martes, 13 de mayo de 2014

EL PRECIO DEL ÉXITO


Hoy estaba viendo el concurso que acaba a las nueve, la última de las pruebas que en realidad es la única que me interesa del programa. Antes de ella, como cada día desde hace tiempo, tocaba la promo diaria del libro del presentador. La verdad es que no le hago mucho caso, ya sé que tiene un libro, no he escuchado lo que ha dicho aunque sí ha pasado por mi mente el mismo pensamiento que circula todos los días cuando lo veo: ¿qué pasaría con mi libro con una publicidad de esta entidad?

La respuesta que acude a mi mente optimista de las nueve menos cuarto es que seguro que había cola para que lo firmase en la Feria del Libro de Madrid. (La realidad es que ni siquiera hay planes de que vaya como autora; como persona normal iré, por supuesto). Inciso: mi última firma programada es el domingo de 12:30 a 14:00h en la Caseta de El Corte Inglés, en la Feria del libro de Guadalajara. Ya os ampliaré la información.

El presentador ha preguntado a una de las concursantes qué haría con el premio y entre sus objetivos estaba acabar un libro. Entonces él ha aprovechado para soltar un alegato, para decirle que lo intente y para dejar caer que a él se las están dando por todas partes porque le consideran un intruso en esto de la escritura. No ha dicho eso, en realidad se me han olvidado las palabras exactas que ha usado pero sugería que las críticas que recibe la novela tienen sobre todo que ver con su condición de personaje mediático. El precio del éxito de ventas es que las críticas caigan como machetes afilados por personas que ni han abierto el libro.

En parte lleva razón. Hay gente que lo leerá buscándole los fallos porque se trata de quien se trata y es normal que cuando tiran tu trabajo por tierra te sientas mal y revientes en algún momento. Hay quien lo critica sin haber abierto la novela. No sienta nada bien y eso no me lo tiene que contar nadie porque lo he vivido en primera persona.

Pero tiene otro lado, ese que le proporciona su situación de privilegio, el escaparate impagable que supone que te enfoque una cámara de lunes a viernes mientras enseñas la portada: está vendiendo. ¡Con lo que cuesta hacerlo cuando la única herramienta que tienes es vocearlo en las redes hasta que te quedes sin fuelle! (Lo bueno de las redes es que afónico no te quedas).

A mí no me molesta que haya escrito un libro.
Tampoco que se lo hayan publicado.
Mucho menos que venda muchísimos ejemplares.

Sé que hay autores que se rasgan las vestiduras cuando un personaje procedente de la televisión se pone el disfraz de escritor y se lanza al ruedo de la literatura. Yo no, no me molesta en absoluto porque todos somos otra cosa además de personas que escriben. Nos hemos puesto, en algún momento, ese mismo disfraz. ¿Por qué no un presentador de la tele que encima está todo el día entre palabras? No le veo el problema. Yo soy geógrafa. Conozco escritores que son médicos, otros ingenieros, algunos no tienen ni terminado el instituto. ¿Por no salir en la tele somos mejores? ¡Anda ya! ¡Eso sí que es pensar con simpleza! Otra cosa es cuando el personaje mediático demuestra día a día que no sabe hacer la o con un canuto, que ni se ha enterado de que el acueducto de Segovia es romano y no de la Edad Media. Reconozco que eso me molesta un poco (sobre todo cuando hacen bromas con mi apellido, que manda narices que hayamos tenido que coincidir publicando).

Pero tampoco me parece mal que se vendan estos libros porque son los que realmente sanean las cuentas de las editoriales. No se me olvida nunca que esto es un negocio y que como negocio el objetivo es ganar dinero. No sé dónde he escrito literatura. Pues no, no estamos todavía en eso. Lo dejamos en libros. Literatura la hacen los grandes y la reconocemos cuando ya ha pasado tiempo desde su publicación, cuando los textos, como el buen vino, han mejorado incluso. Cuando en cada relectura descubres algo más.
No tengo derecho a molestarme por el éxito de estos libros, al contrario, es una razón más para exigirme muchísimo más porque sé que no lo voy a tener nunca tan fácil, que lo único que tendré serán mis palabras y mis historias para convencer a los lectores.

Y tengo que decir otra cosa, me ha ganado la rabia que he sentido enredada en las palabras de Christian Gálvez defendiendo su Matar a Leonardo da Vinci. Ahora sí que digo su nombre aunque creo que sabíais de quién estaba hablando todo el tiempo (porque había que ser corto para no darse cuenta y por la foto que he puesto). Me ha convencido su mirada, transmitía dolor porque veía que siente este libro profundamente, que le ha puesto el alma y que, si bien tiene esa parte fácil para vender, lo tiene casi más difícil que yo para convencer porque le han puesto una lupa a cada una de sus palabras.

¿Sabes qué te digo, Christian? Que ojalá vendas muchos y te vaya fenomenal.

Esta foto es de la Feria del Libro del año pasado, la tenía por el ordenador.
De mi cámara, aunque no la hice yo.




domingo, 11 de mayo de 2014

ME DA MIEDO SOÑAR

Cuando el sol inunda con los primeros rayos con sabor a verano mi terraza, salgo, me columpio y cierro los ojos, imaginando historias que a veces convierto en novelas.

Otras, propensa como soy a dejarme llevar por los sueños, planteo hipotéticas situaciones de futuro, modelo imágenes en mi mente que a priori son imposibles. Me relaja, me hace sonreír, me entretiene y de paso dejo que el sol se pose en mi piel más de cinco minutos que es lo que aguantaría si no me distrajera con otra cosa.

El caso es que hoy me he dado cuenta de que algunas de esas hipotéticas historias que van desfilando por mi cabeza loca, mientras sol afecta seriamente a mis neuronas, se han hecho realidad, una tan palpable y tan intensa que asusta a veces. Soñé algunas de las situaciones que estoy viviendo, imaginé que ocurrían imposibles que hoy no lo son.

Me quedan algunos sueños en la recámara, improbables, locos, producto de un exceso de sol en la cabeza pero por el carril que discurre ahora mi vida no sé yo si al final se harán realidad.

Me está dando miedo soñar...


viernes, 9 de mayo de 2014

REESCRIBIR

Una vez leí una cosa: la vida no se puede reescribir. Uno comete el más mínimo error, el más idiota de los errores, el más absurdo, y te pasas el resto de tus días pagando por él. 

En la novela no. Ahí puedes retocar, reescribir, reelaborar. Pensar de nuevo y volver a empezar. Soplar a los personajes la mejor de las respuestas en el mejor de los momentos.

Sin embargo, las tonterías que haces en la vida, permanecen para siempre. 

Por eso intento evitarlas siempre.

martes, 6 de mayo de 2014

ENCUENTRO CON LECTORES EN LECTURARTE AZUQUECA.

Mañana, a las siete de la tarde, estaré en la Sala de Conferencias del Centro Cultural de Azuqueca de Henares, en el encuentro que cierra el programa LecturArte, que a lo largo de este 2014 ha contado con la presencia de destacados autores del panorama literario actual como Kirmen Uribe, Blue Jeans, Esteban Navarro, Maite Carranza, Adela Cortina, Manuel Loureiro, Javier Ruescas, José Antonio Portillo y Carlos Jano.

Para mí, novata en todo esto, es un verdadero honor haber sido invitada a cerrar este ciclo y que se haya contado con mi presencia, en medio de nombres tan grandes como los que os acabo de mencionar.

