martes, 16 de agosto de 2011

EL COLOR DE LA MALDAD, ARMANDO RODERA.

Este libro es muy especial para mí, porque he ido conociendo detalles del proceso que ha llevado a su publicación, de manos de su mismo autor. Este mundo virtual es muy curioso, y pasan cosas impensables en el mundo real. Estoy segura de que podríamos habernos cruzado en una calle de Madrid sin habernos visto, pero un pequeño comentario, añadido al final de una de mis entradas, le hizo fijarse en mi blog. Hablaba de una página web que había encontrado, en uno de mis paseos erráticos por internet, que hablaba de un libro: El enigma de los vencidos, la primera novela de Armando. En la web había dejado retazos de la novela para que pudieran ser leídos por quienes cumplieran una condición: resolver pequeños enigmas que daban las claves de acceso a esos fragmentos de lectura. Lo conté porque me pareció genial y mi sorpresa fue mayúscula cuando encontré un comentario hecho por él mismo en el blog. A partir de ahí hemos hablado (mejor dicho, nos hemos leído) a través de correos, redes sociales y nuestros respectivos blogs. Poco a poco he ido descubriendo a alguien con mucho entusiasmo y que ha conseguido culminar uno de sus sueños: poner personalmente una de sus obras en el mercado literario, sumándose a la nueva tendencia que ha puesto en nuestras manos la red y de paso siendo sus de los pioneros. La lectura de su blog Aventuras y desventuras de un escritor novel me hizo intuir que alguien que era capaz de engancharte con una bitácora, podría estar escondiendo un novelista. Y no me equivoqué.

Meses después de nuestra primera "charla" me llegó la noticia de la publicación en ebook de la novela, y su imparable ascenso en las listas de Amazon. Quise comprarla enseguida, pero el pasado mes de julio para mí fue caótico en lo personal, y siempre pasaba algo que retrasaba mi propósito. No es común para mí aparecer en los agradecimientos de un libro, así que había algo más que interés literario en esta obra y quise conseguirla a toda costa. Finalmente, hace unos días, solucioné las dificultades técnicas, la descargué y me puse con su lectura.


El color de la maldad pertenece al género de novela negra y narra la investigación que llevan a cabo un inspector de policía, Paco Bermejo, y un guardia civil, Pablo Roncero, de manera conjunta, para atrapar a un asesino en serie que está cometiendo crímenes brutales a lo largo de la geografía española. La historia arranca con la desaparición de Laura y Ramiro, una joven pareja que pasaba un fin de semana romántico en la provincia de Ávila. Para investigar discretamente las circunstancias que rodean el caso son enviados el inspector Bermejo y el sargento Roncero, pero no serán los únicos: una periodista, Miriam Monfort, antigua compañera de estudios de Roncero, sigue las pistas de la noticia. Nada más empezar ambos policías se dan cuenta de que se enfrentan a alguien muy peligroso: la brutalidad de los asesinatos y la escenificación extraña en la que aparecen los cadáveres les dice que aquello no será un caso más. Miriam, por su parte, intuye que esa puede ser la noticia de su vida.

El color de la maldad me ha sorprendido. La trama de la novela es impecable, no deja cabos sueltos y la forma de organizarla, poniendo sobre aviso al lector al comienzo de cada capítulo sobre el lugar en el que nos encontramos en cada momento, agiliza la lectura e impide que te pierdas. En su afán de verosimilitud, Armando Rodera ha elaborado un buen trabajo de documentación, tanto de ambientes como de personajes. Estos están bien perfilados, sobre todo el de Jasón, el asesino, de quien nos cuenta, no sólo lo que hace, sino sus motivaciones, las situaciones que ha vivido y que le han ido conduciendo a su demencia. El policía, Bermejo, es el mayor de la pareja, un tipo peculiar cuya vida personal es un desastre. Me parece acertada la manera que ha elegido para que le escuchemos, un lenguaje muy llano, sin artificios. Pablo Roncero es el más joven. Realiza su trabajo con una eficiencia, pero en lo personal, sobre todo en lo que se refiere a Miriam, aparecen todas sus inseguridades.

