jueves, 12 de abril de 2012

ECOS EN LA RED

En este blog siempre he reservado espacio para los libros autoeditados, consciente, por mi propia condición, de lo complicado que resulta llegar al público cuando no tienes detrás de ti gente que empuje tu proyecto y que lo haga visible a ojos de los demás. No lo he hecho sólo por esa razón. Existe otra más poderosa. Entre los autoeditados hay gente con mucha calidad que merecen nuestra atención y obras cuya lectura nos puede aportar muchas cosas positivas.

Curiosamente, con quien menos he insistido he sido conmigo misma. Salvo en el caso de mi última novela, El medallón de la magia, cuyo proceso de publicación pudisteis seguir paso a paso, en los otros casos, los ecos en la red de las novelas se han quedado ocultos en una de las páginas de este blog. Hoy quiero hacerlos visibles, compartirlos porque me he dado cuenta de que ya son unos cuantos.

La arena del reloj es casi protagonista de esta página. Es una novela-biografía muy diferente a cualquier otra cosa que hayáis podido leer, sé que muchos ya sabéis de lo que hablo. Me siento orgullosa de este libro por lo que significa en mi vida, lo que contiene, lo que me ayudó en su momento y las oportunidades que me ha ido brindando desde que decidí, tal vez de manera inconsciente, dejarlo accesible. Me devuelve, siempre, más de lo que puse.

Su chico de alquiler, a pesar de la sencillez de la historia, para mí tiene la enorme importancia de haber sido la pionera. Su atractiva portada me hizo visible para los blogs y sé que hay muchas personas que han pasado un buen rato leyendo una historia ligera, un chick lit muy cortito que sólo tenía la ambición de entretener.

Esta página de mi blog, EN OTROS BLOGS, os llevará a lo que os cuento. En ella he ido recopilando las reseñas que han salido y alguna que otra cosa que en su momento me llamó la atención.

miércoles, 11 de abril de 2012

NO CORRESPONDENCIA

Hay momentos en la vida en los que se produce un fenómeno extraño: lo que sentimos no se corresponde con lo que estamos viviendo. ¿Os ha pasado? Es como si el cerebro se desconectase de alguna manera y fuera incapaz de registrar la realidad circundante, moviéndose por una paralela.

La no correspondencia es difícil porque impide disfrutar plenamente de los éxitos, por pequeños que sean, de las cosas sencillas que hacen que nuestro paso por aquí merezca la pena. O al contrario, maximiza lo cotidiano, engorda hasta los más mínimos detalles haciéndonos creer que nos podemos comer el mundo. Nos mantiene en un equilibrio inestable, caminando por una navaja demasiado afilada.

No lo había pensado así cuando empecé a escribir, pero estoy pensando en la no correspondencia en el amor. El dolor de quien siente solo es inmenso, pero yo, que no puedo dejar de pensar, me he intentado poner en el otro lado, en el de la persona que recibe ese amor que es incapaz de corresponder. Cuando uno ama el tiempo cura. Cuando uno ama está vivo y en cualquier momento puede reorientar ese sentimiento hacia otra persona. Pero, ¿qué pasa cuando eres amado y no puedes dar al otro lo que necesita? Tiene que ser doloroso saber que, aunque no quieras, estás haciendo daño a una persona que te quiere.

Hay que dormir por las noches, porque si no se escriben cosas muy raras...


viernes, 6 de abril de 2012

NUEVOS EN CASA

En este último mes han sido seis los libros que han llegado a casa. No son muchos, la verdad, me he contenido todo lo que he podido, pero es que voy teniendo problemas de espacio y tengo que ser prudente. A este paso acabaré teniendo que instalar estanterías en el cuarto de baño...

Cuando he dicho que "han llegado" es completamente cierto: tan solo he comprado uno de ellos. Os los muestro a continuación:

Mi adquisición ha sido El confidente, de Hélène Grémillon. 

En plena encrucijada de su vida, tras la reciente muerte de su madre y ante el próximo nacimiento de un hijo que su pareja no desea, Camille recibe una revelación inesperada desde su propio pasado, en forma de cartas anónimas que van llegando una a una a su buzón y que no puede evitar leer con más y más avidez. Pero a medida que avanza la historia, en su interior crece la terrible sospecha de que hay cosas en el pasado de cada uno que quizá sería mejor dejar en el olvido...

No sé cuándo me pondré con él, con todo lo que tengo pendiente.

Queridos Mallorquines, Claves del trato personal en la isla de Mallorca. Guy de Forestier.

Este es un libro curioso de anécdotas recopiladas entre un grupo de más de cien personas. En realidad, el autor del libro no es más que un seudónimo, elegido por el autor, Carlos García-Delgado, arquitecto catalán afincado en Mallorca. 

Me lo regaló Marga Ramón, es muy cortito y si no está leído todavía es por la misma razón: falta de tiempo.

Títeres, de Mónica Martín.

La misteriosa desaparición de un influyente hombre de negocios llevará a su hija a adentrarse en la turbulenta intriga que compone la historia de su familia. El camino que recorre se convierte en un escenario donde todas las voces tienen su momento para romper el silencio de un teatro que busca ansioso conocer la verdadera tragedia que se esconde tras un cruce fortuito de destinos.

Este es de la biblioteca, y como no me dé prisa me tocará devolverlo como me llegó. Confío en las vacaciones...

El eterno olvido, de Enrique Osuna.

Samuel Velasco vive en el inconformismo propio de quien nunca dispuso de una oportunidad para elegir su camino. Un día oye hablar de Kamduki, un misterioso juego que pretende, en sólo nueve pruebas, encontrar a la persona más inteligente del planeta. Seducido por el que aseguran que será el mayor premio de la historia, está dispuesto a darlo todo por convertirse en ganador. Carece de las facultades necesarias para afrontar los enigmas más enrevesados, y son muchos los aspirantes, pero su obsesión por vencer no tiene límites. La sombra del pasado, el amor y la pasión se entremezclan en una aventura sin retorno en busca de un grandioso premio inimaginable que esconde una terrible realidad.

