martes, 16 de octubre de 2012

LORENZO SILVA, PREMIO PLANETA 2012.


Esta mañana me he despertado con la noticia de que el escritor Lorenzo Silva ha sido el ganador de la 61 edición del premio Planeta por su novela La marca del meridiano. Finalista del mismo premio ha sido la periodista Mara Torres, con la novela La vida imaginaria.

Lorenzo Silva tiene una impresionante trayectoria literaria, no sólo por los premios que ha ido acumulando (recibió el Premio Nadal del año 2000 por su obra El alquimista impaciente y fue finalista de ese mismo premio en 1997 con La flaqueza del bolchevique, una novela que posteriormente fue llevada al cine), sino porque a día de hoy es ya una autoridad en lo que a novela negra se refiere. Su aguda crítica se deja ver en los artículos de prensa en los que colabora y en las entradas de su blog personal.

En condiciones normales hoy sería un día de fiesta para mí. Admiro a Lorenzo por cómo escribe, sigo su blog desde hace tiempo y en la Feria del Libro de Madrid viví un momento muy especial cuando mi hijo Alex, que es seguidor de Lorenzo a pesar de su corta edad, se acercó a la caseta para que le firmase su ejemplar de Niños Feroces, una novela que le encantó, que reseñó en su blog y que conserva en su memoria como una de las mejores que ha leído. Ver la cara de felicidad que tenía mi hijo y las palabras cariñosas que le escribió en la dedicatoria Lorenzo, así como leer el post que el autor hizo en su blog días después a las sensaciones que le produjo encontrarse con que, a pesar de los tiempos que vivimos, todavía hay esperanza, que quedan niños como él que serán un día adultos, preocupados por aprender, por formar su criterio y por crecer como personas en medio de estos tiempos convulsos, fue mágico.

El día 27 de este mes, dentro de las actividades de Getafe Negro, el festival de novela policiaca de Madrid, hay programada una mesa redonda a las ocho de la tarde, a la que han llamado Las leyes de la frontera, donde el autor conversará con el escritor Javier Cercas  (autor de Soldados de Salamina). Teníamos pensado ir, regalarle a Alex un recuerdo de esos que conservas siempre en la memoria. Queríamos escuchar la conferencia y pasar una tarde especial pero ya no sé si podremos.

Ayer me robaron las cuatro ruedas del coche.

Supongo que no soy la primera ni la última persona del mundo a quien le pasa esto, pero eso no me consuela. Sé que hay miles de cosas que te pueden pasar que son infinitamente peor que esto. Sé que es algo que se arregla con dinero. Sé que hay seguros. Sé que se me olvidará, que dentro de un tiempo sólo será un recuerdo difuso, una anécdota que contar.

Lo sé.

Pero a la vez, sé que me siento mal. Que cuando baje a mi garaje, que es donde me robaron, lo haré con miedo. Sé que durante un tiempo no dormiré tranquila por si se repite. Sé que es injusto, que me ha costado muchísimo comprar mi coche para que ahora llegue alguien y por la cara se apropie de parte de él.
Me da rabia que alguien, por avaricia, por quien sabe qué negocio oscuro hará con mis ruedas (me estoy imaginando que las venderá a través de internet), hoy no me sienta todo lo bien que me debería sentir y que, probablemente, tenga que privarle de ese recuerdo a mi hijo.

Indignada.

Dolida.

Cabreada.

Rabiosa.

Triste.

Así me siento, a pesar de que los adjetivos de hoy, deberían ser otros. Haré el esfuerzo mental de cambiarlos.

Si puedo.

lunes, 15 de octubre de 2012

JOSUÉ EL ERRANTE, MERCEDES PINTO MALDONADO.



Sinopsis (extraída de Amazon):

“Josué el errante” nos relata la dilatada y escabrosa vida de un judío que huye de Alemania a los diecinueve años, en los albores del nazismo, empujado por un amor imposible.

Educado en un ambiente judío ortodoxo, Josué necesitará sobrevivir a las situaciones más extremas como garimpeiro en África del Sudoeste para comprender que, más allá de culturas y religiones, existe el valor de la amistad. Kuaima, un nativo himba huido de la tiranía de su colono, y Carlos, un diplomático español que ha escapado del absolutismo religioso de su esposa, serán los amigos que le acompañarán. 

Abandonará a su familia en los peores momentos, traicionará a sus amigos, olvidará sus orígenes. Y todo por un valioso diamante que no sabe si tendrá destinatario.

Brevísima nota sobre mis impresiones del libro:

Esta reseña me la dejé sin hacer en su momento, así que las sensaciones, esas que comparto en ese blog, se han ido diluyendo. Sin embargo, guardé estas líneas que hoy comparto, para animaros a su lectura.

