martes, 22 de mayo de 2012

CHARLA CON EL CLUB DE LECTURA: CRÓNICA INSIGNIFICANTE

Mañana, 23 de mayo, Emilio Casado Moreno estará en la Biblioteca Almudena Grandes (Azuqueca de Henares) para compartir con quienes se quieran acercar un rato de charla sobre su novela, Crónica Insignificante.





 Será a las 7 de la tarde, en la Sala de Conferencias del Centro Cultural, y estarán presentes los integrantes del club de lectura que amadrinan la novela, el mismo autor (obvio) y cualquiera que tenga interés por este libro. Las puertas están abiertas para hablar sobre el libro.

Estas charlas, que arrancaron en febrero, surgieron con dos objetivos: dar a conocer obras que por su condición de autoeditadas tienen más difícil el acceso al gran público y, por otro lado, ofrecerle al autor la posibilidad de enfrentarse a los lectores directamente, escuchando de primera mano las preguntas que siempre surgen durante la lectura de una novela.

Antes de Emilio Casado, los autores que han pasado por la sala de conferencias han sido Mónica Martín, Óscar R. Arteaga y Karol Scandiu.

El último de los encuentros se celebrará el día 12 de junio y me tiene un pelín nerviosa. ¿Os he contado que soy yo?

lunes, 21 de mayo de 2012

LIBROS, LIBROS, LIBROS...

No puedo hacer promesas. Por lo menos, no puedo hacérmelas a mí misma, porque soy incapaz de cumplirlas, sobre todo si en medio de esa promesa hay un libro. O varios. Me había prometido que en los próximos meses no compraría libros físicos, me dedicaría a leer la extensa lista de pendientes digitales que tengo. Eso me había dicho, claro, pero entre lo que me diga y lo que haga hay un pequeño, no, más que pequeño, descomunal abismo.

Me vuelvo débil y caigo siempre.

Pero es que, ¿cómo resistirse a esto? ¿Cómo tener en mis manos el libro de Armando Rodera y dejarlo de nuevo en la estantería? ¿Cómo se hace para devolver a su sitio El secreto del tío Óscar, de Fernando Trujillo Sanz cuando acabo de terminar Sal de mis sueños? ¿Cómo le digo que no a mi hijo cuando me pide con insistencia los libros de Blanca Miosi?

Pues de ninguna manera.

Se vienen a casa.

Estos libros son muy especiales para mí. Una palabra tecleada un domingo aburrido en google, una palabra que no tenía nada que ver con libros, "Florencia", me hizo descubrir un mundo nuevo, me hizo darme cuenta de que había un camino diferente al habitual para poner frente a los lectores mis libros. Con esa palabra descubrí a Armando y con una entrada de este blog él me descubrió a mí. Desde entonces he compartido las etapas por las que ha ido pasando hasta llegar hasta aquí a través de su blog y de él mismo; fue quien me "presentó" a Blanca Miosi en una magnífica entrevista que le hizo; por su perfil de Facebook acabé también tropezando con Fernando Trujillo; a través de él supe de la existencia de Amazon y sus posibilidades... A veces, la tontería más grande, te cambia la vida. Una palabra y se abrió una puerta a la que me asomé y que atravesé sin darme cuenta de lo que supondría en mi vida.





Lo peor es que todavía no he visitado ninguna feria del libro. Yo no sé qué pasará cuando vaya... a lo mejor me lo pienso y lo dejo para el año que viene. 

Ahora que me doy cuenta, estos no son los únicos libros que han aterrizado en casa. También, por correo, llegó el otro día Ellas también viven. Relatos de mujer, de María del Pilar Muñoz Álamo. Este ha sido víctima de un secuestro y no he podido sino empezarlo. Cuando lo rescate, seguiré leyendo y prometo crónica detallada de las sensaciones de la lectura.

La foto que veis la he tomado prestada del blog de Pilar (no encuentro mi cámara...) ¡Muchas gracias!

viernes, 18 de mayo de 2012

ENTREVISTA CON ARMANDO RODERA.


Quería hablar con Armando Rodera, al que conocí hace ya un año a través de su blog “Aventuras y desventuras de un escritor novel”, de toda su experiencia desde que empezó esta aventura literaria y, pensando en su última novela, “La rebeldía del alma”, le he citado en un lugar poco frecuente para una tertulia: la cafetería del hospital.

Llego primero y me siento a esperarle con mi tablet en las manos, mientras me tomo un café despacio. No es que se retrase, es todo un caballero y nunca lo haría, es que yo he querido venir un poco antes para repasarme las preguntas, para que después la charla fluya sin interrupciones. Antes de ponerme a ello me doy un paseo por las páginas digitales de El color de la maldad y un escalofrío me recorre la espalda al recordar a Jasón, el despiadado asesino en serie que trae de cabeza a los protagonistas de la novela. De todos sus personajes creo que es el que más se ha asentado en mi memoria. Le tengo que preguntar cómo se le ocurrió alguien tan perverso. Lo anoto en una servilleta porque soy tan desastre que descubro que me he dejado el cuaderno en el coche y abandonar mi café no me apetece. Cambio de archivo y mi mirada recorre el principio de El enigma de los vencidos, la primera novela que escribió. Tengo ganas de verla en papel, ya no queda nada para que salga la edición con Ediciones B, porque estoy segura de que caerá una segunda lectura. Finalmente llego a “La rebeldía del alma”, su criatura más joven. He pasado antes por la puerta que daba a la UCI y no he podido evitar pensar que, tal vez, en alguna de las camas haya alguien que esté en el mismo estado que Susan, la protagonista. Nunca sabremos a ciencia cierta si las personas en coma escuchan, aunque… me da miedo sólo pensarlo. Una vez, al lado de alguien en coma, ante mis palabras de cariño recibí la respuesta de una lágrima. Nunca tuve la oportunidad de preguntar qué sintió en esos momentos.

Vuelvo a la realidad y me doy cuenta, horrorizada, que con mi cuaderno se han quedado las preguntas que tenía dispuestas. Tengo que tomar la decisión rápido: salgo de la cafetería y las voy a buscar o definitivamente tendré que improvisar. Me levanto y al mirar hacia la puerta una palabra me golpea en el cerebro: tarde. Armando ya está aquí, incapaz de hacer esperar a nadie en una cita.

Me saluda con una sonrisa y se sienta enseguida en la mesa que ocupo. Le pregunto qué quiere tomar y me lo indica, así que me levanto y se lo traigo. Hoy es mi invitado. Instalados el uno frente al otro, tras los saludos de rigor, empiezo a preguntar según me va pareciendo, saltándome el guión previsto, más que nada porque no lo tengo.

            -¿Cómo se te ocurrió el argumento de “La rebeldía del alma”? No es frecuente que la protagonista de una novela se la pase entera en coma…

            Buenos días, Mayte. Es un placer poder charlar contigo y quiero agradecerte la oportunidad que me brindas para que tus lectores y seguidores puedan conocerme también un poquito. Desde luego, nunca me hubiera imaginado que esta tertulia se celebraría en la cafetería de un hospital. Pero sí, es cierto, es el lugar ideal para hablar de mi última novela.
            Ya había escrito las dos novelas que tú conoces, y tenía a medias otro thriller. Entonces pensé en buscar nuevos retos, en embarcarme en un proyecto diferente. Algo más intimista, reflexivo e introspectivo, pero sin abandonar la fluidez en las tramas y ese punto de intriga que te haga seguir leyendo con avidez. Sin utilizar un estilo tan directo y contundente como en mi novela policíaca, diferenciando claramente la parte reflexiva y la de acción propiamente dicha al introducir dos narradores tan distintos.
            Quería introducir además un trasfondo de drama y problemas familiares, aparte de la trama de novela negra que subyace por detrás como leiv motiv de la historia. Lo de narrar desde el punto de vista de una persona en coma surgió después. Sabía que era un proyecto arriesgado que al principio me tomé como un reto, un ejercicio literario. Finalmente quedé satisfecho con el resultado y decidí publicar la novela, con unos resultados que jamás me hubiera imaginado.