Es, creo, uno de los que más ilusión me han hecho. Contiene unas palabras escritas a bolígrafo debajo del título que no pienso compartir, son mías, y procede de un intercambio que hice con Enrique. En su estantería está La arena del reloj. No nos ponemos de acuerdo en quien salió ganando con el trato...

El hijo del herrador, de Ricardo A. Fernández.

La Hispania medieval sirve como escenario a esta historia de conflictos personales que se engarzan hábilmente con los de Estado. La sociedad segoviana aparece retratada como un microcosmos en el que los odios y venganzas entre vecinos, las intrigas para alcanzar el poder local y las desgracias personales son espejo de lo que sucede en los distintos reinos.
Los caprichos del destino llevan al humilde hijo de un herrador de Segovia a conocer de cerca los vaivenes de la política de los distintos reinos peninsulares. Un buen día recibe el encargo de servir al Obispo de Osma y esto marcará para siempre su existencia...

Ya he contado cómo llegó este libro a mis manos. Ricardo tenía su propio puesto en un mercadillo medieval, nos pusimos a hablar y cuando quise pagárselo no hubo manera... Me lo regaló, firmado, así que fui a mi casa, agarré un ejemplar de El medallón de la magia, volví al mercado y se lo regalé. Trueque medieval... Es mi lectura actual. Voy muy despacio, pero os aseguro que el libro no tiene la culpa. El maldito tiempo.

Erótika. Vol I. de Karol Scandiu.


Ocho protagonistas, cuatro historias...
Amor y deseo llevados hasta el límite, dispuestos a romper barreras y luchar por ser felices sobre todo lo demás. ¿Puede el amor y el deseo prevalecer sobre lo que la sociedad considera correcto? ¿Se puede amar sin importar qué o quiénes estén en contra? ¿Puede un corazón y alma mutilados, volver a creer en el amor? ¿Qué serías capaz de hacer por amor?
Ésas y muchas otras preguntas encontrarán sus respuestas en las páginas de ErótiKa.
Historias plagadas de romance, dulzura, seducción y erotismo, que te conducirán a través de risas, lágrimas y suspiros, más allá de cualquier otra historia que hayas leído.
Déjate seducir por ErótiKa, y entenderás porqué el amor, no entiende de límites.

Pues este es otro que procede de un intercambio y que contiene sus correspondientes palabras en bolígrafo. Karol y yo nos conocimos en persona en la presentación en Azuqueca de Henares de Nivaria, la novela de Óscar R. Arteaga y volví a casa con su libro. Ya lo he leído y muy pronto os traeré la reseña.

¿Habéis leído alguno?

miércoles, 4 de abril de 2012

UN ALTRO PREMIO MUTANTI


Ieri ho insegnato premio Mutanti. Sono sorpreso tutti i segni di affetto.

Questo premio deve essere da lontano, non credo che nessuno di voi questi nomi, ma è un onore, un premio che può venire dalla Mallorca. Ciò significa che i blog in tutto ilmondo comunità e siamo tutti insieme a premiare su altri blog. Vorrei ringraziare concae Marga.

Carissimo Blog Award è un premio che ricompensa, incoraggiare e promuoverequesto sito, i cui seguaci numero non più di duecento, ma la loro natura e il contenutomeritano di essere rese note in tutti gli angoli della blogosfera.


Le regole sono molto semplici:


1 - copiare e incollare il premio sul blog e collegarlo al blogger che ha dato.

2 - Scrivi Identificare i 5 blog preferiti con meno di 200 seguaci e commenti sui loroblog, in modo che sappiano che hanno ricevuto il premio.

3 - E questi blog continuano a mantenere la catena, e scegli i tuoi 5 blog preferiti.
I miei blog scelti sono:Metida entre librosLos libros de la brujaNovia a la fuga, ¿o no?El blog de Magnus IndgalsenEl arte de sentir

lunes, 2 de abril de 2012

AMAZON, AUTOPUBLICAR Y LA FECHA DE CADUCIDAD.

Hace un tiempo había un programa de televisión en el que la periodista, Samantha Villar, se ponía en la piel del protagonista de su reportaje. Durante 21 días, bajo la premisa "no es lo mismo vivirlo que contarlo" experimentaba lo que suponía vivir, por ejemplo, sin el sentido de la vista o el penoso trabajo en una mina andina.

Un famoso periodista, preguntado por ese experimento, declaró que le parecía una aberración. Viviendo la experiencia se pierde ese punto de objetividad y de distancia que se le presupone al que se dedica al oficio de cronista de lo cotidiano. Yo, que no soy periodista, estos días he hecho como Samantha, ponerme en la piel de un escritor, experimentar para saber cómo es la experiencia de autoeditar en una de las plataformas que la red pone a nuestra disposición a un solo click de distancia: Amazon. Después de haber publicado, os cuento mi experiencia. Es, cómo no, subjetiva, personal y absolutamente mía, por lo tanto, nulamente extrapolable para nadie más. Es, llanamente, un experimento sin valor.

El principio fue difícil. No entendía nada de cambios de formato, códigos html (y sigo más o menos igual) o programas de conversión. Orientada por un buen amigo fui dando pasos, sorteando obstáculos y, de paso, poniéndome cada vez más nerviosa con aspectos como la maquetación. Entiendo perfectamente que haya gente que se dedica a ello, no es nada sencillo. Ayer mismo descubrí que algunas palabras, en tantos cambios de formato y pruebas para que todo estuviera en su lugar, han mutado hasta convertirse en extraños vocablos que no existen en el castellano, ni actual, ni antiguo. Son producto de la tecnología o, más bien, de mi falta de dominio de ésta.

Superada la fase de preparación tocó subir el archivo. Es fácil en el fondo, seguir las instrucciones y poco más, pero las dudas sobre si lo estaba haciendo bien hicieron que algo que debería haber durado unos minutos se prolongase por espacio de dos horas y se llevase por delante mi paciencia.

