inicio de la historia de La Biblia de los Caídos.
El caso es que cargué la novela en la tablet y curioseé. No pretendía empezarla, tengo un libro sin terminar, pero una página me fue llevando a otra. Tuve un pequeño problemilla con el formato, pero otro correo al autor me lo solucionó en un momento. Seguí leyendo y sólo interrumpí la lectura durante un día, por motivos personales. Yo, que creía que la temática del libro no me iba a atraer en absoluto, me equivoqué. Es un libro que he disfrutado mucho. La prosa de Fernando Trujillo Sanz te atrapa desde el principio, tiene giros que te van sorprendiendo y que impiden que interrumpas la lectura. La historia está perfectamente estructurada pero a mí lo que me ha enamorado irremediablemente de esta novela son los personajes.
De todos, me quedo con Diego, el niño. Es genial. Un personaje que, por su maldición, se ve obligado a decir siempre la verdad, con esa naturalidad y desvergüenza de los niños. Fernando lo ha dibujado a través del lenguaje con maestría y me ha cautivado. Es el principal apoyo que encuentra Sara, recién llegada al grupo, rastreadora novata a la que Alex recuerda siempre su condición. Muchas de las preguntas que ella se va haciendo, acaba siendo Diego quien se las despeje.
Miriam, la centinela, es un personaje que vive un conflicto. Su condición la obliga a mantenerse casta, no tiene permitido que su alma se funda con otra, y aunque su misión es atrapar al Gris para llevarlo ante los ángeles a los que sirve, se siente atraída por él, ya que carece de alma. Por eso acepta esperar a que él termine el exorcismo que le han encargado antes de entregarlo. El personaje principal, el Gris, sobrevive sin alma. Es un tipo duro, atormentado porque ya casi es incapaz de tener sentimientos humanos.
Finalmente, hay otro personaje que me tiene descolocada: el Plata. Genial. Salta de cuerpo en cuerpo, ocupándolos por un tiempo y está un poco trastornado. O a lo mejor es que hay que seguir leyendo libros para entederlo del todo. La idea de un hombre sin alma, otro que sólo es alma, un niño maldito, obligado a decir siempre la verdad... Mientras leía no podía dejar de pensar en que estaba viendo una película. Los personajes de Diego y el Plata, que son muy divertidos, desdramatizan la historia y la vuelven deliciosa. Pero ya sabéis que yo soy yo y esta es sólo la opinión de una lectora.
La historia, en realidad, no acaba en esta novela. La continuación de la historia es Los Colmillos del Asesino (La Biblia de los Caídos. El Testamento de Sombra. Tomo I) Esta, y otras novelas de Fernando Trujillo Sanz están disponibles en Amazon. Me parece que acabaré leyendo mucho a Fernando...
¿La habéis leído? ¿Os apetece?
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Fernando Trujillo Sanz,
La biblia de los caídos
lunes, 31 de octubre de 2011
ADIOS, AMIGA.
![]() |
| Barby, te voy a extrañar muchísimo. Cuando reuna fuerzas, te voy a dedicar la entrada que tú mereces. Adiós, amiga. |
domingo, 30 de octubre de 2011
NUEVOS EN CASA
Estos días estoy recibiendo en casa muchos más libros de los habituales. Leo mucho, pero no siempre compro los libros yo. Lo he dicho muchas veces, mi madre tiene una biblioteca que da para un par de vidas, y siempre que voy a verla me traigo alguno de sus libros (que siempre devuelvo puntualmente).
Sin embargo, últimamente han sido varios los libros que he adquirido en papel. El primero que llegó fue Recuerdos prestados de Cecelia Ahern. Estaba en uno de esos cajones que ponen en los supermercados, llenos de libros a los que bajan el precio para deshacerse de ellos. Siempre me paro ahí. Se me olvida enseguida si el objetivo que me hizo entrar en la tienda fue comprar unos yogures y hacerme con la provisión semanal de leche y huevos. Me quedo pegada a esos cajones y es raro que no rescate a algún ejemplar.
Otro de los libros que se han instalado ya en mis estanterías es el último premio de novela Círculo de Lectores. Me cuesta mucho elegir algo en la revista, cada vez que me la traen, porque suele estar llena de libros que tienen ventas espectaculares y como ya me he llevado varias decepciones con alguno de ellos, suelo mirarlos con cierto recelo. Por eso elegí la primera novela de Vicente Gramaje Trilla, Cuando leas esta carta. No sé qué tal estará, ya os lo contaré si me gusta, pero me anima que el jurado sea gente como tú y como yo.