LecturArte: el sabor de la lectura y otros placeres, ha contado con el apoyo del Ministerio de Cultura. El objetivo de este programa ha sido potenciar el intercambio cultural y poner en contacto directo a creadores de 10 comunidades autónomas con los lectores, además de ofrecer la posibilidad a los ciudadanos del contacto directo con los creadores de las obras literarias que se presentan. Se buscaba disfrutar, sobre todo, de la literatura, tanto para niños, jóvenes o adultos. El objetivo es transmitir el placer de la lectura. ¿Hay algo más hermoso que llenar la imaginación tan solo con leer un texto?


Mañana me sentaré detrás del la mesa para hablar con los miembros de los distintos clubs de lectura (y quien se quiera acercar) de mi novela Detrás del cristal. Iré dispuesta a contestar preguntas, así que os animo a que os las vayáis preparando.



¡Os espero!

domingo, 4 de mayo de 2014

LA MEDIOCRIDAD SE HA CARGADO EL INVENTO

"La mediocridad se ha cargado el invento".

Me lo decía un amigo escritor a propósito de Amazon y los libros digitales autoeditados. Nada se parece a ese inicio, cuando a finales de 2011, principios de 2012, muchos nos lanzamos a la aventura de subir nuestros textos a una plataforma novedosa que permitía que el autor "publicase" sin coste alguno y, no solo eso, obtuviera además beneficios por ello.

¡Una maravilla!

Muchos textos, algunos muy, muy buenos, pudieron abandonar los cajones donde llevaban años esperando una oportunidad sin encontrarla.

Encima que se superaba la traba del rechazo editorial, los autores podíamos aspirar a cobrar por nuestro trabajo. Eso sí, dentro de los estrechos márgenes de poner las obras a un euro porque todo aquel que pretendió subir más allá, enarbolando la bandera de la dignidad o la calidad personal (los había de todos los colores en sus razonamientos) se dieron un tortazo de muerte, algo que no había que ser demasiado listo para intuir. Salvo honrosísimas excepciones se convirtieron en invisibles en las listas de ventas, aunque a final de mes el 70% de beneficios que reporta subir por encima de los tres dólares el precio compensase esas ventas menores. (Las compensa pero, ¿compensa tener menos lectores cuando ya has decidido salir del cajón?)

El hecho de que encima, casi nada más empezar, las editoriales se lanzasen a la búsqueda del ansiado best seller (es mucho más cómodo que te digan, lee esto que merece la pena, que ir buscando tú entre un montón de manuscritos) contratando a los autores que les parecía que encajaban con sus catálogos, hizo que la gente se lanzase en masa a subir todo lo que tenía entre sus manos, dejando de lado en muchas ocasiones algunos pasos que deberían darse antes de lanzarse al vacío.

Autocrítica.

Reposo de los textos.

Revisiones exhaustivas.

Autocrítica.

Autocrítica.

Autocrítica.

¿Me repito?

A lo mejor es que como yo soy tan crítica conmigo misma me parece que es lo más importante, valorar si todo lo que aterriza en Amazon es interesante por algún aspecto o si subimos la primera mierda que nos aparece por el disco duro porque esto, como leí en el blog de todo un experto que tiene una docena larga de libros publicados (bajo seudónimos varios, según él, así serán) esto no es más que un negocio que hay que alimentar.

Una inmensa hoguera de vanidades, añado yo.

Está ocurriendo algo, dentro de unos meses volvemos a ello si queréis. Lo primero, la sensación que tengo, es que se venden muchos menos libros que hace simplemente un año. Los libros que ocupan en top tienen unas ventas inferiores a las que tenían el año pasado otros libros en los mismos lugares. Lo segundo es que estoy convencida de que hay menos calidad en general y lo tercero es que, como decía mi amigo, la mediocridad se ha cargado el invento.

Algo de razón tiene.

En mi kindle he inaugurado una lista. Cruelmente la he llamado NO (para eso el kindle me lo compré yo solita y es mío). Significa que no voy a leer esos libros, que los he empezado y me han decepcionado tanto que no voy a perder un minuto de mi vida en ellos. ¿Por qué? Pues sin decir títulos, allá cada uno con su conciencia, voy a contaros qué me pasó con algunos.

Primero de la lista: me aburrió profundamente antes del cinco por ciento. No le encontré la gracia aunque no estaba mal escrito. Creo que no tiene alma y cuando algo no tiene alma...

Segundo: uf, uf, uf... que simple soy. Tanta profundidad me perdió al siete por ciento. Me hace falta alguna carrera más para entenderlo. Eso, o que no hay por dónde cogerlo.

Tercero: ¿pero esto qué es? Un aburrimiento absoluto, sin ningún estilo al que agarrarse como salvavidas. Llegué con las expectativas altísimas, muchas recomendaciones y no pude superar el 10% de cortesía. Me superó él a mí.

Cuarto: este me llamó la atención lo malísimamente mal escrito que está. Cambia de tiempos verbales como quien se está probando ropa mirándose a un espejo. La sinopsis era interesante, la portada buena pero el contenido... una pena. Pero de las gordas.

Quinto: un peñazo. Floritura tras floritura para demostrarme que sabe usar muchos adjetivos unos detrás de otros pero sin ningún ritmo. En el primer diez por ciento no había pasado nada así que cerré y a otro.

Voy a parar porque así tengo treinta. Menos mal que en el otro extremo hay noventa que sí me han gustado, pero el porcentaje de error es demasiado alto como para que ahora vaya alegremente a comprarme un libro a Amazon. Por mucho que cueste un euro o tres, por muchas opiniones buenas que tenga. Tengo que asegurarme primero de que lo vale.

En el extremo opuesto, os lo he ido contando, libros que pese a su sencillez en algunos casos cubren con creces mis deseos lectores pero encontrarlos cada vez cuesta más.


viernes, 2 de mayo de 2014

LA TÍA TULA MIGUEL DE UNAMUNO




Sinopsis:

Gertrudis, Tula, al morir su hermana se hace cargo de su cuñado y sus sobrinos a los que siempre llamará hijos. Renuncia a una vida propia pero se adueña de los destinos de los otros, manteniendo la unidad familiar con su severo temperamento, fruto de una exacerbada castidad.

El conflicto entre el anhelo de maternidad y la aversión hacia el amor carnal lo afronta la Tía Tula con voluntad de hierro, rasgo acorde con su conducta católica donde el alma significa pureza y el cuerpo pecado.

Mis impresiones:

Quería volver a Unamuno. Durante algunos años tuve que leer varias de sus obras y, aunque recordaba argumentos e incluso algunas frases. el paso del tiempo había desdibujado su estilo en mi mente así que el otro día decidí regresar a él. Pensé en leer de nuevo San Manuel Bueno, martir, pero no sé dónde tengo ese libro. Supongo que en algún traslado se ha debido perder porque no logré encontrarlo. El que sí apareció fue La Tía Tula. Curiosamente este nunca lo había leído así que empecé con él.

Es corto, en mi edición apenas ciento cuarenta páginas, por lo que me ha durado un suspiro. Está estructurado en veinticinco capítulos cortos, lo que siempre facilita la lectura, precedidos por un prólogo. Este es curioso porque Unamuno advierte en él al lector de novelas que se lo salte si quiere porque es una digresión filosófica que puede obviarse perfectamente sin perjudicar al entendimiento de la novela.