            Quiero seguir hablando de ésta, su última novela, antes de pasar a temas generales de su reciente carrera como escritor. Han sido muchas las cuestiones que me han llamado la atención del libro.

            -En esta novela, al contrario de lo que sucede con “El enigma de los vencidos” o “El color de la maldad”, los escenarios que has elegido no son autóctonos. Te has trasladado a Estados Unidos. ¿Por qué tomaste esa decisión?

            Por varios motivos. Como comentas, mis dos primeras novelas están ambientadas en España, con personajes y lugares muy reconocidos para cualquier habitante de nuestro país. Como “El color de la maldad” lleva varios meses triunfando en Estados Unidos, pensé que podría intentar cambiar de registro y averiguar si otro tipo de escenarios funcionaban tanto aquí como allí. En mi cuarta novela, todavía sin terminar, sí introduzco una ambientación más internacional. En el caso de “La rebeldía del alma” no me preocupé en exceso por la ambientación de lugares o costumbres, los puntos fuertes de la novela son otros. Entre la relación de las protagonistas y el punto de vista al narrar, pensé que quizás debía ambientar la novela en un lugar alejado de mí para poder escribirlo desde otra perspectiva.

            En la cafetería entran dos señoras. No hablan. Sus semblantes serios me hacen pensar que algo muy malo les ha ocurrido. Inmediatamente después, tras ellas, veo llegar a un joven cargado con un peluche al que adorna un tremendo lazo. Me imagino que su visita tiene que ver con motivos más alegres, probablemente el nacimiento de un bebé. Curiosos lugares los hospitales, donde la vida y la muerte se dan la mano todos los días. Las dos señoras, la presencia imaginaria de ese niño, me devuelven a la historia central de La rebeldía del alma.  Pienso en Susan y en Denise, en su relación, y surge otra pregunta.

            -Uno de los "miedos" que tenías antes de que la novela viera la luz era la condición sexual de las protagonistas. ¿Crees que la sociedad no ha madurado todavía en este aspecto?

            Efectivamente, no te equivocas. No quería predisponer a nadie a priori, ni a favor ni en contra, ya que sólo cuento la historia de dos personas que se quieren, fuera de todo morbo, erotismo o sexualidad. Es una vuelta de tuerca más para una historia de por sí diferente, pero la verdad es que los lectores son inteligentes y se han dado cuenta perfectamente de lo que quería contar en esta novela. Creo que la sociedad cada día está más evolucionada en el sentido que comentas, pero todavía queda camino por recorrer.

            -“La rebeldía del alma” es una novela de acción y reflexión. Casi cincuenta y cincuenta. ¿Lo planeaste así o a medida que avanzaba la escritura fue madurando esta idea?
            En un principio no lo tenía planeado, Mayte. Pero claro, era muy difícil narrar toda la historia desde la perspectiva de una persona que está postrada en la cama. Por eso utilicé la tercera persona en visión múltiple para contar todo lo que sucedía fuera de las paredes del hospital, pero que de algún modo tenía relación con la trama principal, embarcándome en diálogos y acciones más propios de la novela de intriga. En el caso de lo narrado por Susan, la protagonista, quise buscar ese tono más intimista para que ella misma nos hablara desde un punto de vista más personal: sus miedos, sus ilusiones, sus sueños, sus éxitos y fracasos, su relación con los demás personajes de la novela, etc.

            Estoy muy a gusto hablando con Armando, extrayendo detalles de la novela que ya he leído, compartiéndolos con quien mejor conoce a los personajes: su autor. Puedo decirle lo que pienso y saber sus motivaciones a la hora de escribir. Hay un detalle de la novela que comenté en mi reseña, hace unos meses, y que vuelve a mi mente. Lo planteo y quiero que sea él quien me dé una respuesta a la pregunta que me he hecho varias veces.

            -Una de la cosas, pocas, que no me convencieron del todo (voy a ser mala) es que tu asesino es… demasiado educado. En un momento de cabreo monumental está "hasta las narices" y a mí, que soy una mal hablada, me sonó como flojo para salir de los labios de una persona que va por ahí matando gente. Fijo que yo habría puesto una frase mucho más contundente. Dime que no soy la única rara que se ha fijado en ese detalle…

            Bueno, Mayte, no sé si eres rara o no, ja, ja, pero es la primera vez que me comentan ese detalle. Te lo explico brevemente, también hay varios motivos. Como bien sabes, en mi novela policíaca Jasón es un despiadado asesino que no tiene reparo en matar de los modos más crueles, detalle que a determinadas personas no les ha gustado, aunque la intrahistoria de ese personaje pueda justificarlo.
            En este caso quería alejarme de ese libro, ya que no es una novela negra al uso. Sin destripar el argumento, diremos que los delitos que se pueden cometer en esta novela son de otra índole y los personajes también. Los crímenes de esta novela son debidos a otros temas. Además, también me han comentado en alguna ocasión (lectores no españoles, aquí estamos más que acostumbrados) que en “El color de la maldad” hay escenas y frases algo fuertes. Y cómo en “La rebeldía del alma” los personajes no son españoles, no quise incidir demasiado en esa cuestión.

            -En esta novela la presencia femenina, que en las otras es casi anecdótica, es la protagonista absoluta. ¿Querías cambiar el punto de vista al contar una historia?

            Sí, era una parte más del ejercicio literario que en un principio quise acometer. En mis otras novelas los personajes femeninos tienen su importancia en la historia, pero no son protagonistas absolutos. Pero además, aquí quise meterme en la piel de diversos personajes femeninos y narrar la historia desde su punto de vista. Pretendía que el que leyera la obra pudiera involucrarse en la historia sin tener en cuenta si el escritor era hombre o mujer, huyendo de los extremos para que no quedara ni cursi ni demasiado masculino. Por lo que me comentan las lectoras he conseguido mi objetivo y superado la prueba con nota, así que estoy más que satisfecho.

            Un mensaje en mi móvil nos interrumpe. Se me ha olvidado apagarlo, como siempre. En realidad no es importante, lo dejo de lado para atenderlo en otro instante. A veces, cuando faltan letras en las palabras me pongo muy nerviosa. A veces, los mensajes, emplean un lenguaje que me puede. Entre mis pensamientos, el lenguaje se pone el primero de la fila.

            -Alternas primera y tercera persona, dependiendo de si se trata de acción o reflexión, lo que me gustó mucho cuando la leí. ¿En qué tiempo verbal crees que eres más tú, estás más cómodo?

            En “El enigma de los vencidos” utilicé la primera persona y me sentí cómodo. En la policíaca comencé con narrador omnisciente y me hacía un lío. Cambié después a tercera persona con visión múltiple y me costó cogerle el tranquillo, pero ahora lo manejo mejor. Y en esta novela (al igual que la que tengo por corregir), alterno la primera y la tercera. Creo que en primera persona me siento más cómodo y me manejo mejor, pero claro, tiene sus limitaciones porque el narrador sólo puede contar lo que ve o lo que siente él en relación a esas escenas contadas.

            Nos interrumpe una discusión. Un energúmeno le está echando la bronca a la chica de la cafetería porque le ha dado mal el cambio. Nos miramos perplejos, tampoco es para tanto. Hay gente que se altera a la mínima. Sigo preguntando.

            -En tu primera novela publicada, “El color de la maldad”, Jasón es un ser que no parece humano. ¿Cómo se te ocurrió alguien así?

            He leído mucha novela negra y también bastantes thrillers psicológicos, sobre todo anglosajones. Quise acercarme a ese estilo literario, alejándome de la novela negra tradicional española, más proclive a la denuncia social. Con tan claros referentes visuales y literarios como “Seven” o “El silencio de los corderos”, el personaje de Jasón no podía ser de otro modo. Yo quería lograr un psicópata de esas características, asumiendo todos los riesgos que conlleva. Un asesino en serie con una psiqué muy compleja, que no se intenta justificar, pero que se explica en parte en la trama debido a su azarosa vida. Un ser con el que mejor no toparse, y por el que muchos lectores me han felicitado en lo literario, a pesar de sus sanguinarias andanzas.