Esta novela repasa la vida de Josué, un judío nacido en Londres y trasladado en su infancia a Alemania, años antes de la Segunda Guerra Mundial. Su amor por Abigail, la hija de su maestro algunos años mayor que él, es correspondido pero la familia de la chica desea alguien mejor para ella y Josué se marcha en busca de fortuna. Ésta, esquiva, le regala sin embargo unos amigos que serán su auténtica familia: Carlos y Kuaima, dos hombres de religiones diferentes a la suya. Durante su trabajo de garimperio, buscador de diamantes en el río,  descubre lo mejor y lo peor del ser humano. En todo este proceso, en estos momentos de dureza extrema, Josué también se descubrirá a sí mismo. Irá madurando pero nunca olvidará ese gran amor que fue para él Abigail. Durante su estancia en África tallará un hermoso diamante para ella.

Entre las páginas que desgranan la vida de este hombre, encontramos la prosa de Mercedes Pinto, sencilla y profunda a la vez, sembrada de reflexiones que me han hecho en muchas ocasiones interrumpir la lectura. Comparto sólo una, muy breve: "donde hay un hombre hay un sueño, lo contrario es la misma muerte".

¿Quieres descubrir las demás? No te lo pienses.

Lectura de calidad por muy poco.

miércoles, 10 de octubre de 2012

LIBROS OLVIDABLES


No, no me he equivocado de título. Igual que hay veces que leemos libros inolvidables, otros podríamos ponerlos en esa categoría, la de aquellos que nos hicieron perder el tiempo porque además de no aportarnos nada de nada, supusieron tener que hacer un tremendo esfuerzo para terminarlos. ¿Os ha pasado?  A mí, por supuesto, sí. La diferencia es que ahora no termino ni uno que me esté costando. Cierro y a otra cosa, porque quizá el mundo es más rápido, con los libros digitales la oferta es mayor y ya no vivo en un sitio en el que encontrar novedades era una auténtica utopía. Ahora tengo la posibilidad de comprar con un click y estanterías repletas de novedades y clásicos al alcance de mi mano en cualquier centro comercial de los alrededores.


Estoy pensando ahora en otros libros olvidables. Son aquellos que en el momento de su lectura nos parecieron maravillosos pero que, con la perspectiva del tiempo han ido modificándose en nuestra percepción y si los abordas de nuevo te preguntas qué demonios le verías en su día a ese bodrio infumable que tú mismo le hiciste creer a tus sentidos que era literatura. Lo que te parecían frases brillantes se convierten por arte de magia en topicazos sin interés y la trama que te mantuvo atrapado, con el paso del tiempo te parece previsible, vacía y tramposa. Cuando me encuentro frente a uno de ellos me pregunto qué proceso mental estaba cociéndose en mi cerebro para que se me fuera tanto la pinza o qué me ha pasado por el camino para cambiar tanto. El tiempo ha hecho mella en ellos, los ha hecho caducar.

Quizá sea sólo eso.

Demasiado cercanos, demasiado actuales y en poco tiempo olvidables.

¿Os ha pasado también?

Claro que, para compensar, está el otro extremo, esos libros que nos hicieron leer en el instituto y que odiamos porque a la edad que los leímos odiar forma parte del vocabulario. Sobre todo lo que viene con una imposición detrás. Sin embargo ahora, libres de la presión del tiempo o de un examen sobre el contenido, los vemos de otro modo y da igual si los leemos una o veinte veces más. Mejoran como el buen vino. De estos tengo muchos ejemplos: La Celestina; El Buscón; San Manuel Bueno, mártir; Cien años de soledad… Mis ejemplares pierden hojas por desgaste y cada vez que me sumerjo en ellos descubro más y más matices y entiendo, ahora sí, por qué el tiempo no les afecta en absoluto.

Estos, sí, son inolvidables.

domingo, 7 de octubre de 2012

LARGAS NOCHES DE LLUVIA DE MARC R. SOTO



Sinopsis (extraída de Amazon):

Todos los pueblos guardan secretos. Atesorados durante generaciones, crecen como el musgo en los rincones sombríos: en los sótanos húmedos de las casas, en las habitaciones cerradas, o en los silencios incómodos. Secretos a veces banales y en ocasiones horribles, pero siempre presentes en una comunidad pequeña donde todo se sabe, pero nadie sabe nada.
En 1961, tras más de veinte años en paradero desconocido, Rogelio Villanueva regresa a su pueblo para hacerse cargo del negocio familiar. En 1967, su cadáver aparece desangrado en la bañera. En el lavabo, una nota con una críptica inscripción; y bajo su barbilla, dos extrañas marcas amoratadas.

'Largas noches de lluvia' es la historia de un crimen que no es sino la culminación de una cadena de crímenes pasados; es una historia sobre cómo se cocinan los secretos más horribles en los pueblos, a fuego lento; pero, sobre todo, es una historia acerca del amor de un padre hacia su hija, y de los extremos a los que ese amor le puede llevar.

Mi opinión

Esta, más que una novela al uso, podría decirse que es una novela corta o un relato corto largo. No sabría con cual definición quedarme para ella. Para que os hagáis idea de su longitud os diré que no tardé ni dos horas en terminarla. Por eso no sé cómo catalogarla. Bueno, sí. Si se trata de una novela corta, una novela corta espectacular. Si es un relato, uno de los mejores relatos que he leído en los últimos tiempos, y mira que he leído relatos en los últimos meses.