La novela, como ya he dicho, tiene su argumento bien estructurado, resulta muy inteligente la manera que ha tenido de resolverla y además se guarda alguna que otra sorpresa para el desenlace. He observado, además, como el tratamiento del lenguaje va madurando a medida que avanzamos en la lectura, las descripciones están más elaboradas y la intuición de que estás llegando a entenderlo todo te empuja a seguir leyendo sin parar hasta su final.

La novela se puede descargar desde la página del autor, Armando Rodera, y tiene un precio muy atractivo, 2,99 euros. Vamos, lo que cuesta tomarte una cerveza y un pincho, así que no hay demasiadas excusas para retrasar su compra y adentrarse en esta historia que seguro que os va a seducir. Está publicada en varios formatos: pdf, epub, ... y se puede leer tanto en el ordenador, en un libro electrónico o en incluso en una tablet. El hecho de que esté disponible de este modo hace que salve el obstáculo de las fronteras, así que quienes estáis al otro lado del mundo y conocéis esta lengua maravillosa que es el español, también podéis acceder a ella.

Tatty, de El universo de los libros, dijo de El color de la maldad, en la reseña que publicó hace algunas semanas, que bien podría convertirse en una película y creo que estoy muy de acuerdo con ella. Es muy cinematográfica. Y con la cantidad de cosas que pasan podría convertirse hasta en una serie.

Armando ya está embarcado en otros proyectos literarios pero mientras los concluye podemos disfrutar de esta novela que ya está aquí. ¿Os animáis con ella?



viernes, 12 de agosto de 2011

LAS TRAMPAS DEL LENGUAJE

El lenguaje está lleno de trampas, no sólo es necesario conocer la ortografía para decir lo que quieres decir, hay que entrenarse un poco con la sintaxis, encontrar tu estilo propio, para que lo que cuentas no sea sólo una anécdota sino que tenga alma. O para que en el examen de historia demuestres lo que sabes y no escribas otra cosa absolutamente distinta, responsable de que tu nota no pase del dos.

El mundo de blogger es infinito. Hay espacio para todo: diseño gráfico, manualidades, cocina, música, arte, historia... Cada uno vamos eligiendo los temas que más nos interesan y creando pequeños grupos en los que compartimos aficiones, sueños y, sobre todo, palabras.

Lo que más me gusta son los libros. Leer, escribir, expresarme a través de palabras ha sido siempre mi refugio para los buenos y los malos tiempos. Por eso mi mundo virtual se ha ido acomodando al real, y he ido descubriendo a gente que, como yo, lee o escribe. Algunas veces me he llevado grandes sorpresas: gente anónima que cuelga sus escritos y nos regala relatos de mucha calidad comparten espacio con otras personas a las que el talento les pasó un día por su lado sin dejarles huella alguna. O simplemente son víctimas de las trampas del lenguaje.

Sin embargo hay algo que no me gusta nada: encontrarme relatos en los que faltan letras (por esa simplificación que empleamos al escribir, que al final se traslada sin remedio a nuestro propio pensamiento), ni tampoco con faltas de ortografía que no se le perdonarían a un niño de tercero de primaria. Mucho menos libros, presuntas novelas en las que no hay erratas, hay errores de base, palabras empleadas en lugar de otras porque hemos asumido que son sinónimos cuando no es cierto. Hace poco leí en un relato un sustantivo que había sido empleado sustituyendo a una preposición y un adverbio. No una, varias veces. Las letras eran las mismas, pero un espacio entre ellas hubiera bastado para que aquello no sonase chillón (por cierto, esta expresión, "sonar chillón" es una figura literaria, sinestesia se llama, mezclar sensaciones de dos sentidos diferentes para lograr un efecto sorprendente, una de las "cosas inútiles" que enseño).

En realidad empecé a escribir esta entrada porque ayer me enfadó que una de mis alumnas me gritara (no estaba enfadada, habla así) que es absolutamente ridículo estudiar lengua, o literatura, o las figuras literarias, porque no sirve para nada en la vida. Es mejor saber química, o física, o logaritmos. Yo no pienso lo mismo. Sé hacer logaritmos, pero todavía no he encontrado una conversación interesante en la que se pueda hablar de ellos. Sin embargo sí que he hablado horas con gente del Quijote (por cierto, hay quien opina que es malo!!!) o de la novela picaresca, o de la importancia de las obras literarias para conocer mejor la sociedad que las produjo.

