sábado, 30 de marzo de 2013

CAMBIAR LOS ESQUEMAS


El otro día hice un esquema con lo que tenía escrito de las novelas en las que trabajo. Quería tener la manera de ver, rápidamente, por dónde iba, si había agujeros en la secuencia temporal (me vuelven loca) o hacerme una idea de lo que queda para dar por terminado el primer borrador.

Me llevó unas cuantas horas.

Seguí escribiendo estas novelas como hasta ahora, una de ellas en perfecto orden de lectura (aunque parezca raro no he vuelto atrás, lo que el lector se vaya a encontrar ha ido saliendo de mi cabeza justamente en ese orden) y otra caótica del todo. Como que ya he escrito el final y me falta toda la parte central.

O eso creía…

No puedo hacer viajes en coche por la noche de copiloto. Me quedo callada, concentrada en mis pensamientos, dejando que la música me relaje y me suelen pasar dos cosas. La más frecuente es que me quede dormida y me despierte con un horrible dolor de cuello y la otra es que me deje llevar y mis novelas avancen a pasos agigantados en mi mente.

Ayer, pasó otra cosa.

Venía de Soria, bajo un tremendo aguacero, hipnotizada por los limpiaparabrisas cuando me puse a pensar en el esquema de mi novela. De pronto, el interruptor de las ideas se activó en mi cerebro y éstas empezaron una carrera que ríete tú de la velocidad de los "limpias".

¿Resultado?

Un desastre.

Ahora la novela no empieza donde empezaba, ni como empezaba y un personaje ha mutado de personalidad. A otro creo que lo voy a suprimir y es posible que aparezcan nuevos. Empecé a imaginar el argumento como hago siempre, como un círculo que se cierra y no había manera de hacerlo sin cambiar desde el principio.



Tendré que empezar otra vez, pero no es empezar de cero, es más complicado porque toca poner las piezas sobre la mesa y construir otro puzle nuevo. Ya lo hice con Detrás del cristal, ya me cargué páginas y páginas hasta que me convenció, así que no es la primera vez.

Lo bueno es que no me da ninguna pereza.

martes, 26 de marzo de 2013

CON LAS VACACIONES, EMPIEZA EL TRABAJO



Dentro de un par de días empezarán para mí las vacaciones de Semana Santa. Mi ritmo de vida se invierte del todo porque cuando hay vacaciones, irónicamente, es cuando más trabajo tengo. Sobre todo cuando se juntan con unos días de mal tiempo como los que los pronósticos meteorológicos auguran. Los niños no tendrán ni la oportunidad de irse al parque un rato, así que, sin tener dotes adivinatorias especiales, estoy segura de que habrá más de una pelea por el mando de la tele.

Que romperán algo.

Que discutirán por contarme primero cualquier cosa que se les ocurra.

Son predecibles cien por cien...

Además de todo, tendré que actuar como mediadora en sus conflictos. Para mí las vacaciones son un tiempo especial porque dejo mi trabajo normal, pero asumo otras tareas que se han ido quedando pendientes y, sobre todo, tengo las tardes libres para hacer lo que más me gusta: escribir. Me emociona pensar que tendré cada día cuatro horas por delante, que no voy a tener que irle robando horas al sueño y a la rutina para poner en palabras las historias que llevan mucho tiempo dando vueltas por mi cabeza.

Ya he empezado a calentar motores, ya tengo esquemas de lo que quiero contar y entre ayer y esta mañana he logrado componer un capítulo de la novela. No puedo estar más contenta con el resultado porque a pesar de que era algo difícil creo que he encontrado el tono adecuado, la manera de restarle crudeza a algo complicado sin perder la emoción.

Las vacaciones, de algún modo, ya han empezado entonces.

Que las disfrutéis.

Yo pienso hacerlo.

domingo, 24 de marzo de 2013

UNAS FOTOS.

Estoy leyendo un libro. Por primera vez en muchos meses, uno solo, sin compaginarlo con lecturas obligatorias, sin alternarlo con otro porque se me cuele de pronto en mis deseos y no sepa resistirme.

Voy despacio pero no es porque el libro no se deje, que sí, que es perfecto, es que no tengo tiempo de nada. Ya os contaré lo que me ha hecho sentir, no se va a librar de una reseña.

Mientras termino (a lo mejor tardo, no quiero que se acabe), unas fotos de hoy...






Si pulsas en las fotos, se agrandan.


viernes, 22 de marzo de 2013

CUMPLEAÑOS PREGUNTÓN


En este post, pido comentarios.

Ya sé que es un comienzo raro, sobre todo porque la primera idea cuando me he puesto a escribir ha sido contaros que mañana, 23 de marzo, El espejo de la entrada cumple 5 años en la red. Lo celebraré comiéndome un pastelito y soplando una vela perfumada delante de un espejo. Una ceremonia sencilla para conmemorar una aventura de la que no me arrepiento en absoluto.

Mi regalo de cumpleaños bloguero quiero que sea vuestro comentario, pero no un "felicidades" sino la respuesta a una pregunta que os lanzo.

¿Cuál es el límite que estáis dispuestos a pagar por un libro digital?

En Amazon, el programa de publicación te permite poner el libro a un precio mínimo de 0,89€ y a partir de ahí eres tú mismo quien va decidiendo. Es lo que yo he hecho en este año que llevo desde que el 18 de marzo de 2011 publiqué ahí El medallón de la magia.

Probar.

He subido los precios, los he bajado, he puesto diferentes dependiendo de si era una u otra plataforma. Y no sólo eso, he observado lo que ocurría con otros libros, de otros autores…

Pero me acabo de dar cuenta de que no he hecho una cosa básica: preguntar a quienes realmente tienen algo que decir, los lectores.

La piratería es un hecho, está ahí. Sin ir más lejos, cada vez que abro el blog y miro la manera por la que se entra a él, encuentro que una de las que más se repiten es "descargar gratis… " y cualquiera de los títulos de mis libros. Ante algo así no hay quien pelee y, a pesar de todo, las ventas son posibles a través de Amazon pero supongo que porque el precio es más que competitivo, irrisorio.

La única manera que se me ocurre de luchar contra lo imposible.

Por eso me atrevo a pediros, como lectores sensatos que sois, que respondáis a mi pregunta.

¡Os espero impaciente!

miércoles, 20 de marzo de 2013

LA TUMBA COMPARTIDA DE ANTONIA ROMERO



Sinopsis:

Maite, una joven anticuaria que viene acarreando cierto sentimiento de culpa desde la desaparición en el pasado de un miembro de su familia, va a ver su rutina alterada. Un día llega a su tienda, que dirige con su socio Adrián, un extraño amuleto corazón egipcio, de la época del faraón Akhenatón.

Maite, Adrián y el conocido arqueólogo Mauricio Varona, además del equipo de éste, inician una expedición a Egipto en busca de la tumba de la reina Nefertiti, esposa del faraón. Pero todo se complica con muertes inesperadas, hallazgos de cadáveres, desconfianzas, envenenamientos, identidades desconocidas, que el lector va descubriendo y destapando de la mano de Maite.


Mi opinión:

Éste fue mi primer regalo de este último cumpleaños, que me entregaron unos días antes porque soy una impaciente. Llevaba tiempo deseando leer el libro de Antonia Romero porque ya había tenido el placer de leerla antes. Empecé a conocer su trabajo a través de otra de sus novelas, Peso cero, que me llamó más la atención al principio y que no me decepcionó en absoluto. Tienes su reseña aquí, por si quieres echar un vistazo. Fue uno de los libros que más disfruté este verano.