            Armando y yo tenemos en común varias cosas: nos apasiona escribir y nos hemos metido de cabeza en esta aventura literaria nueva, que es la autoedición digital. Cierto es que los resultado son completamente diferentes, pero disfruto tanto los suyos como si fueran míos porque he tenido la suerte de conocerlos desde el primer momento.  Creo que quiero que me hable sobre ello…

            - Y ahora cuéntame, ¿cómo está siendo toda esta experiencia en la autoedición digital?

            Gratificante y muy satisfactoria, no lo voy a negar. Hace apenas un año yo era un escritor novel que buscaba hacerse un pequeño hueco en el mundo editorial. Hoy sigo siendo novel, pero por lo menos he visto recompensado tantos años de esfuerzo. Mis tres novelas publicadas en digital tienen muy buena acogida a ambos lados del Atlántico: “El color de la maldad” es el thriller policial más vendido en Estados Unidos desde hace siete meses, y “La rebeldía del alma” se encuentra entre los veinte libros más vendidos en Amazon España casi desde que se publicó. Y lo mejor de todo, “El enigma de los vencidos” fue publicado en papel en unos días por Ediciones B, una gran editorial, el sueño que llevaba tanto tiempo esperando cumplir.

            -¿Qué es lo más agotador y qué es lo más satisfactorio? Me imagino la respuesta, pero no soy capaz de controlar mi lengua.

            Lo más agotador, sin duda, es la promoción. Tampoco me gusta nada corregir las novelas y maquetar para ebook es también insufrible, pero es lo que toca. En los tiempos que corren no sólo hay que escribir, sino hacer un poco de hombre orquesta para asomar la cabeza en el mundo digital. La competencia es brutal y cada vez hay más y mejores novelas en el mercado.
            Lo más satisfactorio, también sin dudarlo un segundo, es la relación con los lectores. Es una sensación extraña saber que miles de personas de todo el mundo han adquirido tus novelas con un solo click: un placer, pero también una responsabilidad muy grande. Además, con las nuevas tecnologías y sobre todo gracias las redes sociales, ese vínculo autor-lectores ha evolucionado, se ha hecho más directo y todos podemos aprender mucho gracias a ello.

            -Que los cambios están ahí es obvio, que eres un pionero también, pero además vas a tener la posibilidad de experimentar las sensaciones que se tienen al publicar en papel respaldado por una editorial, Ediciones B. ¿Cómo imaginas que será ver tu “El enigma de los vencidos” en, no sé, por ejemplo, en un expositor de un hipermercado? En mi opinión, si llegas ahí estás en el camino de quedarte, al menos, en la memoria de la gente. No todo el mundo va a las librerías pero sí que se pasan por los hipermercados.

            Pues mira, no había pensado en los hipermercados, ja, ja. Sé que Ediciones B cuenta con una gran distribución en librerías, tendré que preguntar por el tema de los supermercados... Fuera de broma, estoy muy emocionado con mi primer libro en papel, puedes imaginártelo. Intento estar tranquilo, pero creo que no lo llevo demasiado bien, los nervios se van apoderando de mí según se acerca la fecha. Todavía no sé cómo reaccionaré cuando vea mi libro en las estanterías de cualquier comercio, sea o no especializado en literatura, pero seguro que será un momento que no olvidaré en la vida. Prefiero no pensar demasiado en ello, cuando llegue el día ya se verá.

            Ahora quiero hablar del futuro. Planes, proyectos. A ver qué me cuenta…

            -¿Has probado con otros géneros que no sean la novela?

            He escrito algún relato corto, incluso microrrelato, pero no es lo mío. De los ripios poéticos de mi juventud ya ni me acuerdo. Y el año pasado estuve a punto de lanzarme con un libro de no ficción que podía haber sido muy impactante, pero por diversos motivos que no vienen al caso, al final se rechazó el proyecto por parte de las personas interesadas.
            Así que seguiré con la novela, que es donde me siento más cómodo. Variando un poco la temática, lo has podido comprobar, pero intentando siempre aportar ese punto de intriga a las tramas para que el lector sienta ganas de seguir leyendo.

            - ¿Dónde te imaginas dentro de un año? Literariamente hablando…

            Pues no tengo ni idea, la verdad. No es que me lo imagine, pero sí que me gustaría llegar a ello: seguir escribiendo, viendo más obras mías publicadas, sea en digital o en papel y que los lectores sigan confiando en ellas; quizás algún día ver alguna de esas obras traducidas a otros idiomas y tal vez, en un futuro, pudiendo dedicarme sólo a escribir y vivir dignamente con la literatura.

            -Planes, proyectos… ¿en qué trabajas ahora?

            Tengo en mente muchos proyectos, tanto literarios como personales y profesionales. Ideas para media docena de novelas por lo menos y un cuarto manuscrito todavía por revisar, con el que tengo que ponerme en serio. En los próximos meses intentaré dar salida a alguna de estas ideas que hoy invaden mi cabeza.

            Otro mensaje. Voy a tener que mirarlo. Me recuerdan que tengo que hacer algunas cosas que están pendientes. Sin más remedio voy a tener que despedirme de Armando.

            -Me tengo que ir, me da mucha rabia pero me reclaman. Encantada de haber compartido este rato contigo, Armando.

            - Muchas gracias por todo, Mayte. Ha sido un placer charlar contigo sobre todos estos temas y espero que tus seguidores puedan conocerme un poco más gracias a la entrevista.

domingo, 13 de mayo de 2012

SAL DE MIS SUEÑOS de FERNANDO TRUJILLO SANZ


Hace unos meses leí una novela de Fernando Trujillo Sanz, La biblia de los caídos. Al principio entré en ella con un montón de prejuicios, pensando que el tema no me interesaba. No era, en absoluto, lo que solía leer por entonces. Sin embargo, empecé la lectura y enseguida me convenció. Los libros no son sólo lo que cuentan sino, principalmente, cómo lo cuentan. Me convenció por su manera de narrar, por la construcción de unos personajes que, meses después, aún recuerdo (he reconocido a algunos en esta novela, un guiño que me ha parecido genial).



Cuando me enteré de la publicación de Sal de mis sueños, aparté algunos pendientes y me adentré en sus páginas. He tardado mucho más en encontrar un momento para hacer esta reseña que en leer el libro.

SINOPSIS (extraída de Amazon):

Debe de haber millones de chicos como yo. Me volvía loco una compañera del instituto, tenía mis diferencias con mi padre y, siendo sincero, los estudios no eran precisamente mi prioridad. Un escenario bastante típico para un adolescente.


Sin embargo, algo increíble me enseñó que estaba equivocado, que después de todo yo sí era especial, de un modo que no se puede explicar sin comenzar por la noche en que conocí a dos niñas gemelas que cambiaron mi vida para siempre. Aquella noche yo estaba desnudo, rodeado de gente en un museo.


Aunque parezca mentira, todo empezó en un sueño…

Este es el principio. Un muchacho, del que no sabremos el nombre, nos cuenta las extrañas circunstancias que rodean sus sueños. Los siente como experiencias muy reales porque, entre otras cosas, se encuentra siempre en ellos con dos pequeñas gemelas, que no pueden ser más diferentes, las cuales le irán proponiendo distintos juegos. Todo es extraño, real e irreal a la vez, y empieza a afectar a su mundo próximo, empieza a abrirle los ojos sobre su propia vida, de la que se da cuenta que apenas sabe nada.