Ver la novela finalmente publicada fue casi más complicado que escribirla. También fue emocionante, lo reconozco, pero eso sólo era el principio. Quedaba enfrentar el proceso de promoción, algo para lo que tampoco estoy preparada, empujarla para que los demás la conocieran y se pudieran acercar a su lectura. De todo, sin ningún género de dudas, lo más complicado, lo más duro. No sé hacerlo, me agota y me siento una pesada repitiéndome, pero he luchado con mi tendencia natural a esconderme y he concentrado la energía que empleo siempre en proyectos ajenos en uno en el que soy la protagonista.

¿Resultado? En los quince primeros días, mi objetivo (nada ambicioso por otro lado) era vender una novela al día. Prueba superada con creces. Es más, no sólo se produjeron ventas en amazon.es, como esperaba, sino también en la plataforma alemana, lo que me provocó más de una sonrisa. Inimaginable, poco frecuente pero muy en mi línea de ir por caminos siempre poco transitados.

En los rankings variables cada hora que ofrece Amazon, he llegado a ponerme número dos en algunas categorías varias veces e incluso durante un día estuve en el top 100 de Amazon.es. Y eso que rechacé hacer una promoción gratuita, para no alterar de ninguna manera los datos que quería para mi "estudio personal".

No he llegado al número uno y eso es bueno en el fondo. La absurda apuesta con mis alumnos de tatuarme el medallón que da título a la novela si lo conseguía no la tendré que cumplir (aunque estaba dispuesta a hacerlo si ocurría, de eso que no quede ninguna duda). Supongo que al apostar estaba más segura de que "ganaría" que mis oponentes. Soy tonta pero no estoy loca... no del todo, al menos.

De esto concluyo varias cosas. La publicación digital está planteando cambios en el mercado muy importantes. Las estrategias de marketing van a marcar las diferencias y, sobre todo, creo que tenemos que esperar tiempo para estar seguros de qué pasará al final con todo esto. ¿Por qué lo digo? Pues porque, de momento, nos falta la perspectiva del tiempo, algo que al ser un fenómeno tan reciente no tenemos. Ahora estoy hablando de literatura y no de libros, ni de ventas, ni de posiciones ocupadas en una lista variable a cada segundo. Me acuerdo que hace unos años, en el libro de literatura de cuarto de ESO, entre los nuevos valores que apuntaban a convertirse en referentes para el futuro, había nombres como José Ángel Mañas o Ray Loriga. ¿Alguien se acuerda de Historias del Kronen o de Lo peor de todo? Supongo que alguien, pero para la mayoría son novelas que se han ido perdiendo entre las miles que se publican a diario. Sin embargo, todos conocemos La Colmena o El Camino, y no hace falta decir quienes las escribieron. Son literatura, no libros de moda.

Perspectiva. Eso es lo que nos hace falta. Tiempo para observar, para decidir qué o quién se queda. Esto que estamos viviendo es nuevo, sorprendente y tendrá un impacto. A lo mejor acabamos estudiando a la "generación amazon", pero ahora nada de lo que está en primer plano tiene su puesto asegurado. Hoy hay novelas autoeditadas que nos parecen geniales, pero nadie nos asegura que, entre los códigos html del archivo digital, escondidas, lleven las cifras de su fecha de caducidad.


miércoles, 28 de marzo de 2012

UN PREMIO PARA EL BLOG

Dácil, del Blog de una madre desesperada, me ha concedido un premio bloguero. Es un premio mutante, en el que tengo que contestar las cinco preguntas que me hace ella y a la vez tendré que pensar otras cinco para los cinco blogs a los que les concedo el premio yo.

El blog de Dácil lo descubrí hace mucho, pero durante meses no pude comentar porque no me dejaba. Blogguer, Facebook, Twitter y porque no conozco de primera mano a Tuenti, pero todo lo que son las redes sociales y este inmenso mundo de la blogosfera, me toman el pelo con cierta frecuencia. Sin ir más lejos, este mismo fin de semana me llegó un mensaje que me enviaron el 15 de julio... No sé si ha venido despacito porque mi conexión es lenta o porque hay unos enanos con gorro rojo de pico muy pequeños, metidos entre mis teclas, que se divierten tomándome el pelo y escondiéndome la información.

Las cinco preguntas, y sus respuestas son:

1.- ¿Una tentación irresistible?
      Pues está entre dos cosas: los bombones de chocolate blanco y los libros. Si tengo un dilema grande entre las dos opciones... me quedo con los libros, sin duda.

2.- ¿Un deseo concedido?
     Ver mis sueños en papel y, a la vez, ser consciente de que me quedan muchos más.

3.- ¿Un lugar maravilloso?
     Te montas en el coche desde mi casa, dirección Aranda. En Navalilla giras a la derecha y unos treinta metros más adelante tomas el desvío de Carrascal del Río. Bajas hasta la orilla del Duratón y en el puente de la carretera que cruza el río me podría pasar las horas muertas. Es un lugar donde se respira aire limpio, me encanta el ruido del agua y casi nunca pasa nadie. Además hay un árbol que significa mucho para mí.

4.- ¿La ilusión de tu vida?
     Lo importante creo que lo tengo, y mis sueños se van cumpliendo poco a poco. Me gustaría poder viajar un poco más y que las tardes de parque del verano se me hicieran algo más cortas.

5.- ¿El refugio en las horas malas?
     Escribir, leer, charlar un rato con un amigo.




Ahí van mis cinco preguntas:


1.- ¿Cuál es tu complemento ideal?
2.- Si pudieras viajar a cualquier parte, ¿dónde irías?
3.- Un hobby
4.- Un libro para recomendar con los ojos cerrados.
5.- ¿Amor o sexo?




Y mis cinco blogs son:


Libros, exposiciones, excursiones.
El Universo de los libros
Yo soy bibliófila
Reseñando que es gerundio
Desde Vallekas


Me queda avisar a los blogs, eso si no se enteran antes ellas solitas.


¡Feliz día!



LECTURA CONJUNTA DE LA REBELDÍA DEL ALMA, DE ARMANDO RODERA.