Finalmente, se ha venido a vivir a mi casa el libro de Megan Maxwell, Las ranas también se enamoran. Ayer lo encontré en una librería y estuve mirándolo. Antes de que me diera tiempo a tomar la decisión de comprarlo, Alberto me lo quitó de las manos y se fue a pagarlo.
Por si no fuera bastante, hace unos días en Facebook me encontré con una oferta de Fernando Trujillo Sanz. A cualquiera que se lo pidiera, le regalaría el ebook de su primera novela, La biblia de los caidos. Ni corta ni perezosa me puse en contacto con él y enseguida tuve la novela en mi lector. Casi está terminada y tengo que deciros que me está encantando a pesar de que el tema me echaba un poco para atrás. No soy mucho de exorcismos, ni de películas de terror (me ponen nerviosa), pero el caso es que esta novela está escrita con mucho humor. Un par de personajes son muy divertidos y desdramatizan la situación. Le doy las gracias a Fernando porque estoy disfrutando mucho su libro.
El siguiente libro que pienso leer es El eterno olvido, de Enrique Osuna, otro autor que ha tenido la amabilidad de proporcionarme su novela para que la lea. Tengo que pedir disculpas si voy más despacio con las lecturas digitales, pero es que no tengo un ebook sino una tablet y con la retroiluminación me canso enseguida.
¿Habéis leído alguno de ellos? ¿Qué os parecieron?
Sin embargo, últimamente han sido varios los libros que he adquirido en papel. El primero que llegó fue Recuerdos prestados de Cecelia Ahern. Estaba en uno de esos cajones que ponen en los supermercados, llenos de libros a los que bajan el precio para deshacerse de ellos. Siempre me paro ahí. Se me olvida enseguida si el objetivo que me hizo entrar en la tienda fue comprar unos yogures y hacerme con la provisión semanal de leche y huevos. Me quedo pegada a esos cajones y es raro que no rescate a algún ejemplar.
Otro de los libros que se han instalado ya en mis estanterías es el último premio de novela Círculo de Lectores. Me cuesta mucho elegir algo en la revista, cada vez que me la traen, porque suele estar llena de libros que tienen ventas espectaculares y como ya me he llevado varias decepciones con alguno de ellos, suelo mirarlos con cierto recelo. Por eso elegí la primera novela de Vicente Gramaje Trilla, Cuando leas esta carta. No sé qué tal estará, ya os lo contaré si me gusta, pero me anima que el jurado sea gente como tú y como yo.
Finalmente, se ha venido a vivir a mi casa el libro de Megan Maxwell, Las ranas también se enamoran. Ayer lo encontré en una librería y estuve mirándolo. Antes de que me diera tiempo a tomar la decisión de comprarlo, Alberto me lo quitó de las manos y se fue a pagarlo.
Por si no fuera bastante, hace unos días en Facebook me encontré con una oferta de Fernando Trujillo Sanz. A cualquiera que se lo pidiera, le regalaría el ebook de su primera novela, La biblia de los caidos. Ni corta ni perezosa me puse en contacto con él y enseguida tuve la novela en mi lector. Casi está terminada y tengo que deciros que me está encantando a pesar de que el tema me echaba un poco para atrás. No soy mucho de exorcismos, ni de películas de terror (me ponen nerviosa), pero el caso es que esta novela está escrita con mucho humor. Un par de personajes son muy divertidos y desdramatizan la situación. Le doy las gracias a Fernando porque estoy disfrutando mucho su libro.
El siguiente libro que pienso leer es El eterno olvido, de Enrique Osuna, otro autor que ha tenido la amabilidad de proporcionarme su novela para que la lea. Tengo que pedir disculpas si voy más despacio con las lecturas digitales, pero es que no tengo un ebook sino una tablet y con la retroiluminación me canso enseguida.
¿Habéis leído alguno de ellos? ¿Qué os parecieron?
miércoles, 26 de octubre de 2011
LA ARENA DEL RELOJ EN EL CANTAL
Aquí os dejo un artículo que ha aparecido en el número 48 de la revista El Cantal. Ana, la autora del artículo, esta viviendo uno de esos baches que la vida nos pone por delante, y me atreví a poner en sus manos La arena del reloj, un poco para que viera cómo enfrenté yo una situación que en su momento me desbordó. La sorprensa llega hoy, viendo en papel las sensaciones que mi libro ha dejado en ella. En realidad Ana ha contado exatamente lo mismo que cada uno de los lectores que ha tenido esta historia, la capacidad que tiene para arrastrarte a tu vida, hayas compartido el dolor que se esconde tras cada página o no.