Largas noches de lluvia empieza una noche en la que el protagonista está tendiendo la ropa de madrugada, para que nadie le vea. Vive en un pueblo, en la España de mediados del siglo XX y los prejuicios sobre las tareas que deben desempeñar hombres y mujeres todavía pesan mucho. El personaje principal, narrador a su vez de esta historia, justifica así su presencia en el balcón cuando aparece Matías, el cartero, pidiendo ayuda. Ha encontrado la casa del dueño del bar abierta, ha entrado a dejarle un paquete para librarse de su peso lo antes posible, y guiado por una luz encendida ha encontrado su cadáver. El protagonista es el boticario y acompaña a Matías hasta el bar. Allí poco puede hacer: el hombre está muerto y aunque parece un suicidio hay algunos datos que hacen intuir otra historia.

Hasta aquí el relato sigue la linealidad, cuenta una historia que se vuelve otra cuando Marc, hábilmente, va deshojando los misterios que hay en torno a la muerte, reconstruyendo para nosotros parte del pasado, mezclándolo con escenas del presente. Me tengo que morder la lengua porque como digo es muy corto y si sigo lo destrozo, pero sí que puedo hablar de las sensaciones que quedan.

Yo vivo en el medio rural, lo he dicho muchas veces. Venir de la ciudad aquí supuso un tremendo choque porque aunque la vida se parece mucho, tenemos internet como todos, vemos los mismos canales de televisión, compramos en los mismos centros comerciales… la vida no es igual. Lleva otro ritmo y los secretos no lo son tanto porque apenas sucede algo todo el mundo se entera. Pero sucede algo más que he visto en esta novelita: el silencio encubridor que da la proximidad. Tus vecinos son eso pero no son los desconocidos que viven en la puerta de al lado, como en un bloque de la ciudad. Tienen nombres, apellidos, primos y tíos que conoces y cada historia que sucede se traslada de unos a otros, medio en silencio, con una complicidad que a veces asusta.

Los personajes que desfilan por la novela están muy bien perfilados, a pesar de la brevedad de la misma. Uno de los que más me han gustado, además del protagonista, es el médico, un señor mayor que es quien empieza, a través de la conversación en el cementerio con el protagonista, a darnos las claves para entender toda esta historia.

Otro de lps principales atractivos de esta historia es la calidad de la prosa. Muchas veces me enfrento a libros que me "hablan", utilizando un lenguaje muy cercano al coloquial. El libro de Marc no habla, te susurra, en una utilización mucho más literaria de las palabras que me ha gustado. 

Una curiosidad de la novela, cuando la descargas de Amazon, es que incluye "extras", como por ejemplo el principio de otro de los libros de este autor: El hombre divergente.

Tenéis que leerlo. De verdad. Siempre os pregunto si os apetece pero en este caso no lo pregunto, uso el imperativo a propósito porque con lo corto que es no hay excusas que valgan. Y el precio en Amazon tampoco tiene excusas: 0,89€. En esta misma página tenéis un enlace, a la derecha bajando un poquito, para que no tengáis que volveros locos buscando.

Os va a gustar descubrir esta pequeña historia que mezcla el costumbrismo y el género negro.

miércoles, 3 de octubre de 2012

EL ARTE



Este verano he tratado de poner orden en los armarios de casa, en las estanterías, en los cajones. No es que estuvieran desordenados, es que hacía tanto que no emprendía esta tarea que empezaba a tener problemas para recordar dónde tenía guardadas determinadas cosas y además, de vez en cuando, me gusta deshacerme de trastos superfluos que vamos acumulando en nuestro día a día. La de cosas estúpidas que guardamos por si acaso y que al final no sirven nada más que para ocupar espacio.

Unos días y unas cuantas bolsas de basura después, me encontré que tengo más libros de arte de los que recordaba. El arte es una materia que siempre me ha interesado, que siempre he tenido presente en mi vida. Elegí esta asignatura en el instituto y después, en la facultad, formaba parte del programa. La mejor parte. He pasado cinco años estudiando los distintos períodos de su historia y hay algunos que no me gustan nada, del mismo modo que hay otros que me fascinan.

Todo esto me ha llevado a una reflexión. ¿Qué es el arte para algunas personas? A mí me interesan sobre todo los sentimientos que provocan en mí determinadas obras, de manera que entrar en un museo suele despertarme las sensaciones que para otros surgen al introducirse en un templo. El Museo del Prado, por ejemplo, es el Santuario. Con mayúsculas.

Tengo problemas para controlar mi emoción una vez que pongo el pie en la primera sala.