Desde dos blogs, El universo de los libros y Libros que hay que leer organizan una lectura conjunta de La rebeldía del alma, de Armando Rodera.

La mecánica de las lecturas conjuntas ya la conocéis, leemos la novela y la vamos reseñando a lo largo del plazo establecido. Yo me quiero apuntar, pero tengo un pequeño problema: ya la he reseñado. Supongo que algo se nos ocurrirá al lo largo de este tiempo para que pueda hacer mi pequeña contribución desde El espejo de la entrada.

Las bases están aquí, por si queréis echar un vistazo y os animáis a adentraros en esta historia.


¿Te apuntas?

lunes, 26 de marzo de 2012

CÓMO ESTRUCTURAR UN RELATO

El otro día, en una charla con dos autores, nos preguntamos entre nosotros si alguno utilizaba algún tipo de estructura para construir sus relatos. Para mi sorpresa, ninguno de los tres utilizaba este método, lo que de alguna manera me dejó más tranquila: por lo menos no me sentí la única desorganizada.

No es que no conozca las pautas. Tampoco es que mis relatos carezcan de esta organización en el fondo. No es eso. Lo que me resulta muy complicado, una vez que empiezo, es no dejarme llevar por lo que los mismos personajes que acabo de crear me quieran contar. Eso supone a  veces un problema porque obliga a reescribir algunas partes, pero es un verdadero placer dejarse arrastrar por lo que ellos quieren. Si lo que sale no es válido para los demás, al menos yo he pasado un buen rato apretando las teclas.

Revisando mis notas he encontrado esto. Lo más básico de lo básico en narración.


Estructura de la narración.


Partimos de una situación inicial, un acontecimiento que rompe la tranquilidad. A esa situación sigue una lógica acción-reacción de los personajes, en realidad la trama de toda la novela, hasta llevarnos a la situación final que supone la solución del conflicto planteado.

Marco narrativo.

Constituiría la primera parte del relato. En él se sitúan temporalmente los hechos, se presenta a los personajes que van a protagonizar la historia y se expone la situación inicial que genera una situación de desequilibrio. También es el momento de ambientar la novela en el espacio, buscar el o los escenarios de los hechos.

Acontecimiento inicial.

Hecho que rompe el equilibrio inicial y desencadena el conflicto que dará origen a la acción posterior.

Acciones.

Distintas actuaciones que los personajes llevan a cabo para resolver el conflicto planteado. Como complemento a estas acciones estarían las reflexiones de los personajes (si el novelista quisiera incorporarlas) o del mismo narrador.

Solución.


Supone el paso a una situación final que llega como consecuencia de las acciones de los personajes. La recuperación del equilibrio.

Pautas:

            - Una buena narración debe ser dinámica y mantener el interés del lector. Hay que seleccionar los hechos que se narran, no contarlo todo.

            - Caracterizar adecuadamente a los personajes que intervienen, prestando atención a los diálogos. Conviene describirlos con claridad, para que el lector tenga la base donde imaginarlos. Si no es a través de la descripción se pueden conocer a través de sus acciones, de los diálogos.

            - Ambientar los hechos en el tiempo y en el espacio de manera que resulten verosímiles. La verosimilitud es básica. Da igual que lo que contemos sea claramente imposible: a pesar de todo tiene que parecer posible.

            - Presentar las acciones de forma ordenada y progresiva.

            - Lo primero que es necesario es tener claro el tema. A partir de él se crea un esqueleto argumental que después se irá completando con la escritura. (Esto es lo que no sé hacer, la estructura. Bueno, más bien me olvido de seguirla).

            - El principio, el arranque de la historia, es esencial, porque de él depende que el lector siga enganchado.

            - El final es también muy importante. Puede ser abierto o cerrado, previsible o sorprendente, pero siempre ha de resultar verosímil.


¿Cómo lo haces tú?

sábado, 24 de marzo de 2012

UNA INVITACIÓN: ELLAS TAMBIÉN VIVEN.

El otro día recibí una invitación. No es para mí sola, es para todos los seguidores del blog. Por eso hoy la comparto con vosotros. Venía de dos blogs: Kayenna: negro sobre blanco; Los libros de Almu y directamente de Pilar Muñoz, autora del libro que se presenta, Ellas también viven.

Tenemos el placer de invitaros, tanto a ti,
como a los lectores y seguidores de El espejo de la entrada
a la próxima presentación de
ELLAS TAMBIÉN VIVEN. Relatos de mujer.
que tendrá lugar en Madrid, en el Café Literario Libertad, 8
el día 13 de abril a las 19:30.

Pues ahí está, hago extensiva la invitación a los que tengan la suerte de vivir cerca y se puedan pasar por allí.

viernes, 23 de marzo de 2012

HOY CUMPLIMOS CUATRO AÑOS.

Hace unos minutos, el reloj del salón, ese que suena tanto que a veces dan ganas de estamparlo, ha hecho "clack" en el instante justo que rebasaba la media noche, y me he dicho que era el momento de ponerse a escribir. Hoy, El espejo de la entrada, cumple cuatro años. Han sido irregulares, no siempre le he hecho mucho caso. Al principio no me daba cuenta de que éste era también mi hogar. Supongo que la decoración era escasa y el tiempo, mi tiempo, no acompañaba. Poco a poco he ido haciendo de este espacio virtual un rincón donde sentarme un rato y desconectar del otro mundo más cercano, del real. ¿Sabéis cómo empezó todo? Por esta entrada, ya ves, en la que nadie comentó, porque obviamente nadie más que yo sabía de este espejo. Es lo que pasa con los blogs nuevos, son ultrasecretos hasta que alguien los descubre. Los pierdes un poco, dejan de ser tuyos en exclusiva, pero ganas el cariño que muchas veces te llega de vuelta.

Hoy, han pasado tantas cosas, mi vida gracias a que aquel domingo me aburría y abrí un blog, es tan distinta, que no podría resumirlo en una entrada. Sólo os diré que ha merecido la pena, que he conocido gente, me he emocionado, me he reído, he llorado, he celebrado mis triunfos y los de los demás. En definitiva, otra vida diferente se abrió ante mis ojos y creo que la he disfrutado plenamente.