Una vez superado, empieza esta novela (o nivola) corta. Aunque se publicó en 1921 y el argumento es bastante sencillo, Unamuno tardó veinte años en pulirla. No es su intención el simple entretenimiento de quien se acerque a este libro sino la reflexión en torno a una paradoja: el tema de la virgen-madre. Tula, casta hasta el final, se acaba convirtiendo en la madre de los hijos de su hermana Rosa, en la madre de los hijos del segundo matrimonio de su cuñado, incluso un poco de él, al que llama hijo en varias ocasiones. Su necesidad es tal que actúa también un poco como madre de Manuela, la segunda esposa de Ramiro, su cuñado, y extiende ese trato a Caridad, la que será la mujer del mayor de sus sobrinos. Pero no es una maternidad frustrada la de Tula, voluntariamente asume la crianza de sus sobrinos y desarrolla el instinto maternal sin necesidad de perder la virginidad. Es madre sin haberlo sido nunca.

En esta novela el personaje principal, en el que Unamuno centra toda su atención, es Tula. Los demás, Rosa, Ramiro, sus sobrinos, son meros instrumentos para dibujar a un personaje de gran fuerza narrativa, presa en contradicciones que la acompañan hasta la muerte. La dibuja por dentro, firme, con un carácter arrollador pero en muy pocos momentos da datos concretos (más allá de sus ojos apenas habla de nada más de ella) porque no le interesa, dejará que sea el lector quien le ponga rostro.

Unamuno elige para contarnos esta historia un narrador omnisciente en tercera persona al que a menudo interrumpen, entre comillas, los pensamientos de la protagonista. Todo el texto está salpicado de diálogos, muchas veces entre dos personajes en los que prescinde del recurso de recordar al lector, durante muchas intervenciones seguidas, quién es quien está hablando en cada momento. Incluso, al final, dado que la conversación que cierra el libro es entre tres personajes, prefiere situar delante de la intervención de cada personaje la inicial de su nombre, acercándose con esto a un recurso del teatro.

A mí, personalmente, la novela me parecía muy teatral todo el tiempo.

La novela me ha gustado mucho, como no podía ser de otra manera. Tiene un tono muy litúrgico, como lo recordaba, y he sido consciente de que la obra está llena de leísmos, algo que sabía que forma parte de su manera de escribir pero que no recordaba con tanta intensidad. Otro elemento que antes no he mencionado es que en la novela hay una confusión que parece no importar a Unamuno. En algún momento confunde el sexo de los hijos de Ramiro, donde decía hijo ahora es hija. No sé si eso fue un error consciente o en realidad era tan poco importante para él, estaba tan en segundo plano con respecto a lo que en realidad quería transmitir, esa idea de la maternidad entregada, la paradoja de ser la mejor madre sin serlo, que le dio lo mismo.

Igual que creo que se debe conocer lo que sucede a nuestro alrededor ahora mismo, conocer autores nuevos, leer a los clásicos es un buen ejercicio para el espíritu. Además de un excelente aprendizaje.

Voy a aprender un poco estos días. Ya tengo otro clásico entre manos.

viernes, 25 de abril de 2014

POLÉMICA EN LOS BLOGS DE RESEÑAS

Hay que generar polémica.

Esta es la conclusión a la que llego leyendo post en los blogs, o estados en las distintas redes sociales. Cuanto más borde y más ácido seas, más seguirán tus palabras, más retuits obtendrás y más visitas generarás para tu sitio web. A la gente no le gustan las buenas noticias. No le gusta que seas feliz y tengas la desfachatez de contárselo. No le gusta que te guste un libro y lo alabes.

No.

Prefieren hacerse eco de lo deprimente, de lo absurdo, de lo controvertido, meter constantemente el dedo en los ojos de quien sea para ver cómo reacciona el atacado y alimentar la hoguera de la mala baba.

Lo peor, es que entramos en ese juego.

Y no estoy hablando solo de los ataques gratuitos a los que nos enfrentamos quienes, por hache o por be, de pronto destacamos en esto de la escritura, que daría para mucho.

Hoy hablo de otra cosa. He leído un post sobre las reseñas literarias en los blogs, la razón por la que han proliferado los sitios que ofrecen comentarios de libros para que los lectores tengan cierta orientación a la hora de elegir una lectura. Es verdad que los hay que se han abierto con el único fin de que las editoriales alimenten gratis las estanterías de casas particulares y que sus reseñas no tienen nada de reseñas, pero también es cierto que hay gente honesta en este mundo, que la generalización que se hace me parece tristísima.

Conozco blogs que hacen análisis pormenorizados de los libros, disecciones dignas de un cirujano, de diez quizá en un examen pero no son los que más frecuento porque quizá restan magia a la hora de ponerte a leer: te lo han destripado entero.

Conozco otros que cuentan perfectamente sin contar, que analizan desde un punto de vista tan sutil que, si no has leído el libro, tampoco es problema porque han sabido darle el punto justo para hacer ese análisis sin destrozar las sorpresas.

Conozco otros que simplemente son sensaciones lectoras, lo que personalmente aportó cada novela al reseñador que esconde el blog.

Desde hace seis años soy de las que simplemente aporta sensaciones lectoras porque cuando abrí este espejo no sabía ni que existían blogs de reseñas. Tampoco he querido entrar en el juego de pedir libros a nadie. Me compro los que me apetecen, salvo algunos que me han llegado solos a través del correo con la petición de que les hiciera una crítica. Un limitadísimo porcentaje de ellos lo ha logrado porque para que aparezca un reflejo en el espejo primero hay que convencerme a mí. No se trata de hacerle la pelota a nadie, hay personas que probablemente pensaron que sus libros estarían aquí porque me conocen y aunque los he leído no me han convencido y no voy a dar en público mis razones. Son mías y estoy en mi derecho de guardármelas, ¿no creéis?

Ha habido también malos momentos, situaciones personales que aplazaron un comentario y para cuando me encontré mejor ya no tenía frescas las sensaciones y los dejé correr.

Creo que cada uno de estos blogs, en su estilo, está aportando algo, empujando o frenando una lectura pero hay algo importante que no se ha dicho en ese post: nadie obliga a nadie a leer lo que publicamos.

Entonces, ¿hoy se han levantado con ganas de polémica?



REMATANDO ABRIL

Desde el pasado sábado estoy viviendo una semana muy intensa en cuanto a presentaciones del libro y encuentros con los lectores. Para mí, aunque ya había experimentado sentarme delante de un grupo de personas que se habían acercado a mis novelas, está siendo algo en cierta manera nuevo porque estoy yendo sin el apoyo que supuso, por ejemplo, sentarme en Madrid el 14 de febrero al lado de Antonia J Corrales o el 21 de marzo con María José Moreno.

Hoy cierro el ciclo de abril a las seis de la tarde en la Biblioteca de Fuenterrebollo (Segovia) y será la vez que más sola me encuentre porque además ninguna de las personas (anonimas en las redes) que me acompañan de manera habitual, pueden estar conmigo. Supongo que no habrá fotos que compartir (no se me ocurre cómo hacérmelas a mí misma) y tampoco tengo muy claro cuál será el enfoque que le daremos a la charla, pero de lo que estoy segura es de que lo disfrutaré, como todo lo que me está pasando en este último año y pico, desde que subí a Amazon Detrás del cristal.

Al fin y al cabo, eso es lo que quedará cuando todo esto acabe.

He estado pensando en la huella que me están dejando todas estas experiencias, el poder saber de primera mano lo que opinan los lectores de las palabras que escribes, cómo, a pesar de la "locura" con la que arranca la novela, encuentras lectores que asumen que es ficción, se sumergen en ella y se dejan llevar de la mano. Me encanta que me señalen frases que de pronto abandonan el contexto del libro para posicionarse frente a sus ojos con significados aplicables a sus propias vidas y que me cuenten otras historias que, quién sabe, igual en el futuro acabarán inspirando a otros personajes de ficción.