La Tumba compartida narra la historia de Maite, una anticuaria que de pronto ve su vida envuelta en un doble dilema. Por un lado, un programa de televisión le ha devuelto a su hermano, perdido hace mucho tiempo, y por otro, la llegada de un amuleto a su tienda de antigüedades, que parece más una imitación que algo auténtico, y que desencadena una expedición a Egipto, para tratar de encontrar la tumba de Nefertiti. A partir de ahí su vida sufre un vuelco, se ve envuelta en muertes inesperadas, traiciones, secretos guardados durante años…

El libro está estructurado en dieciocho capítulos, un epílogo y unas páginas finales que rematan la historia de una forma deliciosa. Cada uno de los capítulos comienza con un fragmento de textos de las pirámides y en ellos, Antonia, hábilmente, va entrelazando la aventura arqueológica con los sentimientos de Maite. Los cambios de giro en la historia, sobre todo en la última parte, son constantes, dejando al lector desconcertado en muchas ocasiones, sin saber muy bien a quién atribuirle el papel del "malo".

El mosaico de personajes que nos muestra el narrador en tercera persona es amplio. Conocemos así a Víctor, el hermano perdido de Maite, un hombre normal, con una vida tranquila y estable a quien de pronto todo se le pone patas arriba cuando su hijo Marc, que está viendo la televisión, le cuenta que cree que es él la persona a la que buscan en el programa. Marc es otro personaje que me ha gustado mucho, un chico apasionado con Egipto que a lo largo de la historia tendrá su importancia. Sin pretenderlo sirve de nexo de unión entre la anticuaria y el arqueólogo Mauricio Varona, un personaje que durante el relato fui incapaz de saber si me caía bien o mal. Supongo que ahí está parte de su encanto, de hecho, todos los personajes están muy bien construidos.

La relación de Maite con su socio, Adrián, finiquitada desde hace tiempo para ella al comenzar la novela, y la presencia en su vida de Mauricio, establece un triángulo entre los personajes, apasionados de la arqueología. Los datos que aporta Antonia sobre el antiguo Egipto son amplios y quienes sienten interés por las primeras civilizaciones de la Historia, seguro que los disfrutarán.

Me ha gustado mucho Helena, la madrastra de Víctor, y cómo Antonia ha sido capaz de unir perfectamente dos historias tan aparentemente dispares como la búsqueda de la tumba de Nefertiti con la historia actual del hermano encontrado. En realidad podrían considerarse dos caras de lo mismo, búsquedas del pasado para entender por qué las cosas sucedieron de un modo u otro.

Os animo a que le deis una oportunidad. Además, ya no hay excusa posible. Existe en formato digital pero también podéis, como he hecho yo, leerlo en papel. Desde febrero está disponible en tapa blanda, en Ediciones B.




martes, 19 de marzo de 2013

¿POR QUÉ HACES ESTO?

Me lo he preguntado mil veces, ¿por qué te metiste en este lío? Me he respondido que me aburría, que un día abrí el explorador de internet, di vueltas erráticas y tropecé con una página donde podía crear un blog y lo hice para ver qué era.

No entendía nada.

Tan poco, que hubo un tiempo en el que no supe volver a ella, en el que pasaron meses sin visitar mi propio espacio porque como le puse este nombre tan peculiar, cada vez que lo buscaba, Google me llevaba a IKEA...

Un día me llegó un mensaje de alguien desde el otro lado del océano y recuperé mi enlace. Vi que el blog tenía actividad al margen de mí misma, seguidores insospechados que sí encontraron el modo de ver lo que había puesto. Iban creciendo y, cada domingo, el único día que me conectaba, encontraba respuesta en los comentarios a mis reflexiones en voz alta. Me animó a seguir.

Fue extraño, divertido. Una manera nueva de interactuar que era desconocida para mí hasta entonces.

Me atreví a hablar de mis libros, comenté los de otros y poco a poco este proyecto repentino empezó a tomar cuerpo.

No pensaba en darle continuidad hasta que me convencieron de que la amistad era posible a través de la pantalla, que lo que era una simple ventana en la que insertar contenidos también era un espacio de intercambio de emociones.

Creo que seguí más por eso que por nada, porque cuando abría el espejo encontraba el reflejo de personas reales que me regalaban cinco minutos de su tiempo para decirme, aunque las palabras escritas fueran otras, hola, estoy aquí.

Los tiempos cambian, las cosas mutan y los reflejos de este espejo no son los mismos. Han llegado otros y los primeros se han marchado.

Y a mí me da mucho coraje echarlos tanto de menos.

Será que los cambios me cuestan demasiado, que me da miedo no estar a la altura, que me exijo demasiado. Hoy tenía que escribir una reseña pero no tengo ganas.

Ya lo haré...

domingo, 17 de marzo de 2013

FRASE







Cada lágrima enseña a los mortales una verdad.

Platón (427 a.C.-347 a.C.) Filósofo griego.

miércoles, 13 de marzo de 2013

DETRÁS DEL CRISTAL CASI UN MES DESPUÉS

Hace casi un mes que publiqué en Amazon Detrás del cristal. Concretamente, el día 15, hará ya cuatro semanas que el libro está a la venta. Si me hubieran jurado que pasaría lo que está sucediendo hubiera acusado a la persona de un exceso de imaginación: desde el primer día se montó en el top 100, empleó una semana en ir escalando posiciones hasta subirse a la lista de los diez primeros y allí sigue, ahora, mientras escribo, en el número tres, justo detrás de las novelas de Fernando Gamboa González, a quien siempre le digo que el día que le pase me pondré muy tontorrona. Es normal, es un crack, sus novelas gustan y mucho y pasarle, como me dice él, sin intermitentes, es un reto tonto, de esos que te pones en la vida por puro afán de superarte.



Reviso mi muro de Facebook y me doy cuenta de que lo estoy llenando de cifras, de rankings, de posiciones, de comentarios de los que voy recibiendo, de reseñas... convirtiéndolo en algo monotemático y quizá aburrido, pero es que detrás de cada captura de pantalla, de cada una de las fotos, de las posiciones... hay emociones.

Las mías.

Intento dejarme a mí misma constancia de lo que me está pasando pero a la vez me obligo a frenar mi entusiasmo porque os aseguro de que es mucho más intenso de lo que dejo escapar. Detrás de cada una de esas publicaciones hay a veces lágrimas emocionadas, cada vez que miro la posición de la novela no soy inmune a las pequeñas variaciones. Cada vez que alguien hace un comentario, le da a un me gusta, me envía un mensaje de ánimo o elude pronunciarse en público hay sentimientos que algunos días me desbordan. Lo he dicho más de una vez, me siento como una olla express sin válvula.

Por si esto fuera poco, empiezan a llegar reseñas del libro. La primera fue Violante Martín, quien contó sus impresiones del libro. Me encanta esta reseña, sobre todo al final, cuando nos cuenta que para no dejar de leer... ¡se llevó el portátil a la peluquería!

Reseña en el Blog El mundo y yo.

Pilar Muñoz Álamo, escritora, autora del libro de relatos Ellas también viven (por cierto, tenéis que leerlo) me regaló una reseña muy especial. Si algo tiene Detrás del cristal, como dificultad para reseñarlo, es que no se puede hacer fácilmente sin destripar la trama. Me costó muchísimo escribir la sinopsis para contar sin contar, y Pilar, con esa capacidad que tiene para expresarse, supo esquivar esa dificultad, haciendo una lectura profunda de la novela, no quedándose en la apariencia de una historia disparatada.

Reseña en el blog Ellas también viven.


Ayer llegó la tercera reseña de la novela. Otro escritor, Félix Jaime Cortés, autor de El hombre de Grafeneck, (que también os recomendé en el blog este verano), puso mis emociones a prueba del todo. Igual que Pilar supo encontrar las palabras para contar sin desvelar, supo arañar en el fondo de lo que quería contaros a través de unos personajes en apariencia sencillos. Leedlo, yo no sé todavía qué decirle.

Reseña en el Blog Impresiones de un acompañante.

No se queda ahí, están los comentarios en Amazon, algunos de personas a las que no conozco de nada, otros de gente a la que he recuperado en mi vida a través de los libros...