Como no quiero quedarme sólo en eso, os invito a leer la entrada que tenía que ser la que hoy ocupase, por derecho la portada de El espejo de la entrada. La presentación de Nivaria en la Biblioteca Almudena Grandes. Ahí lo dejo:


Acabo de volver de la presentación de Nivaria. Sí, ya sé un poco tarde, pero es que la hemos prolongado un poco tomándonos algo juntos. Cualquiera sabe cuándo sucederá de nuevo. 


La tarde, para mí, ha empezado muy prontito, cuando he agarrado mi coche y he salido corriendo hacia Azuqueca antes de que alguno de mis hijos me diera otro susto. El primero ha llegado a la una y media cuando me han llamado del colegio para que recogiera al mayor, que se había puesto malo. De pronto he pensado que todo se había puesto en mi contra: ayer la meteorología y hoy la salud. Visto que no era un problema importante, nada más darles de comer he salido de casa casi sin despedirme. Por si acaso. Eso sí, las cartillas del médico se han quedado encima de la mesa del salón.


El viaje ha sido tranquilo. Música suave en el coche y velocidad moderada para no llevarme el susto de una multa. Al llegar a Azuqueca, tal y como habíamos quedado, he llamado a Óscar para ir a recogerle al hotel. Le faltaba un ratito para prepararse, así que he hecho algo de tiempo y a la hora acordada, casi a la vez, nos hemos encontrado en la puerta. No ha hecho falta mucho esfuerzo para reconocernos mutuamente. Creo que después de los dos besos de cortesía, nos hemos dado cuenta de que ya nos conocíamos. Lo que no sabía él de mí era mi carácter: ha habido un momento en el que me ha preguntado si yo siempre soy así de acelerada. ¡Y eso que estaba super tranquila! Ya le he dicho que no me ha visto acelerada...


La biblioteca ha sido nuestra siguiente parada. Eva Ortiz había salido pero la hemos encontrado rápidamente. Con un café enfrente la charla se ha animado y la novela, convertida en protagonista del día, se ha colado en la conversación, hasta que Eva nos ha invitado a dar un paseo. Tenía que recoger su coche en el taller. Vamos, lo lógico que se hace el día que vas a presentar tu novela a tropecientos kilómetros de casa. Pero ha sido la excusa perfecta para seguir hablando de Nivaria, del papel de los blogs en la difusión de la obra de autores noveles, de las reseñas, de cómo está cambiándolo todo internet... eso en medio de un taller de coches, apartándonos convenientemente para no resultar atropellados por algún mecánico despistado.


Al volver a la biblioteca ya era casi la hora. A Eva se le había ocurrido que podría presentar a Óscar y yo, por supuesto, no le he dicho que no. Me estaba pensando lo que podría decir cuando, por la puerta del centro cultural, ha entrado una chica altísima a la que también he reconocido sin ningún género de duda: Karol Scandiu. Nos hemos puesto a hablar (no sé, me parece que habla todavía más que yo) y me he olvidado de pensar en la presentación. Menos mal que ha llegado una concejala muy dispuesta y lo ha hecho ella, al final, a las mil maravillas. Sobre todo porque había cámaras que imponen muchísimo, aunque sean las de una televisión local.


El acto ha empezado con las palabras de la concejala (qué mala periodista soy, no recuerdo su nombre) y a continuación Óscar ha hablado de la novela, una semblanza general de la historia de Nivaria. Enseguida, sus madrinas han empezado con las preguntas, todas ellas super interesantes, y la charla ha fluido. Las dos horas que hemos estado ahí se me han hecho cortas. En ellas, entre la gente del club y el mismo autor han ido desgranando la novela, le han hecho sugerencias para los nuevos proyectos que aborde y le han dicho, por supuesto, que le esperan cuando tenga un nuevo libro.  Sé que ha disfrutado la tarde, no sólo porque lo hemos hablado, sino porque se lo veía en los ojos.


Nos hemos tomado algo con Eva y con Fernando, un seguidor de Óscar en Twitter que vive en Azuqueca y ha venido a la charla, y después, en Alovera, ya con más calma y frente a unos aperitivos, Karol, Óscar y yo hemos hablado de libros, de blogs, de proyectos, de niños, de insomnio, del pánico escénico, de zombies y vampiros, de un ordenador que se fundió, nos hemos enseñado fotos y cambiado libros que hemos firmado susurrando que el señor del bar seguro que pensaba que estábamos un poco locos. 


Ha sido un día especial. El próximo, el 24 de abril, el día en el que Karol Scandiu presenta Erótika. No sé las veces que me ha hecho prometerle que iré. 


Una promesa es una promesa, así que no me va a quedar más remedio...


Aquí os dejo unas cuantas fotos del día.
Óscar R, Arteaga con Eva Ortiz y la Concejala.
La sala de conferencias llena. La televisión local cubrió el evento.
Óscar R. Arteaga, Karol Scandiu, Fernando (amigo de Óscar) y una que no sé quién es.
Me encantó esto que hay pintado en una de las paredes de la sala de conferencias.

jueves, 22 de marzo de 2012

ÓSCAR R. ARTEAGA PRESENTA HOY NIVARIA EN LA BIBLIOTECA ALMUDENA GRANDES.

Hoy jueves 22 de marzo, a las 7 de la tarde, en la Biblioteca Almudena Grandes de Azuqueca de Henares, el autor Óscar R. Arteaga presenta su novela Nivaria.

En el acto estarán presentes los miembros del club de lectura que van a ser sus padrinos y cualquiera que se anime a pasar un rato hablando de la novela.


Yo ya me estoy preparando para ir.

miércoles, 21 de marzo de 2012

LAS TARÁNTULAS VENENOSAS NO SIEMPRE DEVORAN A LOS DIOSES GRIEGOS


Rachel Antunez Cazorla.

Páginas: 176.