Nunca pretendí escribir una historia que hiciera llorar. Es más, a veces me siento culpable cuando me dicen que lo han leído con un pañuelo al lado. Sin embargo, el regusto que queda tras la historia no es triste. Lo digo por quienes lo miran con cierta desconfianza. Es raro y me provoca cierto pudor ser yo misma quien os pida una oportunidad para La arena del reloj, pero es que abuelas no me quedan...
Si os apetece conseguir el libro, está disponible en papel en lulu. En la página de este blog, MIS LIBROS, hay un enlace. Su precio era de 10 euros, pero lo bajé hace un tiempo a 6 para compensar los gastos de envío para el que se lo quiera comprar.
Si tenéis la suerte de tener un ebook también está disponible en PDF, en descarga gratuita.
Nunca pretendí escribir una historia que hiciera llorar. Es más, a veces me siento culpable cuando me dicen que lo han leído con un pañuelo al lado. Sin embargo, el regusto que queda tras la historia no es triste. Lo digo por quienes lo miran con cierta desconfianza. Es raro y me provoca cierto pudor ser yo misma quien os pida una oportunidad para La arena del reloj, pero es que abuelas no me quedan...
Si os apetece conseguir el libro, está disponible en papel en lulu. En la página de este blog, MIS LIBROS, hay un enlace. Su precio era de 10 euros, pero lo bajé hace un tiempo a 6 para compensar los gastos de envío para el que se lo quiera comprar.
Si tenéis la suerte de tener un ebook también está disponible en PDF, en descarga gratuita.
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La arena del reloj
martes, 25 de octubre de 2011
REGRESA
Tenías los ojos más azules que he visto en mi vida. La primera vez que nuestras miradas se cruzaron adiviné en ellos un terror incierto, mezclado con una curiosidad infinita. Yo te debí parecer un gigante, parada frente a tu menuda figura. No tengo ni idea de si tú captaste en mis ojos que tenía la misma mezcla de terror y curiosidad.
Nos pasamos la tarde observándonos, midiendo las distancias para no cometer errores. Yo estaba segura de que te quería en mi vida pero llegaste de un modo tan inesperado que al principio no supe cómo reaccionar. Tú no lo sabías, pero estabas en mis sueños de niña. Te quería incluso antes de saber que tendrías los ojos azules. Esa tarde, mis manos frías y mi mente ardiendo en deseos de abrazarte, sabiendo que no podía lanzarme sin saber si era realmente lo que tú querías. Tenía que ser paciente, esperar. Si sabía darte tiempo, te tendría. Si me precipitaba quizá todo se fuera al traste antes de empezar siquiera.
Me senté en la escalera. Pasó mucho tiempo, tanto que mis piernas empezaron a quedarse heladas, pero no quería moverme de allí. Tú estabas ahí, parado frente a mi mirada, sin accionar ninguno de los músculos de tu cuerpo. Estabas tomando las mismas precauciones que yo. De pronto, cuando creía que todo estaba perdido, que no llegaríamos a ninguna parte, diste un paso al frente. Fue sigiloso, precavido pero, al fin y al cabo, un paso adelante. Ahí reconozco que el mérito de que acabaramos juntos fue sólo tuyo.
Diste vueltas alrededor de mí. Seguías tenso pero había seguridad en tus movimientos. Sabías ya que querías estar a mi lado. El tiempo que tardaste, a partir de entonces, fue para mí como un solo segundo. Estaba emocionada, alucinada porque ya me había convencido para entonces que empezaba una relación especial. Con uno de esos movimientos pausados que te caracterizaron siempre, te subiste en mis piernas, Entonces yo acaricié tu lomo y estuve segura de que, por fin, después de soñarlo tanto tiempo, tenía un gato.
Durante diecisiete días fuimos un equipo. Yo me encargaba del mantenimiento mientras tú inventabas los juegos. Te pegaste a mis pies con una fidelidad que yo sólo creía propia de los perros. Yo podía ver una sonrisa en tus ojos cuando jugábamos. Podía entender que me estabas diciendo que lo sentías cuando te reñía por cualquier trastada. Pude sentir tu felicidad el primer día que te dejé solo en el patio, cuando destrozaste todas las plantas.
El día dieciocho no pude encontrarte. Me desesperé, di vueltas por el barrio, pregunté a todo el mundo. Dos horas después supe que había un gato como tú muerto en la curva del castillo, a doscientos metros de casa. Decidiste montarte en la grua de Alberto y explorar el mundo, pero no llegaste lejos. Dejé de buscarte pero no he dejado de soñar que aparecerás algún día de nuevo en mi puerta, llamándome insistente porque tienes hambre.
