sábado, 24 de septiembre de 2016

LA AMIGA ESTUPENDA DE ELENA FERRANTE



Como voy siempre a mi bola, esta tetralogía (Dos amigas) la había pasado por alto hasta que llegué al eterno dilema de Círculo de Lectores. Como ya se está convirtiendo en habitual, no había manera de elegir un libro, pero en el peor de los sentidos. La revista se ha vuelto un horror desde hace tiempo y escoger algo es cada vez más complicado. ¡Cuánto añoro los tiempos en los que lo difícil era descartar! Recuerdo lo que me costaba renunciar, o esperar al siguiente número. Eso ya se ha acabado, ahora lo normal es que pida sin convicción y fracase.

Y no es que sean precisamente libros muy baratos, ni está la economía como para fracasar.

Es más que posible que acabe borrándome antes de un año, porque llevo demasiado tiempo dándole otra oportunidad, pero no hay mejoría. Sintiéndolo mucho, dejaré de pertenecer a un club del que primero fueron socios mis padres y después yo. Si me mantengo es por la agente, para que no pierda trabajo, pero cada vez se me hace más cuesta arriba hasta mirar la revista.

¿Dónde están los buenos libros? ¿Por qué entro en una librería y me quiero comprar la mitad y mirando la revista sufro? ¿Quién elige los libros que se ofertan y con qué criterios? Mi último desastre fue Maestra. Horrible. Y no metí la pata con otro porque lo había leído en digital y fue igual de horrible (a los blogs les ha parecido una obra de arte, aunque a mi madre y a mí nos resultó infumable y casi me fío más de ella).

Y después del desahogo, que para eso este es mi blog y escribo lo que me da la gana, vamos al libro.

La amiga estupenda, de Elena Ferrante.

Dicen de la autora que no se sabe nada. La envuelve un aura de misterio total, tanto que podría ser hombre o mujer, no se sabe la edad que tiene, de dónde es, o qué dedica su tiempo libre, además de escribir. Eso me gusta. Me encanta que haya alguien que haya tenido la suerte de poder escapar de esto que nos está pasando a los escritores en la era de las redes sociales y de internet. Que pueda permitirse el lujo de no tener que mantener perfiles, ni presencia y pueda dedicar su tiempo a escribir, a regar las plantas o a mirar de qué color son las nubes en el mes de octubre. O en marzo, que igual da.

Entran ganas de escribir una novela de alguien así...

El que no conozcamos nada fiable y además estemos seguros de que así es, nos deja a los lectores la posibilidad de imaginar, establecer hipótesis, apostar si queréis, sobre la identidad de Elena Ferrante.

¿Jugamos?

Yo creo que es hombre, que tiene 75 años y nació en el sur de Italia. Probablemente en Nápoles, conoce demasiados detalles para que solo se haya documentado sobre el lugar. Creo que tiene un montón de hermanos, probablemente... cuatro, sabe hablar dialecto, le gusta la pizza y cuando estudiaba usaba lo que nosotros llamábamos bibliobús a menudo. No creo que naciera en la opulencia, apuesto a que vivió en un barrio humilde...

Mejor lo dejo.

Esto me lo he inventado todo, en realidad solo creo una cosa: que no es una mujer. Pero bueno, no hay que hacerme mucho caso, porque esta es una impresión subjetiva, mía, personal y sin valor alguno, basada solo en un detalle muy tonto. Me puedo equivocar y lo mejor es que no pasa nada. El mundo no girará para el otro lado, ni habrá una guerra, ni la deuda pública se incrementará ni siquiera en un uno por mil. Habré cometido un error de percepción y ya está.

Vayamos a la novela, a mis impresiones, como siempre, ya repito siempre que no me da la gana de hacer reseñas como mandan las normas. A este paso, con tanto preámbulo, he perdido a la mitad de lectores...

Hablando de preámbulos, ha sido un poco lo que me ha pasado con el libro. Me ha parecido un preámbulo larguísimo. Esto es curioso, porque no ha sido así hasta que he llegado a la última página y me he encontrado con una historia que se ha dejado las puertas abiertas de par en par. No me vale con que me digan que es porque forma parte de una tetralogía, eso no es excusa para que el libro se cierre de alguna manera. Se pueden cerrar puertas sin echar la llave y seguiría estando abierto, pero cerrado de algún modo. En este libro, si me hubieran puesto más páginas, las habría seguido leyendo, empapándome del montón de anécdotas que conforman esta novela y no variaría el resultado final.