Todo esto me enriquece como persona y siento como si estuviera tomando notas, en una libreta imaginaria, para después trasladar las sensaciones al papel. Porque sé que, al final, cualquier detalle se acabará colando en una novela, a modo de guiño que tal vez sólo entienda yo.

Iré con los ojos abiertos y los oídos dispuestos.




viernes, 18 de abril de 2014

GRACIAS, GABO.

Conocí a García Márquez en 1988.

Literariamente hablando, claro, no tuve la fortuna de cruzar mi camino con él. En ese año leí Cien años de soledad con la intensidad que se lee una novela que alguien se molesta en analizar frente a tus ojos. La disfruté, la entendí, la viví y Macondo se quedó en mis recuerdos para siempre y dejó tanta huella que ese verano fueron sus libros los que elegí como venda para curar mi herida más  grande hasta ese momento, esa que deja la muerte cuando se presenta de imprevisto y demasiado pronto para que la entiendas.

Me refugié en sus libros y leí todos los que había en la biblioteca, en el mismo orden en el que estaban ordenados en la estantería pues ese verano nadie más les prestó atención. Después, poco a poco, fui incorporando más a la lista.

Cien años de soledad, nuestro encuentro, es una de esas lecturas que siempre me digo que tengo que repetir pero que no me atrevo porque las sensaciones que me dejó fueron tan buenas que a veces me da por pensar que, lógicamente, ahora no soy la misma de entonces y quizá no la viva igual. Debería perder el miedo porque Crónica de una muerte anunciada la habré leído... de siete a ocho veces y en cada relectura me sorprende más que, sabiendo el final desde la primera línea, habiéndola leído tanto, quiera seguir sumergiéndome en ella.

Ayer, Gabo, dejó de respirar. Se apagó su voz pero sus palabras se quedarán para siempre con quienes quieran acercarse a todas esas historias que nos dejó como legado.


Hoy se suceden los homenajes, el pésame, las frases rescatadas de sus novelas fundidas con su imagen que se repiten en las redes. Habrá quien no ha leído ni una novela pero que se apunte al carro de las condolencias. Habrá, incluso, quien se permita la broma de mal gusto pero ya se sabe que hay gente que gusto no tiene. Lo demuestran a cada paso que dan.

Yo quiero decirle, de nuevo, gracias. 




miércoles, 16 de abril de 2014

RECOPILACIÓN DE NOTICIAS

Estos días ando un poco ocupada ultimando eventos que tienen que ver con Detrás del cristal. Los próximos días están repletos de citas, espero veros a algunos en ellas.


La primera es este sábado 19, en Cantalejo, dentro de las actividades de la Feria del Libro, 2014. Sé que algunos tenéis preparado el libro para que os lo firme. Yo ya tengo el bolígrafo a buen recaudo, no pase como alguna otra vez que he tenido que pedirlo prestado.


La segunda será en Cabanillas, el 23, día del libro. Me hace especial ilusión porque mis primeros lectores en papel, aquellos que me conocieron a través de La arena del reloj, son de aquí, así que estoy encantada de volver siempre.


La tercera será el día 25 en Fuenterrebollo, en la Biblioteca. Sabéis lo que me gustan las bibliotecas así que estar presente cuando arranca un proyecto no me lo podía perder.

Y para terminar, tengo que dar las gracias a Pep Bruno porque el lunes estuvo hablado en el programa Hoy por Hoy Guadalajara, de la Cadena SER, de la novela. No tengo ni la más remota idea de cómo se comparten los archivos de audio así que dejo aquí el enlace y creo que llegaréis. Habla del libro a partir del minuto 5,20.

¡Me ha hecho muchísima ilusión!

Nos vemos!!!!!

miércoles, 9 de abril de 2014

ESCALÓN TRAS ESCALÓN


El piso de Marcelo Usera era un décimo. 

Mi hermana, mis primos y yo siempre intentábamos que nos dejasen subir y bajar por las escaleras, evitando el ascensor, corriendo. Bajar era muy sencillo, aunque te jugabas hacerlo rodando porque éramos niños y los niños ponen muy poco cuidado mientras juegan. Subir era otra historia, las tres o cuatro primeras plantas eran relativamente fáciles pero cuando ibas por el sexto empezaba a fallar el aliento, en el séptimo los ánimos que te dabas a ti mismo empujaban más que las piernas que hacia la novena planta directamente ni las sentías. Llegar al rellano del décimo era ganar la carrera, el pequeño reto de llegar a la meta, que no era ni más ni menos que la puerta de la casa de la tía María.


¿Por qué nos retábamos? Pues a saber. Tonterías de niños pequeños, competitividad infantil que no buscaba más que demostrarte a ti mismo que ese día estabas en mejor forma que los demás.

La vida está llena de escaleras, de décimos pisos que alcanzar aunque en el intento acabes con una tremenda flojera de piernas y el premio, el único, sea demostrarte que puedes. Hay ascensores, claro que los hay, atajos cómodos que te sitúan al final del camino en muy poco tiempo pero, ¿qué es la vida sin emociones? ¿Qué satisfacción queda si detrás de un logro no ha habido aunque sea un mínimo esfuerzo?

Valoramos las cosas en la medida en que nos cuesta alcanzarlas. Lo fácil, lo que aparece de pronto y se pone ante nuestras manos, acabamos dejándolo abandonado en un rincón.

¿Quién dijo miedo?


Lo cobarde es no intentarlo.

domingo, 6 de abril de 2014

YA NO OPINO


Encuentro a menudo debates en las redes sobre las puntuaciones que se dan a las novelas en Amazon, la falsedad de las de cinco estrellas y la envidia o la mala leche que muchas veces se esconde tras las de una o dos. Los he visto e incluso abierto alguno yo ante alguna opinión de esas que no tienen compra y es dudoso que hablen de la novela porque son tan ambiguas que podrían servir para cualquier libro.

Me pregunto muchísimas veces para qué puñetas pusieron las estrellas.

Yo sabéis que no opino, salvo que un libro me guste de verdad de la buena pero grande, grande con MAYÚSCULAS. Me quedo en mi casita, hago una reseña si me apetece en el blog, pero a Amazon o Goodreads, por ejemplo, voy poco porque estoy hasta las narices de que se me pida opinión a cambio de opinión o que se me sugiera que mienta en una impresión, otorgando más puntuación de la que merece el libro.

He pensado que lo mejor sería que las estrellas desaparecieran y quedasen, simplemente, las opiniones. 

Solitas, pero que cambiarían de significado en muchas ocasiones, desnudo su contenido, libre de la atadura subjetiva que te hace suponer que cuatro estrellas implican una lectura satisfactoria. Porque las he visto de dos que no machacan la novela sino que señalan algún punto flojo pero que salvan otros tantos y he visto de cuatro que están siendo críticas tan negativas del libro que sorprende ver tal amontonamiento de astros encima de las palabras del comentarista.

Diréis, ¿las lees entonces?

Pues sí, leo las opiniones de algunos libros, sobre todo si ya tengo la mía formada para saber en qué coincido con los demás y me sorprende que muchas veces me he olvidado de matices del libro o he pasado por alto otros. Veo si concuerdan con las mías y confieso que a veces me frustra el hecho de no haber sido capaz de ver ciertas excelencias en algunos libros que se repiten sin cesar, mientras que en otros leo algunas cosas que directamente me hacen pensar que se han leído una novela completamente diferente a la que yo leí porque no hay por donde coger lo que dicen.