Nos pasamos la tarde observándonos, midiendo las distancias para no cometer errores. Yo estaba segura de que te quería en mi vida pero llegaste de un modo tan inesperado que al principio no supe cómo reaccionar. Tú no lo sabías, pero estabas en mis sueños de niña. Te quería incluso antes de saber que tendrías los ojos azules. Esa tarde, mis manos frías y mi mente ardiendo en deseos de abrazarte, sabiendo que no podía lanzarme sin saber si era realmente lo que tú querías. Tenía que ser paciente, esperar. Si sabía darte tiempo, te tendría. Si me precipitaba quizá todo se fuera al traste antes de empezar siquiera.
Me senté en la escalera. Pasó mucho tiempo, tanto que mis piernas empezaron a quedarse heladas, pero no quería moverme de allí. Tú estabas ahí, parado frente a mi mirada, sin accionar ninguno de los músculos de tu cuerpo. Estabas tomando las mismas precauciones que yo. De pronto, cuando creía que todo estaba perdido, que no llegaríamos a ninguna parte, diste un paso al frente. Fue sigiloso, precavido pero, al fin y al cabo, un paso adelante. Ahí reconozco que el mérito de que acabaramos juntos fue sólo tuyo.
Diste vueltas alrededor de mí. Seguías tenso pero había seguridad en tus movimientos. Sabías ya que querías estar a mi lado. El tiempo que tardaste, a partir de entonces, fue para mí como un solo segundo. Estaba emocionada, alucinada porque ya me había convencido para entonces que empezaba una relación especial. Con uno de esos movimientos pausados que te caracterizaron siempre, te subiste en mis piernas, Entonces yo acaricié tu lomo y estuve segura de que, por fin, después de soñarlo tanto tiempo, tenía un gato.
Durante diecisiete días fuimos un equipo. Yo me encargaba del mantenimiento mientras tú inventabas los juegos. Te pegaste a mis pies con una fidelidad que yo sólo creía propia de los perros. Yo podía ver una sonrisa en tus ojos cuando jugábamos. Podía entender que me estabas diciendo que lo sentías cuando te reñía por cualquier trastada. Pude sentir tu felicidad el primer día que te dejé solo en el patio, cuando destrozaste todas las plantas.
El día dieciocho no pude encontrarte. Me desesperé, di vueltas por el barrio, pregunté a todo el mundo. Dos horas después supe que había un gato como tú muerto en la curva del castillo, a doscientos metros de casa. Decidiste montarte en la grua de Alberto y explorar el mundo, pero no llegaste lejos. Dejé de buscarte pero no he dejado de soñar que aparecerás algún día de nuevo en mi puerta, llamándome insistente porque tienes hambre.
Mayte Esteban
1999
Recopilación de relatos breves.
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relato breve
domingo, 23 de octubre de 2011
DIEZ MIL
Es alucinante lo rápido que han crecido las visitas en este blog en los últimos meses. Después de dos años siendo un espacio únicamente mío, las pasadas navidades se empezaron a sumar seguidores y casi sin darme cuenta he llegado a las diez mil visitas.
Aprovecho también para deciros que me encanta encontrar vuestros comentarios y contestarlos. Esto es mucho más divertido siempre que estáis ahí.
Diez mil besos, por lo menos.
Aprovecho también para deciros que me encanta encontrar vuestros comentarios y contestarlos. Esto es mucho más divertido siempre que estáis ahí.
Diez mil besos, por lo menos.
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Espejo
lunes, 17 de octubre de 2011
FELICIDADES Y MUCHO ÁNIMO.
Harta de que el formulario de blogger me tome el pelo he decidido crear una entrada brevísima para felicitar a la administradora del Blog de una madre desesperada, por reciente maternidad. Enhorabuena, disfruta de Iván, ese bebé hermoso que acaba de nacer y de Daniel, claro. Espero que veas esta entrada porque no sé cómo hacer para hacerte llegar mis deseos.
Sobre las últimas noticias, ánimo. En la vida siempre hay tropezones, pero poquito a poco se solucionan. Piensa que tienes a Raúl a tu lado y a toda una familia en la que apoyaros. La medicina está muy avanzada,
si los médicos te han dicho que todo irá bien, confía en ello.
Mayte
Sobre las últimas noticias, ánimo. En la vida siempre hay tropezones, pero poquito a poco se solucionan. Piensa que tienes a Raúl a tu lado y a toda una familia en la que apoyaros. La medicina está muy avanzada,
si los médicos te han dicho que todo irá bien, confía en ello.