ISBN: 978-1-4467-1056-2

Género: chick lit

Gea ha decidido que el por momento ya le han tomado el pelo lo suficiente como para no querer saber nada de hombres, después de que el cuernífero de su ex novio se fuera. Gea se reencuentra con alguien al que no esperaba ver de nuevo, y que revolucionará su tranquila vida.




Mi opinión.

Últimamente me está costando bastante centrarme en las lecturas que empiezo, así que me he apuntado a algunas lecturas conjuntas para obligarme de alguna manera a leer. El libro de Rachel parecía el adecuado, un libro de una temática ligera, cortito y con un título con gancho. No me equivoqué. No me lo leí del tirón, sino que necesité ponerme dos veces, pero porque me quedé sin tiempo la primera.

El libro, narrado desde la perspectiva de Gea, la protagonista, nos cuenta cómo ha vuelto a su vida un antiguo amor, por el que se siente muy atraída. Sin embargo no se deja llevar por sus sentimientos porque hace relativamente poco que dejó otra relación de años con Marcos y tiene miedo de salir herida embarcándose a lo loco en una nueva historia. La novela es un tira y afloja entre los dos protagonistas, mantiene la tensión sexual hasta el final y se recrea en los sentimientos de la protagonista, que alternan la euforia con momentos bajos que combate a base de chocolate y helados, arrepintiéndose al instante por la cantidad de calorías que ha ingerido. Esto me puso un poco de mala leche porque no me gustan los tópicazos y este no puede ser más recurrente en este género.

Creo que el de Gea es el personaje que nos queda más claro, básicamente porque al estar narrado en primera persona conocemos todo de ella, desde sus emociones hasta sus obsesiones. Héctor, el protagonista masculino, aparece ante nuestros ojos como un muchacho encantador y de un físico imponente. Desde mi punto de vista (y sólo desde el mío) creo que podría haberle dibujado un poquito más duro. A veces, al escucharle dirigirse a Gea con algunos apelativos cariñosos no me lo terminaba de creer. ¿Dónde están los hombres que hablan así? A lo mejor en el Olimpo, o en las novelas. Puede ser. En la vida real no lo creo. Al menos yo no me he encontrado ninguno.

El resto de personajes que circulan por la historia son accesorios, incluso Helena, la ex de Héctor y que fue la causante de la ruptura de Gea y su dios griego cuando eran adolescentes. Creo que no se ha entretenido demasiado en ellos pero es normal, al tratarse de una novela corta.

La historia está contada con mucho humor y salvo por algún error al usar alguna palabra, a la que le atribuye un significado que no tiene (me ha salido la profe), y alguna falta de ortografía, la novela está bien llevada y supone un agradable tiempo de lectura, aunque se le podría haber sacado mucho más partido.

Gracias a la autora por proporcionarme el ejemplar digital para esta lectura conjunta.

martes, 20 de marzo de 2012

EL MEDALLÓN DE LA MAGIA YA ESTÁ EN AMAZON


En esta entrada os traigo una noticia: El medallón de la magia, mi última novela, ya está en Amazon.

Me ha costado mucho dar este paso porque soy de natural inseguro, pero finalmente lo he logrado. En realidad, esta entrada es para agradecérselo a las personas que lo han hecho posible.

Empezaré por el principio.

Ana Esteban. Ana es mi prima, casi mi hermana pequeña. Los diez años que tenemos de diferencia nunca han sido un obstáculo para que nos entendamos a la perfección. Supongo que Ana, por sus propias circunstancias vitales, ha sido siempre muy madura y yo un poco lenta en eso de crecer. En muy poco tiempo alcanzamos el punto de equilibro para entendernos. Por eso Ana fue la primera persona que tuvo en sus manos El medallón de la magia, cuando todavía no era más que un boceto de la novela. Sus comentarios y su entusiasmo abrieron una puerta que siempre había mantenido con siete llaves: dejé que alguien leyera lo que escribo. No sólo eso, consiguió que acumulase la confianza suficiente para presentarme a un concurso de cuentos.

El segundo empujón llegó de allí. Presenté un relato y quedé en segundo lugar. Al año siguiente logré el primer premio.

A partir de ahí, como ya he dicho muchas veces, se desencadenó todo esto. Autoedité La arena del reloj para mi familia, con el dinero del premio, y fue mágico en cuanto mi madre, gran responsable también de todo esto, me fue consiguiendo lectores. Los libros en papel volaban de mis manos y Eva Ortiz, la bibliotecaria de Azuqueca, organizó una charla con lectores. Su chico de alquiler está aquí gracias a eso.

Si hay alguien que se ha empeñado en que no me rinda es Alberto. Si yo me canso él me empuja un poco más. Si yo decido que he alcanzado mi techo, lo pone más alto para que siga luchando. Nunca se da por vencido. Supongo que en esta vida lo mejor es tener a alguien que nunca deja que te acomodes. Aunque estresa a veces.

En los últimos tiempos han aparecido también personas maravillosas que han creído en mi capacidad, y que me lo han hecho saber. Me refiero a la gente de los blogs. Bárbara Daniela Jiménez Pastrana, Barby, para quien está dedicado este libro, fue la primera. Se fue sin poder disfrutar conmigo de todo esto, pero se marchó con una promesa: iba a cuidar de mis “niños”. Yo empiezo a creer que lo está haciendo, y muy bien. Los siento protegidos por su magia.

Además de Barby hay otras personas especiales. Kyra, desde México, siempre me manda su energía. Tatty, Marga, Margari, Sandra… sois muy especiales. Amigas blogueras que reservan espacio y palabras en sus blogs para mis libros. Eso no se paga con nada.

En este tiempo he conocido a escritores que se han convertido en amigos. Ángels Om, con quien comparto más cosas de las que ninguna de las dos nos imaginábamos cuando nos encontramos en un grupo de Internet; Enrique Osuna, de quien siempre recibo buenos consejos y con quien es un placer escribir y Emilio Casado Moreno, casi de los primeros que conocí, a quien me unen proyectos comunes y que no se corta si me tiene que mandar collejas virtuales para que espabile. Pero no son los únicos, hay muchos más nombres en esta lista: Blanca Miosi, Félix Jaime, Luis Miguel Morales Peinado, su hermana Koncha,… seguro que me estoy dejando a alguien. Me animan con sus palabras, me empujan a su manera.