Sin querer me he ido desviando del tema. En realidad estaba tratando de decir que si no conocemos el lenguaje en toda su extensión y esto incluye la sintaxis, las figuras literarias, caeremos en sus trampas. Y esquivarlas es tan fácil como ser un poco más exigentes con nosotros mismos, no dejarnos vencer por la comodidad que supone escribir algunas letras menos o pararnos simplemente a escuchar en clase del lengua en lugar de quejarnos.

Para comunicarnos hablamos. Usamos el lenguaje. Los logaritmos pueden ser importantes en nuestra vida durante algún tiempo pero la lengua lo es siempre.

Me sumo a la campaña de Olga con su banner.

martes, 9 de agosto de 2011

PEREZA VERANIEGA

Hace días que estoy perezosa. Creo que mi musa se ha tomado unas vacaciones, así que he pensado que voy a recuperar algunas de las entradas de cuando este blog era un desierto en el que sólo había dos almas (yo misma y el único seguidor que tuve los dos primeros años, los demás habéis llegado después de navidad).

LOS ESPEJOS

INTERNET, GRAN HERMANO Y LA VERDAD. 24 de diciembre y en vez de hacer la cena, yo reflexionando...

LAS NUEVAS NORMAS DE LA RAE.

3 x 1

viernes, 5 de agosto de 2011

¿QUÉ VES?

El otro día les hice esta misma pregunta a personas que se pasan por el blog de manera habitual, a las que tengo en mi entorno:
¿Qué ves en la cabecera del blog?

Me respondieron que veían unas rosas y unos trazos negros. En realidad esos trazos forman una imagen, no sé si os habéis dado cuenta. Las personas objeto de la improvisada encuesta no se habían fijado.

¿Alguien podría decirme qué cree que representan?

Hace calor y estoy perezosa para ponerme a escribir, pero me apetece el juego y encotrarme la recompensa de vuestros comentarios. Os dejo tiempo y más tarde os lo cuento.

miércoles, 3 de agosto de 2011

UNA FRASE DE LA NUEVA NOVELA.

No está al principio, ni al final, no entenderéis nada, ni os podréis imaginar tampoco el argumento. Ni siquiera donde transcurre la mayor parte de la trama. Es sólo una frase, la presentación de un personaje clave en esta novela. Las fechas tampoco os pondrán sobre aviso porque da igual en el fondo cuando naciera para el desarrollo de esta historia.


"Alonso de Esteban nació en 1621 en la ciudad de Toledo, el mismo año en el que Felipe IV, hijo de Felipe III y Margarita de Austria, con tan solo dieciséis años, era coronado rey de España. Era hijo de un matrimonio de campesinos, descendientes de aquellos judíos que en 1492 se convirtieron para no ser expulsados de la península por los reyes Católicos."


 
Voy con calma, tomándome mi tiempo para decidir sobre este libro. Es curioso que me resulte tan complicado decirme que está terminado, registrado y listo para que se enfrente al mundo. Siento que él está preparado pero no estoy segura de mí misma.

martes, 2 de agosto de 2011

ASÍ COMIENZA... LA ARENA DEL RELOJ

El principio de LA ARENA DEL RELOJ


"Cuando ya has vivido parte de tu vida sientes la necesidad de mirar hacia atrás, de recordar acontecimientos que marcaron tu pasado y condicionaron lo que entonces era tu futuro. Novalis decía que la vida debe ser una novela que inventamos y yo creo que todas las vidas, por sencillas que parezcan, llevan escondida una novela.
A veces, cuando mis alumnos me preguntan por qué hay que estudiar Historia siempre les digo que la Historia así, con mayúsculas, forma siempre parte de nuestra propia historia personal, porque los acontecimientos que afectan al conjunto de la sociedad también tienen su reflejo en nuestras vidas, en las de nuestros antepasados, de modo que lo que hoy es nuestra historia, la de cada uno, depende en buena medida de cómo esos acontecimientos afectaron a nuestros antepasados, o a nosotros mismos.
Si miras hacia atrás en el tiempo verás que en tu vida han pasado muchas cosas, pero también la Historia ha avanzado y muchas de esas cosas que hoy tengo que enseñar a mis alumnos, que están en los libros de Historia, fueron para ti hechos que viviste de cerca, el mismo día que sucedieron.
Cuando me cuentes tu vida vamos a hacer un ejercicio: ¿Dónde estaba yo el día que...? ¿Cómo influyó eso en mí? ¿Qué ocurrió que hizo variar mi destino? Verás como la Historia es también tu historia y que una vida, aparentemente normal, es también una novela. La novela de tu vida."

domingo, 31 de julio de 2011

EL DOCUMENTO SALDAÑA. PEDRO DE PAZ.