Decidí sacar mi vieja caja de óleos y emborroné un lienzo sin demasiado acierto. Una cosa es sentir y otra cosa tener la capacidad de hacer sentir a otros con lo que creas. Dios, desde luego, no me ha llamado por el camino de la pintura. Así que, para recuperarme de mi torpeza, me pasé a la copia, que es bastante más sencilla. Tampoco tenía el momento… pero recordé que hubo un tiempo en el que mi hermana (que sí lo tiene) ponía su paciencia a mi servicio y me ayudaba a convertir en algo que se podía mirar mis torpes intentos pictóricos. Se salvó de la quema un pequeño ejercicio basado en un cuadro de Gauguin. No está mal para no tener aptitudes, ¿no creéis?


En el futuro me conformo con relajarme con los pinceles, sin más pretensión. Seguiré disfrutando con los cuadros de Van Gogh o mi favorito, El beso de Kilmt, cuando tropiece con ellos. Y continuaré disfrutando los paseos por cada santuario que encuentre a mi paso. 


domingo, 30 de septiembre de 2012

MALDITA DE MERCEDES PINTO MALDONADO



SINOPSIS (Extraída de Amazon):

En los años cincuenta, en el seno de una familia adinerada, con apenas dos kilos y cuarto, nace Lucía. Llega al mundo marcada por la muerte de su madre y rodeada de los secretos, los odios y rencores acumulados de las cinco generaciones que la precedieron. Su padre, un terrateniente que goza de gran poder económico y social en la comarca, la repudia desde el momento en que fue concebida y la condena a vivir el resto de su vida en una casucha. Lucía crece, completamente aislada, a merced de la familia de una hacienda vecina, y especialmente de Ángel, un joven muchacho. El encierro hace de ella una criatura especial. Es inteligente, trabajadora y dispuesta, pero incapaz de salir al exterior. Ella no lo sabe, pero ha venido al mundo a cumplir una misión: deshacer todos los entuertos que se han ido sembrando en aquellas tierras por los cinco Diego del Valle que las ocuparon.

A pesar de estar estigmatizada desde antes de nacer, la valentía de Ángel, que se cuela por una pequeña grieta en su pequeño y oscuro mundo, hace de ella una criatura llena de luz. Y Maldita, como la llamara su padre, se convierte en Lucía, luz del día; aunque antes tendrá que convertirse en una mujer y alejarse unos años de los que le enseñaron el lado amable de la vida.


MI OPINIÓN:


La novela de Mercedes Pinto Maldonado creo que ha sido una de las lecturas más satisfactorias de este verano. Cuando la abordé apenas sabía nada de ella, no leí las opiniones sobre la novela porque no quería estar marcada por prejuicios. Llegué a ella desde la más absoluta ignorancia en cuanto a su argumento y lo que me iba a encontrar. Llegué porque tenía curiosidad por saber qué se ocultaba tras ese título que tenía en la portada a una niña pequeña acurrucada en una escalera, que veía a diario en las redes sociales, y por un título que parecía encerrar un misterio en torno a ella.

Empecé a leer y pronto descubrí que me gusta el estilo de la autora, lleno de frases de esas que entran ganas de subrayar para releer más adelante. Un estilo sencillo pero que encierra una profundidad y una emoción difíciles de encontrar. La historia de Lucía, Maldita para Diego del Valle, su padre, resulta a priori increíble porque a una niña tan pequeña no se le pueden presuponer las habilidades que la dibujan, tales como vivir completamente sola desde los tres años y medio pero, sin darte apenas cuenta, te adentras poco a poco en su reducido mundo, ese que está encerrado entre las cuatro paredes de una habitación en la que tiene absolutamente todo para sentirse feliz y segura. Porque esta historia habla de miedos, de inseguridades, del daño que te pueden hacer los demás y de lo capaces que somos de ponernos una coraza y seguir adelante. Lucía se queda con la luz de la vida, lo malo, lo que le podría hacerle daño, está en el exterior y ella se cuida muy mucho de poner un pie en él, aún cuando las circunstancias son extremas.

Sin embargo, Lucía no está sola. Tiene a Ángel, su ángel particular que vela por ella, protegiéndola de su hermano Juanito, apodado "el lisiado" y de su propio padre, que nunca la quiere. Envuelta en sentimientos, esta novela, poco a poco, nos va desvelando secretos de familia, ocultos por el tiempo, va presentando a un arco iris de personajes construidos con tanta verdad que a veces da miedo. Esos secretos descubren un mundo lleno de mentiras, un mundo que permanece oculto porque las convenciones sociales hacen más cómodo mirar hacia otro lado que enfrentar la verdad. Esa dualidad de mentiras y verdades hace a la novela aún más atractiva.

No pude concretar, durante la lectura, el momento exacto en el que se producía la acción. Es cierto que he ido leyendo después cuándo está ambientada pero no me quedó demasiado claro mientras mis ojos recorrían la novela. Tampoco del espacio saqué muchas conclusiones, salvo que la acción transcurre en el medio rural. Sin embargo, ese pequeño detalle no le resta credibilidad, aunque en su lugar yo hubiera dejado caer algún dato que hiciese que el lector se pudiera imaginar la época o el espacio. Actual no es, desde luego, porque algunas actitudes de los personajes pienso que ya están superadas y el medio rural que retrata no se parece en nada al medio rural en el que yo vivo.