Son tantas cosas.

Estoy esperando algo negativo, estadísticamente tiene que llegar, pero mientras, disfruto a mi manera y me lo cuento aquí, mirándome en mi espejo. Desde Detrás del cristal...


lunes, 11 de marzo de 2013

PAUL AUSTER, DIARIO DE INVIERNO.



Sinopsis:

Reseña del editor, extraída de Amazon.

Auster vuelve la mirada sobre sí mismo y parte de la llegada de las primeras señales de la vejez para rememorar episodios de su vida. Y así, se suceden las historias: un accidente infantil mientras jugaba al béisbol, el descubrimiento del sexo, las masturbaciones adolescentes y la primera experiencia sexual con una prostituta, la rememoración de sus padres, un accidente de coche en el que su mujer resulta herida, una presentación en Arles acompañado por su admirado Jean-Louis Trintignant, la estancia en París, una larga lista comentada de las 21 habitaciones en las que ha vivido a lo largo de su vida hasta llegar a su actual residencia en Park Slope, sus ataques de pánico, los viajes, los paseos, la presencia de la nieve, el paso y la herida del tiempo... En definitiva, un magistral autorretrato. «Paul Auster ha construido uno de los universos más inconfundibles de la literatura contemporánea... Realmente está en posesión de la varita de un mago» (Michael Dirda, The New York Review of Books). «Un escritor cuya obra brilla con originalidad e inteligencia» (Don DeLillo).

Mis impresiones:

Pocos libros, últimamente, me han tocado tanto. Diario de invierno no es una novela, es la autobiografía del escritor norteamericano Paul Auster, y lo que en realidad me movió fue la manera que elige para narrarlo. Auster, en su línea de contravenir las normas (algo que siempre hacen los grandes y lo hacen muy bien) elige contar su propia vida en segunda persona, de manera que el lector parece escuchar a un narrador que le está contando al propio autor su trayectoria vital. 

Atípica, personal, magistral.

Pero no se queda en eso, lo hace además de manera desordenada, con fragmentos suelos, anécdotas que no siguen necesariamente una secuencia temporal y que tienen distintos nexos, dependiendo del tramo de la novela en el que te encuentres. A veces son las casas en las que ha vivido, escenarios en los que sitúa los momentos vitales que le han ido formando como persona. A veces se centra en familiares claves (su padre, su madre, las relaciones con ambos y con sus dos esposas) y en cada uno de esos instantes va desvelando algo de sí mismo.

No es la historia lo que importa, las anécdotas, son los sentimientos, los pensamientos de Auster que nos recuerdan, en su manera de narrar, que también es un poeta. El libro está plagado de metáforas, enumeraciones eternas, giros del lenguaje que colocan el texto en un plano difícilmente alcanzable. 

Leyéndole entiendo aún más que estoy en proceso de aprendizaje, me siento pequeña y a la vez muy próxima a él porque en algunas de sus reflexiones sobre la escritura me estoy viendo tan reflejada que a veces es como si tal o cual frase pudiera haber salido de mi boca. Porque esta lectura me ha descubierto que no soy única, que hay alguien, con una edad muy distinta a la mía, que ha crecido en una sociedad diferente, que tiene ciertos rasgos en su alma que lo convierten sentimentalmente en una gemela de la mía. Asusta. Asusta mucho porque compararse con alguien así suena pretencioso, vanidoso y cualquier cosa menos humilde pero no lo puedo evitar. Me veía ahí, escribiendo con apenas doce, como él. Pensando que esto es una parte tan grande de mí que sin ella no sabría seguir.

En cuanto al anecdotario de la novela, me quedo con las actas de la comunidad de vecinos que redactaba su mujer. ¡Fantásticas! Normalmente son un coñazo y ella hacía que entrasen ganas de recibir una. Bueno, supongo que se le escapaba que también es escritora.

¿Lo recomiendo? Sí, pero no sé. Es extraño, aunque a mí me ha resultado fascinante.

viernes, 8 de marzo de 2013

DESPERTAR


La brisa del mar soplaba suave revolviendo mi melena suelta mientras se colaba en mi interior a través de la nariz. Sentada en la arena, el horizonte me abrigaba, cargándome de ese optimismo que hacía meses que me había abandonado. Se estaba bien. Muy bien. Las olas, con su cadencia constante, relajaban mis músculos y me dejaba llevar por mis sentidos, empapándome de todo lo que percibían: el suave piar de las gaviotas, el rumor del agua, el lejano sonido del tráfico a mi espalda, al otro lado del paseo marítimo…

No sabía qué me había conducido a sentarme ahí hasta que le vi, paseando por la orilla.

Llevaba unos pantalones a media pierna y las zapatillas en la mano, y caminaba concentrado en sus pies. Supongo que esperaba a las olas que periódicamente los limpiaban de arena y se recreaba en el cosquilleo que provocan en los dedos. El mar, violento cuando quiere, sabe también acariciarnos y él parecía rendido a sus encantos.

Le miraba extasiada, pensando que hacía meses que para mí su presencia era ausencia. No quise hablar para no estropear la magia de tenerle muy cerca. Mi corazón había recuperado la capacidad de latir en cuanto fue consciente de que él había regresado y yo, cobarde o precavida, o deseosa de volver a sentir, no quería interrumpirle.

No hizo falta.

Él levantó la mirada y sus ojos se encontraron con los míos. Me regaló su sonrisa y sus pasos se encaminaron hacia mí. Arrastraba los pies por la arena caliente y cuando llegó a mi altura abandonó los zapatos y se sentó a mi lado.

-Estás muy guapa.

Así, breve, sin rodeos, como siempre había sido él conmigo.

Me agarró una mano con las suyas y posó sus labios en ella, haciendo que mi cuerpo detonase una tormenta de sensaciones. La paz de minutos antes se había esfumado y en mi pecho estallaba un conflicto bélico de dimensiones épicas. Casi un año sin sentir su presencia a mi lado, casi un año sin escuchar su voz. Casi un año desde la última vez que me miró a los ojos y volvía a mí como si ese tiempo no hubiera existido, como si perpetuamente hubiera permanecido a mi lado.

-Tú también –le dije.

Rodeó mi cuerpo con su brazo y mi cabeza se posó en su cuello, en mi sitio, como yo solía llamarlo cuando nada podía separarnos. El aroma de mi hombre me envolvió de pronto, poniendo los recuerdos en revisión, haciendo que de pronto, todos los reproches por su prolongada ausencia se marchasen. Daba lo mismo lo que le hubiera alejado de mí. Daba igual que me hubiera quedado sola y destrozada. Ya estaba. Él había vuelto.

Nos quedamos así mucho tiempo, amarrados el uno al otro, sin hacer nada más que sentirnos cerca. No hacían falta palabras para que nos entendiéramos.

De pronto, accionado por un resorte, se puso en pie y me arrastró de la mano. Mi instinto me hizo darme la vuelta, preocupada por nuestros zapatos, que se quedaban solos si le seguía pero con una sonrisa me señaló que me olvidase de ellos. La playa estaba desierta y, al fin y al cabo, sólo eran unos zapatos.

Yo también sonreí.

Corrimos por la playa, cerca de la orilla hasta que se paró de pronto, haciéndome tropezar con su cuerpo. Mi rostro se pegó al suyo, tan cerca que fue imposible que nuestros labios no iniciaran una danza de la que habían sido campeones. ¡Cuánto había añorado sus besos!

De pronto sentí mucho frío. Mis ojos, cerrados en el momento íntimo que compartían, se abrieron y observaron espantados que ya no estaba. La playa rápidamente empezó a cambiar, se oscureció el cielo, cayeron las sombras sobre mí.

-Se está despertando.