El protagonista toma el hilo de la narración en primera persona, y nos describe su entorno familiar: su madre, una mujer muy sensible que vive escondiendo la mitad de su cuerpo, quemado en el pasado en un incendio; su padre, un rico empresario, perfecto marido y padre ejemplar, dueño de multitud de empresas, con el que tiene los típicos enfrentamientos adolescentes; su amigo Iván, nulo como él para el fútbol, con quien comparte todo su tiempo libre y Claudia, una chica de su instituto de la que está enamorado y que no le hace ni caso. Salvo por el detalle de los sueños, la vida de este muchacho no es diferente a la de otro cualquiera. Pero es que los sueños son muy extraños, muy intensos, tanto que a veces se trasladan a la realidad…

La novela se estructura en capítulos, seis sueños, en los que, poco a poco, el misterio que rodea a toda la historia se va desentrañando. El final, sinceramente, no me lo esperaba. Creo que eso ha sido una de las cosas que más me han gustado, el haberme sentido arrastrada por lo que me quería contar Fernando sin ser capaz de adivinar el siguiente paso. A  menudo, en las novelas y en la vida, sé lo que va a suceder. Quizá es porque nos repetimos, quizá porque la intuición me funciona, o a lo mejor el pasarme la vida imaginando historias provoque que me anticipe a los hechos. Pude imaginar, pero ya cuando la lectura estaba casi concluida (muy poco antes de pasar la última página), lo que venía después, pero el autor lo ha hecho tan bien que sentí como si me hubiera dejado que la última pieza de un puzle que ha ido componiendo ante mis ojos la pusiera yo. Como si me cediera el honor de terminar su trabajo. La historia acaba... y no... pero eso, para quienes ya habéis leído a Nando, no es una sorpresa. De todos modos, la lectura de esta novela no requiere otra, es independiente en sí misma, pero te deja con la sensación de querer seguir sabiendo.

Yo siempre digo lo mismo: los libros son para leerlos, para descubrirlos, para sumergirse en sus páginas y disfrutar su lectura. Lo he hecho con este, disfrutarlo, sentir que no me apetecía tener que dejar de leer pero ya era tarde y tenía que ir pensando en dormir. Os lo recomiendo. Sin ninguna duda. Obtenerlo es tan fácil como pinchar en el enlace. La distancia entre el libro y vuestro ordenador es, simplemente, 0,89€.

Falta muy poco para el 16 de mayo. Entonces, Fernando Trujillo Sanz verá en papel una de sus novela, El secreto del tío Óscar. Esto no es un secreto, me lo voy a comprar. Si antes tenía ya ganas de leerlo, ahora los motivos se han multiplicado…

jueves, 10 de mayo de 2012

OTRO PREMIO

Parece que esta va a ser la semana de los premios para el blog. Este llega del blog, Impresiones de un acompañante, un blog que administra Felix Jaime. Es el premio Liebster Blog Award, palabras y mundos.



Es un premio que se concede a blogs modestos, de menos de 200 seguidores. Creo que desde que lo recibí hasta ahora he superado la cifra, no me había dado ni cuenta, así que aprovecho para agradeceros vuestra presencia y los comentarios que me regaláis de vuelta.

Tengo que elegir a cinco blogs para darles el premio, cinco espacios que cumplan estas condiciones. No sé si va a ser sencillo, pero lo intentare:

Serendipia. Conocí este blog a través del intercambio bloguero de Saint Jordi y la verdad es que me encantó. Por ahí me paso a menudo. Mónica tiene una especial sensibilidad para contar las cosas.

Novia a la fuga... ¿o no? Nat tiene un blog donde vuelca pensamientos. Tropecé con ella por casualidad y ahí me quedé.

Lucía, Lurma y mis libros. Un blog casi recién nacido. Espero que le vaya bien en este mundo de la blogosfera.

El tiempo de Román. Me encantan los relatos de Julio.

Ellas también viven, relatos de mujer. Los relatos de Pilar enganchan.

Espero haber repartido bien mis premios y que los "ganadores" los disfruten mucho.

miércoles, 9 de mayo de 2012

INSTRUCCIONES PARA COMERSE UN YOGUR

En clase, cada día hacemos cosas más raras. Ayer, a última hora, tenían el reto de contar, con detalle, el proceso para comerse un yogur. Mirando no sé estar, así que me apunté a escribir mientras ellos lo hacían y esto es lo que salió:

"Prepararse para comer un yogur parece, a simple vista, una tarea sencilla, pero requiere una técnica no exenta de dificultad. El primer paso es acercarse al frigorífico, lugar donde frecuentemente se conservan los lácteos en los hogares, y extraerlo de él, teniendo cuidado de mantener el recipiente que lo contiene con la tapa orientada hacia la parte superior. De otro modo, cuando lleguemos al paso de retirarla, podríamos derramar parte del contenido, con la consiguiente pérdida de alimento y de tiempo, si por un casual nuestra ropa se manchase.

Una vez con el yogur en nuestras manos, nos dirigiremos a la encimera de la cocina, lugar apropiado para apoyarlo mientras buscamos una cuchara adecuada al tamaño del recipiente que lo contiene.

Mientras sujetamos el vaso con la izquierda, con la mano derecha extraeremos con un suave tirón la tapa protectora. Depositada ésta en el cubo de la basura, nos volveremos a centrar en nuestro objetivo: ingerir el lácteo. Con la cuchara en la mano derecha, giraremos el contenido del vasito en el sentido horario (o antihorario, en definitiva este pequeño detalle no cambia el sabor) y procederemos a introducir la cuchara en nuestra boca, teniendo cuidado de mantenerla abierta durante el proceso.

Repetida la operación en varias ocasiones, lo que nos hará adquirir práctica, observaremos que el vaso queda vacío. Sólo nos restará dirigirnos al cubo de la basura, depositaremos el recipiente de plástico y nos dirigiremos con la cuchara al fregadero. Una vez lavada y secada, podremos depositarla de nuevo en el cajón y dar por concluida nuestra comida."

Este ejercicio está inspirado en un texto de Julio Cortazar, instrucciones para subir una escalera, que podéis leer siguiendo este enlace.


martes, 8 de mayo de 2012

PREMIOS PARA EL BLOG

Esta semana toca agradecer y repartir un par de premios que me han llegado desde blogs amigos. Son una buena manera de conocernos un poco más y de disfrutar de este espacio nuestro en el que volcamos nuestras aficiones.

El primero me ha llegado desde el blog de una madre desesperada. Es el premio AMISTAD 2.0, esta amistad virtual que vamos forjando a través del contacto que mantenemos entre los distintos blogs. Tengo que contestar unas cuantas preguntas y pasárselas a otros blogs. He pensado que los dos premios se los voy a conceder a los mismos, así que aparecerán al final de la entrada.




Paso a contestar las preguntas:


¿En qué forma ha cambiado tu vida la amistad 2.0?

Algunas personas han atravesado la pantalla y son reales, amigos de carne y hueso. Espero que este número aumente porque de momento la experiencia está siendo muy interesante.

¿Qué opinas de la relación de los niños con las nuevas tecnologías?

Hay que controlar su acceso. No entiendo que alguien menor de 16 años tenga móvil, a lo mejor porque vivo en un lugar donde no hace falta. Si necesito decirle algo a mi hijo y está en la calle, salgo, le busco y ya está. ¿Internet? Prefiero que se cuente lo que quiera con sus amigos en el parque, o que monte en bici. Internet, conmigo, para buscar algo que realmente no podamos encontrar en un libro.

¿Qué es lo que más te gusta hacer con los niños? (los tuyos, tus sobrinos…)

Hablar con ellos, achuchones cuando los despierto.

¿Por qué creaste tu blog?

Porque me aburría. Durante más de dos años fue solamente mío, nadie entraba. Casi ni yo… Lo de hablar de libros fue porque escribo y una cosa llevó a la otra.



El segundo premio me llega desde Mallorca, me lo concede Marga desde el blog Libros, exposiciones y excursiones. Es un MEME y tengo que contestar a once preguntas:


1.- ¿Qué libro no te cansas de releer?