Mayte
sábado, 15 de octubre de 2011
PUBLICAR
Estoy encontrando estos días por la red, empresas que ofrecen ayuda a escritores noveles y esto me ha hecho pensar. No son editoriales, ni de autoedición, ni de coedición, ni de nada. Asesores, simplemente. Luego, por lo que deduzco, te lanzan a los brazos de Bubok o Lulu. La idea, estando como está el tema de publicar, no está mal. Algo de ayuda siempre viene bien, y con una portada vistosa y el primer diez por ciento del libro aceptable (ese que se deja a la vista por cortesía), quizá hasta se puedan vender libros. Pero seamos serios, así no se llega lejos. Hoy en día se escribe mucho más de lo que el mercado es capaz de absorber, y que yo sepa seguimos viviendo en una sociedad en la que funciona la ley de la oferta y la demanda. Si la oferta es elevada, el producto sufre una devaluación. El libro, por el exceso de oferta, es un producto devaluado y si una editorial decide apostar por uno tendrá que estar muy segura de que no va a ser un fiasco económico. Lo de la calidad literaria, al mercado, sinceramente le da lo mismo.
Saber por qué hay tantos libros hoy en día escritos, a la espera de publicación, es tan sencillo como deducir por qué la tecnología avanza a la velocidad que lo hace. En estos momentos (lo leí no sé dónde, disculpad mi mala memoria) están vivos el ochenta por ciento de los científicos que han existido a lo largo de toda la historia de la humanidad. Todos esos cerebros pensando a la vez, influyéndose los unos a los otros han dado como resultado este mundo tan complejo, donde lo mismo puedes comprar un vitrocerámica con un simple click, hablar con un amigo de Japón y retocar unas fotos y mandarlas a una exposición en Burkina Faso. Y todo en menos de lo que se tarda en bajar a por el pan.
Con respecto a la escritura pasa lo mismo. Hace muy poco tiempo que somos capaces de escribir. El ser humano lleva haciéndolo miles de años, pero eran muy pocos los individuos que accedían a este conocimiento. En Egipto, por ejemplo, los escribas tenían un alto rango porque dominaban la escritura. En las sociedades desarrolladas del siglo XIX, un alto porcentaje de la población es capaz de escribir un libro. Sin embargo, seguimos teniendo un elevadísimo grado de analfabetismo (no estoy de broma) al que llamamos "funcional". Gente que sabe leer y escribir, pero que no es capaz de "leer" y mucho menos de "escribir". Pero no me voy por las ramas. Toda esa gente que ha hecho el esfuerzo de componer una novela guarda la ilusión de verla en un escaparate. Es normal. Aquí entran ellos, los asesores.
Respiré varias veces, pestañeé, no fuera a ser que alguna legaña hubiera añadido números a unas cifras que sin ellos ya eran escandalosas. Buscad, os animo a hacerlo. Encontré una en la que se ofrecían informes de lectura por la módica cantidad de 100 euros, todo eso sin informar con claridad sobre quién se lee los libros. Te ayudan a registrar la obra (¡ni se os ocurra jamás dejarle a alguien nada que no esté registrado!) y te cobran por ello 30 euros y eso que hacerlo tú solito sólo cuesta unos trece y es mucho más seguro. El ISBN tampoco sé lo que cuesta, pero se ofrece la posibilidad de conseguírtelo por cifras que rondan los cincuenta euros. Lo mejor es cuando te ofrecen el ¿pack vip? Por menos de tres mil euros (casi nada) te lo hacemos todo, todo, todo. Incluso un par de reseñas en blogs!!!
Vuelta a suspirar. He visto faltas de ortografía como camiones de gran tonelaje en algunas de estas páginas. Sólo quiero deciros que, si escribís, si queréis ver vuestros sueños en papel, hay alternativas.
Si estás muy seguro de que esto es lo que quieres y, además, no necesitas su ayuda se puede publicar con Bubok o Lulu por tu cuenta (si no te destroza los nervios la cantidad de veces que te equivocas) y hacer todos los trámites legales no es tan complicado. Pero os advierto algo. Incluso tener un libro de papel en tus manos, con tu nombre y con tu foto, no te convierte en escritor. A lo sumo, somos contadores de historias. Da igual las veces que nos entrevisten en blogs o el hecho de que nos funcionen campañas de marketin online.