Por todo esto, ya no opino.

viernes, 4 de abril de 2014

LOS COLORES DE UNA VIDA GRIS, DE PILAR MUÑOZ ÁLAMO


Son miles las sacudidas que aturden a tu estómago el día en el que, por fin, decides soltar de la mano la novela que has ido gestando durante años. El miedo es humano, libre y condenadamente fuerte, y nos protegemos de él con una capa de dudas que una vez dado el paso van a tener que transformarse en coraje. No queda otra, esta es una lucha diaria en la que bajar la guardia, dejarse condicionar por los días difíciles, es sinónimo de derrota.

Pilar, hoy empieza la montaña rusa. Has ido subiendo despacio, con tiempo incluso para observar el paisaje a tu alrededor, pero dentro de unas horas la fuerza de la gravedad tirará de ti con toda su energía y montada a este vagón que es tu novela irás recorriendo las vías a toda velocidad. Abajo rápidamente, arriba con la burlona parsimonia de un tiempo que se reirá de tu impaciencia.

No tengas miedo.

No estás sola.

A tu lado, tus lectores. Las mujeres de Ellas también viven se han hecho un sitio y te acompañan en este viaje, como un aval y un amuleto. Están los nuevos lectores, los que se incorporarán al camino seducidos por la tierna mirada de Paula. Alguno quizá llegue sin saber cómo y se acabe trayendo a más de la mano. Después, el efecto eco devolverá más ojos dispuestos a recorrer estas páginas en las que hablas de tantas cosas.

Ya lo verás.

Has hecho una apuesta fuerte, la base de tu argumento, el juego, va a sacudir la conciencia de los lectores y espero que sepan sacarle todo el jugo porque tiene mucho. El análisis de la sociedad, cómo se ven los problemas dependiendo del lado que ocupes en esta mesa que es la vida, te ha quedado perfecto y con respecto a tu prosa, transporta y seduce. Oirán las voces de cada uno de tus personajes, entenderán sus motivaciones cuando encajen todas las piezas de este puzle. Se sorprenderán, tú siempre te guardas sorpresas que a mí me dejan con la boca abierta. Como no, esta vez también lo has hecho.

Ay... se me escapó.

Es que ya la he leído.


Ahora os toca a vosotros.

miércoles, 2 de abril de 2014

EL AMO DEL FUEGO DE ENRIQUE OSUNA VEGA





Sinopsis:

Daniel Salgado es un joven universitario, de familia acomodada y acostumbrado a una existencia plácida. Sin saber muy bien cómo, un día retrocede en el tiempo cientos de miles de años. Angustiado por la situación y aferrándose a la pesadilla como única explicación posible, se ve indefenso, perdido en un paraje inhóspito y obligado a sobrevivir sin más ayuda que su inteligencia.
Pero ¿es tan poderosa la elogiada mente del Homo sapiens? ¿Sería el hombre actual capaz de fabricar útiles, encender el fuego, enfrentarse con éxito a las fieras con armas rudimentarias, guarecerse del frío y procurarse alimentos? Con su mayor capacidad craneal y su ingente arsenal de conocimientos, ¿lograría usted sobrevivir como lo hacían nuestros primitivos ancestros?
El amo del fuego es una historia de lucha, de solidaridad, de sacrificio y de amor en un mundo mucho más cercano de lo que parece.

Mis impresiones:

En muchas ocasiones soy lectora cero, por eso últimamente veis pocas reseñas en el blog. Son libros de los que nada puedo contar hasta que no estén publicados. Mi misión en este caso consiste en dar una opinión sincera del texto y procuro ponerme en la piel del lector más capullo para advertir al autor dónde están los puntos débiles del texto, sobre todo para que cuando llegue el tan temido comentario negativo no le pille de susto. Ya sé que a lo mejor lo que tenía que hacer era mirar si se ha escapado una tilde o sobra o falta una letra, pero me parece que intentar ver un poco más allá puede ayudar a no llevarte disgustos.

En el caso de El amo del fuego poco pude decir en este sentido porque apenas tenía errores y además la historia me hizo disfrutar muchísimo. El tiempo que empleé en su lectura se pasó volando y la saboreé (de esto también le hablo al autor, no os vayáis a creer que sólo me fijo en lo malo), tanto es así que, como en ese momento no hice una reseña, lo he vuelto a leer.

La novela arranca a modo de diario, el de Daniel Salgado, un joven de clase alta afincado en Salamanca, donde estudia Derecho. Daniel, con su novia Elena, su amigo Luis y Marina, la novia de éste, decide pasar unos días de ruta gastronómica por Castilla y León, para degustar los platos típicos de cada lugar. Ya se sabe, cochinillo en Segovia, morcilla en Burgos... una serie de lugares comunes que en principio no indican que ese será un viaje decisivo en su vida.

La visita a Burgos se prolonga y la pandilla decide visitar el yacimiento de Atapuerca en Ibeas de Juarros. Daniel, poco interesado en las explicaciones de la guía, se desvincula del grupo a la más mínima excusa y acaba entrando por su cuenta en un espacio vetado para los visitantes. Allí su natural torpeza le hace acabar empapado y su móvil nuevo de última generación fallece víctima de un chapuzón. Hasta ahí todo parece normal pero deja de serlo cuando Daniel descubre al salir de la cueva un grupo de lo que él considera figurantes del Parque Arqueológico. No lo son. Ha ocurrido algo extraño y ha viajado millones de años en el tiempo y se encuentra, de pronto, con un clan prehistórico.

Al principio todo es un sinsentido que él gestiona como si de un sueño se tratase...

No quiero contar más porque creo que ya me he pasado. Sólo deciros que a lo largo del relato Daniel va sufriendo una mutación en su forma de entender el mundo. La experiencia que está viviendo (o soñando) le está marcando, poniendo patas arriba sus convicciones, haciéndole reflexionar sobre cómo vivimos, cómo nos relacionamos, lo que significan palabras como amistad, la importancia de la comida... Son tantas cosas las que le suceden que Daniel, cuando regrese al presente, no será el mismo.

En ese punto la novela cambia. Sigue a modo de diario y cuenta las dificultades de Daniel para adaptarse de nuevo a lo que hasta entonces era su mundo conocido. La locura que ha vivido le trastorna hasta el punto de que abandonará todo.

El relato está salpicado por una prosa exquisita, una riqueza de vocabulario difícil de encontrar en la literatura actual y una forma de narrar que en más de una ocasión me ha hecho soltar carcajadas. Los personajes, a pesar de que no hablan el mismo idioma, encuentran la manera de comunicarse y Enrique Osuna logra que conozcamos perfectamente a los miembros del clan con sus particularidades: Medio Pie, el hombre Arbusto, Ojos Claros, el Abuelo, La Viuda, Brujita... a cada uno le pone un mote para diferenciarlos y hace que nosotros, como lectores, los individualicemos.

Es una novela reflexiva a ratos, divertida mucho tiempo, tierna, dura. Incluso tiene su parte de metaliteratura al final, ya descubriréis por qué.

¿La recomiendo?


Pues claro que la recomiendo. Como ocurrió con El eterno olvido, no pude soltarla.

martes, 1 de abril de 2014

DESDE QUE LLEGÓ AL PAPEL...

Reseñas publicadas desde que Detrás del cristal apareció en papel.




Reseña de Detrás del cristal en Lectura y Café. Febrero, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en El buho entre libros. Febrero, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en ¿Te gusta leer? Febrero, 2014.

Reseña Detrás del cristal en Mis historias y otras documentaciones. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Cientos de Miles de historias. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Los libros de Dánae. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal por Puri Estarli. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Los libros que me cuentan. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Los libros de Dánae. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en El mundo de Saandry. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Estrellas y Páginas. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en La Isla de las Mil Palabras. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en El rincón de los libros perdidos. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Mi pasión por los libros. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Detrás de la pistola. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Mis lecturas y más cositas. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en El rincón de Leira. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en La biblioteca de Ángela. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en El club de las Escritoras. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Leyendo en el Bus. Marzo, 2014.