Sé que la autora ha decidido que la etapa de la infancia se acaba con la boda de Lila, porque se trata de un hecho que en cierta medida va a marcar al personaje, va a cambiar a esa muchacha para siempre y dejará cualquier resto de la niña que era.  Sin embargo, en una novela como esta, reflexiva en toda su extensión, he echado en falta que en este momento tan esencial del libro hubiera "algo más". Es como si una carta muy importante me la hubieran dejado sin firmar. El acontecimiento con el que arranca este libro, el detonante (la desaparición de Lila), nunca más se vuelve a mencionar. A mí, personalmente, me ha faltado redondeo en eso. Por más que se me diga que hay más libros después, este es un libro. Debería poderse leer por sí mismo. No digo que no se pueda, digo que si no me responde la principal cuestión con la que me agarró para que lo leyera, a mí me parece que está incompleto.

A mí.

Por lo demás, la novela está muy bien escrita. Tiene momentos sublimes, frases para recordar de las que los locos de las frases nos guardamos y perfila muy bien los personajes de Lila y Lenú. Con trampas del narrador, necesarias para lograr el efecto que busca.

Lenú es la que nos cuenta la historia de la infancia de esas dos amigas. Ella es, su voz, la que estaremos escuchando a lo largo de toda la novela, en una narración en pasado y en primera persona. El texto se sujeta en sus pensamientos, echando mano muy pocas veces del diálogo. A mí me gusta el diálogo, que los personajes se retraten a sí mismos y no que lo haga el narrador. Este nos puede engañar, puede hacernos creer lo que no es, y en el caso de un narrador en primera persona... incluso puede marcar con sus ideas a los otros personajes de cara al lector.

Lila es mala.

Lenú es buena.

¿Quién repite esto varias veces en la novela? Lenú, por supuesto, la protagonista-narradora. Y a mí... a mí la sensación que me ha quedado es que Lila no es tan mala, ni tan perfecta como la pinta a veces nuestra narradora, ni tan lista, ni tan mala como la ve Lenú. Ni ella es tan buena y tan imperfecta como se ve a sí misma.O como quiere hacernos creer que se ve... Lo que sí me ha parecido todo el tiempo es que tiene envidia de Lila y esa envidia es tan grande como la admiración por su amiga. Esa competición que nos cuenta entre ambas creo que es más una competición de Lenú hacia Lila, algo que está en su cabeza más que en la realidad.

Nunca he estado convencida de que Lila compita con Lenú, Creo que ella no siente la misma necesidad de la narradora.

"Veremos quién se sale con la suya". Esa frase, dicha en ese primer capítulo del que nunca más se sabe por la narradora, cuando decide contar la vida de Lila (quien ha decidido por su parte desaparecer y hacer desparecer todas sus cosas como si no hubiera pasado por el mundo), es la que me condicionó la visión del personaje.

No la sentí como rabia ante la desaparición, sino como un reto. "Tú te has ido, pues te jodes, yo no voy a dejarte ir como quieres. Voy a hacer algo para quedar por encima de ti y es contar tu historia." Es como he visto desde el principio a este personaje. Envidiosa más que buena. No niego que lo sea, que sea una niña estudiosa y de buenos resultados, pero ella misma nos dice que no brilla como su amiga genial (me gusta más la palabra que se usa en el título en italiano que la de la traducción). Lila es inteligente. Lila tiene luz y la refleja y todos se dan cuenta. ¿Puede un niño crecer bajo la potencia de la luz de otro sin resentirse de alguna manera?

Por cierto, aún le doy vueltas a por qué Lenú llama Lila al personaje si tiene otro nombre, Lina, que es como la llama el resto. Eso no lo he entendido.