Oí de lejos una voz de mujer que no reconocía. Al frío se sumó una incómoda sensación en la garganta, había algo que entorpecía mi respiración a la vez que me la estaba facilitando. Intenté moverme pero apenas tenía fuerzas para nada. Abrí los ojos.

A mi alrededor, una sala triste, verde y blanca y, a escasos metros, una mesa con personal vestido de hospital. Intenté ubicarme y lo conseguí nada más ver mis brazos recorridos por tubos y sentir que mi laringe cobijaba un respirador.

Me acordé.

Estaba en la UCI del hospital, lo recordé, ese día me iban a operar.

Entonces volví a agitarme, como minutos antes en la playa.

-Tranquila, no te muevas –me dijo la enfermera-. Ahora mismo te lo quitamos.

No pude contener unas lágrimas.

-No llores, todo ha ido muy bien.

No, nada había ido bien. Yo seguía viva y él había vuelto a marchase de mi lado. Hacía casi un año de la muerte de mi marido.

lunes, 4 de marzo de 2013

DESCRIPCIONES SUBJETIVAS

Ayer Alex me pidió que le explicase la descripción. Con mis palabras, como siempre hacemos, para que una vez que entienda el concepto, sea capaz de entender las enrevesadas explicaciones que a veces traen los libros de texto.

Hablamos de los dos tipos que hay, las objetivas, es decir, aquellas que se hacen con el objeto de exponer un tema sin entrar en ninguna valoración, y las subjetivas, esas en las que prevalecen las emociones del autor, cargadas de sentimientos.

Yo no sé hacer descripciones objetivas.

Ni aprenderé.

Llevo unos días tratando de resumirme a mí misma lo que me está pasando con Detrás del cristal y la imparcialidad es imposible. Tanto que desisto y me quedo con todo este enorme torrente de sentimientos que me provoca el resultado que está dando este trabajo de años.

Pensé publicarla hace un año pero... un comentario no demasiado alentador, sobre la postura de mi narrador (aviso, es omnisciente, lo sabe todo y a veces interviene en la narración) me hizo pensar que quizá no sé escribir todavía y que tenía que darme más tiempo.

Lo hice y no me arrepiento en absoluto.

En este año la vida me ha pasado un poco por encima, algunas situaciones me han superado y he estado inmersa en un proceso de aprendizaje que, de alguna manera, se refleja en la novela. Escuché todo lo que tenían que decirme de ella, escuché a mi propio narrador omnisciente, revisé y reestructuré y ahora, estoy segura, es el libro que quería escribir.

Pero aún no es MI libro.

Todavía estoy aprendiendo.

No voy a hacer una descripción subjetiva de los últimos dieciocho días que lleva publicada, voy a dejar constancia en una imagen que creo que lo resume todo, quizá de manera mucho más objetiva. Añadiendo que lleva 5 opiniones de cinco estrellas. ¡Casi nada!





sábado, 2 de marzo de 2013

PREMIO: LOS SIETE PECADOS CAPITALES DE LA LECTURA


Dácil, de El blog de una madre desesperada, me pasa este premio que recojo con orgullo. Lleva un cuestionario que paso a contestaros.

1. Avaricia: ¿cuál es tu libro más caro y el más barato?


El más caro es probablemente una edición especial de Los pilares de la Tierra, de Ken Follet, pero no lo compré yo, me lo regalaron el día que nació mi hijo mayor. El más barato... los que rescato de los montones de los supermercados. Hace un mes más o menos me compré un manual de gramática ¡por un euro!


2. Ira: ¿con qué autor tienes una relación amor-odio?

Pérez-Reverte. Hay libros suyos que me encantan y otros que he sido incapaz de terminar.

3. Gula: ¿qué libro te devoras una vez tras otra?

Tengo destrozados los dos primeros de la saga Los hijos de la Tierra y vuelvo a ellos cuando me apetece leer algo que sé que me va a gustar. Eso sí, con el último no he podido. Me rendí a la mitad, y mira que lo esperaba con ganas.

4. Pereza: ¿Qué libro no has leído por flojera?

Yo creo que ninguno, están pendientes. Guerra y Paz, por ejemplo, siempre lo dejo de lado por lo gordo que es.

5. Orgullo: ¿De qué libro hablas para sonar intelectual?

Creo que ninguno. Leo lo que leo, y no me importa lo que piensen los demás. ¡Si hasta me leo los libros de mi hija y los disfruto!

6. Lujuria. ¿qué encuentras atractivo en los personajes femeninos o masculinos?

Creo que el hecho de que parezcan humanos es lo que más me atrae. Si tienen defectos, casi mejor que esos personajes que son todo virtudes. No me los creo.

7. Envidia: ¿Qué libro te gustaría recibir cómo regalo?

Me he pedido uno para mi cumpleaños, a ver si se acuerdan del título y cae... pero no lo voy a decir, que luego me llaman pesada.

Tengo que regalar este premio a otros blogs, así que paso a daros sus nombres:


Libros, exposiciones, excursiones.

El Universo de los Libros
Serendipia
El club de las escritoras
Mis lecturas y más cositas
Mundo Paralelo
Desde Vallekas

miércoles, 27 de febrero de 2013

LA SASTRERÍA LITERARIA: UN BONSAI ENTRE TÚ Y YO DE Fj ROHS.


A veces tropiezas con libros por casualidad, con historias que llaman tu atención y se cuelan entre tus lecturas sin respetar el turno de llegada. Eso es lo que me pasó con este libro, Un bonsái entre túy yo. Estaba dando una vuelta por Facebook cuando me encontré una entrada del blog de Fj Rohs en la que hacía una propuesta: a cambio de unos ojos que mitigaran un poco la ceguera del escritor (esa que nos hace cometer errores ortográficos imposibles cuando lees el texto de otro, pero que se cuelan en el tuyo), él regalaba sus libros.

Me apunté.

Miré los títulos que proponía y éste fue el que más llamó mi atención, así que se lo pedí.


Casi en el momento en el que lo tuve en mis manos empecé a echarle un vistazo y descubrí algo que ya sabía (porque leo su blog) y es que escribe de una manera especial, de esas que te impiden interrumpir la lectura. Sin embargo, en casa sólo tenemos un kindle y estaba ocupado, así que, a pesar de las ganas, tuve que dejarlo. De momento. Cuando encontré mi turno, empecé a dejarme llevar por la historia.

Lo primero que me llamó la atención fue el narrador, su particular manera de conducirte por la historia. Es un narrador cercano, que parece que te está hablando al oído, y enseguida me encontré queriendo saber más de Kevin, el protagonista de la historia. Pero vamos a ver primero la sinopsis del libro, para que sepáis de qué va…

Kevin, harto de su vida tediosa en la ciudad, decide irse con sus dos hijos a un pequeño pueblo llamado Dreamville para pasar los tres meses de verano. Quizás por la crisis de los 40 o quizás por cumplir un sueño, se compra una Harley para disfrutar de las carreteras olvidadas. En uno de sus paseos conocerá a Collete, madre de tres niños que también vive en Dreamville y con la que traba amistad bajo la excusa de que sus hijos jueguen juntos. Una tarde, por accidente, conocen al Profesor Hiroshi, y éste les "obliga" a asistir a clases de Bonsái. Y así, entre los niños, la Harley, y las excéntricas enseñanzas del Profesor Hiroshi, nacerá una inolvidable amistad entre ellos.
Una historia que nos habla de esas "relaciones humanas intermedias entre el estado gaseoso del amor y el líquido de la amistad"... Y que los sesudos científicos de prestigiosas universidades aún no han conseguido descifrar ni etiquetar.

Me encantó la idea de encontrar una historia de amistad entre dos adultos de distinto sexo, amistad así, sin más, sin otras connotaciones. No me parece en absoluto imposible. A lo largo del relato vamos conociendo a los personajes, a Kevin, demasiado responsable, a Collete que es un poco loca y a sus cinco hijos. Su encuentro con el profesor Hiroshi, un japonés que cultiva bonsáis (no sé si se dice cultiva o simplemente ama), servirá para reforzar el vínculo entre ellos.