No quiero desanimar a quien quiera publicar, al contrario, yo misma leo muchas cosas autopublicadas y me he llevado gratas sorpresas. Solo quiero dejar claro que muy pocas veces el sueño traspasa las fronteras invisibles y se convierte en realidad. Si partimos de esa premisa, de no creer lo que no es, a lo mejor hasta podemos disfrutar mucho esta experiencia. Algunos tunean el coche, ¿no? ¿Por qué tú, que lo sueñas, no vas a tener tu libro?
Saber por qué hay tantos libros hoy en día escritos, a la espera de publicación, es tan sencillo como deducir por qué la tecnología avanza a la velocidad que lo hace. En estos momentos (lo leí no sé dónde, disculpad mi mala memoria) están vivos el ochenta por ciento de los científicos que han existido a lo largo de toda la historia de la humanidad. Todos esos cerebros pensando a la vez, influyéndose los unos a los otros han dado como resultado este mundo tan complejo, donde lo mismo puedes comprar un vitrocerámica con un simple click, hablar con un amigo de Japón y retocar unas fotos y mandarlas a una exposición en Burkina Faso. Y todo en menos de lo que se tarda en bajar a por el pan.
Con respecto a la escritura pasa lo mismo. Hace muy poco tiempo que somos capaces de escribir. El ser humano lleva haciéndolo miles de años, pero eran muy pocos los individuos que accedían a este conocimiento. En Egipto, por ejemplo, los escribas tenían un alto rango porque dominaban la escritura. En las sociedades desarrolladas del siglo XIX, un alto porcentaje de la población es capaz de escribir un libro. Sin embargo, seguimos teniendo un elevadísimo grado de analfabetismo (no estoy de broma) al que llamamos "funcional". Gente que sabe leer y escribir, pero que no es capaz de "leer" y mucho menos de "escribir". Pero no me voy por las ramas. Toda esa gente que ha hecho el esfuerzo de componer una novela guarda la ilusión de verla en un escaparate. Es normal. Aquí entran ellos, los asesores.
Respiré varias veces, pestañeé, no fuera a ser que alguna legaña hubiera añadido números a unas cifras que sin ellos ya eran escandalosas. Buscad, os animo a hacerlo. Encontré una en la que se ofrecían informes de lectura por la módica cantidad de 100 euros, todo eso sin informar con claridad sobre quién se lee los libros. Te ayudan a registrar la obra (¡ni se os ocurra jamás dejarle a alguien nada que no esté registrado!) y te cobran por ello 30 euros y eso que hacerlo tú solito sólo cuesta unos trece y es mucho más seguro. El ISBN tampoco sé lo que cuesta, pero se ofrece la posibilidad de conseguírtelo por cifras que rondan los cincuenta euros. Lo mejor es cuando te ofrecen el ¿pack vip? Por menos de tres mil euros (casi nada) te lo hacemos todo, todo, todo. Incluso un par de reseñas en blogs!!!
Vuelta a suspirar. He visto faltas de ortografía como camiones de gran tonelaje en algunas de estas páginas. Sólo quiero deciros que, si escribís, si queréis ver vuestros sueños en papel, hay alternativas.
Si estás muy seguro de que esto es lo que quieres y, además, no necesitas su ayuda se puede publicar con Bubok o Lulu por tu cuenta (si no te destroza los nervios la cantidad de veces que te equivocas) y hacer todos los trámites legales no es tan complicado. Pero os advierto algo. Incluso tener un libro de papel en tus manos, con tu nombre y con tu foto, no te convierte en escritor. A lo sumo, somos contadores de historias. Da igual las veces que nos entrevisten en blogs o el hecho de que nos funcionen campañas de marketin online.
No quiero desanimar a quien quiera publicar, al contrario, yo misma leo muchas cosas autopublicadas y me he llevado gratas sorpresas. Solo quiero dejar claro que muy pocas veces el sueño traspasa las fronteras invisibles y se convierte en realidad. Si partimos de esa premisa, de no creer lo que no es, a lo mejor hasta podemos disfrutar mucho esta experiencia. Algunos tunean el coche, ¿no? ¿Por qué tú, que lo sueñas, no vas a tener tu libro?
miércoles, 12 de octubre de 2011
SER
Hay gente que cree que es sin ser.
Hay gente que es sin creer serlo.
Hay gente a la que le hacen creer que es.
Hay gente que trata de convencernos de lo que no son.
Hay quienes son pero no tendrían que serlo.
Y hay gente, normal,
como tú y como yo,
que será,
sin olvidarse
qué es y
qué ha sido.
(Mejor esta noche duermo)
Hay gente que es sin creer serlo.
Hay gente a la que le hacen creer que es.
Hay gente que trata de convencernos de lo que no son.