También, por supuesto, están las personas que comentan en este blog, que me envían palabras que emocionan siempre: Paloma, a quien conocéis porque hizo una reseña sin tener blog, mi amiga Dácil, madre desesperada a veces y excelente persona siempre,  Astarielle, que siempre tiene tiempo para comentar algo… aquí sé que me dejo a mucha gente.

Si hay alguien a quien a quien le debo de verdad la noticia de hoy es a Armando Rodera. Ha sido mi apoyo en este último mes, me ha ido dando instrucciones para que no me perdiera. Sin su ayuda y la de Arantza Soto creo que no habría sido capaz. Ya sabéis que os debo una.

En el último momento, cuando una duda enorme me asaltó, otro escritor me echó un cable: Carlos Moreno Martín. Gracias, miles de gracias, me desatascaste.

Este es el enlace, por si os queréis pasar. 

lunes, 19 de marzo de 2012

LA BÚSQUEDA de BLANCA MIOSI

A veces los libros llegan a uno por los caminos más insospechados. A veces están en un cajón de supermercado y los rescato, otras llegan en un correo electrónico, a veces el mismo autor me busca y me propone su lectura… Nunca prometo una reseña porque una vez reseñé un libro por compromiso y me sentí incómoda con el resultado. Me parecía que el hecho de que el autor hubiera puesto su confianza en mí merecía al menos una reseña que no hiciera daño, pero se me quedaron cosas en el tintero que querría haber contado. Las guardé por respeto pero me juré que no lo iba a hacer más. Nadie me paga por esto, no debo nada a nadie, por lo tanto tengo el derecho de decidir si cuento mis impresiones sinceras sobre una obra o no.

Dicho esto, podréis deducir que este es un libro que me ha gustado muchísimo. Contaré cómo llegó La Búsqueda a mis manos. Realmente fue tras una búsqueda. Mi hijo mayor vio la novela de Blanca Miosi en un blog y como es un apasionado de la Segunda Guerra Mundial el argumento le atrajo. El hecho de que Waldek Grodek, el protagonista, en el arranque del libro tuviera casi la misma edad que él despertó su interés inmediato. Me pidió que lo descargase de Amazon, pero no me gusta que lea en la tablet por costumbre, es pequeño y quiero cuidar su vista, y había visto que este libro de editó en papel en España. Me puse en contacto con Blanca y ella me indicó la manera de conseguir uno de los pocos ejemplares que quedan todavía. En la librería de Madrid que lo conservaba tuvieron un problema con el servidor de internet y cuando ya pensábamos que no lo íbamos a conseguir… ¡bingo! Recibí una llamada telefónica del librero. Al día siguiente estaba en nuestras manos. De eso hace tiempo pero he tenido que esperar turno en casa para leerlo.


SINOPSIS (extraída de Amazon)

La búsqueda es la historia de Waldek Grodek, un niño polaco de diez años cuya apacible vida se ve interrumpida por la invasión alemana a Polonia. A partir de ese momento, sus juegos infantiles y sus excusiones como Boy Scout se transformaron en estrategias para sobrevivir. Muchos años después, mientras visita la oficina donde se gestionan las indemnizaciones que Alemania ha ofrecido a los ex prisioneros de los campos de concentración nazis, se pregunta si hay en el mundo alguien con una existencia tan azarosa como la suya. Auschwitz, Mauthausen, dictaduras en Europa y América Latina, tramas de espionaje, y hasta el Mossad. Es la vida de Waldek Grodek, una vida desconocida y sorprendente que merece ser recuperada.

La búsqueda es una obra sobre la condición humana y sobre cómo debemos enfrentarnos al dolor para seguir adelante. Desde la invasión de Varsovia al ataque de las torres gemelas en Nueva York, con un ritmo vivo y cautivador, el talento de Blanca Miosi nos hace reflexionar sobre la guerra y sentir que formamos parte de la historia.

Una novela basada en hechos de la vida real.

MI OPINIÓN

Encaré la novela sabiendo desde el principio que lo que iba a leer no era ficción, sino la vida de alguien real y quiero decir que la sorpresa fue mayúscula, no sólo porque la narración no era un mero relato encadenado de sucesos. La trama de la vida de Waldek Grodek se sucedía, bien hilada, como en cualquier libro de ficción, posibilitándome, como lectora, un seguimiento de los hechos por un lado y un sentimiento de empatía con los sucesos por otro lado. Es que no es difícil, una vez que te sumerges en sus páginas, no sentirte en la piel del protagonista mientras está preso en los campos de extermino nazi, es imposible dejar de lado el hambre, las palizas porque sí, el sufrimiento y la impotencia que generan en alguien muy joven en ese momento la barbarie que está viviendo.

La narración, en primera persona, contribuye a acercar la historia. Sientes que el mismo Waldek te transmite sus miedos, sus pensamientos, su angustia y hasta su desconcierto. Vives con él sus experiencias vitales, sus amores y los éxitos que logra en su dilatada vida.

Superados los  durísimos comienzos, la manera en la que Waldek se enfrenta a las situaciones que va encontrando en su vida hacía que cada vez más me imaginase una película. No me ha extrañado nada que Blanca se plantease a la ardua tarea de convertir la vida de su esposo en novela, porque lo que le fue pasando a lo largo de su vida lo merece. No creo que haya muchas más personas que hayan sobrevivido a los trabajos forzados en los campos de concentración y al atentado del 11 de septiembre en Nueva York, por mencionar sólo dos circunstancias de las muchas que aparecen en el relato.

No me gusta destripar los libros, me gusta saborearlos, quedarme con las sensaciones y transmitirlas para que seáis vosotros quienes, cuando la novela caiga en vuestras manos, la disfrutéis desde la perspectiva de algo nuevo. Yo, desde aquí, sólo os digo una cosa: merece la pena el tiempo que le dediquéis.