El libro tiene historias muy bonitas, como la del tarro (descubridla) y momentos de esos que te gustaría vivir mucho más a menudo: sentarte por ejemplo en un balancín, con tu mejor amigo y una copa de Ribera del Duero entre las manos, para hablar de lo que sea, o simplemente para compartir un atardecer.

Pero lo mejor no es todo esto.

Lo mejor es lo que viene cuando la historia propiamente dicha, termina y el narrador toma de nuevo el control y te lo explica todo…

Un bonsái entre tú y yo es un libro a medida. La sastrería literaria es un proyecto que me fascinó desde el principio, desde que supe de su existencia. ¿Qué es exactamente? Pues eso, una sastrería, pero en la que, en lugar de telas, hilos y puntadas, se emplean palabras. Los puntos y las comas van uniendo los sustantivos, los adjetivos y los verbos y se va tejiendo una historia única para cada uno. Son libros por encargo, pero no de esos en los que hay una historia base, a la que luego se le cambian los nombres de los protagonistas y se 
les dice: ahí tienes, tu historia personalizada. ¡Qué va! Es mucho más.

Fj Rohs toma medidas, como un buen sastre, y a partir de unas preguntas sobre la persona que va a recibir este regalo impresionante, va construyendo este atuendo a medida. Pone cuidado en los detalles y los recubre de algo esencial para que sean inolvidables, un tejido de calidad que se consigue con esa prosa que te arrastra aunque tú realmente no sepas para quién hizo este traje en concreto. Es igual. Aunque la seda no sea para ti puedes valorar su tacto y disfrutar las sensaciones que va dejando sobre tu piel.

Así, con el cuidado que pone un artesano, completa un libro único para un lector único, pero que puede ser leído por cualquiera.

Y aquí llegué yo. 

No tuve que hacer mucho. Quizá decirle, afina esta puntada, o tienes un poco suelto este botón, pero nada más. Rendirme a la evidencia de que hay mucho talento suelto esperando a que lo conozcamos, que cuando decimos que queremos hacerle a alguien el mejor regalo de su vida esto ni se nos había pasado por la cabeza y en realidad lo es.

Os animo a entrar en la Sastrería, a ver su booktrailer, a conocer los libros que ya están terminados aquí (y que pueden y podrán conseguirse en Amazon a medida que se vayan publicando) y a que lo valoréis como una opción cuando queráis hacerle a alguien el regalo más especial de su vida. Si queréis saber cómo escribe, desde ya, podéis encontrar relatos aquí, ahora mismo. Y vídeos… es que este chico es muy creativo!!!

A Kevin (nombre ficticio del destinatario de este libro) creo que no le han hecho nunca un regalo más especial. Nosotros podremos disfrutar de esta historia desde este mismo viernes en Amazon.


Yo me estoy preparando un vestido de gala para el estreno.

¡A sus pies, señor Rohs! Me ha conquistado su talento.

domingo, 24 de febrero de 2013

¿BUSCAS UNA PORTADA? CONOCE BUSCOALIADOS.


Quiero presentaros a alguien que creo que algunos conocéis, sobre todo si os movéis por las redes sociales, en los círculos donde abundan los escritores. Es Iván Hernández.

Pausa.

Reproduzco exactamente lo que ha pasado nada más escribir su nombre. Iba a poner escritor, pero es quedarse corto para definir a Iván. Él es multidisciplinar, inquieto, hiperactivo… capaz de mantener conversaciones a tres bandas en FB mientras está pensando en el retoque de una portada y por su cabeza revolotean ideas para su nueva novela aliada. Eso si no te está contestando un privado. Se me olvidaba que en medio de todo tiene tiempo para ir a buscar a su niño al cole y me apuesto un relato corto protagonizado por un fontanero de La Coruña a que, más de una mañana, pone la lavadora y tiende la ropa.

Lo de hiperactivo es cierto, y es algo bastante enfermizo, la verdad. Es como si te faltasen horas. Los días, las semanas, los meses... se pasan volando. Organizarse y trabajar en varias cosas al mismo tiempo es lo mejor para no aburrirse y avanzar. Y hace bastante que no pongo una lavadora, soy más de lavavajillas y de preguntar a mi hijo la lección.

¡Ostras! Me equivoqué con eso, me tocará escribir el relato del fontanero… Pero bueno, algo así es Iván.

(Se te ha olvidado decir lo de atractivo)

Jajaja, ¡por supuesto! ¿Os he dicho que te hace reír todo el rato? Eso y que es alguien que en persona siempre sonríe, que tiene las cosas muy claras y que aunque le pillen a traición, es capaz de sentarse en una mesa redonda y salir airoso del trance.

¡Qué momento freak, por favor! Suelo, sonreír, sí, pero el Joker también.

¡Calla, que me los despistas!

Conocí a Iván el pasado mes de octubre en persona. En las redes, ni me acuerdo. Iván está siempre ahí, esparciendo ideas, compartiendo su mundo aliado. Creo que tardé un poco en hablar con él por una tontería mía pero un día él se empeñó en que quería llegar a 600 seguidores en su página de FB, una amiga común (Pilar) animó a que nos uniéramos los que no fuésemos aliados y… le di. Me convertí en la seguidora número 600. El premio por haber atinado era que me regalase una de sus novelas. Así, un día de este verano, conocí a Clara.

En octubre fui a una charla sobre Amazon en Getafe y allí, con Magüi Cabral y Armando Rodera, estaba Iván. Cierto que como yo había ido de público, pero el retraso de un avión, la ausencia de uno de los ponentes, le subió al estrado y si nadie lo cuenta hubiéramos podido creer que llevaba meses preparando su intervención.

Qué bonita historia la de Clara, la primera y de mis preferidas. A ver cuando se hace la peli... Sobre lo de Getafe Negro y la charla de Amazon, es cierto, de hecho no dije a nadie que iba porque no sabía si al final iría. Soy bastante introvertido aunque parezca lo contrario y me cuesta dar el primer paso para salir de casa y ver seres humanos. Pero bueno, iba Magüi a la que ya conocía, y Armando, al que no conocía en persona pero tenía ganas de verle, porque los bestsellers molan mazo y me ponen cantidad. Pero lo genial fue que también estabas tú y más amiguitos de facebook, escritoras, blogueras y hasta un premio Planeta... fíjate tú. Cuando me dijeron de subir y compartir mesa no me lo pensé porque como se iba a hablar de algo de lo que "entendía", pues me resultó fácil. Además, estoy acostumbrado al público relativamente (he cantado en alguna boda, he desafinado delante de mucha gente..., vamos, que tengo tablas en la torpeza del directo, jajaja). Creo que, de todos modos, hablé más de lo debido, pero ya me dice mi cuñada que cuando me ve, me teme, porque parece que le quiero vender un Kindle, pero es que me sale sola esta vena comercial que ya no sé si soy escritor o vendedor del Círculo de Lectores...

Tú di lo que quieras, yo estaba allí y no me cansé de escucharte, y la gente no se ahorró preguntas al final. Pero bueno, viéndote en las redes, algo de vendedor sí que tienes, pero de los buenos. Hay días que enciendo Facebook y me pregunto: ¿qué nos contará hoy Iván? O sea, que tan malo no es.

Sigo con lo que os contaba. ¿Cuántas novelas tiene Iván…? Pues a su novela estrella, La protegida Wittman, hay que sumarle el resto de sus novelas aliadas: Clara, A Marte, ¿Existes?, Un baile imperfecto, Esto es un corazón y El surco de tus labios me provoca deseo. (Son tantas que el enlace lleva de golpe a la tienda aliada)

Jo, yo pensaba que tenía más... Bueno, sí, tengo más, pero bajo seudónimo. Es que son antologías pornográficas y no casan mucho con la línea editorial. Pero bueno, quien las quiera buscar, que investigue por Amazon jiji, o me escriba, que yo se lo digo, aunque lo negaré siempre en público.