Hay quienes son pero no tendrían que serlo.
Y hay gente, normal,
como tú y como yo,
que será,
sin olvidarse
qué es y
qué ha sido.
(Mejor esta noche duermo)
domingo, 9 de octubre de 2011
EL MUSEO DE LA EVOLUCIÓN HUMANA DE BURGOS
Este blog está dedicado normalmente a los libros, pero hoy me apetece algo diferente. Ayer por la tarde nos dimos un paseo hasta Burgos porque teníamos que cumplirle una promesa a Alex. Hace meses estuvimos en la ciudad y nos pidió que le llevásemos al Museo de la Evolución Humana pero, por circunstancias, no pudimos hacerlo y no ha dejado de recordárnoslo. Ayer fue un día de cumplir promesas. No estuvimos en el parque arqueológico, ni en la Sierra de Atapuerca porque ya lo hicimos hace unos años.
Lo primero que nos llamó la atención fue que siempre que vamos a Burgos, aunque en el resto del mundo haga bueno, allí hace un frío de morirte. Inmediatamente después, las enormes dimensiones del edificio diseñado por Juan Navarro Baldweg. La exposición se organiza en cuatro plantas. He pensado elegir uno o dos elementos de cada una de ellas para comentarlos, porque hacer un resumen de las más de tres horas que estuvimos allí sería eterno. En la planta menos uno, la primera que visitamos, destaca la presencia del cráneo número cinco, el cráneo más completo que se ha encontrado hasta el momento de un antepasado del ser humano. No sé si sabéis que también se le conoce como Miguelón, en honor a Miguel Induráin, que en el momento en el que este fósil se descubrió estaba en pleno apogeo de su carrera como ciclista. He encontrado en internet una fotografía de Miguel Induráin frente al cráneo del Homo Antecessor y juzgad si se parecen. (Yo creo que no…)
La planta cero está dedicada a la evolución, y no podían faltar en este tema los trabajos de Darwin y Ramón y Cajal. Lo más llamativo, de todos modos, en esta planta, son las reconstrucciones escultóricas de las especies de homínidos que poblaron la Tierra. Visto allí no me di cuenta, pero en el plano que nos entregaron, la situación de las esculturas y los paneles explicativos recuerda al Crómlech de Stonehenge. No sé si eso lo han hecho a propósito, pero es curioso. Hicimos algunas fotos sin usar el flash, pero salieron fatal, así que vuelvo a recurrir al inmenso archivo que es internet. Esta foto pertenece a la revista Quo, aunque tampoco se aprecia demasiado. In situ se puede ver a Lucy y la reconstrucción de Miguelón. Vagamente se aprecia en éste la ligera hinchazón de la boca causada por la infección que le mató. No han querido exagerarlo, según dijo la muchacha que lo explicó, para que sirva como ejemplo de todos los de su especie, pero la escultura está basada en sus restos. Es increíble lo bien hechas que están. Sólo por verlas y por la explicación de la guía, merece la pena.
La planta uno está dedicada a la hominización y la humanización. El fuego, las herramientas, los asentamientos, se analizan contraponiendo a dos especies que convivieron en el tiempo: el sapiens y en neandertal. También hay una pequeña muestra de arte, atribuido sólo a los sapiens. De esta planta, por supuesto, me llamaron la atención las réplicas de las Venus. En mi salón tengo dos, una que me trajo mi madre de Altamira, hecha por un artesano, y que es preciosa, y otra que compré en el parque Arqueológico de Atapuerca, de resina, que siempre está por encima de la mesa cuando doy clase, para que la puedan tocar, sentir. El aprendizaje es mucho más efectivo cuando se sale del límite del libro. La pobre Venus está muy manoseada, pero ni uno de mis alumnos se queda sin palabras cuando sale en el examen.
La última planta está dedicada a los ecosistemas y a la progresiva humanización del medio natural. Han aprovechado también para instalar en ella una librería en la que se recogen multitud de ejemplares publicados que tienen como eje temático la prehistoria, así como obras en las que Burgos tiene el papel protagonista. En esta planta se tiene una panorámica el museo desde arriba, y te das cuenta de que es impresionante. Y si eres como yo, que te dispersas mentalmente con facilidad, te preguntas cómo pretenden calentar esto en pleno invierno en Burgos. Tiene que costar un pastón. Tiene grandes cristaleras para que pase el sol, pero eso si al sol le da por salir…
Sobre el edificio en si… ni me gustó, ni me disgustó en extremo. Me parece enorme. Sé que las expectativas puestas en el yacimiento son espectaculares, queda muchísmo trabajo para terminar de completar las tareas de excavación y es sensato pensar que los descubrimientos que están por venir son muchos y necesitarán un espacio para ser guardados y expuestos. De momento el museo es bastante diáfano y para mí hay mucho contraste en toda la tecnología empleada para mostrar los descubrimientos frente a la temática de los mismos. Yo quitaría máquinitas, proyecciones y pijadas y pondría gente explicando las cosas. Claro, eso es mucho más caro...