Llegué a este libro curioseando nuevamente en la biblioteca de mi madre, que  siempre sorprende. El verano es para mí el mejor momento para dedicarlo a la lectura, sobre todo por el montón de horas de parque que acumulo haciendo labores de vigilancia: que ninguno de los niños se rompa la cabeza cayéndose del tobogán o que en las peleas constantes en la fuente el único proyectil sea siempre el agua. Como van creciendo y me van dando treguas cada vez más largas, tengo tiempo de leer. Y como no siempre tengo tiempo de ir a comprarme libros con calma (si no me los llevo conmigo no puedo ir a la tienda, y como vengan, los que se traen un libro son ellos), recurro al lugar donde siempre sé que habrá historias dormidas esperando: la estantería de la buhardilla de mi madre.

El documento Saldaña me llamó la atención por el brillo de la sobrecubierta y, cuando lo abrí, por la calidad del papel en el que está impreso. Mi tío Manolo me regaña cuando digo estas cosas, cuando me fío de las apariencias externas en lugar de seguir criterios más inteligentes pero, ¡qué le vamos a hacer!, soy humana, y débil, y me dejo seducir todavía por estas menudencias. Al principio. Luego, cuando empieza la lectura, no hay portadas ni papeles elegantes que me puedan engañar. Al fin y al cabo crecí en una biblioteca y si hay una cosa que he aprendido bien, es a leer.

Tranquilos. Si este libro está reseñado es porque hay muchas cosas en él que me han gustado, además de la portada. Juré hace bien poco no volver a perder el tiempo con libros que no me han aportado nada. Hago reseñas (peculiares) por lo mismo que hago casi todo en esta vida: porque me da la gana. No hay una contraprestación más allá. Si el libro, las palabras impresas en él, me han regalado algo, yo devuelvo lo mismo: palabras. A cambio nada de más que de no olvidarme de la historia, de dejar lo que supuso para mí su lectura, por si en algún momento quiero volver a recordar. Me voy haciendo mayor, quien sabe cuándo la memoria empezará a jugarmela...

El documento Saldaña es una novela de intriga que se desarrolla en Madrid. El protagonista es un tipo, Miguel Cortés, que se gana la vida aceptando encargos para los que no puede extender factura. Él mismo se define muy elegantemente como persuasor. Convence a la gente de lo que quiere y por eso es contratado, por ejemplo, para que algunos morosos paguen sus deudas. Confieso que, al principio, me vinieron a la mente otros tiempos y otro Madrid, personajes que en lugar de pistolas llevaban espadas y sombreros de ala ancha, y que dedicaban sus esfuerzos a "convencer" también, a cambio de ahorrarle al adversario un billete de primera al otro barrio. Pero sigamos, que mi mente se dispersa con frecuencia. Cortés recibe un encargo peculiar: recuperar un documento que lleva perdido setenta años: el documento Saldaña. La oferta económica podría ser un pasaporte para cambiar de vida, así que Cortés acepta. Sin embargo, no será fácil: tras los pasos del documento está también la mafia rusa y empresarios que buscan recuperar el fabuloso tesoro que se esconde tras las pistas que aporta el documento. Una experta en arte, un asesino a sueldo, un informático, un policía, un gato llamado Durruti... son algunos de los personajes que os vais a encontrar si os sumergís en el libro.