(Yo creo que te voy a preguntar también en secreto)

¡Y sigue escribiendo!

Sí, pobrecitos, lo que os queda por aguantar. Los aliados ya me están pidiendo otro pero no llego a todo. Pero en proceso está, ¿eh?

No hemos acabado. ¡Iván es un crack haciendo portadas! Lo sé porque fue quien se encargó de la de mi última novela, Detrás del cristal. Después de volverme loca, de volver loco a todo mi entorno, un día me decidí a hablar con él y la verdad es que no me arrepiento, sobre todo por dos razones: el resultado me encanta y me lo pasé genial trabajando con Iván.

Muchas gracias. Hacer portadas económicas es complejo porque los recursos y el tiempo son limitados, y dependía mucho de la idea que tú me transmitieras y todo aquello con lo que pudiéramos jugar para elaborar algo que te gustara, dentro de las posibilidades y el presupuesto, claro. Por eso me cuesta decir que realmente la portada sea "mía", porque en realidad para llegar a un acuerdo creativo el autor de la obra y el diseñador deben conversar antes de actuar. Esa conversación se basa en transmitir información exacta de la novela, la esencia de la misma, que encaje con lo que siente el autor, pero sin olvidar al futuro lector. Como ejemplo de lo que os comento, os dejo una de mis primeras portadas y cómo ha ido evolucionando hasta dar con lo que buscaba el público, meses después.

Eso, ¿por qué no nos cuentas cómo fue todo ese proceso?

Vale, os lo cuento.

Cuando comencé en Amazon no tenía mucha idea de diseño, photoshop, etc... y tampoco tenía ni idea del comportamiento de los lectores con respecto a las portadas.
Yo sabía que mis portadas no resultaban 100% profesionales pero confiaba en ellas.
Así, después de publicar Clara, me decidí a lanzar AMARTE, y realicé una portada de este tipo:


A mí me gustaba, pero un día en un foro una chica dijo: qué portada más fea.

¡Cómo somos de malas las chicas!

Coño, tenía razón, la portada tenía un diseño bastante mediocre.
Pensé cómo mejorarla. La historia era simpática, bastante fantasiosa, nada que ver con una obra de ciencia ficción, sino más bien como una comedia romántica hiperespacial.
Así que me puse manos a la obra y lo enfoque a una ilustración divertida:


Me llevó bastantes horas conseguir el impacto deseado. Pensé que la portada hablaba claramente del sentimiento del libro. Me sigue gustando, pero...
...al público, me temo que no.
¿Por qué? Por dar la sensación de cuento infantil, de libro "poco" serio, de algo que no sabemos muy bien qué es...

A mí me recordaba a Toy Story…

Vale, vale, pues lo intentamos otra vez. Pasados los meses diseñe un logotipo para Colección Buscoaliados y empecé a modificar portadas. Las hice más anchas y fui en busca de fotografías.
Después planteé diversas portadas parecidas a los aliados, por privado, y decidieron cuál era la mejor disposición de la imagen, la tipografía, etc...
De este modo resultó la siguiente portada:




En este momento se cumplían varias "leyes" sobre el diseño, que además encajaban muy bien con el contenido. La mirada limpia, los colores rojizos del pelo, las pecas, el planeta... el sutil corazón entre el juego de palabras... un subtítulo que resumiera la obra a la perfección. Varios elementos que encajaban muy bien.
¿Resultado? Se vendió en un mes lo que no se había vendido en un año.
¿Increíble? No. Es el poder de una buena portada.

Es que es la primera impresión. Siempre dicen eso: nunca tendrás una segunda oportunidad para causar una buena impresión. Si en el momento en el que conoces a alguien algo de esa persona te chirría o te desagrada, costará mucho que te caiga bien. Hasta puede que no lo consiga nunca. Lo mismo pasa con un libro: si a la primera no te entra de algún modo por los sentidos, va a costar mucho más darle su oportunidad. Y ésta, Iván, causa una excelente impresión.

A veces funciona, a veces no, pero ayudar, siempre ayuda.

Este es Iván Hernández, sólo me queda recomendaros que os hagáis aliados, que visitéis su página web BUSCOALIADOS donde os lo explica todo y que si escribís y necesitáis una portada para vuestro libro, él tiene muchas ideas.

Yo lo hice y estoy segura de que si se da el caso... repetiré.

viernes, 22 de febrero de 2013

NO PUEDO DORMIR, O NO ME QUIERO DESPERTAR

Hay veces que la vida te pone delante de tus ojos los sueños y no te quieres despertar. O no quieres cerrar los ojos, no sea que cuando te despiertes haya sido todo mentira y se desvanezca, se rompa la pompa de jabón y no quede de ella nada más que el tenue recuerdo de su aroma.

Son muy pocas las veces que los sueños se rozan con los dedos.

Son muchas más las veces que se desvanecen cuando abres los ojos.

Esta semana estoy viviendo dentro de la pompa de jabón. No me muevo, no sea que la rompa sin darme cuenta. Hoy, ahora mismo, hace una semana que subí a Amazon Detrás del cristal. En estos días no se ha apeado nada más que unas horas del top 100, la lista de las cien novelas más vendidas en España a través de esta página.

También se colocó como número uno de su categoría... aunque esto lo tengo que explicar. En realidad no sé qué pasó, si estaba bebida cuando elegí la sección donde debería aparecer, pero el caso es que cuando las categorías hicieron su aparición estaba en... ¡bienestar y vida sana!

¡Toma ya!

Por fin está arreglado y ahora sólo está en Romántica, lo cual es un riesgo doble: no es exactamente una novela romántica (¿o si?) y además ésta es una categoría superpoblada. Aquí, para ser número uno, hay tortas. Me parece mucho más probable que mañana me atropelle un carrito de bebé yendo al colegio y me tengan que escayolar una pierna por ello que colarme ahí.

Sin embargo, puedo soñar...




¡Qué pesada con los números!

A ver, si de momento no tengo nada más que una opinión, de qué voy a hablar... Por cierto, aquí la dejo, como testimonio futuro, para mí misma, de lo que me está pasando en este febrero de 2013, un mes claramente mejor que su homónimo del año pasado, ya sé que se lo podía haber tragado el calendario de malo que fue...

Pulsando se puede leer.


Bueno, no mentiré, tengo más pero son privadas, así que no las puedo compartir alegremente. ¡Gracias, chicas!

Ahora mismo, esta es su imagen en la lista.

¡Siete días de siete!

Aunque si miramos en la de novedades indies...



En realidad esto es un simple recordatorio, mi album particular, para mí misma.
Mis "éxitos" los comparto con tan pocas personas (cada vez menos) que esta vez ni siquiera le he dicho a mi madre que la novela ya está publicada. A lo mejor mañana, cuando la vea, se lo contaré.

Debería irme a dormir, pero no quiero...

¡Me despierto con su primera reseña! ¡Y qué reseña!

Primera reseña de Detrás del cristal

martes, 19 de febrero de 2013

EL HIJO DEL BARBERO de ALEJANDRA MATEOS.


Sinopsis:

Cuando Manuel se reencuentra con Leonor Izquierdo, una amiga de la infancia, tiene la certeza de que es con ella con quien quiere pasar el resto de su vida. Es muy joven todavía, casi una niña, pero no le importa esperar, en absoluto. Lo que más desea es ofrecerle un futuro estable y feliz. Para ello trabaja duro a las órdenes de Adolf Schulten, el investigador Alemán que ha llegado a Soria para sacar a la luz la ciudad celtíbera de Numancia, por la que él mismo empieza a sentir verdadera pasión. Es afortunado, su futuro será brillante. Entonces se hace público el enlace de la joven con el poeta Antonio Machado. Su mundo se derrumba y su vida se convierte en una obsesión. ¿Cómo es el hombre que le ha robado el amor de Leonor?