He leído muchísimas veces, a pesar del tocho que es, Los pilares de la Tierra, de Ken Follet, pero el que me encanta de verdad es uno muy cortito, de poesía, las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique. Son mi debilidad.

2.- ¿Con que libro no has parado de reír?


Pues hace muy poquito, con Tengo ganas de morirme para ver qué cara pongo de Miguel Albandoz. Os lo recomiendo. Es que hay un momento, hacia la mitad, en el que me lloraban los ojos de la risa. Supongo que es como todo, ese día necesitaba reír y me conquistó.

3.- ¿Con que escritor/a te sientes más identificad@?


¿Conmigo? Me cuesta mucho ponerme ese sustantivo detrás, pero seguro que con quien más me identifico es conmigo misma.

4.- ¿Que has aprendido de la gente que hay en los blogs?


Hay muy buenas personas, gente creativa que está siempre dispuesta a explorar nuevos caminos literarios, a descubrir autores y géneros, sobre todo en el círculo que me muevo. También he visto lo contrario, egocéntricos que me sacan de quicio, copiones de reseñas… ¡qué os cuento que no sepáis! Aunque lo bueno rebasa a lo malo.

5.- ¿Que opinan tus amigos y familiares sobre lo que publicas en el blog?


No todos mis amigos y familiares me leen, pero los que lo hacen no me han escrito en el libro de "quejas", así que supongo que les parecerá bien. Echo de menos a alguna persona en concreto por aquí, pero hace tiempo que dejé de creer en los milagros.

6.- ¿Cuál es el libro que guardas como un tesoro?


Itinerario Sentimental, un libro del XIX que reseñé hace unos meses, de Julián María Otero.

7.- ¿Qué debe tener un buen libro para que te haga disfrutar al máximo?

Sólo le pido una cosa, que esté bien escrito. Ni siquiera necesito un argumento potente, o que tenga un final espectacular. Necesito que me haga sentir. Y quien es capaz de escribir bien, lo consigue, aunque te esté hablando del precio de las fresas en verano.

8.- ¿Qué es lo que más te gusta leer o escribir?

Me gusta hablar de sentimientos en mis textos. Busco en mí misma, a veces me documento (para eso algunos foros son fuente inagotable de material) y otras veces me dejo llevar por la imaginación.

9.- ¿Qué libro lleva años en la estantería y no encuentras el momento de leerlo?


Creo que hay uno, de un escritor que vende mucho cada vez que saca una novela, que no es que no tenga tiempo, es que no fui capaz de leerlo. Bueno, de esos hay más de uno, y todos superventas. Tengo en el ordenador algunos acumulados y en mi mente otros, en formato digital.

10.- ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre aparte de leer?


Me gusta escribir y me gustaría tener tiempo suficiente para no ir corriendo a todas partes. Ya no hablo de leer solamente.

11.- ¿Qué libro deseabas que te regalaran y que finalmente has tenido que comprarlo?


No espero nunca que me regalen libros, me los compro cuando me apetece. Bueno, más bien cuando no puedo con mi conciencia, que siempre me dice que las estanterías tienen ya poco espacio.


Los dos premios se los paso a estos blogs:





viernes, 4 de mayo de 2012

RENOVADA

Hace unas semanas que el tiempo no me sobra. Voy de un lado a otro, siempre acelerada, con la sensación de que, por el camino, me voy dejando cosas sin hacer. No actualizo el blog lo que debería, no me paso por los vuestros (y cuando paso lo hago a la carrera, sin darme tiempo casi ni a comentar), se me acaba el día y las tareas se van acumulando en una lista que no para de crecer (hoy he acabado con la plancha, menos mal). Si hasta los libros leídos se quedan sin reseñar porque, de tanto esperar, se me han ido olvidando algunas cosas...

Entre los olvidos, el que más me preocupa, es el abandono de mis propias cosas. Sé que muchos lo sabéis, porque compartís mi perfil en las redes sociales, pero habrá quien todavía no se haya enterado de que La arena del reloj está en Amazon, acompañando a El medallón de la magia. Con portada renovada. Hasta eso se me había olvidado contar aquí.

Pincha en la portada para llegar a Amazon

Pincha en la portada para llegar a Amazon


¿Por qué está ahí después de tanto tiempo? Pues por la sencilla razón de que me pareció un buen escaparate, una manera fácil de acceso para quien lo quiera buscar desde cualquier lugar del mundo. No esperaba que ocurriera demasiadas veces, cuatro años circulando por la red son muchos para cualquier cosa, en este mundo tan rápido y tan volátil, pero es un libro especial que consigue, sin mi ayuda, lo impensable: se vende. Me han comprado en la tienda americana, en la alemana, en la del Reino Unido y, por supuesto, en la española. Ventas más que discretas, no os vayáis a pensar, pero que este mes rebasan a las de mi libro más reciente. Me supero a mí misma.

Curioso.

¿Lo mejor? Sin duda no son las ventas, sino los comentarios de vuelta, las palabras que me regalan los lectores. Me siento orgullosa, sobre todo, del padre que tuve. De su capacidad para transmitirme el amor a los libros, de su aliento para que no dejase de perseguir mis sueños... incluso, aunque a veces piense que no, de lo pesado que era para que me superase a mí misma. El "tú puedes" que me repetía incansable (él, porque yo, a veces, estaba harta de oírle).

Estos días, varias frases revolotean por mi cabeza:

Lo imposible solo tarda un poco más.

La vida te devuelve lo que le entregas. Cuando eres honesto y generoso, te compensa. Cuando actúas mal, también te lo hace saber.

Creía que llegar a tantos lectores desconocidos era un imposible. La arena del reloj ha tenido, y lo sigue teniendo, un recorrido en papel que no me deja de sorprender, pero este, sinceramente, no lo esperaba. Supongo que aspiraba a que las personas que amo lo leyeran (me faltan algunas que espero que algún día lo hagan), pero nunca pensé en desconocidos. Ese poco más que ha tardado, me empuja a pensar que otros sueños, los que uno no se atreve a poner en palabras, no sea que se estropeen, al final, serán. Lo imposible, que aunque tarde, llega.

La otra frase me hace pensar en balanzas. Lo que das y lo que recibes... pues lo estoy comprobando, encuentro un equilibrio. Poco a poco, sin prisa, como hay que hacer siempre las cosas. La vida no es eterna pero tampoco conviene poner el pie en el acelerador a tope, porque un frenazo brusco, ante cualquier contratiempo, puede hacer que te dejes los dientes en el cristal. (Soy, lo reconozco, muy conservadora con respecto a mis dientes, así que no tengo nada que decir entonces sobre mi alma.)

Control.

Paciencia.

No parar nunca pero no llevarse por delante ni a nada ni a nadie, para no tener que preguntarse, jamás, por qué a mí...

miércoles, 2 de mayo de 2012

PROFUNDOS



No soporto la profundidad excesiva. Me carga. Hay algunos blogs en los que encuentro que la gente escribe como si los demás estuviéramos siempre dos o tres pasos por debajo de su nivel cultural, que emplean un lenguaje sazonado con ironía y un pelín de mala uva, una crítica desmedida a todo para demostrar lo que saben en contraposición con el común de los mortales. Hoy, no sé por qué, aterrizar en algunos de esos blogs me ha molestado. Me gusta el lenguaje sencillo. No exento de cuidado gramatical, sin perder de vista un diccionario bien nutrido, pero sinceramente no puedo con las personas que utilizan su capacidad de expresión para decirnos soterradamente que están por encima del bien y el mal. Por encima de los que utilizamos las palabras como medio de comunicación y no como dardos envenenados.