Este ha sido un verano de novelas descargadas en Amazon, he leído unas cuantas que pertenecen al grupo que se va conociendo como Generación Kindle y os diré que la mayoría han superado con creces el test. Es cierto que las hay que no me han gustado, pero no os diré cuáles. Puede que a mí no me hayan llegado pero sí lo hagan con vosotros, ¿no creéis? No seré yo quien condicione negativamente la lectura de nadie. Sin embargo, sí hablaré de las que me gustaron. Me encantó esta novela, me fascinó la forma de narrar de Mercedes y por eso, acto seguido, leí otra de sus novelas: Josué el errante. Hablaré de ella en otra reseña, os contaré de esa novela que me gustó también muchísimo y adelanto que Pretérito Imperfecto, su última novela, no se me va a escapar.

¿Conocéis ya a Lucía?

viernes, 28 de septiembre de 2012

I ANIVERSARIO DE MUNDO PARALELO: RECOPILACIÓN DE RELATOS.



Ayer fue el primer aniversario de uno de los blogs más interesantes de la blogosfera: Mundo Paralelo. Si entras en él no sólo vas a encontrar reseñas, sino también muchas noticias relacionadas con el mundo literario o incluso los próximos estrenos de cine. No es casualidad que en solo un año tengan ya más de 500 seguidores. Sus dos administradoras decidieron celebrar esta fecha a lo grande, y para ello llevan meses gestando sus ideas.

Este verano, a través de un mensaje, me preguntaron si me apuntaría a cederles algún ejemplar de mis libros para un sorteo con el que pensaban celebrar este primer año. Ni me lo pensé. Al fin y al cabo, soy seguidora de su espacio casi desde el principio y me apetecía celebrarlo con ellas de alguna manera. Poco después me contaron su otra idea: reunir en un libro relatos de varios autores que tuvieran algo en común, las palabras Mundo Paralelo. Reconozco que al principio me costó un poco decidirme (como siempre, decidirme me cuesta un poco, pero cuando me lanzo es para ir a por todas). Finalmente les envié uno de mis relatos.

Ayer era el día.

Ni me acordaba.

Estamos en días en los que hay que rellenar la ficha de la federación de fútbol, entregar la inscripción de escuelas deportivas, llevar los impresos de la beca que previamente hay que rellenar en la página de la Junta (y rezar para que no se bloquee), acordarme de comprar unos cordones y cuarenta mil historias más, y no sé en qué día vivo, la verdad. Así que cuando recibí en mensaje que contenía el archivo, ¡guau! ¡Qué alegría! ¡No lo esperaba!

Esta es la portada que han preparado y también he tomado prestada la clasificación del libro. Somos tantos autores que tenía miedo de olvidarme de alguno.


Titulo: I Aniversario Mundo Paralelo
Autores: Anabel Botella, Monty Brox, Cristina Caviedes, Inés D. Arriero, Portadora de sueños, Lucía de Vicente, Javier Dut, Mayte Esteban, Naru Ishida, Vanesa Jiménez Guerrero, Diana M. Marqués, Inés Macpherson, Víctor J. Maicas Safont, Iris Martinaya, Beatriz Naveira, Angels Om, Miren E. Palacios Villanueva, Yolanda Quiralte, Victoria Rodríguez, Regina Román, Olga Salar, Lea Tobery y Julia Zapata.
Año: 2012
Género: Relatos
Páginas: 99
Sinopsis: Un total de 23 relatos de temática variada que todos ellos solo tienen una cosa en común, las palabras Mundo Paralelo.

Este libro que es un homenaje al blog y un regalo que pueden conseguir los seguidores sólo con pasarse por allí. Es muy sencillo, pero como ellas lo explican mucho mejor que yo, os dejo el enlace de su entrada.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

CAMBIO DE IMAGEN



Desde hace unas semanas, estando el panorama nacional como está, no veo las noticias. ¿He dicho semanas? ¡Meses! Bueno, no es del todo cierto. No veo la tele básicamente porque me secuestran el mando a distancia y todo lo que se puede ver es para menores de 7 años L

Y, para qué mentir, porque no me gusta mucho.

Uno de los programas de "éxito" en mi casa, es Tu estilo a juicio, un reallity que ponen en uno de los canales que surgieron como setas cuando nos obligaron a poner la TDT. El programa es repetitivo (creo que es por eso por lo que gusta tanto a los niños pequeños): una persona, casi siempre mujer, aparece vestida como si hubiera cogido la ropa del montón de lo que queda por planchar, pero encima no de su montón, sino de un vecino indigente. No se ha peinado en semanas, lleva gafas por lo general y tiene la peor dentadura del mundo.

Es la deteriorada materia prima del programa.

Necesita un cambio de imagen.