Esta vez no haré una reseña al uso, sino una entrevista-reseña, algo intermedio que de momento es un primer experimento.

Siempre cuento cómo llegan los libros a mí y me he dado cuenta de que, personalmente, me resulta interesante leerlo al cabo de un tiempo, porque me trae muy buenos recuerdos. En este caso, Alejandra y yo vamos a recordar para siempre a un empleado eventual de correos. El primer libro que me mando, lo extravió y el segundo estuvo a punto. Vamos a ser positivas y pensaremos que en alguna parte hay un lector anónimo que acabará conociendo a Manuel y su historia.

El hijo del barbero es una novela de apenas algo más de doscientas páginas que se lee en un suspiro, porque la historia y la forma de narrar de Alejandra, ágil en todo momento, te llevan a través del relato. En la novela, descripción y diálogo están muy equilibrados, lo que facilita este avance. El tema de la novela, el atractivo de los personajes, el contexto histórico y los escenarios son otro aliciente. No es frecuente que Machado se convierta en un personaje literario, que se traslade hasta el otro lado (de escritor a personaje) y tampoco es común que sea Soria el marco de la acción. A mí me gusta Machado y me gusta mucho Soria y me apasiona la arqueología, así que...  La novela lo tenía todo para encandilarme.

Pero quiero que sea ella, Alejandra, quien nos cuente los secretos de su novela.

Nada más abrir el libro, y en la contraportada, reproduces unos versos con los que indicas que Machado fue el que realmente inició esta historia: "¡Y la niña que yo quiero, ay, preferirá casarse con un mocito barbero!" son unos versos de su poema El tren. ¿Cómo surge la idea de escribir El hijo del barbero?

Machado siempre me ha gustado, desde niña. Siendo adolescente imaginé una historia sobre un chico que estaba enamorado de Leonor y a quien el poeta le arrebataba su amor. Años más tarde conocí a la sobrina de Antonio Machado, que precisamente se llama Leonor, y supe que había llegado el momento de escribir esta novela. El punto de partida estaba claro, me lo dio el propio Machado al mostrar sus celos en unos versos de su poesía en 'El tren', donde habla de un mocito barbero. Era mi mocito barbero.

Para presentarte a los lectores de El espejo de la entrada, cuéntame, ¿quién es Alejandra Mateos?

Una persona en cuya vida siempre ha estado presente la literatura. Además, soy periodista y he trabajado durante siete años en el periódico Heraldo de Soria, donde aprendí infinidad de cosas, y gracias al cual pude ahondar en dos temas que me apasionan: Numancia y Antonio Machado. Y es que soy soriana y eso, en mi caso, quiere decir que amo a mi tierra y voy haciendo patria allá por donde voy. Y es que una tierra maravillosa, llena de historia, paisajes y contrastes.

Coincido contigo en lo de Soria, la verdad es que yo también le tengo un cariño especial a tu tierra. ¿Es éste tu primer libro?

Sí. Ha sido una experiencia genial escribirlo, ser tenaz, constante y dar forma a una historia y unos personajes a los que acabas cogiendo mucho cariño.

Y dinos, ¿cuánto tiempo te llevó esta historia, entre la redacción y la documentación?

La parte más laboriosa fue la de documentarme. Estuve algo más de un año yendo regularmente a la Biblioteca Nacional (es una preciosidad), navegando por Internet, consultando libros, periódicos de la época, entrevistándome con expertos en Machado y en Numancia... Después todo fue ir encajando las piezas, como si fuese un puzle, para crear a la historia.

La Biblioteca Nacional, ¡qué envida me das! Es una de esas cosas que siempre he querido hacer pero no es que me pille al lado de casa. Pero sigamos, el amor, motor de esta historia, es un amor idealizado, el que siente Manuel hacia Leonor. Has dibujado a un personaje magnífico. ¿Te has documentado sobre las frustraciones del amor no correspondido para crearlo o simplemente has imaginado cómo podría sentirse?

De primeras, he de decirte, que precisamente el amor de Manuel hacia Leonor es tan fuerte porque no está muy idealizado. Él la conoce, sabe cómo es porque son amigos desde la infancia y le gusta su personalidad. No está enamorado de ella por sus profundos ojos negros, por su belleza, por su encanto... Él la ama porque es una buena persona, alegre, sincera, abierta, infinitamente curiosa... e imagina a su lado una vida en la que ella le espera en casa a la hora de comer, él le cuenta su día en el trabajo, tendrán hijos... Es un amor muy real.

En cuanto a la manera de plasmar el amor no correspondido, fue Manuel quién me guió en sus sentimientos. Después de imaginar cómo sería este joven, acabé conociéndolo tan bien que no me fue difícil plasmar sus reacciones ante el desamor.

Es curioso, cuando creas un personaje la mayor parte de él es obra tuya, pues le otorgas una serie de características, pero hay otra parte que surge sola, sin que tú la planees, como si fuese él mismo quién reivindicase una parte de su personalidad.

El hijo del Barbero tiene un protagonista claro que es Manuel, rodeado por toda una serie de personajes en su mayoría históricos (Leonor, Machado, José Ramón Mélida, Eduardo Saavedra, José María Palacio...) y también tienen mucho protagonismo los escenarios: Soria, Barcelona y Zaragoza (aunque ésta en menor medida).  Las inserciones históricas en la narración son constantes. Manuel, el protagonista, se ve involucrado en los sucesos de la Semana Trágica de Barcelona, excava en Numancia y Renieblas y su vida se cruza con la de Antonio Machado en su etapa soriana, pues ambos se enamoran de Leonor. ¿Tuviste algo de miedo al plantear una novela con tanta "realidad" detrás?

Ante todo quería que fuese una novela lo más fiel a la realidad posible, de ahí el largo proceso de documentación. Por eso quise ser cauta y no tomarme licencias con los personajes históricos, así que gran parte de los diálogos recogen lo que ellos mismos dejaron escrito un día. Es el caso de Schulten, el alemán que excavó en Numancia, no es que yo quiera presentarlo como un personaje 'malvado', es que él mismo se convirtió en un villano para la sociedad soriana después de escribir ciertos artículos en los que la atacaba.
Los únicos personajes reales a los que sí les he creado una personalidad, han sido a la madre de Leonor, doña Isabel Cuevas, partiendo de lo que sobre ella me contaron, y a Francisca, que realmente fue una alumna de Machado, pero de la que poco o nada se sabe.

En cuanto a Antonio Machado, desde el principio tuve claro que no iba a ser tan osada como para poner en su boca palabras que nunca dijo, pues es un personaje sobradamente estudiado y del que hay infinidad de datos. Por eso, y pese a ser uno de los ejes de la novela, apenas aparece en ella, sino que voy trazando su personalidad a través de lo que otros cuentan de él.

Eso es cierto, vemos al poeta pero apenas le escuchamos y cuando lo hacemos, entrecomillas sus intervenciones, porque supongo que son reales, parte de esa documentación que conseguiste.  Pero sigamos con las preguntas, ¿nos puedes decir cuándo has publicado esta novela?

Elegí un día que para Antonio Machado hubiese tenido mucho significado, el 14 de abril, día de la República.

Como una especie de homenaje hacia él. Muy interesante… ¿Dónde podemos encontrarla si la buscamos?

Se puede encontrar en grandes librerías, como Fnac, la Casa del Libro... y por supuesto en todas las librerías de Soria, donde ha tenido una grandísima acogida. También en web de la Editorial Manuscritos, www.editorialmanuscritos.es. Y como he comprobado que para lectores significa mucho recibir una novela firmada por su autor, quien lo desee puede pedirme una directamente a mí en la dirección alejandra.mateos.gil@gmail.com y estaré encantada de dedicársela.

