Voy a pedir tres deseos. Formularlos en voz alta (o por escrito) no se si es una buena idea. Hay quien, víctima de cualquier superstición estúpida, puede pensar que con esto no se cumplirán. Yo, que no creo en casi nada, me arriesgo a ello.
1.- Derrotar a un dragón. Tenemos una ardua lucha entre los dos y a día de hoy no sé quién va ganando, pero no me pienso rendir.
2.- Superar las cinco pruebas mágicas. Al final, pequeñito, está el éxito. Espero que no me distraiga por el camino, soy muy de desconcentrarme.
3.- Conquistar al príncipe. (En mi caso no valía princesa). Es el mejor final para los cuentos y para los deseos. ¿No?
Feliz 2012
Mayte