Un grupo de personas, el jurado de este peculiar juicio, se dedican a criticar su aspecto hasta que le sacan unas lágrimas (es que son salvajes los comentarios) y entonces le dan la sorpresa de que van a transformar su imagen y, con ello, mejorarán su autoestima que se acaban de cargar de un plumazo, dicho sea de paso. Este cambio empieza normalmente por una visita al dentista, donde la solución suelen ser carillas estéticas que les ponen unos dentistas super guapos (¡dios, yo quiero! Las carillas, no los dentistas…); luego, paso por el dermatólogo, cirugía estética ambulatoria (unos retoques aquí y allá), visita al oftalmólogo para una cirugía laser y, finalmente, los magos: David, el estilista, Johnie, el peluquero, y Korbi, el maquillador (este es, directamente, un genio).

Una semana después de esa imagen catastrófica del primer programa (en la que, por cierto, nadie lleva un gramo de maquillaje delante de la cámara para acentuar la diferencia) el patito feo se ha transformado, literalmente, en una estrella de cine. ¡Palabra! Un día transformaron a un motero que daba miedo en Patrick Swayze.

No sé si es la curiosidad por ver el resultado, pero el caso es que me trago los programas de tres en tres. El otro día me puse a investigar los precios de los tratamientos que aplican a los concursantes y los ojos me empezaron a dar vueltas: entre cirugías y dentista normalmente se superan los ¡diez mil euros! Y eso un día que no se pongan estupendos y se lleven a la mujer a pasar una semana entera a un spa, llenándola de tratamientos y mimos. Ya, ya sé que para el programa tendrán precios especiales, porque todo es publicidad, pero para los concursantes es fantástico, porque si quisieran afrontar esos cambios por su cuenta, no creo que pudieran.

No, estoy segura de que no podrían.

¿Quién puede?

Sin embargo, a pesar de todo, el reallity me gusta porque invita a soñar que todo es posible.

El caso es que antes de este programa hay otro de cambio de imagen, en el que asaltan tu casa y te la reforman de arriba abajo. Este ya no me gusta tanto. La pareja que se ocupa de la transformación tienen obsesión por el papel pintado de dibujos horrorosos y hay uno que se pone unas flores en la solapa de la chaqueta y va por ahí tan feliz con los arreglos florales metiéndosele en la nariz.

A los de Tu estilo a juicio les dejaría que me dieran una capa de chapa y pintura pero a estos otros… a estos les escondería las llaves de mi casa…

¿Os quedáis pillados con algún programa tonto como estos?

martes, 25 de septiembre de 2012

PESO CERO DE ANTONIA ROMERO.


SINOPSIS (extraída de Amazon)
Peso cero es una magnífica y valiente historia sobre la anorexia, la familia y su entorno. La historia de Alicia, una niña de catorce años que sucumbe a la anorexia, le sirve a la autora para reflexionar sobre las carencias que llevan al ser humano a caminar con muletas invisibles. El lector se verá impelido a seguir leyendo hasta el final, acompañado por una gran riqueza en los personajes que se entrecruzan. Esta novela nos lleva a comprender, no sólo el drama de la anorexia, que es el hilo conductor y nervio de la historia, sino también las deficiencias de una existencia poco atenta con la propia vida y de la lucha, con frecuencia a ciegas, por lo auténticamente valioso. 

Mi opinión.

Me acerqué a esta novela de Antonia Romero porque quería saber más sobre la anorexia, esa enfermedad del alma, como en algún momento la llama la autora en la novela, que se refleja en el cuerpo destruyéndolo por completo, llevándolo a un extremo de debilidad que el último paso, en los casos más graves, es la misma muerte. Al empezar la lectura me encontré con una novela que va alternando dos historias: una de ellas, en cursiva, narra la estancia en el hospital de una muchacha enferma de anorexia mientras que la otra, la trama principal de la novela nos muestra a la familia de Alicia antes de que la enfermedad se apodere de ella, por entonces una niña de catorce años.

Andrea y Mario, los padres de Alicia, no están pasando por su mejor momento sentimental y la ruptura de la pareja parece inminente pero el destino se cruza y no hace falta: Andrea fallece en un accidente. Mario carga con la culpa de no haber sido capaz de quererla hasta el final y no se da cuenta de que Alicia, quizá por la tristeza que le genera la pérdida de su madre y también porque el problema con la no aceptación de su cuerpo ya estaba ahí, va cayendo en las redes de la enfermedad.

En la historia, llena de reflexiones y sentimientos, conoceremos bien a Mario, llegando a querer a este hombre que se enfrenta a algo que le supera. Su apoyo, ateo como es él, curiosamente lo encuentra en Sor Lucía, una joven monja que acabará siendo también uno de los principales apoyos de Alicia, un personaje cargado de misterio.

No os cuento más, quiero que os perdáis entre las páginas de Peso Cero y descubráis todos sus secretos. Quiero que seáis vosotros quienes, de primera mano, conozcáis a Cristina y a Isabel, a Juanjo y Marga; que os empapéis de sus problemas que, seguro que en algún instante, no os suenan tan lejanos.

Peso cero es una novela que podéis conseguir en Amazon.

sábado, 22 de septiembre de 2012

DE AUTORES, LECTORES, CAMBIOS Y ESTUDIOS SIN VALOR CIENTÍFICO.