Reseña de Detrás del cristal en Mis viajes y lecturas. Abril, 2014.

sábado, 29 de marzo de 2014

CÓMO ESCRIBO


Cada uno tiene su propio método de escritura, algo con lo que se siente cómodo e identificado y que le permite avanzar en las historias. Me he estado preguntando qué es lo que hago yo y es un poco caótico, la verdad. De hecho creo que en cada novela varío las estrategias, en función de lo que me apetece o de lo que me pide el cuerpo.


Su chico de alquiler la escribí a mano y en pasado. Después la pasé al ordenador, haciendo algunos cambios y sólo un montón de años después decidí cambiar el tiempo de la narración. Toda la novela fue reconducida, del pasado al presente y aproveché para actualizarla. En el momento en el que la escribí un teléfono móvil era ciencia ficción e internet algo a lo que no tenía acceso todo el mundo. Es la que sufrió un cambio más radical de todas.

La arena del reloj fue escrita desde el primer momento en el ordenador. Para ella me apoyé en la grabadora que conservaba de mis tiempos de locutora de radio. Fue quizá la más tecnológica, escribía con los cascos puestos, dándole a la pausa, llamando a mi padre por teléfono cada dos por tres para preguntarle cosas. Es un tiempo que costó por las circunstancias pero que recuerdo con cariño porque me hizo vivir con intensidad sus últimos meses, apretando ese lazo que siempre fue fuerte entre los dos hasta el punto de que siento que siempre está conmigo.

El medallón de la magia la escribí toda seguida, del principio al final, utilizando el ordenador. Ni siquiera la separé por capítulos en archivos distintos, fui uno detrás de otro. Cuando terminé y la leí necesité recolocar una parte pequeñísima de la historia, el primer capítulo es el último que escribí. Me documenté para los pequeños datos históricos que contiene y todas las notas están en un cuaderno de tapas rosas, casi todos relacionados con el Siglo de Oro y que sigo usando para la segunda parte, que digo yo que terminaré algún día. Otra que estoy escribiendo seguida, sin pausas, arrastrando cada vez que guardo el archivo todos los capítulos.

Detrás del cristal la empecé a mano. Después la pasé al ordenador y la abandoné años. Luego la retomé. Borré ochenta páginas de un plumazo porque estaba segura de que había errado el camino. Un día la retomé y salió sola pero cuando se la di a mis lectores cero me comentaron todos lo mismo: no estaba terminada. La historia que la distanciaba de una novela romántica al uso no la había terminado de contar. ¡Llevaban toda la razón! Era la primera vez que una de mis novelas pasaba un juicio antes de ser publicada y si lo pedí, pensé que lo sensato era pensar en lo que me habían contado. Varios fragmentos fueron escritos al final y otros modificados. Estuve haciendo correcciones hasta el día antes de publicarla. También escribí a mano algunas escenas que están en un cuaderno naranja que es para verlo. Empieza con párrafos de la novela, sigue con ejercicios de vectores, hay notas de la novela que acabo de terminar, incluso algún capítulo entero. Correcciones de erratas del medallón, alguna canción, frases para analizar, un eje cronológico, un relato corto, unas cuentas, apuntes para crear un marcapáginas, proyectos de novelas, la reseña de un libro, apuntes sobre narración, resumen de ventas de amazon…

La que acabé en el verano ha sido escrita a saltos, desordenada. Teniendo clara la estructura pero ya no he tenido un único archivo sino uno por cada capítulo. Tengo un esquema en unas cartulinas que me ayudó a organizar la información.


Así que, si me paro a pensar cómo escribo, la conclusión es... que escribo como me da la gana.

¿Tú cómo lo haces?

jueves, 27 de marzo de 2014

ERRAR EL CÁLCULO

Cuando no se manejan certezas sino aproximaciones corres el riesgo de errar el cálculo. Lo que tú creías se transforma en lo que es y te descoloca por completo porque los indicios, que otras veces te ayudaron a encontrar el camino, esta vez han servido de tan poco que el sendero se ha terminado en un precipicio al que no sabes si asomarte o saltar.

O darte la vuelta.

No estoy acostumbrada a interpretar tan mal las señales.


Me retiro a reflexionar.


martes, 25 de marzo de 2014

INTERPRETAR UNA NOVELA: CÓMO ABORDAR UNA RESEÑA.


En los últimos años han proliferado en internet blogs que analizan novelas desde el punto de vista del lector y muchas veces me pregunto si hay normas a seguir para hacer este análisis. Muchas veces las reseñas se hacen desde la subjetividad más absoluta, como es mi caso, valorando las sensaciones que produce el texto en quien se acerca a él. Se quedan en las emociones que ha conseguido remover, dando quizá pequeños apuntes sobre la técnica utilizada por el autor. Evidentemente no hay reglas fijas para analizar una obra literaria pero existen determinados aspectos que pueden hacer del análisis algo más profundo.

Esto que planteo lo he recogido de aquí y de allá, de lo que veo y de algunas pautas escritas que pueden resultar interesantes para los reseñistas.

  • Autor y época del mismo.
Muchas veces nos paramos en el nombre del autor, sin analizar su biografía, su contexto cultural, donde nació... Esto, aparentemente banal, no lo es en absoluto. Conocer las circunstancias del autor cuando componía el texto ayuda a comprenderlo mejor. Ya hablé en el blog de la necesidad de conocer el contexto del autor para saber el por qué de determinados fragmentos del texto. Ilumina la interpretación y la enriquece.

  • Personajes.
El análisis, tanto el protagonista como el antagonista, es una de las cuestiones que no se pasan por alto. Los personajes son la base de la novela y ver su evolución a lo largo de la misma puede ser tan interesante como la misma trama. Podemos fijarnos en si son planos o redondos, si se aprecian en ellos cambios significativos a lo largo del relato.

  • Época en la que transcurre la novela.
Muchas veces nos encontramos con que la novela no transcurre en el momento histórico que está viviendo su autor y podemos analizar el acierto (o desacierto) del mismo al recrearla, del mismo modo que si lo que nos presenta es una historia contemporánea a la escritura. En este caso el valor de la novela, bajo mi punto de vista, se eleva porque la literatura es un reflejo de su tiempo. Por esa razón es frecuente utilizarla para comprender el periodo histórico en el que fue escrita. Sin querer le doy más importancia a las novelas que retratan la sociedad del tiempo del autor porque estoy convencida de que la experiencias vividas en primera persona tienen una correspondencia más intensa en los textos.

  • Estructura.
Podemos pararnos a pensar si la novela está armada en capítulos, si utiliza recursos con el flash back o la anticipación y analizar ese armazón que el autor ha urdido. Hay novelas en las que la estructura es esencial para su comprensión.

  • Ambientación.
Otro elemento clave son los escenarios por los que se mueven los personajes. Se puede hacer un análisis de si son reales o ficticios y en qué medida son capaces de sustentar la verosimilitud de la trama. Hay novelas en las que la ambientación ejerce un efecto mágico, que es un elemento que por sí mismo se puede casi convertir en un "personaje".

  • La sociedad.
Al igual que se construyen los ambientes se recrean las sociedades. En las contemporáneas podemos ver cómo se refleja la sociedad del momento y en aquellas fantásticas que crean mundos inexistentes podemos pararnos a analizar si lo que plantean podría darse hipotéticamente.