Cuando escribo trato de ser clara. Creo que es justo que el lector entienda lo que estoy poniendo en palabras y procuro dejarme de majaderías porque, a la larga, la perjudicada con ellos soy yo.  Un cambio de estado de ánimo puede hacerme olvidar qué quería decir con aquel juego de palabras tan elaborado que construí. Si hasta ni yo me entendería. Quizá por eso y porque la edad te quita muchas tonterías de encima, hace tiempo que no practico ese juego. Me dedico a otro, al de las emociones, uno que se me da mejor porque tengo un cerebro descontrolado que se deja llevar por ellas más allá de lo aconsejable y aprovecho ese defecto para nutrir con él a personajes imaginarios. Todavía estoy en proceso de aprendizaje, no he creado el definitivo. Algunos que viven de momento en el disco duro de mi ordenador se aproximan, pero les hacen falta tiempo y reposo para llegar. O a lo mejor no llegan jamás a ninguna parte.

No sé por qué me dio por reflexionar aquí, supongo que por el hecho de ser este un espejo donde te miras normalmente de reojo al salir de casa, pero que en mi caso me lleva un poco más de tiempo. Me asomo a este espejo y cuando me miro en él me da por pensar: en lo que leo, en lo que escribo, en lo que siento, en lo que vivo, en lo que deseo, en lo que tengo, en lo que anhelo… y voy a parar porque en realidad lo que hago es reflejar una parte de mí.

Subjetiva.

Imposible.

Irreal, a lo mejor, a ojos de otros.

jueves, 26 de abril de 2012

TENGO GANAS DE MORIRME PARA VER QUÉ CARA PONGO, DE MIGUEL ALBANDOZ.



EDITORIAL: Nieva Ediciones
ISBN: 978-84-937560-5-5
EAN: 9788493756055
PRECIO:  18 € I.V.A. incluido
AÑO: 2010
LUGAR DE EDICIÓN: Avilés
NÚMERO PÁGINAS: 272

SINOPSIS:
Conozcan a Facundo Palomero la tarde en que la fortuna le sonríe con una quiniela de catorce aciertos, lo que despertará una rabia desmedida en su vecina, doña Justa.
Compartan las tribulaciones de Vicente Valladar, cuya vida pende de un hilo si no consigue saldar la deuda que tiene con una familia de malhechores; para lo cual le vendría de perlas el dinero de la quiniela de Facundo.
Asistan a una reunión de la junta directiva de ´Apochical´ y descubran qué es un esponjo, una púlgara o una biela rusa.
Bailen al son de una orquesta capaz de lograr que cualquier melodía suene como el ´Porompompero´.
Diviértanse con las peripecias de la gran estrella del asesinato profesional, las alucinaciones de un carbonero reconvertido en exterminador y los despropósitos de un camarero cojo la mar de desagradable.

MI OPINIÓN
Oí hablar de esta novela, por primera vez, a mediados de diciembre, cuando fue una de las cuatro seleccionadas por un blog como Fuera de Serie 2011. Leí en su momento Crónica Insignificante y Siete Historias, las novelas de Emilio Casado y Ángels Om y tenía la sensación de que, si compartía galardón con libros que me habían gustado mucho, esta novela no me decepcionaría en absoluto. No me equivoqué. La verdad es que la he disfrutado muchísimo. Su lectura me ha llevado dos tardes, porque una vez que empiezas a leer no puedes dejarlo a menos que sea absolutamente imprescindible. Si no hubiera sido por eso, porque mis obligaciones me frenaron, creo que me la habría leído de golpe porque el tipo de humor que se esconde en sus páginas me encanta. Sé que alguien me llamará exagerada (porque ya me lo han llamado) pero tiene varios puntos esta novela que me traen a la memoria a un maestro con quien creo que jamás estaré de acuerdo en muchas de sus ideas, pero cuyos libros me tienen rendida desde que los descubrí: Enrique Jardiel Poncela. El teatro del absurdo, su humor inverosímil, mordaz e ilógico, la ironía, los contrastes de registros de los distintos personajes… me tenían fascinada ya en COU. Encontrarte con un libro de humor que emplea estos recursos… el siguiente paso lógico, en mi loca lógica, era rendirme a sus encantos.

La historia es complicada de contar porque hay tantos personajes… pero trataré de no liarme. Facundo Palomero, vecino de Arroyoscuro, acierta una quiniela de catorce resultados y consigue una pequeña fortuna. Una de las primeras cosas que hace, aparte de comprarse toda una serie de elementos absurdos, es liquidar la hipoteca de su casa, fomentando así la enemistad con su vecina Justa, antigua propietaria de los terrenos donde está su casa, que quiere recuperar la propiedad de Facundo para poder legarle una casa a cada uno de sus cuatro hijos. Pondrá todo su empeño en lograrlo, aunque no con demasiado éxito. Por otro lado conocemos a Vicente Valladar, huérfano hecho a sí mismo, presidente de la asociación benéfica Apochical (Apoyo a las chicas de alterne), que está teniendo problemas económicos por culpa de su adicción al juego. Una apuesta insensata en el hipódromo le pondrá en un grave aprieto (¡ese caballo! Ya sé que no es normal, pero me sentí identificada con el caballo cuando se da la vuelta cuando casi está a punto de cruzar la meta). La conexión entre los dos hay que leer el libro para descubrirla.

Los amigos de Facundo, Virgilio, librero del pueblo que apenas vende libros, Evaristo, el dueño de una cadena de tiendas de cuartos de baño y Olegario, se reunirán con él para celebrar el premio, recordando viejas costumbres de la infancia antes de ir a comer a un asador vasco donde les esperará un camarero cojo con muy mala leche y una desgracia. Ahora, si hay un personaje que me ha hecho reír ha sido Hermógenes Portosilandínez, "técnico especialista en desinfección, desinsectación, desratización y control de plagas", o por abreviar y porque no cabe en una tarjeta de visita: exterminador…, "discreción absoluta"…

De las conexiones entre estos personajes y algunos más que me dejo, resulta esta desternillante historia. ¡Si es que no os puedo destripar la novela! No sé si alguna vez me ha resultado tan difícil contar algo de un libro sin cargármelo. Pasan tantas cosas que creo que lo mejor es que os animéis, vayáis a Amazon, le deis a comprar (un eurito de nada) y os pongáis con ella. Os aseguro dos cosas: que la historia está muy bien hilada, que os mantendrá intrigados todo el tiempo y que, además, os vais a reír. Pero nada de sonrisas, se os van a escapar carcajadas, muchas más a medida que avancéis, y cuidado no os atragantéis en alguna de ellas, que como Miguel se entere acabaréis convirtiéndoos en un personaje de alguna de sus novelas. Es que todo aquí es único, desde los nombres de los personajes hasta el lenguaje que emplea una de las prostitutas. Lo dicho, a leer que estáis tardando.

El libro también tiene su versión en papel que se puede conseguir en la web del autor.

Sobre el autor (extraído de su web):

Nacido en Vitoria, en 1962, trabaja desde hace más de 20 años en televisión. Ha sido editor de vídeo, grafista, cámara, guionista y redactor. Labores que ha desempeñado en una larga lista de programas.

Tras licenciarse en Ciencias de la Información, Publicidad y Relaciones Públicas, se dedicó a traducir de inglés a español documentales y series para televisión, como "Arnold",  "St. Elsewhere", "Bellamy's bugle", "Newhart", "Bless me, father" o "Yes, Prime Minister".

En 1991 inició en Murcia su relación con Televisión Española, para la que ha trabajado también en los centros territoriales de Castilla La Mancha, País Vasco y Andalucía, participando en informativos, retransmisiones y programas como "Tendido Cero", "Agrosfera", "Contraportada", "Euskadi de cerca" o "El menú de Karlos Arguiñano".

 Entre 1996 y 2000 trabajó en los estudios de Telecinco en Fuencarral, Madrid, donde tomó parte, entre otros espacios, en "Día a día", "Las noticias titulares", "Qué me dices", "Entre hoy y mañana", "Caiga quien caiga" y "El informal".


miércoles, 25 de abril de 2012

FOTOS DE LA CHARLA DE ERÓTIKA

Presentando la novela

Eva Ortiz, Karol Scandiu y Sandra Yagüe.