               El tema de la semana está siendo la "crítica" a los autoeditados por parte de un escritor en su blog, derivado de un estudio que ha hecho (como los míos, sin ánimo demasiado científico) leyéndose los fragmentos gratuitos de 25 obras de las que están habitualmente en el top 100 de Amazon España. Ha salvado del todo uno de los libros (de una autora, dice), media docena le ha parecido que no estaban mal y el resto… pues con el resto ha hecho pupa sin pretenderlo, sin dar nombres. Al menos a mí me lo pareció al leer el artículo, no creo que fuera su intención final. Todo esto que he resumido al máximo ha generado debates y entradas secuela en otros blogs. Iba a poner enlaces de todo esto, pero ya está en TW, en FB y a este paso estará hasta en el telediario de las tres. No lo haré.

               No hay mucho que añadir a lo dicho ya. Amazon nos brinda una oportunidad, quienes escribimos (y podemos por no estar vinculados a ningún contrato que nos lo impida) la tomamos libremente y el lector será el que juzgue.

               No hay más.

               Si el lector es inteligente no se dejará engañar por batallones de comentarios positivos. Si es un lector de calidad y lo que se encuentra no le gusta, podrá hacer lo que se hace con un libro de papel: cerrarlo y colocarlo de nuevo en la estantería. Y a otro. Con la ventaja de que le habrá costado mucho menos y no tendrá que limpiarle el polvo. Sin histerismos, ni rasgarse las vestiduras porque en esta vida hay muchas cosas imperfectas. Puedes ir a comprar manzanas y alguna te sale podrida y no por ello le escribes una carta al agricultor recomendándole un herbicida mejor. O tampoco te dedicas a ir dejando comentarios en las redes sociales, sobre lo descuidados que se están volviendo los campesinos y el poco respeto que tiene con los consumidores de manzanas que de vez en cuando viene una imperfecta en la bolsa.

               Digo yo.

               Pero a lo que quería ir es a una de las entradas de esos blogs, hay una que me ha gustado porque no es la exposición de una opinión, sino literatura. Un relato sobre este tema. La ha escrito Ríos Ferrer en su blog, Secuencia y Palabra. Se llama Autoeditados; esos malditos. Me gusta por la metáfora del caballo de Troya y porque convierte esta historia que tantas opiniones ha generado, en un cuento. Porque mira las cosas con calma y con mesura. Y porque para mi sorpresa, aparece mi nombre por ahí, codeándose "con desparpajo, con los Ken Follet, Las sombras de Grey, María Dueñas, Pérez-Reverte, Matilde Asensi, Zafón o Julia Navarro".

               Lo más curioso, lo que más me ha llamado la atención, no ha sido eso, sino este párrafo:
               "Y Amazon comenzó a crear un sistema, que permitía llegar a vender un libro en lugares insospechados nunca. Y con una distribución imposible económicamente para nadie, bajo su aspecto físico y fuera de la red. El lugar más recóndito, inaccesible, pero con internet, era un cliente en potencia. Inalcanzable para la distribución tradicional. Desencadenando de inmediato la lucha entre las novedades auto editadas y las novedades editoriales que apenas alcanzaban las doscientas unidades de tirada – salvo honrosas excepciones– o en el mejor de los casos, y a ser posible, con premio detrás; las quinientas". 

               Me ha hecho sonreír por algo que hice hace poco. El otro día saqué la calculadora. La arena del reloj, la novela con menos pretensiones de serlo jamás que he escrito en mi vida, el libro que estaba destinado a un cajón porque no tenía el perfil de ser nada más que un libro de familia… ese libro chiquitito, lleva bastantes más de esas doscientas unidades en papel, cifra en estos momentos irrisoria comparada con las ventas digitales que ha logrado en cinco meses. Y eso que no hay una editorial detrás, ni un editor, ni una distribuidora… Y eso que nunca lo he pretendido. Y eso que se han distribuido en mano, uno a uno. Y eso que la única promoción ha sido el boca-oreja, este blog y los que se han sumado a apoyarme (sin conocerme de nada la mayoría) y las redes sociales, sin campañas de esas de anuncios en la tele o mesas llenas de libros en la trayectoria de entrada de las librerías, para que tropieces con ellos sí o sí. Con respecto a la promoción, diré que pienso seguir dando el coñazo, así que si a alguien le molesto con mis links que me borre de sus amigos. No se lo tendré en cuenta. De verdad.

               No sé si esto que me ha pasado es tener tanto éxito como para "codearse" con Ken Follet, la verdad.

               No sé qué pensar.

               Ni de esto, ni de la polémica.

               Probablemente lo que siempre digo.

               Tiempo, perspectiva.

               Paciencia para que las aguas se calmen y entendamos de verdad este fenómeno.