Por lo demás, el retrato que hace de un barrio pobre de Nápoles durante los años posteriores a la segunda guerra mundial me parece interesante como documento histórico, esa función que a veces tiene la literatura de ser el reflejo de la sociedad, incluso con más fuerza que los tratados de historia. Es más interesante para un italiano, obviamente, pero también para quien es curioso y quiere saber. En el retrato del barrio vemos la violencia que se mascaba, las venganzas, las costumbres y la normalidad con la que se aceptan palizas o que se tiren las cosas por la ventana en medio de discusiones.

Me ha encantado la frase de la contraportada:


Es verdad esto que dice. Cuando la historia está amoldada a ti, es el momento en el que puedes contarla, cuando la entiendes y te la explicas. Y no me refiero solo a la gente que se dedica a escribir, sino a cualquier cosa que nos pase en la vida. Muchas veces necesitamos que pase el tiempo y que esa historia nos recorra para poder sentirla, para que se asiente dentro de nosotros y estemos listos para dejarla salir.

Es más, creo que algunas historias que llevamos muy dentro nunca lo consiguen.

¿Me ha gustado el libro después de todo lo que he dicho? Sí. Y me ha durado muy poco entre las manos, señal de que sí me estaba llenando, pero tampoco he sentido ese entusiasmo que he visto por ahí, sobre todo porque me guío por sensaciones en las lecturas y las mías llevaban muy lejos del análisis más o menos común de esta novela. No tenía expectativas, los he leído después de leer la novela, incluso cuando ya tenía más que perfilada mi opinión.

¿Seguiré leyendo las demás? Sí. Las he pedido para no romperme la cabeza con la dichosa revista en los últimos meses y además me apetece.

¿No me entero de lo que leo? Es probable, pero como las lecturas, las sensaciones, el blog y mis pensamientos son míos, me los quedo.

De todas maneras no tengo otros.




14 comentarios:

  1. Ahora mismo, y después de leerte, no la pongo en la lista, cada vez más larga, de pendientes.
    Tengo demasiado esperando su momento como para incluir cosas que no me llaman la atención.
    Pero que no se sienta nadie ofendido, tampoco la conocería si no hubiese sido por esta reseña.

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  2. Para mi este libro fue la primera gran decepción del año. Pensaba que me iba a encontrar un libro de diez y me he encontrado un libro que está bien escrito pero sin más. A mi me ha faltado pasión. No me ha transmitido edo especial que se supone que tiene Lina y lo leí por leee. Al final me daba igual lo que les pasase a las dos, tanto que no voy a leer las siguientes novelas. Y Lenu se me hizo insoportable. Con decirte que para mi este libro debería titularse la amiga chepa en vez de la amiga estupenda te lo digo todo jajaja.
    Eso sí, me siento como un bicho raro pues a casi todo el mundo ha fascinado

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  3. Yo no le quito los valores literarios ni como documento de la época que creo que los tiene, pero me he quedado con una sensación a medias, que creo que es lo que he transmitido en este texto. Sin ese final aunque fuera relativo, se queda en anécdotas de una infancia, porque el único hilo conductor creo que es ese amor-odio entre las dos. Y se hace un poco largo si queréis cuando te quedas con cara de ¿ya? Pensaba que era la única que se había sentido así.

    Leeré las demás, y admito que puedo estar equivocada del todo, y que las novelas vayan a más y al final me resuelva ese principio.

    Gracias por pasaros

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  4. Quizá el hecho de que Lenú confunda a Lina con Lila se sepa más adelante en los otros libros, o tal vez sea uno de esos fallos raros de: "no recuerdo si le puse Lina o Lila al personaje... Da igual, que la llame Lila". No sé, solo son divagaciones jaja.

    Me alegro de que a pesar de todo disfrutaras la lectura. Quizá tiene un fin que ese personaje concreto cuente la historia de Lina. Tal vez lo que pretende la escritora es, además de narrar la historia de "dos amigas", es mostrar a los lectores las dos caras que una persona.

    Quizá esté divagando otra vez...

    De todas formas, gracias, siempre me encanta leer tus impresiones sobre lo que lees :)

    Saludos.

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  5. No, no es un error, lo dice desde el principio, que todos la llaman Lina, que es el diminutivo de su nombre, pero para ella es Lila. Lo que no me ha quedado muy claro es por qué ella usa ese otro nombre, no estoy segura de que lo contase (igual se me pasó, pero no lo creo).