El público en la Sala de Conferencias del Centro Cultural


Ayer, en la Biblioteca Almudena Grandes de Azuqueca de Henares, tuvo lugar el encuentro con la autora Karol Scandiu. Os dejo algunas imágenes del encuentro con los lectores.

domingo, 22 de abril de 2012

EL HIJO DEL HERRADOR, DE RICARDO A. FERNÁNDEZ


Siempre me gusta contar los caminos por los que los libros acaban cayendo en mis manos. Este no es un blog de reseñas al uso, es mi blog y, como tal, quiero que conserve recuerdos que son míos, las vivencias que han rodeado la lectura igual que recuerdo el argumento o a los personajes de cada novela. El hijo del herrador se vino a casa conmigo tras visitar el mercadillo medieval que organizaron en Cantalejo (Segovia). Entre los puestos de artesanía, productos alimenticios, tabernas que recreaban la esencia medieval y el recinto donde se organizaban luchas entre caballeros, a mí, como no podía ser de otra manera, me llamó la atención uno en el que, expuestos encima de la mesa, había un montón de libros. Tras ellos estaba su autor y acabé allí, hablando un buen rato con alguien con quien comparto mi principal afición: escribir.

Me perdí, claro. Mientras el juglar entretenía a la multitud yo me entretenía en una charla amena y acabé con un ejemplar de esta novela entre mis manos y la promesa de leérmela en cuanto encontrase un momento. Cumplí mi promesa y tengo que decir que la cumplí encantada, porque el libro me ha gustado mucho.

Sinopsis:


La Hispania medieval sirve como escenario a esta historia de conflictos personales que se engarzan hábilmente con los de Estado. La sociedad segoviana aparece retratada como un microcosmos en el que los odios y venganzas entre vecinos, las intrigas para alcanzar el poder local y las desgracias personales son espejo de lo que sucede en los distintos reinos.
Los caprichos del destino llevan al humilde hijo de un herrador de Segovia a conocer de cerca los vaivenes de la política de los distintos reinos peninsulares. Un buen día recibe el encargo de servir al Obispo de Osma y esto marcará para siempre su existencia...






Mi opinión:

Ricardo Fernández divide esta novela de 600 páginas en siete capítulos. Durante todos ellos irá desgranando la vida de un personaje peculiar, Diego López, el hijo de un humilde herrador de Segovia y entrelazados iremos conociendo acontecimientos clave de la historia de nuestro país.

El primer escenario que conocemos es la pequeña ciudad de Segovia, donde los padres de Diego, mucho antes de su nacimiento, hacen frente al asedio sufrido a manos de los leoneses. Las decisiones de Julián López, el padre de Diego, alimentan la enemistad con un personaje, Enrique Gil, que tras traicionar a su pueblo acabará convirtiéndose en el político más importante de la ciudad. En esta parte el relato se mueve en la tercera persona, con un narrador externo, ya que es el mismo Diego quien nos cuenta la historia y todavía no ha nacido. Será en la segunda parte cuando aparezca y entonces sea él quien, progresivamente, vaya brindándonos su voz y nos muestre, de primera mano, cómo vivió acontecimientos como la derrota de Castilla en la batalla de Alarcos. Será un hecho clave porque Diego, en su huida tras perder la batalla, salvará la vida de un clérigo que se acabará convirtiendo en el Obispo de Osma y reclamará sus servicios. A su lado, Diego López entrará en contacto con los musulmanes, conocerá a su primer amor, Shamina, con la que le separa la enemistad de sus pueblos y la religión y purgará sus pecados haciendo el Camino de Santiago. Éste, personalmente, ha sido el capítulo que más he disfrutado. A su regreso, Rodrigo Jiménez de Rada, el obispo, ya convertido en Arzobispo de Toledo, le encargará la tarea de hacerse cargo del infante Fernando, heredero del trono de Castilla. Tras un principio un tanto accidentado se ganará su confianza aunque finalmente las cosas no acabarán como más le hubiera gustado a Diego. Éste se enamora de nuevo de una dama de compañía de la hija del rey, Irene. El libro acaba con la victoria Castellana sobre los musulmanes en 1212.

El hijo del herrador es una novela que sorprende nada más empezar. La razón es el uso del lenguaje. Desde el principio, Ricardo elige utilizar un vocabulario y giros en las expresiones que recojan el sabor medieval del que quiere impregnar toda la historia. Lo explica al principio para que nadie se lleve a engaño y aunque pudiera parecer que eso entorpecerá la lectura, a mí no me ha pasado. Enseguida te acostumbras a ese ritmo diferente que le da a la narración. Creo, de hecho, que es su propia marca de escritura.

Me ha parecido una novela amena, muy bien documentada, y en la que, sin esfuerzo, nos vamos empapando del modo de vida de nuestros antepasados y conocemos los hechos que nos han conducido hasta nuestro presente.

El blog de la novela es este y, de momento, me parece que sólo está en papel, ya va por la tercera edición. Si vais a algún mercadillo medieval, fijaos bien, a lo mejor está por ahí Ricardo, con esta o con su segunda novela Lágrimas por Qurtuba. Mañana mismo estará firmando ejemplares en Córdoba, protagonista de ésta su última novela, en la librería El lapicero. Una excelente manera de celebrar el día del libro.

viernes, 20 de abril de 2012

GENERACIÓN KINDLE


¿Sabéis qué es? Es como se autodenomina un grupo de escritores que ya hace un tiempo que se mueve en internet y que han encontrado en Amazon el portal adecuado para dar salida a sus obras. Se llama Kindle, como el dispositivo lector para el que están configuradas las obras que se cuelgan en esta página. La idea de adoptar un nombre generacional es interesante, pero creo que es muy pronto para afirmar si esta generación son todos los que están o están todos los que son. O somos, que yo también ando por ahí.

Mucho se puede hablar de las características que tiene que cumplir un grupo literario para ser considerado generación. Muy resumido podrían ser estas:
- edades próximas
- movidos por un acontecimiento
- reacción similar ante los problemas de su época.

En cuando a las edades próximas, me he fijado que en este grupo hay gran variedad, el abanico que separa a unos autores de otros es incluso superior a los veinte años. La proximidad de edad, entonces, se nos cae. El acontecimiento aglutinador podría ser la popularización de la plataforma digital en la que todos publicamos, Amazon y el contacto a través de las redes sociales como Facebook, pero lo de la reacción similar ante los problemas de nuestra época… ahí es donde creo que esto se desmorona. Por la variedad de géneros, de temática de las obras… Además, falta algo en esa lista previa que hice: lazos de amistad, tan importantes en generaciones literarias que todos tenemos en mente, como la del 98 o la del 27. Puede que entre algunos de nosotros exista en el mundo real, pero la amistad, en este grupo, es virtual en la mayoría de los casos.

El mundo editorial, la maquinaria que hasta hace poco era el único modo de llegar a los lectores, es bastante lento y se está quedando obsoleto. Desde que el autor termina el manuscrito, lo registra y lo pone en la mesa de una editorial, hasta que recibe una respuesta pueden pasar meses, años, o incluso toda la vida, porque hay algunas que ni se molestan en contestar. Demasiado tiempo para una época en la que el mundo se mueve a la velocidad de la luz. Demasiadas negativas también, todo hay que decirlo.

Internet, las herramientas que pone en nuestras manos, han suprimido largo proceso de espera al que obligaban las editoriales y con algunos conocimientos básicos de informática es posible convertir nuestros escritos en novelas y en tan solo unos minutos colocarlos en uno de los portales con mayor difusión mundial sin pasar por el frustrante trámite del rechazo.

En este proceso de publicación, los filtros sobre la calidad de la obra los decide la conciencia de cada uno. Los habrá que no acepten que nadie le ponga o le quite una coma a su novela, los que la revisen concienzudamente hasta que no quede ni un error, los que antes de lanzarse (como yo) hayan dejado que la obra pase por los ojos de más de una docena de lectores… Ninguna de las opciones considero que sea mejor o peor, supongo que tiene más que ver con la seguridad en uno mismo que con los resultados que cada método te vaya a reportar. ¿Quién me dice que el criterio de un taxista que se ha leído el manuscrito en sus ratos perdidos esperando clientes en el aeropuerto es mejor que el de un escritor que confía en cada una de sus líneas? Nadie, por supuesto.