  • La mirada del autor.
Su visión del mundo, si es optimista o pesimista, se ven irremediablemente en cada párrafo. La voz narrativa, esa que nos permite reconocer el estilo tal y como se reconoce a un cantante, por ejemplo, puede ser otro elemento más a analizar. Si solo hemos leído una obra de él apenas podemos ser conscientes de esto pero si se trata de alguien con quien repetimos podremos observar si la narración sigue determinados parámetros que nos pueden indicar la procedencia del mismo.


Se puede hacer de mil maneras más pero estas pautas pueden ser un comienzo.

sábado, 22 de marzo de 2014

21 DE MARZO EN LA LIVRERÍA: BAJO LOS TILOS Y DETRÁS DEL CRISTAL.

              El viento revuelve mis cabellos y la calidez de los rayos del sol me recuerda que acabamos de entrar en la primavera. Al salir de la estación Madrid me recibe con ese cielo azul que tanto me gusta y me invita a un paseo tranquilo antes de la visita a La Livrería. No me niego, esta ciudad ejerce un poderoso atractivo sobre mí, una seducción mágica a la que no deseo resistirme.

               Dejo que la melodía de la ciudad me acompañe y transito por calles que no conozco mientras espero a que me recojan Vio y Félix. Después, cuando mis cicerones particulares vengan por mí nos encaminaremos juntos a recoger a María José Moreno y la pequeña troupe que formamos, una vez calmadas las exigencias de nuestros estómagos, estará lista para el espectáculo literario, ese momento que a mí me resulta tan contradictorio. Es verdad que me gusta que lean lo que escribo pero me cuesta hablar de ello en voz alta mucho más de lo que parece. Hoy estoy segura de que va a ser complicado más porque los nervios me han hecho madrugar de más y a la hora que empezará, las seis, seguro que tengo muchísimo sueño.

               La Livrería nos espera con las puertas abiertas, con Pepa tras la barra-mostrador, sonriente como siempre. Poco a poco el local se va llenando de gente y en menos de media hora la vida hierve en cada rincón, las palabras dichas se mezclan con las escritas y firmamos algunos libros porque hay gente que se tendrá que ir antes de que acabe el acto.

               Hay saludos.

               Hay besos.

               Hay caras que hace mucho que no veo y otras que se presenta por primera vez pero a las que ya conozco de otro modo. Sin darme apenas cuenta estamos sentadas en el pequeño sofá de la sala donde se reúne el club de lectura. Pepa arranca y después es mi turno de presentar a María José. Me salto algunas cosas que tenía previsto decir, me doy cuenta, me pongo nerviosa y le doy un premio literario. Incluso me quedo en blanco con el nombre de la protagonista de su novela Bajo los tilos porque me da por pensar, de pronto, si es Elena o su hija María y se me olvida que no estoy escribiendo, que cuando hablas y te están escuchando atentamente las pausas quedan raras.

Me pongo más nerviosa aún.

María José tira su libro al dar una pequeña patada a la mesa.

Al poco, la imito.

Quizá los nervios nos están acechando, no hay que dejar ningún resquicio por el que puedan colarse porque son traicioneros, capaces de arruinar las mejores jornadas. Respiro profundamente y suelto el aire poco a poco, sin que se note mucho, mientras me empiezo a relajar.

               Entonces es María José la que toma la palabra y se centra en Bajo los tilos. La escucho hablar y me encanta su tranquilidad, la seguridad que transmite, el saber estar delante de la gente que supongo que le dan los años al frente de una clase, las conferencias y, sobre todo, ese carácter sereno que tiene. Le hacen preguntas, responde, se ve que la novela se ha hecho un hueco en sus memorias lectoras y han sabido sacarle un partido interesantísimo.

               No sé cuánto tiempo pasa, ahora me toca a mí hablar de Detrás del cristal y también contesto sus preguntas. Hablan de la capacidad del libro para obligarte a leer sin descanso, de los personajes. Incluso me preguntan con cuál me quedo y me sale Pablo del alma. Más preguntas y muchas fotos y llega el momento de firmar libros, de atesorar recuerdos en forma de fotografías que llegan desde todas partes. Pido perdón a Tomás Gallego, al pobre se lo puse difícil de verdad porque me resulta casi imposible no cerrar los ojos cuando siento la luz del flash acercarse a mis ojos. Se defienden como leones, intentando mantenerme lejos del primer plano fotográfico.

               En un momento me escapo y me siento atrás, con el maestro. Encuentro un rato para charlar con Rafael R. Costa y le pido "un autógrafo", en realidad es un dibujo que esboza en un momento, un autorretrato que me guardaré como un tesoro. Hablamos y no soy consciente ni siquiera de que hay una cámara inmortalizando el instante, está Tomás disparando pero creo que en ese momento, para captar mi atención, debería haberme tirado la cámara a la cabeza.

Fotografía de Tomás Gallego.

Fotografía de mi móvil. Dibujo original de Rafael R, Costa.

               Cuando subo arriba... todo se vuelve confuso. Sé que hablo con mucha gente, hay fotos, hay saludos y firmas pero soy incapaz de colocar mi mente en la posición en la que me lo devuelva todo tan nítido como para poder contarlo bien.

Mayte Esteban, María José Moreno y Lidia Herbada.
Fotografía de Tomás Gallego.

Con Marina Collazo.
Fotografía de Tomás Gallego.

Con Mercedes Gallego, que estuvo todo el tiempo a mi lado.
Fotografía de Tomás Gallego.



               Vamos a tomar algo antes de la despedida y cuando monto en el coche me doy cuenta de lo cansada que estoy. Ahora toca volver a la realidad pero antes necesito reponer fuerzas porque estoy exhausta. 

La mayoría de las fotos que acompañan esta entrada las he tomado prestadas de las que realizó Tomás Gallego por dos razones: la primera es que son fabulosas y la segunda que mías no tengo nada más que media docena y no están demasiado bien.

lunes, 17 de marzo de 2014

UNOS PAPELES, SILENCIO Y EL OLOR DEL CAFÉ.

¿A que parece el título de un relato?

Pues no, nada más lejos, es la mezcla, a mi manera, de tres títulos de novela, los tres que he leído en el último mes y medio. Ha sido un desastre de tiempo lector, no he sido capaz de centrarme, quizá porque hay demasiados frentes abiertos ahora mismo en mi vida y aunque lo intento no me puedo concentrar demasiado.

Voy a tratar de transmitir unas cuantas sensaciones de cada una de las novelas, sobre todo porque este es mi espacio, donde agrupo las lecturas que llevo haciendo desde hace más de cinco años y no quiero que se me pierdan. Cierto es que las que no me gustan no están, pero creo que en la vida hacemos un poco lo mismo. Lo que no nos gusta lo vamos dejando de lado hasta que se nos olvida.

* * *

LOS PAPELES FUGITIVOS DE ARÍSTIDES GREEN 
DE FJ ROHS.



Sinopsis:

¿Qué sería capaz de hacer un escritor para encontrar inspiración? 

«Apoyaba su cabeza sobre sus brazos y estos sobre sus papeles manchados con la tinta negra de su pluma, con la tinta transparente de sus ojos y con la tinta roja de la sangre salpicada. Vestigios de su madrugada…» 

Un joven escritor prácticamente mudo, excéntrico y rutinario, decide romper con su día a día y emprender un extraño viaje. Su primera parada será La Plaza de los Enamorados, donde encontrará a Ventura , hijastra de un conocido vagabundo, el Sr. Montaña. La mirada triste de Ventura, oscurecida por la compleja historia de su padre, provocan que Arístides se enamore hasta extremos delirantes, aunque nunca llegará a hablar con ella. 