Al margen de lo que la historia relata, he tenido, como me pasa siempre que leo la vida de otro, la sensación de sentirme transportada a recuerdos propios. No tienen nada que ver con la guerra, por fortuna no he vivido nada de eso, pero una sola palabra despertó un recuerdo olvidado. La palabra es "cholo". Hace años, en cuarto de carrera, tuvimos una profesora de intercambio. Me siento un poco idiota por no recordar su nombre con claridad, creo que era Carmen, pero lo que sí recuerdo con intensidad es el apuro en el que mis compañeros y yo la pusimos. Mi profesora era peruana, vagamente recuerdo que venía de la Universidad Católica de Lima y le habían encomendado la misión de darnos clase, por un año, de geografía descriptiva de España. Cuando se presentó como peruana y nos habló del temario le pedimos que cambiase su objetivo, si era posible. Al fin y al cabo, los proyectos de geógrafo que éramos, teníamos bastante clara la geografía de nuestro país y desconocíamos todo sobre Perú. Se sorprendió y supongo que en el fondo le hicimos una faena, llevaba todo el verano preparando la asignatura, pero accedió. Durante un curso, Perú fue una asignatura de la que incluso me examiné. No me resultaba lejano nada de lo que me contaba Blanca en su novela de aquel país, recordé con nostalgia ciudades que nunca he pisado como Piura, Nazca o Iquitos (de donde era el marido de mi profesora) y cómo nos contaba, con pasión, lo que amaba a su país. Recordé que antes de eso no sabía que era el guano, ni que había sido crucial, en un momento determinado, para sacar la economía de ese país adelante. Oí hablar, de sus labios, por primera vez, del fenómeno del Niño.

Cuando Waldek se traslada a Venezuela, me pasó un poco lo mismo. Familiares míos, por cuestiones laborales, vivieron en Caracas muchos años. De hecho, una de mis primas que creció allí, sigue conservando el acento venezolano, muy gracioso si la escuchas al lado de sus hermanos, que tienen acento mexicano. Recordé las veces que mi tía María, que murió hace poco más de un año con 102, me contaba lo poco que le gustaba Caracas porque donde vivían no se podía pasear. Recordé como mi primo me decía que en las noticias sobre la guerra de Bosnia, a diario, nos hablaban  de los muertos que eran siempre bastantes menos de los que había en Caracas en una semana cualquiera sin que el mundo le diera importancia a lo que allí estaba sucediendo.

Y, finalmente, Polonia. He visto montones de fotos de este país, explicadas con pasión por Iwona, la primera amiga que tuve en Segovia, que es polaca. Su pueblo está cerca de Cracovia y me contó cómo, de pequeños en el colegio, les llevaban a Auschwitz para que nunca olvidasen lo que allí pasó. Curiosamente, a ella lo que más le impresionó fue una habitación llena de gafas. Sintió que un estremecimiento recorría su columna vertebral cuando pensó en el destino que habrían tenido los propietarios de aquellas lentes.

Como ya he dicho, merece la pena la lectura de esta novela, por lo que cuenta y por su poder evocador. Porque, además, es una historia de superación personal.
¿Le daréis una oportunidad?

domingo, 18 de marzo de 2012

LA FERIA MEDIEVAL

Este fin de semana se celebra en Cantalejo, (Segovia) una feria medieval. Ayer por la tarde salimos a dar una vuelta y fue motivador para todos los sentidos: el oído, por la música que inundaba la plaza con marcado sabor medieval; la vista, recreándose con los puestos en los que se vendían los más variopintos productos; el gusto, cuando nos paramos a saborear una sidra; el olfato, desconcertado con la mezcla del algodón de azúcar y la morcilla y el tacto, cada vez que alguno de los mercaderes (los llamaremos así) te invitaban a tocar sus productos.

Cuando entras en una de estas ferias esperas encontrar lo típico. Y lo había. El juglar iba dando vueltas, recogiendo a los niños para contarles cuentos, animando el ambiente para que el tono festivo no se perdiera. Quise hacer una foto pero mi móvil es un poco catastrófico y está borrosa. La próxima vez me tengo que acordar de la cámara porque el tipo era digno de verse.

También había luchas con espadas, caballeros disfrazados, damiselas con sus vestidos largos, tiro con arco... y, por supuesto, toda clase de tenderetes con las mercancías propias de estos eventos. Yo, que no puedo dejar de observarlo todo, encontré un poco fuera de lugar el puesto de patatas fritas con ketchup y aquel en el que ser servían mojitos, pero por lo demás estuvo muy bien.

¿Por qué hablo de una feria medieval en un blog de libros? Bueno, porque había libros. Entre los puestos, uno captó al instante mi atención: un autor, disfrazado de caballero medieval, vendía sus libros ambientados en la Edad Media. Lo curioso fue que, de repente, recordé que me habían hablado de él hacía años y me había parecido la manera más curiosa de hacer una promoción de una novela. Nunca pensé que tropezaríamos en una feria.

Cómo no, acabé hablando con él. Se llama Ricardo A. Fernandez, y además de tener en común la pasión por la escritura, también es segoviano, aunque él de nacimiento y no de adopción, como yo. Mi intención era comprarme su primera novela, El hijo del herrador (ed. QVE, 3ª edición), pero como el juglar estaba en pleno cuento y la gente distraída, empezamos a hablar y la charla fue de un lugar a otro, charlamos sobre aficiones comunes, sobre libros y literatura y cuando quise pagarle la novela... no me dejó. ¡Me sentí fatal! Así que, para compensar, me fui a casa, agarré una de las mías y se la regalé. Hicimos un intercambio.

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Todavía no he empezado a leerla, estoy en las últimas páginas de La Búsqueda, de Blanca Miosi, y quiero terminarla hoy mismo. No creo que me quede ni media hora de lectura. Por lo que he estado viendo por encima sé que me va a gustar por varias razones: es una novela histórica, está ambientada en Segovia y la forma de narrar, en los párrafos que al azar he posado mis ojos, son amenos.

Otro más que tengo que añadir a mi lista de libros pendientes.