Desde este punto de partida, Pedro de Paz construye una novela que te atrapa. Me he pasado dos días (no me ha durado más), buscando momentos libres, robándoselos al sueño y a mis propios libros inconclusos, para leer. La novela negra no es mi género favorito, quizá porque nunca le he prestado atención, a lo mejor porque ya de pequeña era rarita y prefería a Homero o a García Márquez antes que pasearme por las estanterías de novela juvenil (leo ahora más de ese género que cuando me correspondía por edad) y he seguido una línea de lectura particular. Sin embargo, en los últimos tiempos he ido tropezando con novelas de este género y descubriendo (descubriéndomelos a mí misma, claro está) a autores como Nacho Guirado, Pedro de Paz o Armando Rodera, cuya novela, El color de la maldad, me tiene también atrapada en su lectura en estos momentos.

En cuanto al estilo, me ha parecido acertado. La lectura es fluida y sencilla, pero no así el lenguaje. He encontrado varias palabras que no conocía, lo que me ha sorprendido, la verdad. Ya había perdido la costumbre de recurrir al diccionario. En estos tiempos que corren no sé si es bueno para el negocio de vender libros ponérselo difícil a los lectores. Lamentablemente, hasta quienes leemos nos estamos volviendo demasiado simples, con tanto abreviar el lenguaje. Es curioso: nos comunicamos más que nunca, y también lo hacemos peor. Pero sigo.

Otra cosa más, esto quizá es otra de mis tonterías, pero he detectado algo que a lo mejor ni siquiera el autor es consciente que hace al escribir. Tiene que ver con la sintaxis de las oraciones, una especial cadencia de los sintagmas nominales a los que acompaña con un complemento del nombre en forma de adjetivo que antepone al nombre constantemente. No sé si se él mismo es consciente de que repite sistemáticamente esto, pero creo que es una de las razones por las que se lee más rápido. Le da a la narración un ritmo que te mece y te arrastra, que te empuja, suavemente, a leer sin parar.

Hay quien dice que esta novela está llena de tópicos del género. Supongo que para alguien asiduo al género los tendrá, pero yo, que leo sin juicios previos, los he pasado por alto para, simplemente, disfrutar leyendo. Me pareció sorprendente, sin embargo, que los rusos se expresaran con un castellano tan rico y me faltaron palabras un poco menos "delicadas" cuando salían expresiones de su boca y de la de Cortés. Y sigo con mi pelea personal con las frases hechas, pero supongo que esa guerra es mía.
¿Os animáis a leer este libro?

viernes, 29 de julio de 2011

ENTREVISTA CON KYRA

Finalizamos la semana con una entrevista en Hojeando Mundos. Gracias por estos días!!!!

Entrevista

¿Qué os ha parecido?

Aprovecho esta entrada cortita para preguntaros una cosa, ¿podéis comentar sin problemas en otros blogs? Yo llevo unos días en los que me está resultando casi imposible hacerlo. Si opto por poner nombre y url me deja algunas veces pero si trato de hacerlo desde la cuenta de Google se vuelve todo el rato a la pantalla anterior o me dice que las cookies están deshabilitadas. ¿Qué hago? Me da rabia no poder comentar.

jueves, 28 de julio de 2011

LA ARENA DEL RELOJ EN HOJEANDO MUNDOS.

Kyra sigue obsequiándome con una semana dedicada a la lectura de mis dos novelas publicadas. Los dos últimos días el libro protagonista ha sido La arena del reloj. Ha hecho una reseña maravillosa de la novela que os invito a leer en su propio blog, Hojeando Mundos. Pinchad en el enlace:

Reseña

También tiene otra sección, a la que ha llamado Entre Líneas, en la que rescata frases que le han parecido interesantes. También os dejo el enlace:

Entre líneas

Para quienes queráis leer los libros, éstos se pueden descargar de manera gratuita siguiendo el enlace que hay en este mismo blog, en la página MIS LIBROS. Este enlace también os llevará hasta su versión en papel. He decidido prolongar más tiempo el precio especial de seis euros, por si hay alguien que prefiere el formato tradicional.

martes, 26 de julio de 2011

HABITACIONES CERRADAS. CARE SANTOS.



SINOPSIS

Ambientada en la Barcelona modernista, Habitaciones cerradas es una historia de secretos ocultos que traspasan las fronteras invisibles del tiempo. A caballo entre el pasado y el presente, la historia nos cuenta fragmentos de la vida de una familia acomodada de finales del XIX, la del pintor Amadeo Lax, y la de sus descendientes en el XXI.