               Pienso en esto hace un año, cuando los autoeditados éramos tan pocos que algunos salían en las noticias como un fenómeno curioso. Recuerdo nombres y voy dándome cuenta cómo algunos se diluyen a favor de otros nuevos. Veo como algunos siguen ahí, cada vez más grandes, mientras que otros se van olvidando. Cierro los ojos, pienso en septiembre de 2013 y estoy segura de una cosa: el mundo no para y quizá tampoco los nombres sean los mismos.

               Quizá, ni yo misma estaré ya aquí.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

REC, RELATOS PARA ENSANCHAR COSTILLAS de JOSEP CAPSIR.



Sinopsis (extraída de Amazon):

Un golfo sin suerte, una tonta, un descreído, un cornudo, una pareja con problemas o un cura con una extraña descendencia son algunos de los muchos personajes que podrás encontrar en este recopilatorio de "Relatos para ensanchar costillas", algo más que un libro de humor. REC es un nuevo concepto de lectura recreativa donde el lector decide la cantidad de ´páginas que lee al día.
Puedes leer las historias de REC en el autobús, en la sala de espera del dentista e incluso en el cuarto de baño.
¿Sabías que la risa mejora nuestro estado de ánimo y nuestra salud física y mental? ¿Sabías que reír una vez al día tiene poderosas propiedades terapéuticas? No sólo relaja nuestro cuerpo, además refuerza el sistema inmunológico, estimula la liberación de endorfinas y protege nuestro corazón.
Léete un relato cada noche antes de acostarte, o antes de comer, o a la hora del café. Puedes leer también un relato mientras vacías vientre y entrañas. La risa también tiene propiedades de relajación del esfínter.
* Este anuncio NO es de un medicamento.
* No es necesario que leas detenidamente las instrucciones de uso.
* En caso de duda NO consultes a tu farmacéutico.
* Nota importante: Si tomas laxantes regularmente, NO LEAS ESTE LIBRO.

Y a reír que son dos días...

Opinión personal:

Llevaba meses sabiendo de este libro y buscando el momento de hacerme con él, pero como siempre tengo una lista interminable de pendientes, lo iba dejando. El día que lo compré estaba en plena lectura de un libro que me estaba aburriendo un poco (bastante) y los ojos se me empezaban a cerrar, amenazando seriamente con una segunda siesta la misma tarde. Si la primera me sienta como un tiro… dormirme dos veces podía suponer una noche entera de insomnio. Decidí que lo más sensato era cambiar de actividad. Me puse a navegar por internet, entré en TW y me encontré con un enlace de esta novela a mano. ¿O fue en FB? ¡No me acuerdo! Tampoco tiene importancia. El caso es que lo descargué y me puse a leer.

Un poquito.

Por mirar de qué iba.

No quería empezar a leer antes de acabar el otro.

¿Para qué hago eso?  Me digo constantemente que me tengo que centrar en una sola actividad, que hay un refrán que dice que quien mucho abarca poco aprieta, pero no me presto a veces demasiada atención. Ni a mí, ni a los refranes. De un relato pasé al siguiente, y al otro, y cerré el libro porque me enfadé. No puedes cambiar de pareja antes de que se termine el baile, ¿no? Pues igual con los libros. No creo que se deba empezar uno nuevo antes de terminar el anterior. Las cosas, de una en una, ordenaditas, que si no nos acabamos haciendo un lío. Lo dejé, terminé el anterior y volví de nuevo a los relatos de Capi. Esta vez, por supuesto, sin cargo de conciencia.

REC está compuesto por 35 relatos cortos (algunos más que otros) que enfocan situaciones cotidianas con un gran sentido del humor. Incluso hay algún chiste convertido en relato o un cuento popular reconvertido, pasado por el filtro de los ojos de Josep Capsir, capaz de hacerte sonreír hasta con un "buenos días". Dicho por mí suena soso, pero él siempre se las arregla para darle su punto cómico.

Yo no sabría con cual quedarme, pero puedo decir que me reí mucho con La cena de COU, lo distinto que se puede ver la misma situación simplemente cambiando de perspectiva o El cliente de última hora, donde descubrimos que a veces las apariencias engañan. Cariño, ¿te ha gustado? empieza con uno de esos estados de ánimo exaltados, en los que dos personas empieza a halagarse mutuamente y, sin saber cómo ni por qué, acaban en una discusión de órdago. Son sólo tres ejemplos, pero tampoco es cuestión de destripar un libro que por otro lado se tarda muy poquito en saborear.

Me encanta el epílogo, que no se llama así en este libro sino: texto de relleno para que el libro sea más abultado. Capi nos pide un favor, que recomendemos la lectura de REC a cuantas personas tropiecen con nosotros. ¡Ahí lo tienes! El libro lo merece, aunque sólo sea porque la risa es un buen reconstituyente y su lectura la provoca.

Josep Capsir Comin, "Capi" Administra un blog http://www.josepcapsir.blogspot.com/ que puedes seguir y donde algunos de estos relatos fueron publicados por primera vez.

Es autor de dos novelas: REC, relatos para ensanchar costillas y La herencia de Jerusalem, ambas disponibles en Amazon.