Yo también la he visto en Amazon y ahí tiene una pestaña para quien quiera decirle a la editorial que la quieres en ebook. A lo mejor hasta te toca digitalizarte. ¿Tienes previsto presentarla, o ya lo has hecho?

He realizado ya varias presentaciones, todas vinculadas con Soria. La oficial fue el 14 de abril del año pasado en el Casino de la Amistad Numancia. Significó mucho hablar de mi libro justo en el sitio donde empieza, pues tanto Antonio Machado como la sociedad soriana de principios del siglo XX, frecuentaban mucho este lugar.

Ahora trato de compaginar el trabajo con charlas, conferencias y otras presentaciones. He hablado del libro y, por tanto de Machado, en institutos y ha sido genial ver la percepción que los niños y adolescentes tienen de él, y también en asociaciones culturales, donde la gente muestra mucho interés en el amor que tuvieron el poeta y Leonor.

Para terminar ya, dinos, ¿en qué trabajas ahora?

Ahora he cambiado totalmente de registro y tengo en mis manos una novela de literatura fantástica que será una trilogía, pero prometo que volveré a la novela histórica, esta vez sobre la repoblación de la zona fronteriza en la Edad Media. Lo malo es el tiempo o más bien la escasez de él. Ojalá pudiese escribir todo lo que quisiera.

Muchas gracias, Alejandra, por prestarte al experimento y por esa novela que estoy segura que te va a reportar grandes alegrías.

sábado, 16 de febrero de 2013

NOVELAS INTERACTIVAS

Cuando empecé a escribir Detrás del cristal no pensaba que jamás fuera a publicarla. Era uno más de mis ejercicios de escritura, una búsqueda dentro de mí misma para averiguar si era capaz o no de componer una novela. Empecé hace tanto que no podría precisar el año concreto. Abandoné mil veces. Volví otras tantas. En este proceso me he divertido mucho, la verdad, aunque ha habido momentos con ganas de tirar la toalla, páginas y páginas eliminadas sin piedad, tiempos de reposo eternos para adquirir perspectiva y, sobre todo, desorden en la escritura.

Una vez leí en un hilo de Facebook que algunos autores escriben el texto seguido, capítulo tras capítulo. Bueno, yo lo intento pero no lo consigo siempre. En este caso, menos que en ninguno. Ni escribí el principio lo primero, ni el final ha sido lo último. Y en la parte central, más de lo mismo. Pero al final, la paciencia funciona y la historia fluye, como si hubiera salido de mi cabeza en orden.

Hace un año decidí publicarla, pero poco antes de hacerlo me lo pensé mejor y abandoné. Había algo que no me convencía del todo en esta historia. Se perfectamente que el argumento parte de una situación disparatada pero para mí una novela siempre tiene que empezar en un momento de ruptura de la normalidad y devolverla a lo largo de las páginas. En ese sentido, cabe cualquier cosa. En medio, entre lo que cuentas, irán las palabras y tu responsabilidad es usarlas con eficiencia. Aprendí hace mucho que da lo mismo lo que cuentes lo que importa sobre todo es cómo lo cuentes. Preferí centrarme en ello, darme tiempo.




Y algo más.

Revisando el texto, de pronto tuve una idea.

¿Por qué no aprovechar que iba a ser una novela digital para hacerla interactiva? ¿Cómo? Pues era más sencillo de lo que parecía. En algunas novelas he visto enlaces que te llevan a la bibliografía, al correo del autor, a su página web o a su blog, pero siempre de una manera muy seria. ¿Qué tal si aportábamos imaginación, si jugábamos con esto? Se me ocurrió que esto mismo se puede hacer dentro del texto de la novela, insertado en la acción. De este modo, el lector puede decidir si sigue leyendo como si no hubiera visto el enlace o se puede entretener mirando la información adicional. Me sugerían que puede ser que los enlaces caduquen, pero es un texto digital, así que esto siempre sería revisable.

No os voy a desvelar exactamente qué he puesto en Detrás del cristal, quiero que lo encontréis vosotros, pero sí que os hablaré ahora del camino que esto abre.

Creo que a partir de ahora las novelas pueden enlazarse con la música que escuchan los personajes, se podrá acceder a los escenarios donde sucede la acción, incluso podremos conocer la receta del menú que degustan, las bodegas donde se produce el vino que beben, los libros que leen, los conciertos a los que asisten… y eso sin contar con la posibilidad de que el autor deje una entrevista colgada en la nube, por poner más ejemplos. 

Pero no queda ahí. Siguen surgiendo ideas a partir de este tímido intento de dotar al libro digital de una entidad que lo diferencie definitivamente del papel. Porque esto, realmente, el libro en papel no podrá dárnoslo. Podemos aludir al tacto de sus hojas o su olor, eso siempre.

Me sugirieron una idea que es para tener tiempo: que exista la posibilidad de preguntar directamente a los personajes. Si la novela tiene un éxito relativo, puede ser hasta divertido, pero con un éxito rotundo, agotador para el autor. Se me ocurren unos cuantos personajes de los libros que he leído a los que me gustaría poder preguntar algunas cosas.

Otra más. Finales alternativos. La posibilidad de vender en una plataforma como Amazon, que permite tanta flexibilidad, me sugirió una idea: una novela con dos finales. El principio de la novela se colgaría de manera gratuita y, llegados a un punto, el autor podría enlazar dos caminos, lo que realmente sería la compra: final 1 y final 2, a elección del lector. Se compraría el que quisiera, o los dos… Quizá para esto sea un poco pronto aún.

Ideas, ideas… es que esto es infinito…

El camino está abierto, ahora toca que los demás lo exploren. Sé que hay que investigar, se me ocurre que podemos chocar de frente con la pared que suponen los derechos de autor. Por eso en mi novela, no es la música lo que está enlazado y tengo permiso para hacer lo que he hecho. Lo pedí antes de meterme en un problema y eso hace que los enlaces sean sólo tres.

¿Se os ocurre algo más? Me parece que esto es el principio de algo que dentro de muy poco será habitual.

Detrás del cristal ha sido el principio. ¿Te animas tú a ser uno de sus primeros lectores?

viernes, 15 de febrero de 2013

DETRÁS DEL CRISTAL de MAYTE ESTEBAN (o sea, yo) YA ESTÁ AQUÍ.

¡Por fin!

Después de semanas de revisiones, de muchas horas intentando que estuviera lo mejor posible, ya está aquí Detrás del cristal. Desde hace unas horas se puede conseguir en Amazon, con un precio especial de lanzamiento de 0,89€. ¿A qué esperas?



Esta novela trae algo novedoso, abre un camino nuevo para la lectura digital y creo que esa es la clave para diferenciarla definitivamente del papel. Es algo que con los libros físicos no se puede hacer. ¿Qué es? Pues leed y lo descubriréis.

De todos modos, ya os lo iremos contando...

Por cierto, se me olvidaba, esta es la sinopsis:


Andrés Gálvez, un joven ejecutivo, lleva meses preparando unas vacaciones con su novia en el Caribe para escapar de los compromisos de la Navidad, sin sospechar que su vida está a punto de trastocarse por completo.

La situación económica de Ana Iriarte es límite. Ha buscado con quién dejar a su bebé esa noche para acudir a un trabajo eventual, pero ni su única amiga, Raquel, puede ofrecerle ayuda pues también tiene un grave problema: pasa por un mal momento con su marido como consecuencia de los e-mails que está recibiendo de un desconocido.

La desesperación empuja a Ana a hacer una locura que, esta vez, puede costarle muy cara.
Ana ha aprendido a sobrevivir sola pero esta vez, cuando su vida se tuerza y su camino se cruce con el de Andrés, ¿se atreverá a vivir? 

"Está permitido equivocarse. Lo que es cobarde es no intentarlo"