Lo primero que nos llamó la atención fue que siempre que vamos a Burgos, aunque en el resto del mundo haga bueno, allí hace un frío de morirte. Inmediatamente después, las enormes dimensiones del edificio diseñado por Juan Navarro Baldweg. La exposición se organiza en cuatro plantas. He pensado elegir uno o dos elementos de cada una de ellas para comentarlos, porque hacer un resumen de las más de tres horas que estuvimos allí sería eterno. En la planta menos uno, la primera que visitamos, destaca la presencia del cráneo número cinco, el cráneo más completo que se ha encontrado hasta el momento de un antepasado del ser humano. No sé si sabéis que también se le conoce como Miguelón, en honor a Miguel Induráin, que en el momento en el que este fósil se descubrió estaba en pleno apogeo de su carrera como ciclista. He encontrado en internet una fotografía de Miguel Induráin frente al cráneo del Homo Antecessor y juzgad si se parecen. (Yo creo que no…)
La planta cero está dedicada a la evolución, y no podían faltar en este tema los trabajos de Darwin y Ramón y Cajal. Lo más llamativo, de todos modos, en esta planta, son las reconstrucciones escultóricas de las especies de homínidos que poblaron la Tierra. Visto allí no me di cuenta, pero en el plano que nos entregaron, la situación de las esculturas y los paneles explicativos recuerda al Crómlech de Stonehenge. No sé si eso lo han hecho a propósito, pero es curioso. Hicimos algunas fotos sin usar el flash, pero salieron fatal, así que vuelvo a recurrir al inmenso archivo que es internet. Esta foto pertenece a la revista Quo, aunque tampoco se aprecia demasiado. In situ se puede ver a Lucy y la reconstrucción de Miguelón. Vagamente se aprecia en éste la ligera hinchazón de la boca causada por la infección que le mató. No han querido exagerarlo, según dijo la muchacha que lo explicó, para que sirva como ejemplo de todos los de su especie, pero la escultura está basada en sus restos. Es increíble lo bien hechas que están. Sólo por verlas y por la explicación de la guía, merece la pena.
La planta uno está dedicada a la hominización y la humanización. El fuego, las herramientas, los asentamientos, se analizan contraponiendo a dos especies que convivieron en el tiempo: el sapiens y en neandertal. También hay una pequeña muestra de arte, atribuido sólo a los sapiens. De esta planta, por supuesto, me llamaron la atención las réplicas de las Venus. En mi salón tengo dos, una que me trajo mi madre de Altamira, hecha por un artesano, y que es preciosa, y otra que compré en el parque Arqueológico de Atapuerca, de resina, que siempre está por encima de la mesa cuando doy clase, para que la puedan tocar, sentir. El aprendizaje es mucho más efectivo cuando se sale del límite del libro. La pobre Venus está muy manoseada, pero ni uno de mis alumnos se queda sin palabras cuando sale en el examen.
La última planta está dedicada a los ecosistemas y a la progresiva humanización del medio natural. Han aprovechado también para instalar en ella una librería en la que se recogen multitud de ejemplares publicados que tienen como eje temático la prehistoria, así como obras en las que Burgos tiene el papel protagonista. En esta planta se tiene una panorámica el museo desde arriba, y te das cuenta de que es impresionante. Y si eres como yo, que te dispersas mentalmente con facilidad, te preguntas cómo pretenden calentar esto en pleno invierno en Burgos. Tiene que costar un pastón. Tiene grandes cristaleras para que pase el sol, pero eso si al sol le da por salir…
Sobre el edificio en si… ni me gustó, ni me disgustó en extremo. Me parece enorme. Sé que las expectativas puestas en el yacimiento son espectaculares, queda muchísmo trabajo para terminar de completar las tareas de excavación y es sensato pensar que los descubrimientos que están por venir son muchos y necesitarán un espacio para ser guardados y expuestos. De momento el museo es bastante diáfano y para mí hay mucho contraste en toda la tecnología empleada para mostrar los descubrimientos frente a la temática de los mismos. Yo quitaría máquinitas, proyecciones y pijadas y pondría gente explicando las cosas. Claro, eso es mucho más caro...
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