Un día, Ventura aparece asesinada en el peligroso Barrio de los Locos y Arístides Green, que sobrevive escribiendo bajo demanda, decidirá averiguar lo sucedido y vengar su muerte. Pero todo da un giro cuando aparece la misteriosa Sra. Etreum, que solicita sus servicios para escribir un relato sobre un asesinato, trabajo que no le pagará con dinero, sino con Tiempo. 

Cuando Arístides Green cree estar a punto de resolver el misterio, es detenido y acusado de tres asesinatos, algo que jamás hubiera esperado. En el Juicio, el fiscal presenta como prueba una caja llena con los papeles escritos por Arístides Green. La única salida de la defensa será demostrar la locura del acusado. 

Porque Arístides Green, obsesionado con la chica y su padrastro, o quizás ansioso por encontrar el tiempo y la inspiración al precio que fuera, se había vuelto loco. Pero puede que no como todos creen...

Mis sensaciones:

Cuando empecé esta novela no tenía mucha idea de qué me iba a encontrar, pero un paseo por el blog de Fj Rohs me dio un par de pistas sobre su gestación. Hablaba de que había construido el argumento a partir de unos textos aparentemente inconexos con los que ponía voz al personaje protagonista, un escritor. A mí eso ya me llamó la atención lo suficiente como para plantarme delante del libro y dejar que Arístides Green me contase su historia.

La narración alterna la voz de Arístides con la de su mejor amigo y durante toda la primera parte me sentí inmersa en una enorme metáfora. En la segunda parte el escritor es acusado de tres asesinatos y asistimos al proceso en el cual se le juzga. Me encantó. La historia en esta parte da unos cuantos giros inesperados que acaban en el último giro final que me parece que cierra la historia perfectamente.

La novela cuesta 0,89€ en Amazon. Si me paro a pensar en las horas que he pasado enfrascada en ella os aseguro que es todavía más barata aún.

* * *

Y POR FIN, EL SILENCIO.
DE ALICIA G.GARCÍA



Sinopsis:

Tres mujeres asesinadas. Un pasado sin respuestas, un terrible secreto de la infancia. Una deuda en el presente, un futuro que desaparece. Una confesión.... 

Mientras la inspectora Elisa Antuña descubre que su futuro desaparece, un antiguo caso sin resolver regresa a su vida, una nueva chica asesinada, un nuevo misterio sin pista. El pasado retorna para convertir de nuevo sus noches en pesadillas. Sin tiempo para pensar, Elisa debe actuar, no puede mantener sus fantasmas escondidos por más tiempo.

Mis sensaciones:

Esta es una novela policíaca escrita para aquellos que, además, disfrutan emocionándose. Los personajes, tanto principales como secundarios, tienen vidas  muy intensas que la autora dibuja a medida que van apareciendo en la novela. He estado pensando en quién es la protagonista o el protagonista de la historia y si bien en la portada y la sinopsis del libro aparece una mujer, Elisa, para mí ha sido más bien una novela coral.

Me ha pasado una cosa muy rara, no me caía mal el asesino. En una novela negra que leí no hace mucho no conseguía entender al personaje principal y eso fue un lastre a lo largo de todo el libro. Leyendo este he tenido la certeza de que aquel se trataba de un personaje mal construido, sin ninguna conexión con la realidad y por eso me resultó imposible definir el por qué de sus actos. Sin embargo, en este caso el pasado del personaje es verosímil y esencial para entenderlo.

Lo único que no me ha gustado es que hasta que llegas leyendo a Elisa tardas mucho. Lo que se cuenta antes no es innecesario, es crucial, pero la interrupción brusca de esa historia para seguir con la otra me descolocó.

Os la recomiendo si os gusta la novela policíaca mezclada con otra de tono intimista.

Esta novela me costó 1€. Luego os cuento por qué insisto en el precio.

* * *

EL AMOR HUELE A CAFÉ 
DE NIEVES GARCÍA BAUTISTA



Sinopsis:

El amor es como el buen café: ardiente, poderoso, puro, amargo y dulce. Para apreciarlo hay que acostumbrarse a él sorbo a sorbo y solo se disfruta plenamente después de descubrir hasta sus más pequeños matices. 

Una pequeña cafetería y una gitana de inquietantes ojos verdes escoltan las historias de una estudiante universitaria inadaptada, dos profesionales en la treintena obsesionadas por el éxito personal y un jubilado torturado por la pérdida que aún tienen mucho que descubrir. 

Son historias cotidianas e íntimas sobre la búsqueda de una felicidad que se escapa entre la frustración, los sueños rotos y la rutina del día a día. El pasado puede doler, pero siempre se puede aprender de él.

Mis impresiones:

Qué bonita historia. Es de los libros que te dejan con ganas de seguir leyendo al autor (autora en este caso), que no te parecen tramposos en ningún momento y que transmiten mil sensaciones de esas que apetece degustar. No me duró nada, enseguida se acabó (tampoco era muy largo). Me tengo que regañar a mí misma porque llevaba siglos en mi kindle dando marcha atrás en la lista de pendientes y me ha costado ofrecerle su oportunidad. Siempre se cruzaba otro, se colaba un libro, una lectura cero o cualquier cosa y abandonaba antes de empezar.

El libro narra las historias cotidianas de varias personas que acaban teniendo en común una cafetería, El confidente de Melisa y cuyas vidas se entremezclan: Helia, Adela, Joaquín, Miguel, Raquel... y la gitana de ojos verdes de la puerta, que también tendrá su importancia.

Nieves describe las vidas de todos los personajes que aparecen en la novela, su pasado, sus motivaciones por lo que es muy sencillo ponerse en la piel de cada uno y vas tomándoles cariño. El personaje que más me ha gustado desde el principio y hasta el final ha sido Helia. Con Adela no me he sentido demasiado identificada sobre todo en la relación que tiene con su hijo y la que menos me ha gustado es Raquel.

La novela me costó 1€.

* * *

Ahora os cuento lo de los precios. Por menos de tres euros he tenido lectura para mes y medio. Puede que si hubiera sido más "lista", con teclear los títulos en Google los habría conseguido gratis pero  ni se me pasa por la cabeza. Podréis pensar que es porque yo también tengo libros en Amazon pero no es por eso del todo. ¿Qué son 2,89€? Ni siquiera tres cafés en un bar. Ni siquiera un paquete de tabaco. Ni siquiera media hamburguesa. Ni siquiera un tercio de una entrada de cine.

Podría estar más tiempo buscando ejemplos.

¿Sabéis las horas que una persona invierte en escribir una novela? ¿Los años desde que surge la chispa de la historia en tu cabeza hasta que la terminas? ¿Sabéis la ilusión que ponemos cuando las subimos a Amazon? ¿Tenéis idea de la frustración que nos invade cuando vemos que están gratis en una página pirata?

Supongo que, si las descargáis así, todo esto os dará lo mismo pero si sois capaces de poneros en nuestra piel, pensad en lo que supone un euro para vosotros y lo que nos dais a cambio. Porque no es un euro. No son ni siquiera los treinta céntimos que cobramos los autores (el resto es de la plataforma) es la inyección de moral cuando vemos una venta en nuestro marcador, cuando las horas de dar la tabarra en las redes sentimos que han tenido algún efecto, aunque sea que nos os olvidéis de que existen.

Yo reconozco que ya estoy cansada de esto, muy cansada. De que me pirateen, de que el marcador no se mueva, de que haya quien encima se permita tirarnos tierra en los ojos. Por eso hace meses que mis novelas cuestan 2,89. Lo mismo que estas tres juntas. No vendo mucho, la verdad, pero sinceramente, ya me da lo mismo. Quien realmente las quiera, las buscará.

¿Qué pensáis de todo esto?