MI OPINIÓN

Habitaciones cerradas es una novela con mayúsculas, perfectamente escrita y con una estructura para nada habitual. Lo que más me ha sorprendido de esta novela es eso, la estructura que elige para contarnos la historia. La autora siembra el relato de diferentes documentos (fichas de cuadros, correos electrónicos, cartas, artículos de prensa...) que no inserta dentro de la narración de ningún modo. Esta fluye en un continuo flash back: nos presenta fragmentos de la historia pasada de la familia Lax mezclados con acontecimientos que se suceden en el presente. La sensación constante es que Care Santos nos deja piezas de un puzzle que nosotros debemos completar para comprender el relato, como de hecho ocurre cuando finalizamos la lectura.

Al principio pensé que, cuando hablaba de la primera generación, lo hacía con tiempos verbales pasados y cuando volvía al ahora lo hacía con el presente, pero pronto descubrí que no es así exactamente. Otras veces hace algo que también es poco frecuente: el narrador que parecía omnisciente dos líneas antes, pide atención, en presente, al lector, para que escuche con él, para que juntos sigan descubriendo qué pasa. He llegado a pensar que siempre que usa el presente lo que busca es activar la atención del lector, hacerle cómplice, espectador de primera línea de esa historia que llega desde otro tiempo, que ha estado oculta  y que necesita del presente para solucionarse. Al final descubrí quién hablaba realmente y por qué era así. Tenía la sensación de que alguien me contaba una historia tal y como se recuerda todo, yendo hacia adelante y hacia atrás, sin demasiada lógica, porque no hay vida o historia que se recuerde con precisión. A lo sumo reconstruimos y muchas veces olvidamos cosas que es necesario retomar en algún momento.

El título para mí no sólo hace referencia a habitaciones cuyo acceso ha estado bloqueado mucho tiempo, sino también a secretos inconfesables de los protagonistas que necesitan tiempo para salir a la luz. En la portada aparece una escalera, y mientras leía pensaba que la autora me hacía ir subiendo y bajando sus escalones constantemente.

Los personajes están muy bien trazados, pero como la autora no sigue una línea temporal hay que ir construyéndolos mentalmente mientras se va leyendo. Me ha gustado en especial el de María del Roser Golorons, la madre del pintor, una mujer muy diferente a lo que te imaginas cuando piensas en alguien de su posición y de su tiempo.

En conclusión, esta es una novela que hay que leer. Si siempre me resulta difícil decir algo de un libro, lo justo para despertar interés, sin desvelar nada, en este caso es más complicado porque todo el libro está plagado de secretos que salen a la luz cuando se derriban muros, a veces invisibles. No quiero estropear ninguna intriga, así que lo dejo aquí para que las descubráis.

Otra cosa que me ha llamado la atención, y mucho, ha sido esta frase que a cualquiera le podría resultar anodina:

"Esta novela se escribió en Mataró, Madrid, Turégano y Como entre abril de 2009 y noviembre de 2010."

La razón: Turégano. Viví allí durante cinco años y, aunque no es mi pueblo de verdad, lo siento mío, no sólo porque mi hijo nació en este hermoso lugar, sino porque fueron cinco años en los que fui muy feliz. Y he escrito mucho allí, con el castillo al otro lado de la ventana de la habitación de Alex. Me gustó saber que esta historia se gestó en un lugar que llevo en el corazón y que ha sido también escenario en alguna de mis novelas.

Leedlo con tiempo y calma. No es sólo un libro para pasar el rato. Es un Libro.

NUEVA RESEÑA DE SU CHICO DE ALQUILER



Esta semana, Kyra, de Hojeando Mundos, está dedicándome una semana ¡entera! Empezó ayer, con una reseña de Su chico de alquiler. Espero que os paséis por su blog, porque creo que ni yo hubiera sido capaz de captar la esencia de mi propio libro mejor de lo que lo ha hecho ella.

Desde aquí vuelvo a darle las gracias a Kyra por sus palabras, así como a los que habéis comentado que sois de los que atraviesan con frecuencia el espejo. ¡Qué bonito principio de semana! Seguid haciéndole llegar vuestros comentarios. Esta semana somos dos las que los esperamos con impaciencia.


No os perdáis también su sección Entre líneas, donde ha rescatado algunas frases de la novela.