    Ya veremos cómo sigue.

    Un beso

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  6. Me ha encantado esta reseña, me he reído mucho con el preámbulo. Eres única, qué arte, jaja.
    Yo compré el libro en digital y lo tengo pendiente, pero leí unas cuantas páginas al comprarlo y no me pareció que fuera para tanto como lo ponen por todas partes, que parece que la gente está fascinada por Ferrante. No sé, igual me falta leerlo todo para disfrutarlo, pero yo soy rara y lo que a la gente le entusiasma a mí me deja «psé, bien, vale», pero no más. Y tu reseña coincide más con lo que yo he sentido al leer los primeros capítulos.
    Me ha encantado cómo la has hecho, como siempre, y te doy las gracias por este rato tan agradable que me has hecho pasar. No suelo leer blogs pero el tuyo me encanta.
    Un beso, Mayte.

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  7. Supongo que eso es por las expectativas que a veces ponemos. Yo confieso que no las tenía y que todo iba bien hasta las últimas páginas, donde no he encontrado lo que suponía que tendría. En nuestro subconsciente tenemos la idea de presentación, nudo, desenlace y como falta el remate de esto último, te desconcierta.

    Más que no gustarme, que ya lo digo, sí me ha gustado en su mayor parte, se me ha quedado eso clavado. Seguiré, veré cómo se resuelve en las siguientes.

    Besos y gracias por pasarte por el blog y soportar este preámbulo intencionado.

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  8. Son muchas las reseñas que he leído de esta autora y casi todas son maravillosas. Sólo unas pocas son algo más tibias, como la tuya, y son las que me sirve para bajar mis expectativas. Me va a venir bien.
    Besotes!!!

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  9. A lo mejor a ti no te pasa lo mismo que a mí. Ya nos contarás.

    Besos

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  10. Me he partido de risa con tu perfil de Elena Ferrante: es un hombre, vive en Nápoles y le gusta la pizza, ¡jajajaja! Mira que tienes imaginación, Mayte, pareces escritora XD
    Bueno, ¿entonces podemos decir que a ti también te ha seducido Elena Ferrante o ha sido más por no complicarte con la revista del Círculo? Yo todavía no la he leído, pero es que estos libros tan mediáticos me apabullan y prefiero abordarlos cuando ya casi nadie habla de ellos. Soy así de rara... Besotes.

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  11. De todas las tonterías que he escrito en su biografía solo tengo clara una cosa, que no la he puesto, y quédate con esta frase, en el futuro la entenderás:tiene exactamente el nombre que tenía que tener para ser quien es.

    Reconozco que todo empezó intentando no complicarme la vida con la revista durante los próximos meses, que el libro se puede decir que me ha gustado, pero no con pasión, y que seguiré leyendo el resto.

    Tampoco soy mucho de novedades, ni de fenómenos mediáticos, pero si alguno cae en mis manos, venga por el camino que venga, lo leo.

    Que no sé si es hombre o mujer, mi intuición se decanta por hombre por otras lecturas, por otras veces que he leído pensando que era una mujer y dentro de mí latía algo que me decía que no. Y he acabado llevando razón. Pero da lo mismo. Siempre está la historia antes que quien la cuenta, ¿no?

    Besos

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  12. Descartado desde ya. No me llamaba en un principio y con tus palabras menos.
    Cada vez me gustan más tus reseñas. Son diferentes, sinceras y directas. Gracias.
    Un beso :)

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  13. Pero Nieves!! Que yo no soy muy normal.
    Leo en rumbo errático. Mira lo que me ha gustado este verano. Variado total, tocando muchos géneros. Siete libros para Eva es la que más me ha gustado. (Como no sea finalista en Amazon y lo sea la del escocés de los comentarios pagados perderé la fe en el concurso.)

    Esta no pretendía que fuera una reseña negativa, solo no entudiasta, porque no he sentido entusiasmo. Si pusiera nota... un siete. Desde luego, sin cerrar, o al menos sin estar redondeada, no le daría ni un ocho.

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    1. Entusiasta

      ¿Alguien sabe quitar el corrector ortográfico del móvil?

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