Pero esta facilidad, la inexistencia de profesionales del tema me da que pensar. Pienso comparando, como siempre. Me acuerdo de los años en los que los profesionales del ladrillo (los albañiles de toda la vida, vamos) fueron sustituidos por mano de obra más barata que entraba a raudales en nuestro país. Fáciles de contratar, baratos, y que acababan los pisos en un santiamén. ¿A qué precio al final? Voy a hablar de algo que conozco. Mi propia casa. Mi terraza, hasta la reforma, tenía baldosas sueltas en varios tonos de teja. Aleatoriamente dispuestas. Acabaron todas destrozadas y a la simpática vecina de abajo no se le ocurrió otra cosa que ponerme una denuncia por las filtraciones de agua… Mis cuartos de baño, alicatados de aquella manera, resultó que debajo de una gruesa capa de gotelé (¡dios cómo lo odio!) que tenía que ir sólo en el techo, tenían azulejos. Para recuperarlos hubo que hacer una labor de limpieza que un poco más y me lleva el tiempo que tardaron los romanos en construir el acueducto. Al tratar de quitar la horrorosa pintura original de algunas habitaciones (más gotelé) se acabó cayendo el yeso de las paredes… Desistí.

¿No acabará pasando eso con estas obras? Puede que al principio, a simple vista, hayan quedado muy aparentes pero tras un tiempo, cuando la moda o las tendencias cambien, ¿no se les acabará cayendo el yeso? ¿No acabaremos descubriendo más mediocridad de la deseable? ¿No habrá sido exagerado hablar de generación tan pronto?

Creo que hacen falta profesionales en todas partes, en la construcción de casas y en la elaboración de libros. Evitarían, por ejemplo, errores de base. No voy a criticar a nadie más que a mí misma. Sigo con las analogías. Si tú vendes gasolina, ¿quiénes serán tus clientes? Obviamente, los que tengan dos cosas: coche que la necesite y dinero para pagarla, ¿no? Bueno, pues yo, que soy muy lista, no lo pensé. Elegí vender gasolina a gente sin coche y sin tarjeta de crédito. Mi novela no va mal, de hecho se ha colocado un montón de veces el número dos de su categoría (el uno se resiste y yo tan contenta porque no pierdo la apuesta del tatuaje) pero esto tiene que parar. ¿Por qué? Pues porque, de momento mis "clientes" han podido ser gente que me conozca pero mis potenciales clientes, el público que encaja con el perfil de mi libro, que yo sepa, ni tienen tarjeta de crédito ni un kindle. Son muy jóvenes. Eso, alguien con experiencia, con criterio, lo habría visto antes. El libro se acabará perdiendo en las listas que varían a cada hora. Listas que, por otro lado, no significan nada. ¿Quién decide la calidad? ¿El número de ventas? No estoy tan segura. De hecho, ni siquiera en papel, editados al modo tradicional, estoy segura de que el número de ejemplares vendidos vaya parejo a la calidad.

Por eso, sigo diciendo que es muy pronto para hablar de generación.

Estamos en medio de una tormenta, las aguas se mueven de manera violenta y hasta que el temporal no amaine nada ocupará el lugar que le corresponde. Amazon ha entrado con la fuerza de un tsunami, haciendo temblar las bases en las que se sustentaba un gran negocio. Creo que el sector editorial está reaccionado de manera muy lenta y esto les tiene que hacer pensar. Hace muy poco he leído que Kodak reaccionó tarde a la revolución digital y acabará desapareciendo. Yo espero que los libros en papel no desaparezcan nunca, lo espero y creo que no lo harán, pero también creo que no hay que menospreciar los cambios.

Tomen nota.

Enlace de la página de Esteban Navarro con los autores de la generación kindle.

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miércoles, 18 de abril de 2012

PRESENTACIÓN EN MADRID DE LA SOMBRA DE LAS HORAS

Pues ya no queda nada para que Luis Miguel Morales Peinado, nuestro amigo Román, presente su libro. Será mañana jueves 19 de abril, a las ocho de la tarde en Onder Bar, calle Las fuentes, 10 (metro ópera).


Yo no podré estar, pero te deseo una cosa, Román: que te lo pases muy bien.

lunes, 16 de abril de 2012

CARTA DE UNA DESCONOCIDA de STEFAN ZWEIG


Sinopsis:
Un afamado y mujeriego escritor no reconoce la caligrafía de la carta que recibe una mañana. Para su sorpresa, la remitente es una mujer desesperada, dispuesta a declararle, antes de morir, su amor secreto y casi obsesivo, escondido durante muchos años.



Llevaba tiempo queriendo leer algo de este autor, porque siempre que leía sobre sus libros todo eran halagos. Sin embargo, no había tropezado con él. En realidad fue una absoluta torpeza mía porque el libro no he tenido ni que comprarlo: estaba en mi propia casa.

Hace años, con un periódico, venían unos libros, una colección que se llamó "Clásicos del siglo XX". Son unos libros encuadernados en pasta dura que coloqué en una estantería de casa, en la habitación de mi hijo. En estantería que está bastante mal situada para ver los títulos de los libros si no te asomas a propósito. Y para hacerlo hay que subirse encima de una mesa, lo que no es demasiado sensato. Nunca les he hecho mucho caso, sobre todo porque varios eran títulos repetidos, novelas u obras de poesía que ya había leído. Este pasado fin de semana, haciendo limpieza de trastos (juguetes básicamente) mis ojos se posaron en la estantería. Le hacía falta sacarlo todo, limpiar y revisar. Cuando, después de trepar, los libros fueron pasando por mis manos fui recordando experiencias lectoras. Hasta que tropecé con Carta de una desconocida. ¿Cómo es posible que nunca me hubiera fijado que lo tenía? ¿Por qué no lo leí? Eso lo sé. Por la fecha de edición, cuando llegó a casa, una de dos, o estaba al final de un embarazo difícil o ya tenía un bebé en mis brazos, con la consiguiente merma de tiempo libre que supone. No es fácil leer mientras estás cambiando pañales.

Las sensaciones de la lectura de esta Carta de una desconocida, no han podido ser mejores. En serio. El relato es sencillo y muy corto, no creo que completase una hora de lectura, pero me ha inundado de emociones. Siempre digo que los libros tienen sus momentos y creo que este ha llegado en el mejor. Lo he vivido, me he plantado en la piel de la protagonista, he sido capaz de entender su obsesión, aunque racionalmente sea una locura y harto imposible. Los delirios del amor no duran tanto como para llenar una vida, eso es más locura.

Nunca sabemos los nombres de ninguno de los protagonistas porque, en realidad, no interesan. Sólo nos interesa esa historia de amor y olvido, ese dolor de la protagonista, que no ha sido capaz de amar a nadie más que él en su vida. Ha sacrificado todo por un sentimiento que nació cuando no era más que una niña de trece años.

El vocabulario del relato es muy sencillo, sin grandilocuencias y el uso de diferentes tiempos verbales hace que nos convirtamos en la mujer que sufre y ama o en aquel que recibe la misiva. Sólo en cuatro párrafos, los dos primeros y los dos últimos, el narrador sale de la historia, usando la tercera persona. Es aquí donde conocemos al escritor: primero su desconcierto al encontrarse con la carta y finalmente la tristeza de no ser capaz de recordar con claridad a quien tan intensamente le amó. Me guardo un detalle que descubriréis nada más empezar a leer, pero es que creo que ya he contado bastante. El desencadenante de la carta, la razón por la que la desconocida decide ponerse en contacto con el escritor y, por supuesto, el final.

Insisto. Leedlo. Espectacular